Tocar hueso

En nuestra casa, la verdad sea dicha, no somos muy imaginativos e innovadores en lo que a cocina se refiere. Yo, lo reconozco aquí en privado aunque lo niegue en público, soy un inútil total de la cocina y por ello, esa responsabilidad, y van unas cuantas, recae sobre las espaldas de mi mujer que, esto sí lo reconozco públicamente, tiene una muy buena mano en las tareas culinarias aunque si tengo que ser sincero, tampoco lo tenía muy complicado, al no tener más que seguir la senda de su madre, mi querida suegra, que dejó a la altura del barro a la mismísima Marquesa de Parabere.

El miércoles de la semana pasada, por cierto, innovamos durante la cena metiéndonos unas salchichas entre pecho y espalda. Ya sé que no es nada como para tirar cohetes pero la cuestión es que en nuestra familia era algo nuevo y, además, les informo que dichas salchichas, 100% de carne de vacuno, además de exquisitas son el resultado conjunto de unos 300 ganaderos vascos reunidos en la cooperativa Harakai – Urkaiko que comercializan su producción bajo la marca Baserria KM 0. 

Saco la salchicha a colación porque esta semana próxima el plenario del Parlamento Europeo votará  los tres reglamentos de la reforma de la PAC y en uno de ellos, el relativo al etiquetado de los alimentos, se someterá a votación el informe elaborado por el eurodiputado francés Eric Andrieu, perteneciente al grupo socialista.

El informe largo y farragoso aborda un porrón de enmiendas pero son dos las que están provocando un mayor movimiento en el seno del Europarlamento porque, al parecer, dichas enmiendas, utilizando la expresión que le viene como anillo al dedo, “tocan hueso” en la economía, mejor dicho, en la avaricia de algunas empresas.

La enmienda 165, relativa al indebido uso de algunos términos cárnicos, y la enmienda 171, algo similar con respecto a los términos cárnicos, han provocado extrañas alianzas donde empresas cárnicas se nos presentan como compañeros de cama junto a empresas de base vegetal que trabajan tanto bebidas como comidas que, obviamente, pretenden presentar como lácteo o cárnico aquello que no es más, por muy sabroso que sea, que una bebida o preparado vegetal.

Como decía, las grandes empresas europeas, con su potente y eficaz lobby comunitario, ejercen presión sobre los europarlamentarios para que permitan utilizar expresiones como “hamburguesa, salchicha, steak” por una parte y “yogur style, alternativa al queso, sustituto de la mantequilla” y como imaginará, frente a lo que no es más que una calculada y sigilosa estrategia de apoderarse del buen nombre de las bebidas y productos lácteos y de los productos cárnicos ganado por su buen trabajo a lo largo de la historia, el lobby empresarial citado es capaz de convencerles que, además, lo hacen para aumentar la transparencia del etiquetado alimentario y, en definitiva, en bien del consumidor.

Poderoso don dinero pasillea por la sede del Parlamento Europeo como Pedro por su casa, con el maletín lleno de promesas y aunque las primeras reacciones de los eurodiputados más cercanos a la temática agroalimentaria no hacen temer que el lobby se salga con la suya, mucho me temo que siempre habrá algún eurodiputado que le tiemble las piernas o, lo que es peor, que lo hará conscientemente, creyendo que así apoya a los agricultores, pero sin caer en la cuenta que con su posicionamiento, lo que es bien patente es que dará la espalda al sector ganadero.

El sector ganadero lo tiene meridianamente claro y muestra de ello es la campaña impulsada por numerosas organizaciones europeas, destacando sobremanera la organización agraria COPA-COGECA que integra en su seno a la casi totalidad de organizaciones agrarias europeas y al conjunto del movimiento cooperativo agrario europeo.

La campaña de comunicación «ceci n’est pas un steak» (esto no es un filete) plantea cuestiones fundamentales sobre la información al consumidor, nuestro patrimonio cultural y el poder del marketing moderno, que mezcla alegremente los intereses y valores de las grandes empresas. En dicho manifiesto, los agricultores europeos dejan bien a las claras que les interesa tanto producir proteínas vegetales como animales y que no se oponen a la producción de proteínas vegetales para productos veganos. No obstante, siguiendo con los argumentos del COPA-COGECA, “las imitaciones vegetales que tienden a copiar las denominaciones y las características de los productos cárnicos y lácteos deberían elaborar su propia estrategia, intensificar su esfuerzo creativo y en lugar de invertir en actividades de lobby, estas empresas deberían desarrollar nuevos conceptos de marketing, con miras a obtener el reconocimiento de los consumidores y a resolver la paradoja fundamental de la industria de las imitaciones vegetales”. 

O sea, concluyendo. Esto no es un filete. Esto es tocar hueso.

