En 295 municipios de C y LM se prorroga la emergencia cinegética por daños de conejos

El pasado día 25 del presente mes de marzo,  el Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de la Consejería de Desarrollo Sostenible, publicó en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha la prórroga de la declaración de comarca de emergencia cinegética temporal por daños de conejo de monte en Castilla-La Mancha en zonas de daños a cultivos agrícolas en 295 municipios hasta el día 8 febrero de 2022. Una situación que se ha venido repitiendo durante los últimos años en la región.

La declaración de este año 2021 se ha adecuado a las circunstancias particulares de esta temporada incluyendo nueve municipios más que en 2020 y sumando un total de 295. Del mismo modo, hay que recordar que bajo el amparo de esta norma no se puede cazar conejos en todo el término municipal, sólo en zonas concretas donde hay daños y sobrepoblación.

En el marco expuesto, el director general de Medio Natural y Biodiversidad, don Félix Romero, ha explicado que “el objetivo de esta medida es prevenir y minimizar los daños al sector agrícola respetando a su vez el equilibrio ecológico, así como dotar de herramientas suficientes tanto a los titulares de los cotos como a los agricultores”.

 También ha incidido en que, durante las semanas previas a la publicación de esta declaración, “se han realizado las consultas perceptivas con las delegaciones provinciales de Desarrollo Sostenible, con las principales asociaciones de agricultores y del sector cinegético para evaluar la necesidad de continuar con esta figura de comarca de emergencia cinegética temporal por daños de conejo en la región

 En este contexto, debe resaltarse que existen evidencias significativas de daños en cultivos agrícolas asociados a ubicaciones concretas donde las poblaciones de conejo encuentran condiciones favorables para su reproducción hasta niveles muy elevados en ausencia de depredadores y de una presión cinegética insuficiente (cauces secos de arroyos, lagunas desecadas, terraplenes de carreteras y líneas férreas…). Los mencionados daños llegan a ser realmente importantes en cultivos leñosos en ausencia de prácticas agroambientales, como coberturas vegetales bajo arbolado o linderos con la que los conejos encontrarían alimentación suficiente para disuadir el daño a los viñedos, los olivares, el pistacho o el almendro.

Bien entendido que es obligatorio comunicar a la Administración la zona donde se va a controlar los conejos y que exclusivamente está permitida esta actuación en cultivos afectados por daños por este animal bajo los métodos de captura condicionados a los distintos periodos contempladas en la mencionada declaración.

Paralelamente, y mientras se mantenga el estado de alarma debido a la pandemia del coronavirus, las condiciones establecidas en las que debe realizar este control será de un máximo de cuatro personas, con el mantenimiento de la distancia de al menos un metro y medio entre personas, la tenencia del justificante para cazadores de fuera de la región de asistencia a jornada de caza para control de sobreabundancia de especies cinegéticas y extremando la higiene personal y de los equipos de trabajo y transporte, con el correcto uso de los Equipos de Protección Individual siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias y el cumplimiento del Protocolo Covid-19 durante la actividad cinegética.

La Renta Agraria en el año 2020 según nuestro Ministerio

La renta agraria en términos corrientes (es decir, estimada en euros corrientes) se sitúo en el año 2020 en España  en 29.123,6 millones de euros. Ello supone, según la segunda estimación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA),  que ha sido un 4,4 por 100 superior a la del año 2019, De este modo, la renta agraria se eleva una décima en relación al primer cálculo, realizado en diciembre, que se fijaba en los 29.093,4 millones (+4,3 por 100).

En lo que se refiere a los consumos intermedios, su valor global subió un 0,1 por 100, hasta los 23.631 millones de euros. La razón de ello se debe a un incremento del 2 por 100 en el volumen consumido, que en parte fue compensado por una bajada del 1,9 por 100 de los precios. En el conjunto de los insumos utilizados por los agricultores, el informe destaca los descensos en el precio de la energía y de los lubricantes (un 18,8 por 100) y de los fertilizantes (un 6 por 100).

