¿Qué deseamos obtener de una explotación pecuaria?

La pregunta es simple: QUÉ DESEAMOS lograr u obtener en una explotación pecuaria? En principio, una buena producción, unos buenos resultados técnicos y económicos o, dicho de otra forma, el máximo de resultados positivos posibles al mínimo coste, con el fin de obtener el beneficio máximo. Ésta podría ser una primera respuesta a la pregunta formulada; así de simple, o, tal vez, no tan simple. 

Ahora bien, lo expuesto ¿CÓMO lo podremos obtener? ¿Qué es lo que vamos a tener en consideración en primer lugar a la hora de tomar decisiones?

No debe olvidarse que en toda granja siempre deben tenerse en cuenta, inicialmente, 4 o 5 puntos esenciales, fundamentales o básicos que, a mi modo de ver,  pueden ser los siguientes:

  1. Las instalaciones (qué pretendemos y cuánto podemos invertir en ello).
  2. La genética de la base animal (según la línea que empleemos obtendremos diferentes resultados).
  3. La sanidad (por desgracia la pandemia del coronavirus nos ha enseñado su importancia real).
  4. La alimentación (un aspecto cuantitativo y cualitativo fundamental que nos ayudará en la consecución de un buen nivel en lo que atañe a la sanidad de la granja).
  5. Y, por último, el personal (la mano de obra directa), que es precisamente el único punto de todos los mencionados hasta aquí que tiene una incidencia directa sobre todos ellos a través del MANEJO de la base animal de la granja.

Y a partir de aquí es cuándo empezamos a poder establecer realmente “QUÉ QUEREMOS” para nuestra granja (dado que cada granja es un mundo “per se”). 

Lo primero que vamos a decidir es, cuantitativa y cualitativamente, el EQUIPO HUMANO (mano de obra directa, fundamentalmente) que queremos tener en  nuestra granja. Ello significa tomar decisiones respecto al establecimiento de zonas de trabajo, si queremos o no encargados de zona, cuáles serán los trabajos fijos y cuáles los rotativos, los turnos laborales, los horarios de trabajo, los objetivos de la contratación etc. etc.

¿Qué entendemos aquí inicialmente en nuestras granjas por un equipo humano?

  1. Un grupo de personas que se organiza para realizar una actividad o un trabajo.  
  2. Un grupo de seres humanos que se reúne y labora en conjunto con el fin de alcanzar una meta común.

Bien, éstas son dos definiciones tipo de lo que vendría a ser un equipo. 

En nuestro caso concreto, tenemos una explotación de tamaño “X” donde hay entre 2 y 4 zonas de trabajo claramente delimitadas (léase: Gestación – Lactación – Transición – Engorde o Cebo), donde trabaja un determinado grupo de personas, cada una en la zona que le ha sido asignada previamente y con unas tareas claramente establecidas; todas ellas tienen un objetivo común.

Pero, en mi opinión, todo lo expuesto hasta aquí debe ser complementado con la consideración de una serie de claves, que son las que nos llevarán a lograr obtener sino un equipo perfecto (la perfección, no existe), sí un equipo realmente eficiente y eficaz.

Estas claves son las que iremos desarrollando en el futuro a través de sucesivas colaboraciones y, cómo veremos en mi próximo artículo, la primera clave es la de cambiar el enfoque individual por el colectivo; cuestión no siempre sencilla.

Miquel Forcadell

Técnico especialista agropecuario 

Master en RRHH

Análisis molecular de la producción de leche en cabras de la raza Murciano-Granadina

El trabajo presentado en el artículo Analyzing the Genomic and Transcriptomic Architecture of Milk Traits in Murciano-Granadina Goats nace de un proyecto de colaboración del Programa Estatal de I+D+i Orientada a los Retos de la Sociedad, denominado Capramur, entre el Centre de Recerca Agrigenòmica, la Universidad de Córdoba y la Asociación Nacional de Caprino de Raza Murciano-Granadina (Caprigran).

