Tocar hueso

En nuestra casa, la verdad sea dicha, no somos muy imaginativos e innovadores en lo que a cocina se refiere. Yo, lo reconozco aquí en privado aunque lo niegue en público, soy un inútil total de la cocina y por ello, esa responsabilidad, y van unas cuantas, recae sobre las espaldas de mi mujer que, esto sí lo reconozco públicamente, tiene una muy buena mano en las tareas culinarias aunque si tengo que ser sincero, tampoco lo tenía muy complicado, al no tener más que seguir la senda de su madre, mi querida suegra, que dejó a la altura del barro a la mismísima Marquesa de Parabere.

El miércoles de la semana pasada, por cierto, innovamos durante la cena metiéndonos unas salchichas entre pecho y espalda. Ya sé que no es nada como para tirar cohetes pero la cuestión es que en nuestra familia era algo nuevo y, además, les informo que dichas salchichas, 100% de carne de vacuno, además de exquisitas son el resultado conjunto de unos 300 ganaderos vascos reunidos en la cooperativa Harakai – Urkaiko que comercializan su producción bajo la marca Baserria KM 0. 

Saco la salchicha a colación porque esta semana próxima el plenario del Parlamento Europeo votará  los tres reglamentos de la reforma de la PAC y en uno de ellos, el relativo al etiquetado de los alimentos, se someterá a votación el informe elaborado por el eurodiputado francés Eric Andrieu, perteneciente al grupo socialista.

El informe largo y farragoso aborda un porrón de enmiendas pero son dos las que están provocando un mayor movimiento en el seno del Europarlamento porque, al parecer, dichas enmiendas, utilizando la expresión que le viene como anillo al dedo, “tocan hueso” en la economía, mejor dicho, en la avaricia de algunas empresas.

La enmienda 165, relativa al indebido uso de algunos términos cárnicos, y la enmienda 171, algo similar con respecto a los términos cárnicos, han provocado extrañas alianzas donde empresas cárnicas se nos presentan como compañeros de cama junto a empresas de base vegetal que trabajan tanto bebidas como comidas que, obviamente, pretenden presentar como lácteo o cárnico aquello que no es más, por muy sabroso que sea, que una bebida o preparado vegetal.

Como decía, las grandes empresas europeas, con su potente y eficaz lobby comunitario, ejercen presión sobre los europarlamentarios para que permitan utilizar expresiones como “hamburguesa, salchicha, steak” por una parte y “yogur style, alternativa al queso, sustituto de la mantequilla” y como imaginará, frente a lo que no es más que una calculada y sigilosa estrategia de apoderarse del buen nombre de las bebidas y productos lácteos y de los productos cárnicos ganado por su buen trabajo a lo largo de la historia, el lobby empresarial citado es capaz de convencerles que, además, lo hacen para aumentar la transparencia del etiquetado alimentario y, en definitiva, en bien del consumidor.

Poderoso don dinero pasillea por la sede del Parlamento Europeo como Pedro por su casa, con el maletín lleno de promesas y aunque las primeras reacciones de los eurodiputados más cercanos a la temática agroalimentaria no hacen temer que el lobby se salga con la suya, mucho me temo que siempre habrá algún eurodiputado que le tiemble las piernas o, lo que es peor, que lo hará conscientemente, creyendo que así apoya a los agricultores, pero sin caer en la cuenta que con su posicionamiento, lo que es bien patente es que dará la espalda al sector ganadero.

El sector ganadero lo tiene meridianamente claro y muestra de ello es la campaña impulsada por numerosas organizaciones europeas, destacando sobremanera la organización agraria COPA-COGECA que integra en su seno a la casi totalidad de organizaciones agrarias europeas y al conjunto del movimiento cooperativo agrario europeo.

La campaña de comunicación «ceci n’est pas un steak» (esto no es un filete) plantea cuestiones fundamentales sobre la información al consumidor, nuestro patrimonio cultural y el poder del marketing moderno, que mezcla alegremente los intereses y valores de las grandes empresas. En dicho manifiesto, los agricultores europeos dejan bien a las claras que les interesa tanto producir proteínas vegetales como animales y que no se oponen a la producción de proteínas vegetales para productos veganos. No obstante, siguiendo con los argumentos del COPA-COGECA, “las imitaciones vegetales que tienden a copiar las denominaciones y las características de los productos cárnicos y lácteos deberían elaborar su propia estrategia, intensificar su esfuerzo creativo y en lugar de invertir en actividades de lobby, estas empresas deberían desarrollar nuevos conceptos de marketing, con miras a obtener el reconocimiento de los consumidores y a resolver la paradoja fundamental de la industria de las imitaciones vegetales”. 

O sea, concluyendo. Esto no es un filete. Esto es tocar hueso.