Por su parte, la renta agraria por unidad de trabajo anual (UTA) en el año 2020 (una vez detraído el efecto producido por la inflación) aumentó un 13 por 100, hasta alcanzar los 17.296,8 millones de euros.

Debe destacarse que la renta agraria del pasado año 2020 es la segunda más alta de la serie histórica (que se inicia en el año 1990) y solo es superada por la cifra registrada en el año 2017 (29.152,2 millones de euros).

En este contexto debe señalarse también que el valor de la producción vegetal aumentó un 3,1 por 100 durante el pasado año 2020 respecto del año 2019 mientras que la producción animal creció el pasado año un 1,6 por 100, respecto también del año 2019.

Por sectores, los mayores aumentos de la producción se constataron en los cereales (31,1 por 100), el vino y el mosto (21,5 por 100) y los huevos (15,7 por 100). Por el contrario, los descensos de producción más destacados  correspondieron a los sectores del aceite de oliva (un – 38,8 por 100), del del ovino y caprino (un – 6,7 por 100), y el de la patata (un – 5,1 por 100).

 

La siniestralidad laboral en el sector agrario y en España

Tal y como ha publicado AGROINFORMACIÓN.com, la siniestralidad laboral, con resultado de muerte en el sector agrario español, repuntó dada menos que un 72,5 por 100 entre los meses de enero y noviembre del pasado año 2020, respecto al mismo período previo. El resultado: 88 agricultores fallecidos en accidentes mortales registrados, aunque, esto sí, es el que menos número de siniestros letales sufre de los principales sectores económicos.

Pese a la contundencia de estas cifras, es preceptivo resaltar que las estadísticas oficiales sobre muertes de agricultores en accidentes mortales al volante de su tractor o de la maquinaria agrícola nunca son muy fiables, porque según las circunstancias se consideran o no accidente laboral y su registro, por lo tanto, es diferente. 

En este contexto cabe destacar que solo entre enero y abril del pasado año 9.509 trabajadores sufrieron accidentes laborales en España mientras se dedicaban a la agricultura, la ganadería, la silvicultura. De hecho, la última muerte, acontecida hace sólo unos días, fue la de un jubilado de 78 años que quedó atrapado bajo su tractor cuando regaba su finca de almendros. Una muerte que no entra dentro de las mencionadas estadísticas.

De acuerdo con  el último avance de datos del Ministerio de Trabajo y Economía Social, el sector servicios es el que presenta la mayor cifra de accidentes laborales (238 accidentes mortales), seguido por industria (125) y construcción, con 99. En el campo, 74 de los 88 agricultores fallecidos en accidentes mortales se produjo en personas asalariadas y el resto (14), en trabajadores por cuenta propia.

Por otro lado, el sector primario acumuló 27.972 accidentes con baja laboral en los 11 primeros meses del año, lo que supone un descenso del 16,3 por 100. De ellos, 24.492 eran asalariados y los restantes, 3.480 autónomos.

En el caso de la hostelería, las bajas por accidente afectaron a 24.960 personas (-51,2 por 100); 22.929 entre asalariados y 2.031 eran trabajadores por cuenta propia.

Cabe recordar que con el fin de atajar esta dramática cifra, que realmente tiene poca trascendencia en los medios generalistas de ámbito nacional y, por tanto, es desconocida para una gran parte de la población urbana, el INSST, dependiente del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, ha puesto en marcha la campaña Tu vida, sin vuelcos’ donde explica con diferentes herramientas multimedia los factores que pueden provocar el vuelco del tractor y las medidas preventivas a aplicar.

Unión de Uniones y su valoración de las cuentas de la PAC

Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, tras revisar el recién publicado Real Decreto 41/2021 por el que se establecen las disposiciones específicas para la aplicación en los años 2021 y 2022 de la PAC, ha comprobado que las cuentas de la PAC no cuadran. En este contexto lamenta la reducción de los límites máximos establecidos para las ayudas directas de esta política comunitaria para el periodo transitorio previo hasta la nueva PAC, que entrará en vigor en 2023. De hecho, prevé que habrá una reducción del 2 por 100 del montante de ayudas directas de la PAC para 2021 y 2022 y que el nuevo Real Decreto reduce los límites presupuestarios de todas las ayudas directas, incluidas el Régimen de Pago Básico, el pago verde y las ayudas asociadas.