Uno de los objetivos primordiales del proyecto fue comprender mejor la base molecular de la lactación caprina. Para ello, mediante la colaboración del Servei de Granges i Camps Experimentals de la UAB, se obtuvieron biopsias mamarias de cabras de la raza Murciano-Granadina y se compararon sus perfiles de expresión al inicio y al final de la lactación y durante el secado (fase del ciclo productivo en que la cabra deja de producir leche). Los resultados obtenidos permitieron determinar que la fase de secado implica una disminución muy fuerte de la actividad biosintética de la glándula mamaria así como la activación de genes que inducen la involución y la remodelación del tejido mamario. Por otra parte, durante el secado también se observó una expresión aumentada de genes relacionados con el sistema inmune, lo cual podría tener un efecto protector sobre la glándula mamaria.  

Otro objetivo del proyecto Capramur fue investigar la base genética de los caracteres de producción y composición de la leche. Para ello, técnicos de Caprigran en colaboración con la Universidad de Córdoba registraron dichos caracteres en 1036 cabras de la raza Murciano-Granadina, y posteriormente se investigó su asociación con 50.000 marcadores genéticos contenidos en un chip con el cual se genotipó la población caprina bajo estudio. Los resultados obtenidos permitieron identificar una región del cromosoma 6 caprino que presentaba una asociación muy significativa con el contenido de proteína de la leche. Dicha región contiene los genes de las caseínas, que son las proteínas lácteas mayoritarias. La consecución de este objetivo constituye un primer paso para encontrar las variantes genéticas  específicas que afectan al contenido de proteína de la leche, carácter que determina, en gran manera, el rendimiento quesero de la misma.

Cabrandalucía, en el VIII Congreso Internacional de Agroecología 

La Federación Andaluza de Asociaciones de Caprino de Raza Pura (Cabrandalucía) participó en el VIII Congreso Internacional de Agroecología que se celebró los pasados días 2 y 3 de julio de manera on-line e intervino en la Mesa Debate “La ganadería extensiva que necesitamos en la transición agroecológica, Acción colectiva sobre la mesa agroalimentaria”, en la que se expuso la iniciativa solidaria y sin ánimo de lucro #YoNoRompoLaCadena que ha llevado a cabo Cabrandalucía.

Esta edición tan singular del Congreso Internacional Agroecológico, como no podía ser de otra manera, ha sido  condicionada por la situación sanitaria actual en diferentes facetas. Esta experiencia ha mostrado de una forma evidente la necesidad de cubrir las necesidades básicas desde la proximidad, poniendo a la agroecología como la opción más sostenible para todos, productores, consumidores, activistas… poniendo la vida en el centro. 

Acciones colectivas

Cabrandalucía ha participado compartiendo la mesa con las diversas acciones colectivas que se han realizado en la cadena alimentaria en estos momentos de pandemia, junto a campesinos, organizaciones, y  asociaciones vinculadas en acercar a las personas que cuidan de los alimentos con las que lo consumen, de forma directa, transparente, con confianza. 

Sara Rey, técnica de la Asociación Nacional de Criadores de Ganado Caprino de la Raza Blanca Andaluza o Serrana ha representado a Cabrandalucía  presentando la acción conjunta realizada con los ganaderos de razas puras de Andalucía, a través de la campaña #YoNoRompoLaCadena: la riqueza de la creación de sincronías de las 6 razas, las acciones conjuntas que aúnan al sector en toda su diversidad, por una causa tan justa, como alimentar allá donde se necesite con los alimentos de gran calidad que se producen en nuestros territorios. 

 

España regula la temperatura en el transporte en razón del bienestar animal

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), en colaboración con las Comunidades Autónomas (CC.AA.), ha puesto en marcha, durante este verano, un plan de actuaciones para controlar la temperatura en los transportes de animales vivos que realicen viajes con una duración superior a las 8 horas (viajes largos) y con destino a otros países, tanto Estados Miembro de la Unión Europea (E.MM.) como Países Terceros.