Xabier Iraola Agirrezabala

Editor en Kanpolibrean.
Blog sobre la granja y el mundo alimentario

 

Carta a los Reyes Magos

La penosa movida madrileña nos es retransmitida, día sí y día también, a todas horas, en todas las cadenas de radio y televisión. Los navajeos barriobajeros entre responsables  de la Comunidad de Madrid y del Gobierno Central copan la atención de los medios y, por ende, nuestra atención. 

El omnímodo poder del centralismo madrileño es tal que, incluso, la presidenta Isabel Ayuso llega a decir «Madrid es España dentro de España. ¿Madrid qué es si no es España?» sin ser consciente, por mucho que el fin de sus palabras fuera otro bien diferente, que sus palabras encierran un halo de ninguneo y desprecio al resto de territorios y paisanos que nos encontramos fuera de los muros del centro que ella representa.

Entre porrazo y porrazo, cuchillada va cuchillada viene, la inmensa mayoría de la gente anda, andamos, despistada y entretenida con el lamentable sainete y, mientras tanto, el mundo, a duras penas, sigue avanzando y así la Unión Europea trabaja con la participación del Parlamento Europeo en un fondo de recuperación económica tras la pandemia de 750.000 millones de euros, entre 2021 y 2023. ¡Ahí es nada!.

En este contexto, todas las administraciones, menos los ayuntamientos, instituciones más cercanas al ciudadano pero históricamente ninguneadas por todas las instancias superiores, andan completamente motorizadas (eléctrico, por supuesto) para escribir su listado de proyectos, a modo de los niños que escriben su carta a los Reyes Magos (en nuestro caso, la carta al Olentzero), que encaje con los objetivos y líneas estratégicas fijadas por las autoridades europeas y que sean del agrado, dicho pronto y claro, de los países frugales del Norte que, al parecer, son los que sueltan la choja para los pobres del Sur y del Este.

En nuestra tierra, el Gobierno Vasco junto con las tres diputaciones forales han acordado un plan de reactivación que en su punto de reactivación económica recoge la industria alimentaria (imagino que querrán referirse a toda la cadena alimentaria) y, al mismo tiempo, estas instituciones comienzan a redactar su propio listado donde, como comprenderán, cada una de las instituciones tira hacia lo suyo intentando colar el máximo número de proyectos de su territorio histórico correspondiente. Es lo que tiene, los ciudadanos vascos quieren que sus políticos tengan visión de país pero simultáneamente, esos mismos ciudadanos se llevan las manos a la cabeza, si su territorio histórico no se lleva su correspondiente trozo de tarta. 

Yo, como buen vasco, también me preocupo de mi trozo de tarta y sin conocer el listado definitivo, me alegra comprobar que al menos las diputaciones de Bizkaia y Gipuzkoa han introducido entre sus principales objetivos la expansión de la banda ancha a todos los rincones del territorio, incluidas las hasta ahora olvidadas zonas rurales.

En lo que respecta al Gobierno Central, el presidente Pedro Sánchez presentó las líneas maestras del plan de recuperación ampulosamente llamado ”España Puede” . El plan recoge 10 políticas palanca para los próximos 3 años, coincidentes con el fin de legislatura y conviene destacar que en primer lugar figura la palanca “Agenda Urbana y Rural, lucha contra la despoblación y desarrollo de la agricultura” que contará con el 16% de los fondos. La cuarta palanca por orden de asignación de fondos.

 Ahora bien, si uno se pone a leer la letra no tan pequeña del plan España Puede y más concretamente lo relativo a su primera palanca, llama la atención que se apunten tres proyectos, el primero, Plan de choque de movilidad sostenible, segura y conectada en entornos urbanos y metropolitanos; el segundo, Plan de rehabilitación de vivienda y regeneración urbana, con mención a un plan de transición energética para la España vaciada y el tercero, finalmente, Transformación y digitalización de la cadena logística del sistema agroalimentario y pesquero. 

Tengo que reconocer que es difícil hablar de un documento tan escueto que no apunta más que a líneas maestras pero por lo que he podido leer en la web de la propia Moncloa, no despierta mucha ilusión en lo que a sector primario y mundo rural se refiere y me parece que todo apunta a un plan donde la transición energética, necesaria a todas luces, lo copa todo, mientras el sector primario como sector económico esencial, al  menos en plena pandemia, y el mundo rural en su conjunto, quedan arrinconados a los márgenes del plan. Quiero y necesito imaginar que, más allá de lo presentado en palacio, alguien atenderá las demandas del campo y del rural.

A lo dicho, veremos cómo acaban las cartas navideñas. Yo, mientras tanto, en una Iraolada, como dice mi amiga Anuska, me pongo a escribir mi propia carta y haciendo de la necesidad virtud, trazo las líneas maestras de un proyecto de Corazón Verde para Gipuzkoa conformado por una gran extensión forestal, a modo de Selva de Irati, emplazado alrededor del monte Ernio y sus pueblitos rondantes, municipios con una economía muy debilitada. Un maravilloso mosaico verde en su gran parte conformado por bosques de alto valor naturístico pero gestionados debidamente que convivan con algunas plantaciones sosteniblemente gestionadas. Masas forestales que bien por su gestión forestal bien por su cuidado y control creen empleo en dicha zona bien sea, como decía, en la gestión forestal, en actividades naturo-turísticas atraídas por la belleza del paisaje y/o pequeñas actividades empresariales vinculadas a la madera y todo ello, gestionado por un consorcio público- privado donde participen ayuntamientos, diputación, vecinos, baserritarras, forestalistas, naturalistas, patrocinadores, etc. 