Unión de Uniones resalta que, de acuerdo con lo publicado, todos los límites de las ayudas directas en el marco de FEAGA (régimen de pago básico, pago para prácticas agrícolas beneficiosas para el clima y el medio ambiente, pago suplemento para los jóvenes agricultores, ayuda asociada voluntaria y pago específico para el algodón) suman un total de 4.961,9 millones de euros en 2021 y 4.957,9 millones de euros en 2022, frente a los 5.057,4 millones de 2019 y 2020. Esto implica una reducción para el presente año del 1,90 por 100 y del 1,96 por 100 para el siguiente. En el caso del Programa de Apoyo al Sector Vitivinícola Español (PASVE), el límite máximo también se reduce en un 3,89 por 100 para el año 2021.

La organización explica que el recién publicado Real Decreto articula las disposiciones nacionales del Reglamento Europeo 2020/2220 publicado el 23 de diciembre, que incluyen las actualizaciones de los reglamentos de la PAC a nivel europeo, asignando ya montantes sobre la base de los acuerdos de la futura, siguiendo para el período transitorio el principio de «mismas reglas con presupuestos nuevos».

Estas cifras, en la que se ve que las cuentas de la PAC no cuadran, contrastan con diferentes declaraciones emitidas desde el Ministerio de Agricultura que han venido defendiendo que para España se mantendrían los mismos fondos para la PAC reformada en términos corrientes e incluso anunciaban un ligero incremento.

Respecto a los límites presupuestarios, Unión de Uniones indica que sus reducciones no necesariamente implicarían una disminución del importe de las ayudas individuales a los agricultores y ganaderos estatales y señala que dicho importe dependerá tanto de la situación de partida de estas ayudas en cada una de las explotaciones, así como de la aplicación del mecanismo de convergencia que contempla el Real Decreto.

El Gobierno aprueba el real decreto que dará continuidad a las ayudas de la PAC en 2021 y 2022

El Consejo de Ministros ha aprobado el real decreto por el que se establecen las disposiciones específicas para la aplicación en 2021 y 2022 de los decretos que rigen la gestión de la Política Agraria Común (PAC) en España. Esta norma, que adapta el reglamento europeo de transición aprobado en diciembre, permitirá continuar con la aplicación de la PAC durante el bienio citado, hasta la aprobación definitiva en el ámbito comunitario de la nueva reforma de esta política y el plan estratégico nacional de la PAC, que entrará en vigor el 1 de enero de 2023.

Según informó el Gobierno, este real decreto permite, durante este periodo de transición, dar continuidad con total seguridad jurídica al pago de las ayudas directas que perciben agricultores y ganaderos, así como al de las medidas de los programas de desarrollo rural. Se realizan las adaptaciones necesarias para garantizar una transición fluida y gradual entre un periodo y otro. En el régimen del pago básico, que se abona en base a un sistema de derechos agrupados en 50 regiones diferentes, se continúa con la convergencia paulatina del valor de todos los derechos de cada región hacia su valor medio regional.

El objetivo es, apuntó el Ministerio de Agricultura, que dos agricultores que realizan una actividad igual en la misma región reciban la misma cuantía de pago básico, que es la principal ayuda a la renta de los productores. Este mecanismo de convergencia se basa en lo recomendado en el reglamento transitorio y es continuación de la convergencia que se inició en 2015 y que el ministerio ha propuesto que concluya en el periodo 2023-2027, respondiendo así a las necesidades detectadas en los análisis realizados en los dos últimos años en relación a este régimen de ayuda.

La Comisión Europea ha recomendado a España, en su reciente comunicación del pasado 18 de diciembre, la necesidad de avanzar en esa convergencia para que exista una distribución más equitativa de las ayudas, como indica el considerando 33 del reglamento transitorio, y no exista discriminación, en base a referencias históricas establecidas hace más de 15 años.