Xabier Iraola Agirrezabala

Editor en Kanpolibrean.
Blog sobre la granja y el mundo alimentario

 

La triquinosis a escena

Como queda reflejado, en la tribuna del presente boletín de Ágora Top Gan, un debate que continúa abierto en nuestro país y donde, en mi opinión, siguen sin arbitrarse soluciones realmente eficientes y eficaces, es el que atañe a la sobreabundancia de cierta fauna silvestre, en especial de jabalíes con su negativo impacto en el medio rural (y, en ocasiones, también urbano).

Pero, paralelamente, hay otra cuestión ligada a este tema que no goza de gran predicamento a nivel social, pero que no deja de ser importante; me refiero a la potencial incidencia de la triquinosis ligada al autoconsumo de carne de jabalí (y también de otros animales fuera del control sanitario). 

Esta enfermedad no sólo afecta a las personas, también afecta a diferentes mamíferos tanto silvestres como domésticos. En este contexto hay que indicar que se han identificado más de 100 especies de mamíferos, aves y reptiles como hospederos definitivos de este parásito. 

Cierto es que la mayor parte de los hospederos son silvestres; sin embargo, son de importancia particular para la triquinosis humana, como es lógico, la carne de algunos animales de consumo humano, tales como cerdos, jabalíes, caballos, ciervos, gamos, carne de toro y carnes de animales considerados exóticos (esta es la razón por la que, en ciertas partes del Mundo, la triquinosis está regularmente presente).

La mencionada triquinosis (también llamada triquinelosis o triquiniasis) es una enfermedad de naturaleza parasitaria que es  causada por un nematodo del género Trichinella, que el humano la adquiere al consumir carne y/o los productos cárnicos crudos o insuficientemente cocinados procedentes fundamentalmente, en España, de jabalíes o de cerdos parasitados  infestados con larvas del parásito. 

En las personas presenta síntomas gastrointestinales (diarrea), dolor muscular y articular.

Para prevenir esta enfermedad, es absolutamente fundamental que todos los animales que pueden estar infectados, pero especialmente, en el caso de España,, los cerdos y los jabalíes, que vaya destinados al consumo humano sean previamente analizados para comprobar que no presentan el parásito y aquí, como es natural se incluyendo los que se destinan al autoconsumo. 

Por esta razón se hace necesario, una vez más, ahora que estamos en época de caza, concienciar a todos de la necesidad de realizar este análisis también en el caso de carne de caza destinada al consumo directo (para el análisis se  aplica el método de detección de referencia para la extracción e identificación de triquinas publicado en el Boletín Oficial de la Unión Europea del 11 de Agosto de 2015, Reglamento de Ejecución (UE) 2015/1375 de la Comisión del 10 de Agosto 2015). 

En España, insisto en ello, la gran mayoría de los brotes de triquinosis se siguen generando a causa del consumo de carne o productos derivados de jabalí procedente de cacerías sin control sanitario, pero también de la ingesta de carne de cerdo procedente de matanzas domiciliarias, o de la mezcla de ambas carnes en embutidos (La carne de animales de estas especies que se comercializa por los canales habituales (carnicerías, restaurantes, supermercados, hipermercados, mercados, etc.) ha sido siempre sometida previamente a estos análisis, que son obligatorios por normativa).

Por las razones aducidas, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN), en colaboración con la Real Federación Española de Caza (RFEC)ha generado un tríptico informativo, que estará disponible online y será distribuido en papel entre la población que practica la caza, con el objetivo de reducir los potenciales riesgos asociados principalmente, como ya se ha indicado, al autoconsumo de carne de jabalí no procedente de los canales habituales de comercialización.  Dicho en otras palabras, el objetivo del mencionado tríptico sensibilizar a los cazadores, a sus familias y a sus allegados, acerca de la necesidad y de la importancia de realizar el mencionado análisis de triquina en las piezas de caza. 

Se pretende pues aumentar el conocimiento sobre esta enfermedad e informar, a todos los niveles, acerca de cómo prevenirla y evitar casos como el producido, por ejemplo, en Retuerta del Bullaque (Ciudad Real), dónde fueron 17 personas las afectados por un brote de triquinosis; todos eran parientes y/o amigos de la familia que hizo la matanza de un cerdo criado en semilibertad. 

Por todo lo expuesto, la triquinosis no es una cuestión menor y, en mi opinión, es positivo llevarla a escena y situarla en el lugar que la corresponde.

Carlos Buxadé Carbó.
Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito.
Universidad Politécnica de Madrid
Universidad Alfonso X el Sabio

Las cámaras de vídeo – vigilancia y los mataderos

 

Se veía venir. Este es un complejo tema que ha tomado vigencia en España desde el año 2018. Fue entonces cuando la ONG Equalia inició, a finales del mencionado año, la campaña “Derecho de Información” para pedir la instalación obligatoria de cámaras de vigilancia en todos los mataderos españoles con el objetivo de garantizar de manera efectiva y rigurosa el cumplimiento de las normativas de bienestar animal y seguridad alimentaria.