La normativa comunitaria que regula la protección de los animales durante el transporte y en las correspondientes operaciones conexas establece que en los traslados de animales vivos por carretera (équidos, bovinos, ovinos, caprinos y porcinos) en viajes largos se debe mantener, en el interior del vehículo, un intervalo de temperatura de 5º C a 30º C, con una tolerancia de +/- 5º centígrados en función de la temperatura exterior. Para ello, los vehículos deben estar equipados con un sistema de control de la temperatura, que debe estar también provisto de un dispositivo de registro de estos datos.

Registros de temperatura

Para asegurar y controlar el cumplimiento de los rangos establecidos en la mencionada normativa, el plan dispone que la autoridad de la Comunidad Autónoma que autorice el movimiento en el origen solicitará, una vez finalizado el viaje, los registros de temperatura, como mínimo, a aquellos transportes en los que las previsiones de temperatura a lo largo del recorrido superen en algún momento los 30º C.

En el caso de que el transportista no facilite la información en el plazo de un mes tras la finalización del viaje o se constata que se han superado los 35º C, la autoridad competente denegará la solicitud de un nuevo viaje, además de aplicar la sanción que pudiera corresponder, de acuerdo con la normativa comunitaria y nacional que se aplica al transporte de animales.

El control de la temperatura en el transporte de animales vivos en los meses con condiciones climáticas adversas, como ocurre en la actualidad en muchos países europeos, España entre ellos, cobra una importancia máxima, especialmente en los viajes transfronterizos en el verano.

Con este plan, España busca asegurar una adecuadas condiciones de bienestar de los animales que se transportan durante la época estival.

El Parlamento Europeo investiga el transporte de animales vivos

El Parlamento Europeo ha creado un Comité conformado por 30 europarlamentarios cuya función es la de investigar el incumplimiento de las normas de la Unión Europea (U.E. -. 27) sobre protección de animales transportados.

Dentro de 12 meses, deberán presentar un informe en el que recogerán las infracciones que encuentren en la aplicación de las normas de bienestar animal de la U.E.- 27 durante el transporte dentro y fuera de la Unión Europea.

El nuevo comité de investigación, establecido por 605 votos a favor, 53 en contra y 31 abstenciones, deberá investigar las presuntas violaciones en la aplicación de la legislación de la Unión Europea, dentro y fuera de la misma, por vía aérea, carretera, ferrocarril y mar. Se centrará en cómo los Estados Miembros están implementando las normas de la Unión Europea y si la Comisión de la U.E. – 27 las está controlando adecuadamente.

Normativa infringida

El mencionado comité examinará la supuesta falta de actuación de la Comisión de la Unión Europea cuando hay la evidencia de que las normas de la U.E. – 27 sobre el traslado de animales vivos a través de la propia Unión y a  Países Terceros están siendo infringidas de manera grave y sistemática. Investigará también la sospecha de falta de implementación y cumplimiento de las disposiciones de la Unión Europea sobre temas tales como: la asignación de espacio total y de espacio libre para los animales transportados, sobre la aportación de agua, sobre su alimentación, sobre el control de las camas, y ​​sobre el sistema de temperatura y de ventilación durante el transporte.

Los futuros miembros del comité podrían examinar cómo la Comisión y los Estados Miembros aseguran el cumplimiento de las normas de la Unión Europea en lo que se refiere al manejo de animales transportados, en viajes de larga distancia, para prevenir demoras y el transporte inadecuado de animales no aptos y animales que aún no han sido destetados. 

También podrán investigar el supuesto fracaso de las autoridades ejecutivas y nacionales de la Unión Europea para hacer cumplir las normas de la U.E. – 27 sobre el bienestar de los animales transportados también fuera de la Unión; es decir al trasladar animales vivos desde la Unión Europea a países no pertenecientes a la U.E.

