Alemania y el control de su industria cárnica

 

Alemania sigue dando ejemplo. Después de las últimos problema surgidos en su industria cárnica el ministros alemán de trabajo y asuntos sociales, el señor Hubertus Heil ha anunciado la creación una normativa diseñada para crear unas condiciones de trabajo ordenadas y seguras en la industria cárnica.

Así, la nueva “Ley del Control de la Seguridad y de la  Salud Ocupacional” establece una serie de reglas a nivel nacional destinadas a efectuar un control de las empresas cárnicas y también de los alojamientos de los empleados en otras industrias.

El ministro advirtió que «terminaremos con el abuso en los contratos de trabajo, introduciremos más controles y multas más elevadas, controlaremos las horas de trabajo electrónicamente y también estableceremos estándares para el alojamiento en todas las industrias. De esta manera, nos aseguramos de que los empleadores tengan nuevamente la responsabilidad directa de su personal, y no puedan eludirla mediante subcontrataciones. Protegemos a los empleados y ponemos fin a la irresponsabilidad por parte de la industria cárnica«.

Siete medidas

En la mencionada ley se contemplan las siguientes 7 medidas:

  1. Queda prohibido emplear personal externo en el negocio principal de la industria cárnica. El operador del matadero es responsable de todos los empleados en su negocio principal. Esto se aplica a los contratos de trabajo desde el 1 de enero de 2021, y para el trabajo de agencias desde el 1 de abril de 2021. Las únicas excepciones son las empresas de comercio de carnicería con hasta 49 empleados.
  2. Se aplicarán tasas de control obligatorias y uniformes en todos los Estados Federales y deberán realizarse controles en las industrias de riesgo. Los controles serán realizados por las autoridades responsables de la seguridad laboral.
  3. Se aplicarán normas mínimas para el alojamiento de los empleados, incluso en los alojamientos ubicados en el exterior de las instalaciones de la empresa.
  4. Los empleadores estarán obligados a informar a las autoridades responsables sobre el lugar de residencia y las condiciones del puesto de trabajo de todos los trabajadores. Esto permitirá realizar controles más efectivos.
  5. Para verificar efectivamente el cumplimiento de las regulaciones de salario mínimo para los empleados, existirá la obligación de registrar digitalmente las horas de trabajo.
  6. Las violaciones de la Ley de Horas de Trabajo pueden ocasionar multas más altas en el futuro. El marco correspondiente se duplicará pasando de 15.000 a 30.000 euros.
  7. Se establecerá un comité de seguridad y salud en el trabajo en el Ministerio Federal de Trabajo y Asuntos Sociales para determinar, entre otras cosas, las reglas y los mecanismos de cumplimiento de los requisitos legales.

 La industria cárnica española seguro que habrá tomado buena nota de esta nueva legislación alemana.

La creciente trascendencia de los mercados pecuarios y de la próxima PAC

El pasado jueves celebramos, en el marco de FIGAN 2021 y de la mano de FIGAN Digital, una “Jornada Técnica on line” que titulamos “Perspectivas de los principales mercados pecuarios 2020 – 2021”, y a la que se suscribieron más de 700 personas.

En la misma, se trataron 4 temas cuyos vídeos, en las próximas semanas, se irán publicando en nuestro boletín y también en la página WEB de ÁGORA TOP GAN para que la mencionada jornada también pueda ser visualizada por todas aquellas personas interesadas que no pudieron asistir en directo a la mencionada jornada virtual. 

Los cuatro temas tratados fueron: “la importancia de los mercados” y “los mercados interior y exterior del vacuno de carne, del pollo y del porcino de capa blanca”.   

Ya sé que en España y en la propia Unión Europea hay otros mercados pecuarios que son de gran interés por su complejidad y por la dificultades estructurales por las que discurren (léase, por ejemplo, el del huevo para consumo, el del conejo o el de la miel). Pero los tres sectores elegidos suponen hoy, en España y en valor, más del 70 por 100 de nuestro Producto Final Ganadero (PFG) que, en el año 2019, su montante fue de 19.635 millones de euros.

Y al hablar de mercados no podemos olvidar, como ya lo comentaba en mi nota de la semana pasada, que la denominada “nueva normalidad” (que veremos lo que dura ante el creciente número de rebotes que tenemos de la COVID – 19)  afecta, en gran medida y de forma difícilmente reversible, a todos los eslabones de la cadena agroalimentaria lo que aumenta de forma significativa la importancia que supone el carecer de unas verdaderas cadenas de valor en nuestro sector pecuario.