Finalmente, ante la reiterada difusión de imágenes muy negativas acerca de las condiciones estructurales y de la realización del trabajo en algunos mataderos y/o de ciertas explotaciones pecuarias, y en respuesta a una reiterada reivindicación de las organizaciones animalistas, el Ministerio de Consumo prepara un Real Decreto para obligar a instalar cámaras de video vigilancia en todas las instalaciones donde tenga lugar el sacrificio de animales.

En este marco, el Ministerio de Consumo, a través de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), ha sacado a consulta pública el proyecto de Real Decreto destinado a obligar a instalar cámaras de video – vigilancia en todas las instalaciones donde tenga lugar el sacrificio de animales. 

El objetivo de esta medida es la de «garantizar el cumplimiento de los estándares de bienestar animal y seguridad alimentaria y la higiene, tanto de los animales como de las instalaciones en las que se encuentran«.

El futuro Real Decreto pretende todos los servicios de vídeo – vigilancia en mataderos e incluirá normativa sobre aquellos lugares en los que deben instalarse las cámaras, garantizando la privacidad de trabajadores y trabajadoras. El texto normativo contemplará los procesos y tiempos en los que las imágenes y sonidos deberán ser guardados y cuál será el procedimiento de puesta en conocimiento de la autoridad las posibles infracciones detectadas. Por último, se regularán las especificidades que puedan tener para la aplicación de la norma pequeños mataderos y mataderos móviles

Mejorar la calidad de la carne

El Ministerio de Consumo aduce que «la mejora de la protección de los animales en el momento del sacrificio contribuye a mejorar la calidad de la carne y tiene un efecto positivo indirecto en la seguridad laboral en los mataderos«. 

A su juicio, los consumidores demandan más información sobre los productos alimenticios y esto incluye las condiciones de los animales. Consumo afirma que ha constatado una creciente sensibilidad hacia la protección de los derechos de los animales en nuestro país.

Otros países europeos como Francia, Alemania y Escocia ya cuentan con protocolos similares de vigilancia en mataderos, puesto que la Unión Europea lo permite en su normativa. 

En España, la normativa comunitaria y estatal regulan de forma estricta los marcos de seguridad alimentaria, bienestar animal y la interrelación entre ambas a través de las autoridades competentes y el Servicio Veterinario Oficial, que son quienes ejercen la vigilancia en las instalaciones de mataderos.

Pero, a pesar de la estricta normativa y la vigilancia continua, Consumo subraya que se siguen detectando malas prácticas e incumplimientos en relación con el bienestar animal.

Carta a los Reyes Magos

La penosa movida madrileña nos es retransmitida, día sí y día también, a todas horas, en todas las cadenas de radio y televisión. Los navajeos barriobajeros entre responsables  de la Comunidad de Madrid y del Gobierno Central copan la atención de los medios y, por ende, nuestra atención. 

El omnímodo poder del centralismo madrileño es tal que, incluso, la presidenta Isabel Ayuso llega a decir «Madrid es España dentro de España. ¿Madrid qué es si no es España?» sin ser consciente, por mucho que el fin de sus palabras fuera otro bien diferente, que sus palabras encierran un halo de ninguneo y desprecio al resto de territorios y paisanos que nos encontramos fuera de los muros del centro que ella representa.

Entre porrazo y porrazo, cuchillada va cuchillada viene, la inmensa mayoría de la gente anda, andamos, despistada y entretenida con el lamentable sainete y, mientras tanto, el mundo, a duras penas, sigue avanzando y así la Unión Europea trabaja con la participación del Parlamento Europeo en un fondo de recuperación económica tras la pandemia de 750.000 millones de euros, entre 2021 y 2023. ¡Ahí es nada!.

En este contexto, todas las administraciones, menos los ayuntamientos, instituciones más cercanas al ciudadano pero históricamente ninguneadas por todas las instancias superiores, andan completamente motorizadas (eléctrico, por supuesto) para escribir su listado de proyectos, a modo de los niños que escriben su carta a los Reyes Magos (en nuestro caso, la carta al Olentzero), que encaje con los objetivos y líneas estratégicas fijadas por las autoridades europeas y que sean del agrado, dicho pronto y claro, de los países frugales del Norte que, al parecer, son los que sueltan la choja para los pobres del Sur y del Este.