Como en campañas anteriores los agricultores podrán conocer el valor de sus derechos de pago básico para la campaña 2021 a través de la consulta pública creada a tal efecto en la web del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA)

En este real decreto también se introducen cambios derivados de la experiencia adquirida en la gestión de las ayudas para aclarar procedimientos y conceptos, de forma que se logre una mayor eficacia en la gestión y el control de estas ayudas. Se han flexibilizado las ayudas asociadas a la ganadería para facilitar el acceso a jóvenes ganaderos, también a aquellos que comienzan la actividad y presentan la solicitud única por primera vez. Respecto a la condicionalidad, y respondiendo a la ambición ambiental que desde hace años forma parte de la PAC, se ha incluido un nuevo requisito que penaliza la recolección mecánica nocturna en plantaciones intensivas de cultivos permanentes en seto de porte alto, denso follaje y en los que se produzca la anidación o pernoctación de aves, con objeto de proteger a las aves durante la época de cría y reproducción.

Este lunes se abre el plazo para presentar la solicitud única de ayuda. En ella se podrán incluir las mismas ayudas directas que en la campaña previa (régimen de pago básico, pago verde, pago complementario a los jóvenes agricultores, régimen de pequeños agricultores y ayudas acopladas a la producción agrícola y ganadera), así como las ayudas de las medidas de desarrollo rural de las comunidades autónomas que se pagan por superficie o por cabeza de ganado. Este plazo estará abierto hasta el próximo 30 de abril.

 

Reglamento Transitorio para garantizar los pagos de la PAC en 2021 y 2022

El mencionado Reglamento, que quedó aprobado, tras su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE), garantiza y asegura un marco estable al permitir la continuidad de estos apoyos durante los próximos dos años conforme a las mismas reglas del periodo 2014-2020, hasta la entrada en vigor de la nueva Política Agraria Común (PAC) el próximo 1 de enero de 2023, con la aplicación de los planes estratégicos nacionales.

El reglamento (UE) 2020/2220 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de diciembre de 2020, recoge las medidas transitorias para la ayuda del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y del Fondo Europeo Agrícola de Garantía (FEAGA) y que estarán en vigor los próximos dos años. De esta forma, se garantiza que los agricultores y ganaderos españoles podrán recibir, en cada uno de estos años, unos 7.200 millones de euros.

Con la publicación de este reglamento, se posibilita finalizar la tramitación del real decreto que regulará las ayudas directas en España en 2021 y 2022. La norma nacional se publicará en la segunda quincena de enero y permitirá iniciar la campaña de solicitud de ayudas de la PAC 2021 con normalidad, el 1 de febrero de 2021.

Los agricultores y ganaderos españoles podrán presentar, hasta el 30 de abril, la solicitud única de las ayudas directas y de las medidas por superficies y animales de los programas de desarrollo rural de la PAC.

En el caso del fondo FEADER, la aprobación del reglamento de transición asegura el apoyo de las ayudas al desarrollo rural hasta el 31 de diciembre de 2022, e incorpora las normas de aplicación de los fondos FEADER ‘Next Generation’, correspondientes al Instrumento de Recuperación de la Unión Europea (UE) para hacer frente a la pandemia de la COVID-19.

En lo que se refiere a las ayudas de desarrollo rural, el reglamento de transición asegura en 2021 y 2022 la continuidad de los actuales planes de desarrollo rural 2014-2020 y permitirá diseñar medidas que contribuyan a paliar los efectos de la crisis de la COVID-19, así como a contribuir al objetivo de lograr una mayor ambición ambiental en la PAC.

CESFAC presenta los avances de su Agenda de Sostenibilidad 2030  

Representantes de todos los eslabones de la cadena agroalimentaria han asistido a la presentación de la Agenda de Sostenibilidad 2030 de la Confederación Española de Fabricantes de Alimentos Compuestos Para Animales (CESFAC) en una jornada en formato virtual en la que, además, se han conocido los últimos avances en materia de sostenibilidad y deforestación en Argentina.