Sé que es difícil. Quizás imposible pero al menos, déjenme soñar y escribir la carta para Navidad que, hasta ahora al menos, es gratuita.

Xabier Iraola Agirrezabala

Editor en Kanpolibrean.
Blog sobre la granja y el mundo alimentario

 

El Coronavirus (covi) en el ganado bovino (II)

Inicio esta segunda parte de mi artículo poniendo en evidencia que no hay un tratamiento etiológico para el Covi, pero sí sistemas de control, empezando por el manejo, la bioseguridad y la higiene (separación temprana de las crías de la madre y otros adultos; continuando con tener una sala de partos aislada y limpia, con una cama abundante y renovada con frecuencia o boxes individuales para las crías, disponiendo de un alojamiento seco, abrigado y limpio y aplicando medidas de manejo de bajo estrés en el transporte y en el cebadero…).

En el caso de la diarrea neonatal, adquiere mucha importancia la administración temprana de suficiente calostro con inmunoglobulinas frente al virus. El Covi bovino puede desencadenar una respuesta inmune protectora en los animales infectados; la recuperación de la enfermedad se acompaña de títulos elevados de anticuerpos, Ig G1 y G2, Ig A, (e Ig M durante su vigencia), muchas bajas por Covi, sin embargo, solo muestran Ig M.

La respuesta inmune parece ser poco duradera, de ahí la posibilidad de animales persistentemente infectados y de reinfecciones repetidas, aunque la presencia de Covi en ambos casos suele limitarse a una multiplicación subclínica, de importancia para la transmisión del virus, pero sin implicaciones para la salud de los hospedadores.

Los terneros que entran en cebadero con una titulación elevada frente a Covi tienen menor riesgo de sufrir enfermedad respiratoria en las 5 semanas posteriores a su recepción y mayor ganancia de peso que sus compañeros.

Existen vacunas inactivadas y atenuadas frente a Covi, de empleo en la prevención de la diarrea neonatal. Algunas vacunas orales de virus atenuado se han empleado directamente en el ternero, pero con un éxito parcial, por la posible interferencia de los anticuerpos maternos, ingeridos en el calostro. 

La norma es la aplicación de vacunas parenterales a las madres, al final de la gestación, para estimular la producción de anticuerpos, que pasarían a la cría en el calostro. Existe una correlación positiva entre el título sérico de las madres, el título en calostro y en el suero del ternero en sus primeros días de vida.

La aplicación experimental intranasal de vacunas atenuadas orales (diseñadas frente a diarrea neonatal) antes de la entrada en cebadero ha tenido efectos beneficiosos en la sanidad y rendimiento de los animales. Se especula sobre el posible beneficio que podría obtenerse de la aplicación de vacunas parenterales, dada la relación encontrada entre anticuerpos séricos y protección.

La inmunidad frente a Covi parece proteger de las manifestaciones clínicas, pero no impide nuevas infecciones ni la transmisión de virus (reducida en tiempo e intensidad).

¿Se transmite el Covi bovino del ganado a los operarios o los consumidores? No. 

Aunque hay dos Covi humanos relacionados con el Covi bovino (HCoV-OC43 [catarro] y HECoV [enteritis]), no se han encontrado nunca evidencias de transmisión del virus bovino al hombre; es más, los estudios realizados sobre personal en contacto con terneros enfermos, han demostrado que el 100 por 100 de las muestras nasales obtenidas de los obreros ya a solo seis horas de su exposición era negativo al virus. Muestreos realizados entre la media hora y esas seis horas señalan una rápida caída de la presencia de Covi y, muy importante, en ningún momento se encontró capacidad de los viriones para infectar cultivos celulares apropiados.

¿Qué tendencias vamos a observar en el futuro? Dado que el virus está extendido por todo el mundo, con gran prevalencia en rebaños e individuos, que puede estar presente en numerosas otras especies, domésticas o silvestres y que no es una zoonosis; seguiremos conviviendo con él. 

Las prácticas tendentes a reducir el uso de antibióticos, (mejoras en manejo e instalaciones, bioseguridad e higiene y la mayor proclividad a vacunar al ganado), tendrán un impacto positivo en la frecuencia de aparición de brotes clínicos.

Una posibilidad, añadida, tras el enorme interés que ha despertado la pandemia por la Covid-19 en los coronavirus y su vacunación, es el desarrollo de nuevas vacunas capaces de ser aplicadas de modo efectivo y rentable frente a la forma respiratoria de Covi en los cebaderos, posiblemente en forma de combinaciones con otros patógenos respiratorios.