En nuestra tierra, el Gobierno Vasco junto con las tres diputaciones forales han acordado un plan de reactivación que en su punto de reactivación económica recoge la industria alimentaria (imagino que querrán referirse a toda la cadena alimentaria) y, al mismo tiempo, estas instituciones comienzan a redactar su propio listado donde, como comprenderán, cada una de las instituciones tira hacia lo suyo intentando colar el máximo número de proyectos de su territorio histórico correspondiente. Es lo que tiene, los ciudadanos vascos quieren que sus políticos tengan visión de país pero simultáneamente, esos mismos ciudadanos se llevan las manos a la cabeza, si su territorio histórico no se lleva su correspondiente trozo de tarta. 

Yo, como buen vasco, también me preocupo de mi trozo de tarta y sin conocer el listado definitivo, me alegra comprobar que al menos las diputaciones de Bizkaia y Gipuzkoa han introducido entre sus principales objetivos la expansión de la banda ancha a todos los rincones del territorio, incluidas las hasta ahora olvidadas zonas rurales.

En lo que respecta al Gobierno Central, el presidente Pedro Sánchez presentó las líneas maestras del plan de recuperación ampulosamente llamado ”España Puede” . El plan recoge 10 políticas palanca para los próximos 3 años, coincidentes con el fin de legislatura y conviene destacar que en primer lugar figura la palanca “Agenda Urbana y Rural, lucha contra la despoblación y desarrollo de la agricultura” que contará con el 16% de los fondos. La cuarta palanca por orden de asignación de fondos.

 Ahora bien, si uno se pone a leer la letra no tan pequeña del plan España Puede y más concretamente lo relativo a su primera palanca, llama la atención que se apunten tres proyectos, el primero, Plan de choque de movilidad sostenible, segura y conectada en entornos urbanos y metropolitanos; el segundo, Plan de rehabilitación de vivienda y regeneración urbana, con mención a un plan de transición energética para la España vaciada y el tercero, finalmente, Transformación y digitalización de la cadena logística del sistema agroalimentario y pesquero. 

Tengo que reconocer que es difícil hablar de un documento tan escueto que no apunta más que a líneas maestras pero por lo que he podido leer en la web de la propia Moncloa, no despierta mucha ilusión en lo que a sector primario y mundo rural se refiere y me parece que todo apunta a un plan donde la transición energética, necesaria a todas luces, lo copa todo, mientras el sector primario como sector económico esencial, al  menos en plena pandemia, y el mundo rural en su conjunto, quedan arrinconados a los márgenes del plan. Quiero y necesito imaginar que, más allá de lo presentado en palacio, alguien atenderá las demandas del campo y del rural.

A lo dicho, veremos cómo acaban las cartas navideñas. Yo, mientras tanto, en una Iraolada, como dice mi amiga Anuska, me pongo a escribir mi propia carta y haciendo de la necesidad virtud, trazo las líneas maestras de un proyecto de Corazón Verde para Gipuzkoa conformado por una gran extensión forestal, a modo de Selva de Irati, emplazado alrededor del monte Ernio y sus pueblitos rondantes, municipios con una economía muy debilitada. Un maravilloso mosaico verde en su gran parte conformado por bosques de alto valor naturístico pero gestionados debidamente que convivan con algunas plantaciones sosteniblemente gestionadas. Masas forestales que bien por su gestión forestal bien por su cuidado y control creen empleo en dicha zona bien sea, como decía, en la gestión forestal, en actividades naturo-turísticas atraídas por la belleza del paisaje y/o pequeñas actividades empresariales vinculadas a la madera y todo ello, gestionado por un consorcio público- privado donde participen ayuntamientos, diputación, vecinos, baserritarras, forestalistas, naturalistas, patrocinadores, etc. 

Sé que es difícil. Quizás imposible pero al menos, déjenme soñar y escribir la carta para Navidad que, hasta ahora al menos, es gratuita.

Xabier Iraola Agirrezabala

Editor en Kanpolibrean.
Blog sobre la granja y el mundo alimentario

 

La industria del cerdo ibérico reclama ayudas directas por la Covid-19

La Junta Directiva de IBERAICE, agrupación que representa a la industria del cerdo ibérico dentro de la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (ANICE), ha celebrado un nuevo encuentro online con objeto de abordar los principales problemas que atraviesa este colectivo empresarial como consecuencia de la crisis sanitaria provocada por la COVID-19, la caída del turismo y las graves dificultades de la hostelería y restauración, lo cual afecta directamente al sector ibérico, tan vinculado al canal Horeca.

Los miembros de la Junta Directiva consideraron necesario habilitar ayudas directas a las industrias del cerdo ibérico, así como la realización de campañas de promoción para incentivar el consumo de cara a la campaña de Navidad.

En el encuentro participó la subdirectora general de Promoción de los Alimentos de España, Purificación González, a quien se le trasladó la problemática del sector y la necesidad de medidas e iniciativas en apoyo del sector del ibérico. La subdirectora anunció que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) pondrá en marcha, de forma inminente, una serie de campañas de promoción en las que el sector ibérico tendrá un especial protagonismo.