Nuevo protocolo frente a la COVID-19 para las industrias cárnicas

La FECIC (Federación Empresarial de Carnes e Industrias Cárnicas) ha firmado un convenio con la consultoría de riesgos Aon (Aon Corporation es una empresa británica proveedora de servicios de gestión de riesgo, seguros y gestión de reaseguros, recursos humanos y consultoría) y con Aenor (Asociación Española de Normalización y Certificación) para elaborar y lanzar un protocolo de actuaciones frente a la COVID-19 en la industria cárnica española, certificando que se cumplen con los estándares de seguridad.

Por una parte, la consultora Aon analizará y evaluará los riesgos de las empresas frente a la COVID-19 e implantará un estándar de seguridad, con medidas para evitar que estos afecten a la salud de los trabajadores de las mismas, el contagio, la continuidad de su negocio, su reputación y la del sector, el absentismo laboral, el riesgo de responsabilidad civil o a la atracción de nuevos trabajadores.

Por otra, Aenor revisará el protocolo para garantizar que cumple con los requisitos necesarios para respaldar buenas prácticas adaptadas a la naturaleza de esta actividad. Una vez acordado, certificará el protocolo para asegurar que se cumple en cada caso con todas las medidas establecidas.

Auditoría en las instalaciones

Las auditorías se fundamentarán principalmente en visitas a las instalaciones para comprobar la adecuada implantación y despliegue. Una vez superada la auditoría de certificación del protocolo COVID-19, Aenor hará entrega de un certificado y la licencia de uso de la marca y llevará a cabo auditorías de seguimiento periódicas.

Para la FECIC, este protocolo debe servir como estándar de seguridad para la industria cárnica y permitirá a las empresas «operar con la confianza y tranquilidad de que cumplen con los requisitos legales y mejores prácticas establecidas por autoridades sanitarias y organismos internacionales”. 

Además, acreditará y pondrá en valor el buen trabajo que lleva a cabo el sector cárnico, cumpliendo con la seguridad de sus trabajadores y de sus producciones, y dando confianza a sus clientes y sus consumidores«, de acuerdo con lo que ha asegurado la Federación en su comunicado.

La resiliencia y nuestro sector primario

Muchos probablemente no lo sepan, pero la resiliencia, en su origen, es un concepto ingenieril y se refiere a la cantidad de energía que absorbe un material en el momento de romperse a causas de un impacto; se calcula en base a la unidad de superficie de rotura.

Pero aquí deseo utilizar el concepto de resiliencia en el ámbito de la Psicología y referirlo a la capacidad que tiene un individuo, pero también un sector (un colectivo), para hacer frente a una adversidad y superarla para, una vez superada, poder seguirse proyectando hacia su futuro. 

Inicialmente, en el ámbito psicológico, como lo hemos estudiado todos los que nos hemos formado, en tiempos ya lejanos, en temas de pedagogía y de psicología pedagógica, la resiliencia se consideraba una respuesta poco común, inusual e, incluso, en ciertos casos enfermiza.  

No obstante, con el discurrir del tiempo los psicólogos han ido evolucionando en su apreciación y valoración de la misma y finalmente han reconocido que se trata de una actitud que se corresponde con una forma mental de “ajuste o adecuación” ante una situación adversa o ante la propia adversidad. 

Es más, actualmente la psicología positiva considera a las situaciones adversas, problemáticas, como desafíos, que pueden ser enfrentados y superados gracias precisamente a la resiliencia.

En la vida, a nivel individual, se presentan circunstancias que pueden favorecer o ser contrarias al desarrollo de al resiliencia como son, por ejemplo, la educación, la calidad e intensidad de las relaciones familiares, el contexto social o la propiedad de determinadas actitudes. 