De momento, manejo, bioseguridad, higiene, vacunación (de madres) y encalostrado escrupuloso son las mejores armas, frente al Covi y todos los demás agentes infecciosos. ¿Nos ponemos?

 

Francisco González

Veterinario

Consultor en Sanidad, Manejo y Gestión  de explotaciones de ganado vacuno

 

Las rebajas que vienen

En un seminario que impartí el pasado 16 de septiembre expuse con detalle las razones de las luchas de precios que se avecinan a nivel de las grandes cadenas y sus consecuencias para nuestros ganaderos y para nuestros agricultores.

En este marco coincido plenamente con una de las conclusiones a las que ha llegado la Empresa Kantar, en un estudio que ha publicado bajo el título “Estado de la distribución en España”. El consumidor que está surgiendo, en el marco de la actual pandemia, es significativamente menos fiel a su cadena habitual; compara más entre productos y precios (es verdad, dado que un elevado porcentaje de los que antaño fueron clientes se están convirtiendo, en razón de la nueva situación económica y de los cambios en los hábitos de consumo, en compradores).

En este marco, los datos disponibles indican que, en los primeros nueve mes del presente año (en razón del efecto “miedo” a causa de la primera ola de la COVID – 19 y del primer confinamiento), hemos adquirido en España del orden de un 12,5 por 100 más de productos y el gasto ha sido superior en casi un 15 por 100, respecto del mismo periodo del pasado año  2019. Pero, desde hace semanas, estas tendencias han cambiado de signo. 

En su momento, los grandes impulsores de los mencionados incrementos  fueron los productos frescos y la alimentación envasada y precocinada, amén de la droguería, que fue la sección que más creció en volumen. No obstante hay un hecho que conviene tener bien presente aquí: se sale menos a comprar y se compra más en cada visita a los puntos de venta pero, globalmente, se compra menos y más barato.

Datos al margen, no me cabe la menor duda, porque se está viendo ya, la denominada  «omnicanalidad» será otra de las características que condicionará, de forma irreversible, el comportamiento del nuevo consumidor que ha nacido con los nuevos tiempos. Los mencionados “nuevos consumidores” empiezan a adquirir los productos, por una parte, de forma presencial y paralela en distintas cadenas y, por otra, cierran el conjunto de su compra con otros pedidos obtenidos vía online.

Ello traerá  a corto plazo y en mi opinión, que las grandes cadenas se verán obligadas, sí o sí, a dar una significativa mayor prioridad a los precios y por ello generarán con frecuencia ofertas a la baja con el objetivo prioritario de atraer a estos “nuevos compradores” (por definirlos de alguna manera).

Pero, no hay que olvidar que, paralelamente, el capítulo de los costes se está viendo significativamente incrementado. 

Por ello, obligatoriamente, al definir las ofertas y las promociones, se deberán escandallar correctamente las necesarias inversiones en digitalización y en sus plataformas de correo electrónico (no se minusvalore el hecho de que el comercio electrónico en el gran consumo se disparó durante el encierro, en los momentos más duros de la crisis sanitaria, registrando una cuota del mercado del orden del 2,6 – 2,7 por 100 bruto). También deberán tenerse en cuenta la mayor inversión en limpieza, en desinfección y en protocolos de seguridad (que, en muchos casos, están implicando una reorganización de los puntos de venta y una pérdida de espacio útil real).

Y todo ello en mi opinión y aquí está el quid de la cuestión, implicará finalmente y en  general, ante la ausencia de reales cadenas de valor, una presión a la baja, directa e indirecta, en el nivel de los precios a percibir por los productores (lo que está sucediendo actualmente, por ejemplo, en el sector de la leche puede constituir un ejemplo de ello).

En definitiva, o se coge de verdad este “morlaco por los cuernos” o se avecinan tiempos ciertamente complicados para muchos de nuestros productores.

¡Ojalá esté totalmente equivocado!

Carlos Buxadé Carbó.
Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito.
Universidad Politécnica de Madrid
Universidad Alfonso X el Sabio

 

El coronavirus (covi) en el ganado bovino (I)

Inicio la primera parte de mi artículo afirmando que los coronavirus son viejos conocidos de los veterinarios. Concretamente, desde el año 1931 en que se identificó el primer coronavirus aviar, unos 30 años antes del primer virus Covi humano.

En el ganado bovino, se asoció el mismo a la diarrea neonatal en 1973; en 1990, a la disentería de invierno y en 1993, a enfermedad respiratoria aguda (si cambiamos “enfermedad” por “síndrome”… ARS, muy cerca de SARS…).