Por un lado, informó sobre una primera campaña genérica sobre los productos españoles, con mención especial a los productos ibéricos, una segunda dirigida a la promoción de figuras de calidad diferenciadas (DOP, IGP, ETG) y otra específica para el jamón ibérico, que empezará a primeros de diciembre, enfocada en la campaña navideña.

Aunque la Junta Directiva de IBERAICE destacó la positiva evolución de las exportaciones, principalmente de las carnes del ibérico, dirigidas a la Unión Europea y al Sudeste Asiático, especialmente a China, trasladó la importancia de continuar impulsando el comercio exterior, especialmente de productos de alto valor añadido, como son los productos derivados del ibérico.

Se puso en valor que este sector se caracteriza por su importancia económica y social, además de su capacidad para generar riqueza, cohesión territorial y empleo rural. Por ello, de no paliar las dificultades de la industria, estas acabarán afectando al conjunto del sector, ganaderos y mataderos, lo que generará una grave crisis sectorial.

Por su parte, la Junta Directiva valoró las acciones de promoción llevadas a cabo por la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico (ASICI), que ha colaborado con 2.400 establecimientos de hostelería y comercio minorista de carne, ofreciendo entre sus clientes un millón de tapas de jamón ibérico.

Presencia de la PPA en Alemania fuera de la zona inicial infectada

 

El problema se agudiza en Alemania; en efecto, las autoridades veterinarias alemanas notificaron el 30 de septiembre pasado la presencia de un nuevo foco de Peste Porcina Africana (PPA) en jabalíes fuera de la zona infectada que se había delimitado inicialmente. La nueva zona se encuentra a unos 30 kilómetros al norte de los anteriores, a un kilómetro de la frontera de Polonia y dentro del estado de Brandenburgo, donde se han confirmado los otros 38 focos.

Ante este nuevo caso Alemania ampliará los límites de la zona infectada para abarcar el nuevo territorio y se extenderá la búsqueda intensiva de cadáveres para conocer el alcance de la enfermedad y prevenir su difusión. 

En los nuevos límites de la zona infectada, se aplicarán las medidas ya adoptadas en la zona primitiva, entre ellas: búsqueda intensiva de cadáveres de jabalíes; limitaciones de acceso de personas a zonas de riesgo; prohibición de labores agrícolas; análisis de muestras de todos los jabalíes hallados muertos (incluidos los muertos en accidentes de tráfico); prohibición de comercialización de carne de jabalí desde la zona infectada; inspección clínica y de las medidas de bioseguridad en todas las explotaciones porcinas en el interior de la zona infectada; prohibición de la tenencia de cerdos al aire libre; prohibición del uso de heno y paja para alimentación de los cerdos; análisis de muestras de todos los cerdos enfermos o muertos en las explotaciones y aplicación de un control más exigente en aquéllas explotaciones cuyos dueños practican además la caza.

Paralelamente nuestro Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha informado de que la mayoría de los casos corresponde a jabalíes hallados muertos en el medio, aunque  también hay algunos vivos que mostraban sintomatología compatible con la enfermedad y que fueron cazados. Hasta la fecha no se ha notificado ningún caso de PPA en explotaciones de cerdo doméstico.

En este contexto, el MAPA insiste en la importancia de aplicar en España unas adecuadas medidas de bioseguridad en las explotaciones de ganado porcino, en el transporte animal, así como en una conducta ad hoc por parte de aquellos cazadores que viajen a países afectados o de riesgo por la presencia de la enfermedad, dado que podrían contribuir, involuntariamente, a la expansión de la enfermedad al retornar a España.

 

Las rebajas que vienen

En un seminario que impartí el pasado 16 de septiembre expuse con detalle las razones de las luchas de precios que se avecinan a nivel de las grandes cadenas y sus consecuencias para nuestros ganaderos y para nuestros agricultores.

En este marco coincido plenamente con una de las conclusiones a las que ha llegado la Empresa Kantar, en un estudio que ha publicado bajo el título “Estado de la distribución en España”. El consumidor que está surgiendo, en el marco de la actual pandemia, es significativamente menos fiel a su cadena habitual; compara más entre productos y precios (es verdad, dado que un elevado porcentaje de los que antaño fueron clientes se están convirtiendo, en razón de la nueva situación económica y de los cambios en los hábitos de consumo, en compradores).

En este marco, los datos disponibles indican que, en los primeros nueve mes del presente año (en razón del efecto “miedo” a causa de la primera ola de la COVID – 19 y del primer confinamiento), hemos adquirido en España del orden de un 12,5 por 100 más de productos y el gasto ha sido superior en casi un 15 por 100, respecto del mismo periodo del pasado año  2019. Pero, desde hace semanas, estas tendencias han cambiado de signo. 