Hoy se considera que la resiliencia individual está íntimamente vinculada a la autoestima (por lo que es clave trabajar con los infantes para que desarrollen positivamente, desde edades muy tempranas, su autoestima y paralelamente su resiliencia).

Así resulta que hay individuos que al enfrentarse a una situación traumática permiten que ésta les supere mientras que otros no lo permiten y continúan sin más problemas su camino vital; incluso los hay que, ante la adversidad, modifican sus actitudes, las llevan a un nivel superior y transforman la mencionada situación en algo positivo desarrollando capacidades que incluso, en ocasiones, ellos mismos desconocían poseer.

Esto último y de esto quería precisamente escribir, hoy y aquí, es lo que hecho exactamente nuestro sector primario (agrícola, ganadero y también el pesquero, no nos olvidemos de él) ante la adversa situación generada (y, desde luego, en absoluto finiquitada) por el SARS – CoV – 2 y su enfermedad vinculada, la COVID -19. 

Nuestro sector primario nos está dando, día sí y día también, una gran lección; realmente una lección inolvidable, haciendo gala de unos valores que deberían asumir y hacer suyos el resto de la sociedad y sus propios individuos (lo que evitaría que un número no despreciable de los mismos se estuviera comportando de una forma totalmente inadecuada y muy peligrosa para todos, en las complejas circunstancias sanitarias que nos está tocando vivir).

La resiliencia del mencionado sector le ha llevado a asumir solidariamente, con un esfuerzo encomiable, asumiendo permanentemente importantes riesgos sanitarios y empresariales, a partir de un loable trabajo en equipo (junto con los otros eslabones de la cadena alimentaria, justo es resaltarlo), con probadas eficiencia y eficacia, un claro liderazgo; una elevada responsabilidad en la ininterrumpida generación de alimentos; una destacada capacidad innovadora con la creación de nuevos canales on – line y, todo ello, en el marco de un destacado ejercicio global de equilibrio sectorial. 

Esta suma es la que ha hecho posible, a pesar de todo, mantener su actividad económica y los estándares de calidad de sus producciones.

Sinceramente espero (porque soy optimista por naturaleza) y deseo que, en un plazo no lejano, nuestros dirigentes (incluyendo aquellos que nos consideran esclavistas) y la propia sociedad, valoren y reconozcan adecuadamente la fantástica resiliencia de nuestra agricultura, de nuestra ganadería y de nuestro sector pesquero.

Sin duda alguna ¡SE LO MERECEN! 

Carlos Buxadé Carbó.
Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito.
Universidad Politécnica de Madrid
Universidad Alfonso X el Sabio

Don Luis, ¡un descafeinado, por favor!

Me gustan los políticos de casta. Frente a una mayoría actual de “bienquedaos”, políticamente correctos y planos a base de esquivar cuestiones peliagudas y de huir de cualquier tema que pudiera derivar en problema, personalmente, me gustan los que son decididos y que abordan los temas con determinación sin miedo a mojarse. Eso sí, siempre, con buenas formas y con el máximo de los respetos.

En su momento, escribí sobre los aciertos y errores del ministro Miguel Arias Cañete, tan correoso como altivo, que fue capaz de acertar en el diagnóstico e impulsar, nada más y nada menos que hace 7 años, la Ley para mejorar el funcionamiento de la Cadena Alimentaria. Cañete, como le conocíamos todos, fue ministro del 2011 al 2014 y en ese trienio impulso un par de leyes importantes, si bien en este caso, me quiero referir a la Ley de Cadena Alimentaria que supuso una buena cimentación para una construcción que nadie quiso posteriormente continuar, ni los de su partido ni los adversarios.