Durante la presentación de la Agenda de Sostenibilidad CESFAC 2030, su director general, Jorge de Saja, ha destacado que el objetivo de esta agenda es contribuir a que, en el paradigma de la producción, desde la primera praxis agrícola hasta la transformación final en la alimentación animal, todos los eslabones mejoren sus prácticas de manera sostenible. “Debemos poner en valor que un eslabón importante de la cadena, el sector de la alimentación animal, se plantee un compromiso serio y muy ambicioso en lo que se refiere al suministro sostenible y libre de deforestación de una materia prima estratégica e insustituible como es la soja”, ha destacado el director general de CESFAC.

La agenda se encuentra en estos momentos en fase de definición de prioridades y definición de objetivos respecto al porcentaje de utilización de soja para un abastecimiento sostenible y libre de deforestación en 2030. “No queremos ni imponer ni que nos impongan sistemas de certificación. La experiencia nos demuestra que es muy difícil soportarlo en un producto como la soja, que aporta un valor añadido desde el punto de vista nutricional pero que tiene un coste relativamente bajo. El consumidor tampoco estaría dispuesto a soportar ese sobrecoste. La clave es que todos cambiemos nuestro paradigma para hacer las cosas aún mejor de lo que se hacen hoy día”, ha completado Jorge de Saja.

En la presentación de la Agenda de Sostenibilidad CESFAC 2030 también ha participado Leonor Algarra, Subdirectora General de Medios de Producción Ganadera del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), quien ha recalcado que a los compromisos de sostenibilidad y no deforestación adquiridos a principios de 2020 se han ido aunando una serie de políticas europeas que caminan hacia un objetivo común, que es garantizar una producción alimentaria sostenible desde un punto de vista más amplio: “No sólamente hablamos de deforestación, sino también de impacto medioambiental global de la producción de alimentos. Así es como ha surgido el Green Deal o estrategias como Farm to Fork y las estrategias para luchar contra el cambio climático, todo ello para que en 2050 Europa se convierta en el primer continente climáticamente neutro en emisiones”, ha afirmado Leonor Algarra.

Los suicidios en el sector agrario francés

La crisis que también afecta al sector agrario francés han tomado un rumbo dramático: un agricultor se suicida cada dos días, víctima de la más profunda angustia íntima y social. Se trata de una tragedia íntima, social e histórica, que coincide con un agravamiento de la despoblación de los campos franceses.

Según las cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas Económicas (INEE), el suicidio se ha convertido en una tragedia histórica para los agricultores franceses: ellos son la categoría más afectada por la angustia devastadora que culmina con la muerte voluntaria. El suicidio de los agricultores franceses es, de acuerdo con los datos disponibles, un 20 por 100 más elevado que en el resto de la población francesa.

Tragedia calificada como íntima, social e histórica, que coincide con un aumento de la despoblación de los campos franceses. Oficialmente, hace diez años existían unas 617.000 explotaciones agrícolas; hoy, quedan solo 490.000, con una economía muy subvencionada.

Según las cifras oficiales del Consejo Nacional de Análisis Económico, el 84 por 100de las rentas de los agricultores franceses provienen de las subvenciones, estatales y / o europeas.

Históricamente, Francia fue, durante muchos siglos, un país agrícola, católico y conservador. Durante varias décadas, la Política Agrícola Común (PAC) permitió una transformación productivista y «perversa» de las agriculturas francesas. La crisis y metamorfosis de la PAC, durante la última década, la globalización y la aceleración de los nuevos modelos productivistas han dado lugar, por una parte, a una elevada progresión de la despoblación y, por otra, a los ataques de angustia social de los agricultores víctimas de tan históricos cambios.

Desde hace semanas, los movimientos de cólera gremial se suceden en toda Francia. Durante toda la jornada de hace dos lunes, millares de agricultores de todo el país protagonizaron movimientos de protesta, cortando carreteras, provocando atascos, intentando llamar la atención de la crisis global de los sectores más diversos.

Su parte, el Ministerio de Agricultura, encabezado por el señor Didier Guillaume, anunció hace unos días unas nuevas ayudas para el sector agrario por un montante de unos 290 millones de euros. A juicio de los sindicatos agrícolas, estas ayudas, siempre bien venidas, no resuelven ninguno de los problemas de fondo.