En su momento, los grandes impulsores de los mencionados incrementos  fueron los productos frescos y la alimentación envasada y precocinada, amén de la droguería, que fue la sección que más creció en volumen. No obstante hay un hecho que conviene tener bien presente aquí: se sale menos a comprar y se compra más en cada visita a los puntos de venta pero, globalmente, se compra menos y más barato.

Datos al margen, no me cabe la menor duda, porque se está viendo ya, la denominada  «omnicanalidad» será otra de las características que condicionará, de forma irreversible, el comportamiento del nuevo consumidor que ha nacido con los nuevos tiempos. Los mencionados “nuevos consumidores” empiezan a adquirir los productos, por una parte, de forma presencial y paralela en distintas cadenas y, por otra, cierran el conjunto de su compra con otros pedidos obtenidos vía online.

Ello traerá  a corto plazo y en mi opinión, que las grandes cadenas se verán obligadas, sí o sí, a dar una significativa mayor prioridad a los precios y por ello generarán con frecuencia ofertas a la baja con el objetivo prioritario de atraer a estos “nuevos compradores” (por definirlos de alguna manera).

Pero, no hay que olvidar que, paralelamente, el capítulo de los costes se está viendo significativamente incrementado. 

Por ello, obligatoriamente, al definir las ofertas y las promociones, se deberán escandallar correctamente las necesarias inversiones en digitalización y en sus plataformas de correo electrónico (no se minusvalore el hecho de que el comercio electrónico en el gran consumo se disparó durante el encierro, en los momentos más duros de la crisis sanitaria, registrando una cuota del mercado del orden del 2,6 – 2,7 por 100 bruto). También deberán tenerse en cuenta la mayor inversión en limpieza, en desinfección y en protocolos de seguridad (que, en muchos casos, están implicando una reorganización de los puntos de venta y una pérdida de espacio útil real).

Y todo ello en mi opinión y aquí está el quid de la cuestión, implicará finalmente y en  general, ante la ausencia de reales cadenas de valor, una presión a la baja, directa e indirecta, en el nivel de los precios a percibir por los productores (lo que está sucediendo actualmente, por ejemplo, en el sector de la leche puede constituir un ejemplo de ello).

En definitiva, o se coge de verdad este “morlaco por los cuernos” o se avecinan tiempos ciertamente complicados para muchos de nuestros productores.

¡Ojalá esté totalmente equivocado!

Carlos Buxadé Carbó.
Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito.
Universidad Politécnica de Madrid
Universidad Alfonso X el Sabio

 

La creciente amenaza de la Peste Porcina Africana (PPA) en el ámbito de la Unión Europea

La enfermedad de la Peste Porcina Africana (PPA) fue descubierta en Kenia en el año 1910 y el virus fue detectado por primera vez en el continente europeo, en Portugal concretamente, en el año 1957. 

Entre los años 1960 y 1970, la Peste Porcina Africana se extendió por media Europa afectando a Italia, Holanda, Bélgica y Francia. Afortunadamente, la enfermedad consiguió ser erradicada en todos estos Estados europeos mencionados salvo en la isla italiana de Cerdeña, donde la Peste Porcina Africana ha sido categorizada como enfermedad endémica desde el año 1978.

Como es bien conocido, se trata de una enfermedad altamente contagiosa, causada por un virus de la familia Asfarviridae, género Asfivirus, presentándose un elevado número de cepas que pueden provocar en muchos casos cuadros agudos o, incluso, híper – agudos con niveles de mortalidad y morbilidad muy próximos al 100 por 100 (si bien es cierto, que también existen cepas del mencionado virus que cursan con cuadros clínicos subagudos o incluso  crónicos con una manifiesta menor mortalidad).

Desgraciadamente es una enfermedad prevalente y endémica en países del África Subsahariana, y recientemente se ha ido extendiendo de forma preocupante por países como China, Mongolia, Vietnam y también por algunas zonas de la Unión Europea. Lo cierto es que la PPA, a nivel mundial, se estima que puede haber dado lugar hasta la fecha, a más de 300 millones de animales muertos y sacrificados.

Se trata de una enfermedad muy bien conocida en nuestro país, donde ha estado oficialmente presente durante casi cuatro décadas. En efecto, fue en el año 1960 cuando la Peste Porcina Africana (PPA), procedente de Portugal, (a donde había llegado procedente de las colonias portuguesas en África) se introdujo en España  y no fue hasta 35 años más tarde, concretamente en el año 1995, cuando se la consideró oficialmente erradicada en España (dos años antes, en el año 1993, se la dio la misma consideración en Portugal). 