Tras la moción de censura a Mariano Rajoy, llegó al ministerio agrario el andaluz Luis Planas, viejo conocedor de la materia por su experiencia como consejero del ramo además de un sonriente profesional, excelente capeador y experto anotador que todo lo apunta, al parecer, en el aire. Pues bien, la crisis estructural del campo, principalmente, debida a la falta de rentabilidad de una actividad económica donde los precios son irrisorios y son fijados de atrás para adelante, de la distribución al productor inicial, reventó hace unos pocos meses en unas sorprendentes movilizaciones que llevaron, con sus tractores, el acuciante problema a puertas del Caserón de Atocha dejando sin margen de maniobra y sin posibilidad de escaquearse al plano ministro.

Como decía, los agricultores con sus tractores, pusieron el problema del campo en los titulares del Telediario y consiguientemente no faltaron políticos que, queriéndose apuntarse un tanto, emularon al president Quim Torra cuando les decía a los de los CDR “Apretad, hacéis bien en apretar”, por lo que, al señor Ministro no le quedó más remedio que agarrar el toro por los cuernos y presentar un proyecto de ley de medidas urgentes entre las que destacaban los puntos que reformaban la Ley de la Cadena Alimentaria.

La principal novedad consiste en obligar a que cada operador abone al inmediatamente anterior un precio igual o superior al coste de producción que es incluido en el momento de fijar el precio acordado en el contrato alimentario. Hasta el momento, la Ley contemplaba la toma en consideración de factores “objetivos, verificables y no manipulables” pero sin hablar de los costes efectivos de producción. Incluso, se obliga a insertar una mención expresa que el precio pactado (perdonen el descojono) cubre el coste efectivo de producción.

En mi opinión, si bien el objetivo de la reforma es loable e imprescindible, tengo que reconocer que tiene su complicación en la aplicación real en un sector tan amplio y diverso como es el mercado alimentario, ahora bien, creo que, bien directamente en la propia ley bien a través de una normativa posterior que cuelgue de esta reforma, se puede impulsar una normativa que recoja las diferentes realidades y casuística que se dan a lo largo y ancho de la península. Cada una de las explotaciones, sean del subsector productivo que sean, tiene costes diferentes del de su vecino colindante pues depende la múltiples factores que inciden en la forma de trabajar y en el modo de producir de cada uno de ellos. Ahora bien, basándose en los múltiples análisis de costes que vienen desarrollando estos últimos años bien desde las propias instituciones bien desde organizaciones interprofesionales, universidades, etc. creo que es factible que se puedan fijar una serie de costes en función de variables geográficas, modos de producción, etc. que permitan contar con precios medios basados en la realidad. Es complicado, lo sé, pero no imposible y por ello urge que, entre todos, nos pongamos manos a la obra. La tarea es titánica pero nuestra gente, los productores se merecen, eso y más.

Ahora bien, como siempre, mantener la unidad resulta complicado y así, observamos cómo estos últimos días surgen voces que rechazan la reforma de la Cadena Alimentaria alegando que si se les obliga a asegurar el pago al agricultor por encima de los costes de producción, la producción agraria deja de ser competitiva frente a productores de otros países, por ejemplo Marruecos, que, a la postre, nos desplazarían de los mercados europeos.

Oigo decir estas cosas y me pregunto, ¿de qué vale inundar los mercados europeos con productos abonados al productor por debajo de costes si resulta que este sistema es insostenible para la base del negocio, ósea, para el agricultor? ¿Es lógico abonar al agricultor por debajo de costes cuando el resto de la cadena (transportistas, empleados de cooperativa-industria, comerciales, directivos, distribución, etc.), son capaces de cubrir costes y, aunque poco, de obtener beneficios?  

¿Para quienes trabajan ustedes, para los productores o para el resto de la cadena?

No soy tan ingenuo como para no percatarme que, muchas veces, la suerte del productor depende de la suerte del resto de agentes que conforman la cadena pero, igualmente, tampoco soy tan ingenuo como para no percatarme que, en excesivas ocasiones, muchos directivos y muchas entidades olvidan cuál es el fin último de su razón de su ser, la rentabilidad y el bienestar de sus productores.