Estas son las tres formas clínicas en que se manifiesta la infección por covi en el ganado vacuno:

  • Diarrea neonatal por covi, una disentería grave que afecta, normalmente, a terneros de menos de tres semanas de vida (en algunas condiciones hasta los tres meses), que implica tanto al intestino delgado como al grueso, devastando las vellosidades y criptas intestinales y reduciendo la digestión y absorción de nutrientes. Ocasiona un retardo notorio en el desarrollo y una mortalidad elevada. Se contagia a través de las heces de las madres u otros adultos presentes o de partículas respiratorias. Suele ser más frecuente en invierno y aparecer en brotes.

 

  • Disentería de invierno, propia de animales adultos, cursa con diarrea, a veces sanguinolenta, fiebre, depresión y pérdida de producción lechera, usualmente durante unas tres semanas aunque puede llegar a cuatro meses. Endémica en el rebaño, se manifiesta en brotes y se propaga con rapidez en el colectivo, notablemente en los meses invernales. Factores de riesgo son la seropositividad de establos vecinos, el tamaño de explotación, la cercanía a otras granjas y la compra de animales.

 

  • Enfermedad respiratoria aguda por covi, aparece típicamente entre los dos y los 12 meses de vida, aunque se dan casos en todas las edades. De curso moderado, con fiebre, disnea y depresión; muchas veces, el virus se circunscribe a las vías respiratorias altas, aunque en un 15 a 20 % de los casos invade los pulmones. Su importancia económica reside en su rapidez de difusión y la pérdida de velocidad de engorde, más que en su mortalidad (1 a 2 % de los afectados). Puede asociarse a otras infecciones (Pasteurella, Histophilus, etc.) y es más frecuente su aparición en invierno o después de fenómenos estresantes (como el transporte a mercados o cebaderos, por ej.).

Todos los coronavirus bovinos pertenecen a un mismo serotipo, pero sí se distinguen cepas con modificaciones antigénicas menores. Esta misma consideración se aplica a los covi que infectan otros rumiantes domésticos o silvestres, como las ovejas, cabras, búfalos, yaks, camellos, llamas, alpacas, vicuñas, antílopes, jirafas, ñúes, etc.

La transmisión de covi sigue la ruta fecal-oral y aerógena, se postula que el paso al intestino puede ser mediante la ingestión de viriones, en partículas de heces presentes en la ubre de la madre o en el suelo (cama de paja, por ej.), o por la deglución de moco que engloba y protege a los viriones que se han multiplicado en las fosas nasales y faringe, tras su entrada vehiculados por la saliva o gotas exhaladas en la tos de otros animales.

El covi suele manifestarse en meses fríos y en momentos de estrés, pero es endémico en muchos colectivos. Se halla extendido por todo el mundo, con gran prevalencia en individuos y rebaños. Muchos adultos son portadores persistentes (y asintomáticos) del virus y lo excretan intermitentemente (especialmente, en situaciones de estrés, como el parto, inclemencias meteorológicas, transporte y mezcla de efectivos de distinto origen,…), y otros sufren ciclos recurrentes de infección-curación en los cuales pueden liberar viriones, aun siendo asintomáticos.

Tenemos, por tanto tres fuentes directas de contagio:

  • Animales enfermos.
  • Portadores persistentes sanos.
  • Animales reinfectados asintomáticos.

Fuentes indirectas del covi pueden ser otros animales, especialmente rumiantes, pero no en exclusiva y elementos inanimados en contacto con los animales (por ej. botas y ropa de los operarios pueden albergar partículas, capaces de infectar cultivos celulares durante más de 24 horas). El diagnóstico laboratorial de covi puede realizarse mediante, entre otras, aislamiento viral, inmunocromatografía, inmunofluorescencia, ELISA y PCR. Los epitelios respiratorios y digestivos son las muestras de elección, es raro identificar covi en sangre. Para la diarrea neonatal existen kits de diagnóstico rápido que permiten identificar covi y otros patógenos entéricos como rotavirus, E. coli K99, Cryptosporidium o Giardia.

Francisco González

Veterinario

Consultor en Sanidad, Manejo y Gestión de explotaciones de ganado vacuno

 

Sostenibilidad y bienestar animal en ovino lechero (II)

En el artículo de la semana pasada se pudo constatar la importancia que actualmente se le da a los aspectos ligados al bienestar animal que, en gran medida, repercuten en aspectos negativos de la producción. De igual manera tienen, o van a tener mucha importancia, en un futuro próximo, los aspectos relacionados con la sostenibilidad y el medio ambiente. 

Al igual como veíamos los valores que permitían cuantificar el bienestar, podemos tener, en el caso de la sostenibilidad, valores fácilmente medibles para su ponderación. Tal es el caso, por ejemplo de:

    • El índice de Conversión Láctea (ICL). El valor hace referencia al consumo global de materia seca en la explotación en un tiempo determinado, dividido entre la leche producida, corregida a un EQ de 11,5. Aunque no está muy extendido, creo que es más ajustado que el de Eficiencia Alimentaria (EA) que se utiliza en vacuno, porque en ovino si medimos por EA, tendremos valores menores de 1.
    • La eficiencia proteica (EP), referida al cociente entre la proteína ingerida y la proteína producida, y dentro de la misma sin ser un valor exacto podemos utilizar el valor de urea en leche. Teniendo en cuenta los datos recogidos en los últimos tres años, podemos colegir que niveles entre 350 y 450 de la misma, son suficientes para granjas de alta producción, y valores superiores, nos indica o bien una exceso proteico en la ración o bien una mala distribución de los lotes.