A nivel mundial siempre ha estado, como ya lo he mencionado, en diversas regiones del globo con mayor o menor intensidad y últimamente ha visto aumentado de forma muy importante su protagonismo. Así, por ejemplo, China confirmó su primer brote de Peste Porcina Africana en la provincia de Liaoning el 3 de agosto de 2018 y el mismo se expandió con gran rapidez por toda la zona dando lugar al sacrifico, en el Sudeste de Asia, de más de 250 millones de cerdos.

Actualmente, la PPA  se encuentra presente  en 9 Estados miembros de la Unión Europea, a saber: Bélgica, Bulgaria, Eslovaquia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia y Rumanía. En noviembre de 2019, se alertó de la posibilidad de su propagación a otras regiones como: Albania, Bosnia-Herzegovina, Croacia, Grecia, Kosovo, Montenegro, Macedonia del Norte, Serbia y Eslovenia.

En el año 2014, la PPA apareció en Polonia, en el Este, lindando con Bielorrusia y desde entonces ha ido progresando en este Estado, afectando al 50 por 100 de su territorio, y provocando la muerte de numerosos jabalíes (todo parece indicar que hay una infección masiva de los mismos) habiendo afectado también a varias granjas de cerdos domésticos en muchas zonas de este Estado.

Ante esta situación, Alemania de acuerdo con Polonia construyó, en territorio alemán y lindando con Polonia, una valla de cientos de kilómetros a lo largo de la frontera germano-polaca con el objetivo de intentar evitar que los jabalíes introdujeran la PPA en Alemania  (paralelamente, Dinamarca también construyó una valla de decenas de kilómetros a lo largo de su frontera con Alemania con el fin de intentar controlar la migración de jabalíes).

Desgraciadamente, a pesar de todos los esfuerzos realizados, la PPA ya ha llegado a Alemania a través de los jabalíes porque, como tantas veces ha quedado demostrado, “las enfermedades que cabalgan a lomos de los animales silvestres” no conocen límites geográficos ni fronteras.

Esta realidad pone en clara evidencia, a nivel pecuario, la creciente amenaza, técnica, sanitaria, pero especialmente comercial, que supone la PPA para el conjunto de la Unión Europea y en ella, claro está para España que tiene una tasa de autoabastecimiento cercana al 180 por 100 (primera consecuencia comercial de la nueva situación: Corea del Sur se ha cerrado a las importaciones porcinas procedentes de Alemania).

Queda esperar que todas las medidas tomadas inmediatamente por Alemania sirvan para acotar y eliminar este foco en jabalíes, ubicado en el Land de Brandemburgo, y que  las múltiples medidas de bioseguridad aplicadas en los Estados de Unión Europea logren evitar una nueva propagación de la PPA y su afección a las granjas porcinas (lo cual, obviamente, generaría, en primer lugar económicamente, una situación realmente dramática para un sector pecuario muy, muy importante y altamente exportador).

Carlos Buxadé Carbó.
Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito.
Universidad Politécnica de Madrid
Universidad Alfonso X el Sabio

Alemania se acerca a los 20 casos de jabalíes con Peste Porcina Africana

La Ministra alemana de Alimentación y Agricultura, la señora Julia Klöckner,  ha confirmado trece casos de Peste Porcina Africana.  En una rueda de prensa realizada con motivo de esta crisis, la señora Klöckner realizó una declaración oficial en la que repasó las acciones que está realizando su ministerio para evitar la propagación de la enfermedad. Además, su ministerio ha publicado un mapa de la situación actual con los casos confirmados en los últimos meses en Europa para conocer adecuadamente la propagación de la enfermedad

Como aspectos más relevantes de la intervención de la señora ministra caben destacar:

 

  • Un total de trece casos de PEA han sido confirmados por el Friedrich-Loeffler-Institut,  que es el laboratorio alemán nacional de referencia.
  • La carne de estos animales con PPA no supone un riesgo para la salud. Sin embargo, somos conscientes del peligro de la difusión del PPA para toda la industria porcina alemana y, por lo tanto, lo más importante es que reaccionemos rápida y adecuadamente.
  • «La unidad de crisis del Ministerio de Alimentación y Agricultura empezó a trabajar inmediatamente con dos objetivos: prevenir la propagación de la Peste Porcina Africana evitando que llegue a las granjas.
  • Observar atentamente la evolución de los mercados tomando las medidas pertinentes en el  caso que se generen perturbaciones en los mismos.
  • El Equipo de Crisis de Control de Enfermedades Animales del Land implicado también fue convocado inmediatamente y se ha marcado con señales y carteles de información la denominada zona en peligro de con un radio de unos 24 kilómetros alrededor del lugar del hallazgo del primer caso.
  • Como medida inmediata, veinte municipios de tres distritos fueron definidos como zona restringida, todos en el Estado Federal de Brandemburgo.
  • La caza queda prohibida para todas las especies animales con el fin de no asustar innecesariamente a los posibles jabalíes infectados.
  •  Las granjas de cerdos serán inspeccionadas en lo que respecta al cumplimiento de las medidas de bioseguridad. 
  • Se examinarán las restricciones temporales del uso de las tierras agrícolas y forestales. Esto incluye la prohibición de cosechar en los campos de maíz.
  • El objetivo sigue siendo en acotar la zona infectada lo más rápido posible para que el virus no pueda propagarse más.
  • Aunque la enfermedad, hasta el momento, sólo ha aparecido en jabalíes, el impacto en los mercados ya es evidente.