En este contexto señalar que el periodista y agricultor francés, el señor Éric de la Chesnais, ha analizado esta crisis del mundo agrícola galo y publicó en lefigaro.fr que las causas son económicas, por supuesto, pero también morales y culturales, «porque el mundo agrícola sufre una gran falta de reconocimiento. Poco a poco hemos abandonado el campo y con ello nuestra consideración por el agricultor, que sin embargo tiene un papel fundamental».

 En su publicación, se destaca que una de las causas principales de su desesperación es el sobreendeudamiento al que muchos de ellos están sujetos. Sí expone que: «un granjero que cría cerdos en Normandía me confió que había tomado la decisión de poner fin a su vida si alcanzaba el hito de 150.000 euros de endeudamiento: umbral desde el cual resulta imposible pagar su deuda. Este hombre tenía un profundo sentido del honor y una sensación de culpa por su granja que su padre le había transmitido. Era insoportable para él fallar donde sus antepasados ​​habían tenido éxito».

Las recetas clave de los expertos para cambiar la reputación del sector agroalimentario

La reciente VI edición de Feeding The World  analizó la imagen del sector agroalimentario tras la pandemia con la participación de expertos que explicaron, desde su punto de vista, los aciertos y errores que se están realizando y cómo se puede poner en valor todo el trabajo que el sector hace por alimentar a la sociedad. Desarrollado anualmente desde 2015, celebrándose este año de forma online y en directo, el encuentro estuvo organizado por el Grupo de Innovación Sostenible (GIS) y patrocinado por Eurosemillas, John Deere, Foro Interalimentario y Banco Sabadell, socios preferentes del grupo.

La jornada comenzó con el debate entre dos grandes divulgadores del sector, Jorge Jordana, director del Máster en Gestión de Empresas Agroalimentarias (MGEA), y José Miguel Mulet, profesor titular en la Universidad Politécnica de Valencia, los cuales expusieron las causas que, según ellos, han provocado que el sector tenga una reputación tan distorsionada. “Todas las asociaciones de producción de alimentos tienen intereses, pero nunca han tenido una voz reconocida en los medios. El sector agroalimentario debe sentirse orgulloso y tiene que invertir más en todo lo necesario para comunicar lo que hace”, indicó Mulet. Para Jordana, “el sector agroalimentario está profundamente desorganizado y no transmite mensajes claros y positivos pensando en el futuro”. Aún así, Jordana quiso valorar la labor de las empresas del sector: “Tenemos la responsabilidad de contar la verdad, contamos con un sector agroalimentario excelente en el que tenemos empresarios de mucha valía que luchan por mantener la economía española, y eso hay que ponerlo en valor para que se respete”.

Posteriormente, Eduardo Martínez de Ubago, gerente de Ventas y Marketing de John Deere Ibérica, moderó la primera mesa redonda de la jornada, en la que se analizó cuál es la imagen real del sector hoy en día. Para ello, contó con la participación de Pedro Damián Diego, director general de Efeagro; Luján Soler, decana del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de la Comunidad de Madrid (Codinma); y Laura García del Valle, redactora de La Voz de Galicia. Los expertos llegaron a la conclusión de que, si falta la verdad, no hay noticia. La información no llegará a la sociedad de forma contrastada sin la verificación de esta por parte de los medios: “Los bulos circulan por todos lados y arrastran a los medios de comunicación a un ambiente donde reina la confusión», comentó la redactora de La Voz de Galicia.

Medios de comunicación

La decana del Codinma hizo referencia a la importancia del equilibrio en los medios de comunicación: “Tenemos que retomar esa armonía para dar información concisa, clara y sin alarmismos». Además, subrayó la importancia del papel del dietista-nutricionista en la industria, dejando claro que “los colegios profesionales están abiertos para que los medios y periodistas encuentren fuentes fiables en personas que están formadas”.