Lógicamente, cuanto menores sean estos valores (ICL y EP), sin tener en cuenta otros factores, mejor aprovechamiento tenemos de recursos y por tanto más sostenibles somos.  Algunos autores han reflejado, dentro del mismo rango, otros aspectos a incluir como mejora del medio ambiente, tales como la mayor producción anual por oveja y una menor edad al primer parto. 

En mi opinión, ambas deben ser incluidas dentro de la ICL y EP, ya que aunque la conversión generalmente mejora con la producción, no siempre es así cuando tenemos en cuenta  su valor del EQ; si la dispersión del rebaño es alta, y no se hacen bien los lotes, aumentan las raciones necesarias para dar la alimentación correcta al 75-80 por 100 del mismo.

Por otro lado, también existen valores que nos determinan la eficacia y sostenibilidad de la producción que son un poco más complejos de conseguir

  • Coeficiente de variación en el global de la granja, que he explicado en otros artículos y que refleja el exceso de raciones sobre la producción real.
  • Inversiones posibles, su valor de amortización y sus repercusiones en la mejora de algunos de los datos reseñados hasta ahora.

Y otros valores que claramente están dentro del concepto de sostenibilidad y que influyen de forma directa sobre el resto de los aspectos que hemos visto hasta ahora.

  • Consumo de productos de cercanía, principalmente forrajes, pero también cereales y oleaginosas.
  • Utilización de los coproductos de la industria alimentaria, dentro de la economía circular
  • Aprovechamiento de forrajes y control y uso de los mismos ya que sin un buen diseño nutricional, podemos hacer que lo cercano sea menos sostenible a nivel productivo y por tanto se tendría que abandonar.
  • Carga ganadera que garantice la autosuficiencia en la producción de forrajes y disponer de una superficie adecuada, para desprenderse de los residuos orgánicos. 

Por último, un breve apunte en cuanto a la producción de metano, que como sabemos depende de cada oveja (10-15 kg por oveja) y que está relacionado con la producción que tenga; por lo tanto, cuantas más cabezas se necesiten para producir una cantidad determinada de leche más metano se producirá o lo que es lo mismo, cuanto más productivo es un animal, menos metano se produce por litro de leche.

En conclusión, podríamos decir que el futuro en alta producción requerirá una instalación que no limite el bienestar, unos planes sanitarios adecuados, un control integral del estrés, una formulación y manejo de la misma que mantenga los perfiles metabólicos estables, y que  permita obtener una producción lo más sostenible posible, con productos de cercanía, ajustándose al máximo las necesidades de los lotes (sin colchones de seguridad), y con los mínimos necesarios de posibles sustancias contaminantes (P, Zn, Fe ..) para adaptarse a los desafíos medioambientales y a las nuevas demandas de la sociedad.

Francisco Martínez Sanmiguel

Veterinario – Gaherproga

 

 

 

Francisco Martínez Sanmiguel

Veterinario

Sostenibilidad y bienestar animal en ovino lechero (I)

Una pregunta de especial relevancia cara a un futuro inmediato: ¿los desarrollos en sostenibilidad y en bienestar animal, van a ser un lastre para la mejora de la producción en ovino lechero, o pueden ayudarnos a mejorarla?

Actualmente, cada vez existen más animales cuya producción anual está por encima de los 1.000 litros, y granjas con medias productivas por oveja superiores a los 700 litros (con valores de leche corregida a 11.5 de EQ), sin que en este camino de mejora, dentro de los aspectos que afectan a la rentabilidad, no siempre se haya tenido en cuenta la sostenibilidad o el bienestar animal.

Como expliqué en uno de mis anteriores artículos publicados también en este boletín, a través de indicadores matemáticos, y con independencia del tipo de granja, podemos conocer los aspectos que nos ayudan a mejorar nuestra rentabilidad, que son mejorables y que por tanto deben corregirse. Debemos recordar aquí lo que decía Kelvin: “Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre”.

¿Y podemos medir el bienestar o la sostenibilidad?, pues de esto se trata. Veremos someramente los aspectos de bienestar y sostenibilidad que pueden medirse y que de forma directa o indirecta tienen correlación con los aspectos productivos. 