 

 

Situación actual de la porcicultura mexicana

La porcicultura de México está atravesando, sin duda alguna, un momento muy complejo, debido a distintas variables que dan lugar a una ecuación que genera como resultado un escenario muy retador para este subsector pecuario nacional.

Durante el primer trimestre de este año, las importaciones de carne de cerdo provenientes de los Estados Unidos de América aumentaron en un 10% con respecto al mismo periodo del año 2019, alcanzando las 195,351 TM, ocupando las mismas un lugar en el mercado ocupado originariamente por la carne porcina producida localmente.

Por otra parte, a mediados del mes de marzo, el peso mexicano se devaluó un 28% con respecto al dólar; los insumos que utilizamos en nuestra porcicultura aumentaron hasta un 30% por reflejo del tipo de cambio, afectándonos principalmente en el precio del maíz y de la harina de soja al ser ambas materias primas destinadas a la alimentación animal importadas en su mayoría de Norteamérica.

A todo esto hay que sumarle el hecho de que en los meses de febrero y marzo coincidieron tanto la celebración de la cuaresma como la contingencia generada por la COVID-19, dando como resultado una reducción de un 40% del consumo de ésta proteína entre la población. Ello se tradujo en un abuso por parte de los intermediarios que presionaron significativamente a la baja el precio de los animales a nivel de granja.

Gran parte de los cerdos que se producen en México se comercializan vivos a pie de granja y en algunas partes del país el precio que pagaron por ellos bajó a niveles de $18 pesos el kilo ($ 0.76 US dls), cuando el coste de producción real oscila entre los $25 y los $28 pesos por kilo ($1.05 y $1.18 US dls) dependiendo de la eficiencia, del nivel de tecnificación y de la aplicación de la economía de escalas. 

Es por este diferencial que se calcula, si las condiciones se mantuvieran constantes y no mejoran, al cierre del año se generaría en nuestro subsector, una pérdida de más de 15 mil millones de pesos (más de 650 millones de dólares) y esta cifra no contempla las perdidas indirectas (proveedores y clientes), así como la afectación en la mano de obra.

Lamentablemente la mencionada caída de precios en granja no se refleja a nivel del consumidor final ya que los comercializadores no transfieren esta diferencia, ofreciendo el kilogramo de carne al público a un precio que se sitúa alrededor de $80 pesos/kg ($3.38 US dls).

A pesar de estas condiciones tan adversas, los productores están haciendo un gran esfuerzo para que no se vean afectadas las personas que trabajan en las granjas, al ser ésta una actividad considerada como esencial. Así, la mano de obra directa sigue laborando normalmente en las explotaciones porcinas y continúan percibiendo el 100% de su sueldo y de sus beneficios adicionales, dado que, en razón de la naturaleza de su actividad, las empresas de producción porcina no pueden detener sus ciclos productivos.

También cabe mencionar aquí que la crisis que está atravesando el sector porcino norteamericano es muy grave y muy compleja, al tratarse de una región muy golpeada por la enfermedad COVID-19. El confinamiento de su población, la saturación de su producción y el cierre parcial o total de sus plantas de proceso, entre otros factores, están obligando a tomar decisiones muy radicales que al final del día, terminan repercutiendo a nivel global, pero de manera muy particular en México.

Todos los porcicultores, independientemente del tamaño de sus granjas, están haciendo ímprobos esfuerzos por llegar vivos a la orilla de la crisis. Todos esperan poder tener en un futuro próximo mejores condiciones a la hora de comercializar sus animales; pero, en estos momentos, incluso se ven obligados a aportar su patrimonio para poder inyectar liquidez a sus actividades empresariales, confiando en que la futura evolución económica de sus negocios porcinos les restituya las pérdidas que están sufriendo y les permita seguir desarrollando lo que mejor saben hacer, que es seguir produciendo cerdos.

Jorge Iván Espinosa Vázquez

Médico Veterinario Zootecnista

Diplomado en Agro negocios, TEC de Monterrey

Director General de la Unión Regional de Porcicultores de Jalisco (URPJ)

Coordinador del Consejo Técnico de la Organización de Porcicultores del País (CT-OPORPA)