Para finalizar la mesa, el director general de Efeagro elogió la actuación del sector durante la pandemia: “Ha actuado con responsabilidad, rigor, profesionalidad e innovación en su respuesta a la crisis del coronavirus, preocupándose por mantener el equilibrio de la cadena alimentaria y extremando la coordinación”. Además, comentó que “todas las crisis son fuente inmensa de oportunidades y esta va a ser una oportunidad nunca vista, a pesar de que algunos subsectores, como el vino de alta gama y la hostelería, lo estén pasando mal”.

Feeding The World continuó con una segunda mesa redonda, donde Juan Moreno, presidente de la Confederación de Asociaciones de Usuarios y Consumidores Europeos (CAUCE); Óscar Dorda, director general de Arena Media España; y Raúl Martín, director de KM Zero Hub, analizaron el reto de cambiar la imagen del sector. Los expertos estuvieron de acuerdo en que las nuevas tecnologías y las herramientas que nos deja la pandemia hay que aprovecharlas para llegar a los consumidores directamente y no para romper con los bulos y falsos mitos, sino para generar una corriente positiva que nos permita mantener el sector en la cresta de la ola.

 

Las opiniones de don Javier Labarga

En la revista Alimentaria del pasado día 8 de noviembre se publicaron las opiniones de don Javier Labarga, Presidente  de CETECE (Centro Tecnológico de Cereales de Castilla y León).

Expone el señor Labarga… ahora bien, si algo tenía claro toda la población es que, dentro del ámbito productivo, el sector alimentario en general es rotundamente esencial, destacando en particular los subsectores de derivados de cereales, bien sea porque se trata de productos básicos por excelencia como el pan, o por su larga vida útil, como en el caso de las galletas o la pasta. En consecuencia, las empresas de molinería, panadería, pastelería, repostería, galletería o pastas alimenticias han realizado un esfuerzo titánico para dar respuesta a la necesidad del mercado en los momentos más difíciles de la crisis sanitaria.

Así, las empresas han tenido que destinar importantes recursos económicos para garantizar el cumplimiento de las medidas para proteger a sus trabajadores de contraer la COVID-19, evitar la exposición al virus o su transmisión y reforzar las prácticas de higiene alimentaria. Gracias a estrictos protocolos y a la responsabilidad del personal, han sido capaces de mantener la integridad de la cadena alimentaria y la seguridad y adecuación del suministro de alimentos para los consumidores, incluso en periodos de elevados picos de ventas debido a las compras masivas llevadas a cabo por la población en determinados momentos de la pandemia.

Sorprendentemente, entre los productos más demandados durante el estado de alarma encontramos la harina y la levadura, materias primas que sí sufrieron rotura de stocks debido a la repentina afición por elaborar pan y productos de repostería en casa durante el confinamiento. Como Presidente de una escuela de panadería y pastelería considero que este “descubrimiento” ha servido para que el consumidor se dé cuenta del coste económico de las materias primas, del tiempo que requiere la elaboración y de la dificultad de realizar un buen pan o un buen postre. Considero que, sin buscarlo, esta curiosa tendencia ha servido para revalorizar el oficio del panadero y del pastelero.

Desafortunadamente, el sector de derivados de cereales no está encontrando el apoyo de las Administraciones de cara al fomento del consumo de sus productos, sino más bien todo lo contrario. Recientemente se han planteado campañas que tratan de disminuir el consumo de determinados ingredientes utilizados por el sector, lo que redunda en una mala imagen de los productos de panadería y pastelería. La realidad es bien diferente, ya que las empresas llevan años priorizando la mejora de la calidad nutricional de sus elaboraciones. Prueba de ello son los datos arrojados por el Departamento de I + D + i de CETECE, en el que la práctica totalidad de los estudios solicitados por nuestros clientes a lo largo de nuestros 22 años de trabajo están enfocados a la reformulación de los productos con el fin de mejorar el perfil de grasas y el contenido de azúcares y sal.

En definitiva, la industria de derivados de cereal sabe estar a la altura de las circunstancias, asegurando el aprovisionamiento, la seguridad alimentaria y la salud de los consumidores y estoy seguro de que seguirá estándolo mientras así lo requiera la excepcional situación que nos ha tocado afrontar.