Aspectos medibles de Bienestar – Producción

  • Dimensionamiento de la granja: m2, m3, metros de comedero y puntos y caudal de agua por oveja, donde esperamos que frente a un incremento en el coste de instalaciones, tengamos una mejora en producción.
  • Aspectos ambientales en granja: Con datos tanto medios como extremos de la temperatura, la humedad relativa, los niveles de CO2 y los de NH3, con un efecto causa-efecto parecido al anterior.
  • Aspectos de racionamiento, como el nivel de ingesta que dependiendo de ciertos factores anteriores, nos va a determinar la capacidad de los animales para poder expresar todo su potencial genético y la adecuación de lotes para evitar gran dispersión de la ración y la producción media.
  • Recuento de células somáticas, que es un valor que nos da una  idea del nivel de las mamitis clínicas y subclínicas que tenemos en la granja.

Por otro lado, también podemos medir de forma relativamente fácil, y con una relación menos obvia con la producción:

  • Aspectos calidad vital de rebaño: como son la Vida Productiva Media, el porcentaje de reposición, los partos por oveja presente y la permanencia media en lactación.
  • Circunstancias relacionadas con la eliminación: tales como el porcentaje de eliminación total de ovejas y dentro de esta, el porcentaje de eliminación de ovejas por muerte, el porcentaje de eliminación temprana de corderas y el porcentaje de eliminación temprana de ovejas, que es un excelente indicador relacionado con la calidad del preparto y con los problemas metabólicos en el postparto.
  • Salud del rebaño, con especial hincapié en el estado “inflamatorio” general y el control de los perfiles metabólicos
  • Planes vacunales y metafilácticos

Por último, nos quedarían otros un poco más complejos de controlar, pero también importantes:

  • Aspectos relacionados con el estrés, midiendo por un lado las estereotipias y mordeduras provocadas por el estrés y por otro sus repercusiones en la ingesta y su digestibilidad. Igualmente sus diferencias estacionales y las repercusiones del calor y la salida a celo en el bienestar y la producción.
  • Posibles alteraciones en el microbioma por estados de ansiedad, tanto en su desarrollo anatómico, microbiológico o fisiológico.
  • Estados carenciales o descompensados: errores de diseño o de manejo, nos pueden dar cambios súbitos de pH o niveles energéticos, minerales o de cualquier otro tipo de forma estructural.

En la segunda parte del presente artículo, entraremos en el tema de la sostenibilidad al que hacemos referencia en el título del mismo.

Francisco Martínez Sanmiguel

Veterinario – Gaherproga

Piden que la trashumancia sea reconocida en la nueva PAC

 

 

La Fundación Savia (que es una entidad sin ánimo de lucro de ámbito nacional en España que tiene como objetivo poner en valor lo rural) ha remitido una carta a la Consejera andaluza de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, la señora Carmen Crespo, solicitando que, en el ámbito de sus competencias, realice las gestiones y planteamientos oportunos para que la trashumancia sea reconocida como un eco – esquema a nivel nacional dentro de la nueva PAC que se está negociando.

En la actualidad, se está redactando el Plan Estratégico de España para la PAC post 2020 que formulará de manera integral el conjunto de nuestro sistema agroalimentario, pudiendo articular medidas que permitan aplicar una PAC bien adaptada a las condiciones y necesidades de la agricultura y ganadería españolas.

Recuperar la trashumancia

En este sentido, la Fundación considera que se trata de una oportunidad para reconocer, apoyar, ayudar a mantener y recuperar la trashumancia, un sistema de aprovechamiento rotacional de los recursos pastables con el desplazamiento del ganado entre áreas de producción vegetal complementarias. También ofrece otro tipo de ventajas como el mantenimiento de los corredores verdes, el mantenimiento de razas ganaderas autóctonas y la conservación de espacios en los que se práctica, beneficios ambientales en su conjunto.

Asimismo, la Fundación recuerda que la supervivencia de esta práctica ancestral se encuentra amenazada por los diversos problemas que la acompaña, entre los que destaca los administrativos y burocráticos.

La organización ha solicitado a su vez al Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, el señor Luis Planas, que la trashumancia se vea recogida y fortalecida en la nueva PAC, reconociéndola como un eco – esquema a nivel nacional y que el Programa de Desarrollo Rural Nacional refuerce su apoyo a las razas ganaderas en peligro de extinción que lleven a cabo esta práctica.

Finalmente, la entidad propone que se ponga en marcha un grupo de trabajo que cuente con la participación de los ganaderos trashumantes, los agentes sociales, las comunidades autónomas y expertos en gestión ganadera y del territorio para lograr que la trashumancia sea reconocida como un ecoesquema.

¿Qué deseamos obtener de una explotación pecuaria?

La pregunta es simple: QUÉ DESEAMOS lograr u obtener en una explotación pecuaria? En principio, una buena producción, unos buenos resultados técnicos y económicos o, dicho de otra forma, el máximo de resultados positivos posibles al mínimo coste, con el fin de obtener el beneficio máximo. Ésta podría ser una primera respuesta a la pregunta formulada; así de simple, o, tal vez, no tan simple. 

Ahora bien, lo expuesto ¿CÓMO lo podremos obtener? ¿Qué es lo que vamos a tener en consideración en primer lugar a la hora de tomar decisiones?