Ahora bien, y con esto finalizo, les advierto que, más que el ruido de estas voces sectoriales que han soliviantado a muchos productores, lo que me preocupa realmente es el silencio de alguna otra gente, poderosa a más no poder, que sigilosamente andará medrando en pasillos ministeriales para que esta reforma no vea la luz o cuando menos, para retrasarla hasta el infinito o, lo que es peor, descafeinarla del todo y así, pierda todo su sentido.

Xabier Iraola Agirrezabala
Editor en Kanpolibrean.
Blog sobre la granja y el mundo alimentario

 

La Casa de la Cabra Malagueña organiza una cata de quesos el próximo domingo

La Casa de la Cabra Malagueña de Casabermeja ha organizado para este próximo domingo 28 de junio a las 11 horas una cata de quesos de diferentes modalidades: fresco, semicurado, curado y curado de leche cruda. De esta forma, se reanudan las actividades, tras el parón provocado por el coronavirus, de la Asociación Española de Criadores de la Cabra Malagueña, entidad que desde 1983 trabaja por la Mejora y la Difusión de la raza.

Esta actividad programada para el domingo también incluye el acompañamiento a un pastor de la zona mientras sale a pastorear con su rebaño de Cabras Malagueñas. El contacto directo con el ganadero facilita la transmisión de su conocimiento sobre el entorno, tradiciones de la zona y el día a día de su actividad.

La Asociación Española de Criadores de la Cabra Malagueña gestiona el Libro Genealógico de la Raza desde 1987 y el Esquema de Selección y Mejora Genética de la Raza desde 1999. En su sede en Casabermeja (Málaga), se puso en marcha en 1999, un Centro de Mejora y Selección Ganadera, donde prueban los mejores sementales de la raza y en él se desarrollan técnicas reproductivas pioneras.

Modificación de las ayudas para el sacrificio de animales

INTRODUCCION

Artículo único Modificación de los anexos I y II del Real Decreto 389/2011, de 18 de marzo, por el que se establecen los baremos de indemnización por el sacrificio de animales en el marco de los programas nacionales de lucha, control o erradicación de la tuberculosis bovina, brucelosis bovina, brucelosis ovina y caprina, lengua azul y encefalopatías espongiformes transmisibles.

DISPOSICIONES FINALES

Disposición final única Entrada en vigor

Mediante el Real Decreto 389/2011, de 18 de marzo, por el que se establecen los baremos de indemnización por el sacrificio de animales en el marco de los programas nacionales de lucha, control o erradicación de la tuberculosis bovina, brucelosis bovina, brucelosis ovina y caprina, lengua azul y encefalopatías espongiformes transmisibles, se han establecido los citados baremos para las referidas enfermedades.

Teniendo en cuenta la evolución del mercado y en consonancia con lo dispuesto en la normativa europea, resulta preciso proceder a la actualización parcial de los baremos recogidos en los anexos I y II del Real Decreto 389/2011, de 18 de marzo.

Conforme a lo dispuesto en la disposición final segunda del Real Decreto 389/2011, de 18 de marzo, se faculta al entonces Ministro de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino (actual Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación), para actualizar la cuantía de los valores de los anexos I y II de ese Real Decreto, en función de los precios de mercado, disposición que resulta de aplicación en este caso.

En el procedimiento de elaboración de esta norma se ha consultado a las Comunidades Autónomas y los sectores afectados.

Asimismo, en cumplimiento de lo previsto en la Ley 50/1997, de 27 de noviembre, del Gobierno, este proyecto se ha sometido al procedimiento de información pública.