No debe olvidarse que en toda granja siempre deben tenerse en cuenta, inicialmente, 4 o 5 puntos esenciales, fundamentales o básicos que, a mi modo de ver,  pueden ser los siguientes:

  1. Las instalaciones (qué pretendemos y cuánto podemos invertir en ello).
  2. La genética de la base animal (según la línea que empleemos obtendremos diferentes resultados).
  3. La sanidad (por desgracia la pandemia del coronavirus nos ha enseñado su importancia real).
  4. La alimentación (un aspecto cuantitativo y cualitativo fundamental que nos ayudará en la consecución de un buen nivel en lo que atañe a la sanidad de la granja).
  5. Y, por último, el personal (la mano de obra directa), que es precisamente el único punto de todos los mencionados hasta aquí que tiene una incidencia directa sobre todos ellos a través del MANEJO de la base animal de la granja.

Y a partir de aquí es cuándo empezamos a poder establecer realmente “QUÉ QUEREMOS” para nuestra granja (dado que cada granja es un mundo “per se”). 

Lo primero que vamos a decidir es, cuantitativa y cualitativamente, el EQUIPO HUMANO (mano de obra directa, fundamentalmente) que queremos tener en  nuestra granja. Ello significa tomar decisiones respecto al establecimiento de zonas de trabajo, si queremos o no encargados de zona, cuáles serán los trabajos fijos y cuáles los rotativos, los turnos laborales, los horarios de trabajo, los objetivos de la contratación etc. etc.

¿Qué entendemos aquí inicialmente en nuestras granjas por un equipo humano?

  1. Un grupo de personas que se organiza para realizar una actividad o un trabajo.  
  2. Un grupo de seres humanos que se reúne y labora en conjunto con el fin de alcanzar una meta común.

Bien, éstas son dos definiciones tipo de lo que vendría a ser un equipo. 

En nuestro caso concreto, tenemos una explotación de tamaño “X” donde hay entre 2 y 4 zonas de trabajo claramente delimitadas (léase: Gestación – Lactación – Transición – Engorde o Cebo), donde trabaja un determinado grupo de personas, cada una en la zona que le ha sido asignada previamente y con unas tareas claramente establecidas; todas ellas tienen un objetivo común.

Pero, en mi opinión, todo lo expuesto hasta aquí debe ser complementado con la consideración de una serie de claves, que son las que nos llevarán a lograr obtener sino un equipo perfecto (la perfección, no existe), sí un equipo realmente eficiente y eficaz.

Estas claves son las que iremos desarrollando en el futuro a través de sucesivas colaboraciones y, cómo veremos en mi próximo artículo, la primera clave es la de cambiar el enfoque individual por el colectivo; cuestión no siempre sencilla.

Miquel Forcadell

Técnico especialista agropecuario 

Master en RRHH

Análisis molecular de la producción de leche en cabras de la raza Murciano-Granadina

El trabajo presentado en el artículo Analyzing the Genomic and Transcriptomic Architecture of Milk Traits in Murciano-Granadina Goats nace de un proyecto de colaboración del Programa Estatal de I+D+i Orientada a los Retos de la Sociedad, denominado Capramur, entre el Centre de Recerca Agrigenòmica, la Universidad de Córdoba y la Asociación Nacional de Caprino de Raza Murciano-Granadina (Caprigran).

Uno de los objetivos primordiales del proyecto fue comprender mejor la base molecular de la lactación caprina. Para ello, mediante la colaboración del Servei de Granges i Camps Experimentals de la UAB, se obtuvieron biopsias mamarias de cabras de la raza Murciano-Granadina y se compararon sus perfiles de expresión al inicio y al final de la lactación y durante el secado (fase del ciclo productivo en que la cabra deja de producir leche). Los resultados obtenidos permitieron determinar que la fase de secado implica una disminución muy fuerte de la actividad biosintética de la glándula mamaria así como la activación de genes que inducen la involución y la remodelación del tejido mamario. Por otra parte, durante el secado también se observó una expresión aumentada de genes relacionados con el sistema inmune, lo cual podría tener un efecto protector sobre la glándula mamaria.  

Otro objetivo del proyecto Capramur fue investigar la base genética de los caracteres de producción y composición de la leche. Para ello, técnicos de Caprigran en colaboración con la Universidad de Córdoba registraron dichos caracteres en 1036 cabras de la raza Murciano-Granadina, y posteriormente se investigó su asociación con 50.000 marcadores genéticos contenidos en un chip con el cual se genotipó la población caprina bajo estudio. Los resultados obtenidos permitieron identificar una región del cromosoma 6 caprino que presentaba una asociación muy significativa con el contenido de proteína de la leche. Dicha región contiene los genes de las caseínas, que son las proteínas lácteas mayoritarias. La consecución de este objetivo constituye un primer paso para encontrar las variantes genéticas  específicas que afectan al contenido de proteína de la leche, carácter que determina, en gran manera, el rendimiento quesero de la misma.