Esta norma se adecúa a los principios de buena regulación a que se refiere el artículo 129 de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas. En este sentido, cumple con los principios de necesidad y eficacia, pues se trata del instrumento más adecuado para garantizar que la normativa se aplica de un modo homogéneo en todo el territorio nacional, lo que garantiza el interés general. También se adecua al principio de proporcionalidad, pues no se imponen restricciones u obligaciones a los destinatarios. En cuanto a los principios de seguridad jurídica, transparencia y eficiencia, dicha norma se adecua a los mismos pues es coherente con el resto del ordenamiento jurídico, y se ha procurado la participación de las partes interesadas, evitando cargas administrativas. 

En su virtud, de acuerdo con el Consejo de Estado, dispongo:

Artículo único Modificación de los anexos I y II del Real Decreto 389/2011, de 18 de marzo, por el que se establecen los baremos de indemnización por el sacrificio de animales en el marco de los programas nacionales de lucha, control o erradicación de la tuberculosis bovina, brucelosis bovina, brucelosis ovina y caprina, lengua azul y encefalopatías espongiformes transmisibles 

Uno. Los apartados 1 y 3 del anexo I del Real Decreto 389/2011, de 18 de marzo, por el que se establecen los baremos de indemnización por el sacrificio de animales en el marco de los programas nacionales de lucha, control o erradicación de la tuberculosis bovina, brucelosis bovina, brucelosis ovina y caprina, lengua azul y encefalopatías espongiformes transmisibles quedan redactados como sigue:

  1. El baremo será del 85 por cien de los valores siguientes, en función de la aptitud de los animales:

Vacuno de aptitud cárnica (lidia incluido)

  1. El baremo será del 100 por cien en caso de vacío sanitario. 

La cuantía resultante en cada caso se incrementará en los siguientes porcentajes, todos acumulables:

  • A) en un diez por cien en los casos de pertenencia de la explotación a una agrupación de defensa sanitaria ganadera.
  • B) un cinco por ciento si se trata si se trata de ganado ecológico certificado.
  • C) un cinco por ciento si se trata de razas autóctonas de las incluidas en el catálogo oficial de razas de ganado en España previsto en el apartado 1 del anexo I del Real Decreto 45/2019, de 8 de febrero, por el que se establecen las normas zootécnicas aplicables a los animales reproductores de raza pura, porcinos reproductores híbridos y su material reproductivo, se actualiza el programa nacional de conservación, mejora y fomento de las razas ganaderas y se modifican los Reales Decretos 558/2001, de 25 de mayo; 1316/1992, de 30 de octubre; 1438/1992, de 27 de noviembre; y 1625/2011, de 14 de noviembre, siempre que se trate de animales inscritos en el correspondiente libro genealógico.

No obstante lo anterior, las comunidades autónomas podrán limitar la cuantía final a percibir en un máximo de 1.500.000 euros por explotación.»

Dos. El apartado 4 del anexo II del Real Decreto 389/2011, de 18 de marzo, por el que se establecen los baremos de indemnización de animales en el marco de los programas nacionales de lucha, control o erradicación de la tuberculosis bovina, brucelosis bovina, brucelosis ovina y caprina, lengua azul y encefalopatías espongiformes transmisibles, queda redactado como sigue:

  1. Se incrementará el resultado de las anteriores cuantías en los siguientes porcentajes o cuantías, todos acumulables:
  • A) un diez por ciento en los casos de pertenencia de la explotación a una agrupación de defensa sanitaria ganadera.
  • B) un cinco por ciento si se trata si se trata de ganado ecológico certificado.
  • C) un cinco por ciento si se trata de razas autóctonas de las incluidas en el catálogo oficial de razas de ganado en España previsto en el apartado 1 del anexo I del Real Decreto 45/2019, de 8 de febrero, siempre que se trate de animales inscritos en el correspondiente libro genealógico.
  • D) En la cantidad 6,01 euros en caso de sacrificio de los animales en la explotación o en planta de transformación o en caso de decomiso de la canal en matadero, para compensar el valor carne perdido.»

Disposición final única Entrada en vigor 

La presente Orden entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el «Boletín Oficial del Estado».