Como se comenta en nuestra ÁGORA TRIBUNA del presente boletín, el libro blanco publicado recientemente  por BOARD BIA ya ha puesto de manifiesto cinco grandes cambios que van a afectar irreversiblemente a los mercados interiores de los productos ganaderos (cuya demanda global, en nuestro primer mundo, tenderá a la baja) y, como consecuencia de ello, también afectará a los mercados exteriores.

Y, en este escenario, nos encontramos en España, en base a los datos consolidados del año 2019, con un sector, el del vacuno de carne, cuyo nivel de autoabastecimiento es de más del 110 por 100 (el de la Unión Europea es superior al 106 por 100); con un sector del pollo de carne con un nivel de autoabastecimiento español superior al 102 por 100 (siendo el de la Unión Europea del 107 por 100) y, finalmente, con un sector, el del porcino de capa blanca, cuyo nivel de autoabastecimiento nacional es del 175 por 100 (mientras que el de la U.E. es del 113 por 100).

Ante las situaciones descritas queda fuera de toda duda la trascendencia de los mercados, tanto el nacional como el internacional y es que a los sectores considerados no les queda otra, con una visión a corto – medio plazo, que optar por transitar por tres caminos (que son perfectamente compatibles).

El primero, es el de reducir las producciones (y ya sabemos lo muy complicado que es esto ante nuestra idiosincrasia latina e individualista); el segundo, pasa por intentar aumentar la demanda interior (muy, muy complicado teniendo en cuenta la tendencia global señalada) y el tercero, es el de buscar aumentar nuestra faceta exportadora, consolidando los actuales mercados exteriores y conquistando, para estos productos, nuevos mercados emergentes (que es lo que se está intentando hacer por parte de los sectores, a través de sus interprofesionales y asociaciones, con el apoyo de las administraciones).

Esta situación, compleja y multifactorial, no puede dejar de afectar, en mi opinión y en mayor o menor medida, en un futuro, que ya es presente, a nuestros ganaderos y a los precios a percibir en origen por sus producciones.

De ahí también la enorme importancia que tienen las negociaciones que están teniendo lugar en Bruselas, precisamente en estos días, y que van a definir el “marco financiero” en que se va a desenvolver la próxima PAC (y ¡ojo! el presidente del Consejo Europeo, don Charles Michel, propuso el pasado sábado, a los líderes de la Unión Europea, reducir en 50.000 millones de euros la cantidad de ayudas directas del fondo de recuperación económica tras la pandemia, para acercar las alejadas posiciones de los distintos Estados en la cumbre europea por lo que “cuando las barbas de tu vecino veas afeitar…). Y es que de “este marco financiero” va a depender, directa o indirectamente, el “ser o no ser” de  muchos de nuestros ganaderos (y también, por supuesto de muchos de nuestros agricultores).

Se trata, sin duda, de una coyuntura realmente compleja, pero, como dicen “los modernos”: señoras y señores (quiero ser políticamente correcto), es los que hay.

Carlos Buxadé Carbó.
Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito.
Universidad Politécnica de Madrid
Universidad Alfonso X el Sabio

 

¿Qué deseamos obtener de una explotación pecuaria?

La pregunta es simple: QUÉ DESEAMOS lograr u obtener en una explotación pecuaria? En principio, una buena producción, unos buenos resultados técnicos y económicos o, dicho de otra forma, el máximo de resultados positivos posibles al mínimo coste, con el fin de obtener el beneficio máximo. Ésta podría ser una primera respuesta a la pregunta formulada; así de simple, o, tal vez, no tan simple. 

Ahora bien, lo expuesto ¿CÓMO lo podremos obtener? ¿Qué es lo que vamos a tener en consideración en primer lugar a la hora de tomar decisiones?

No debe olvidarse que en toda granja siempre deben tenerse en cuenta, inicialmente, 4 o 5 puntos esenciales, fundamentales o básicos que, a mi modo de ver,  pueden ser los siguientes:

  1. Las instalaciones (qué pretendemos y cuánto podemos invertir en ello).
  2. La genética de la base animal (según la línea que empleemos obtendremos diferentes resultados).
  3. La sanidad (por desgracia la pandemia del coronavirus nos ha enseñado su importancia real).
  4. La alimentación (un aspecto cuantitativo y cualitativo fundamental que nos ayudará en la consecución de un buen nivel en lo que atañe a la sanidad de la granja).
  5. Y, por último, el personal (la mano de obra directa), que es precisamente el único punto de todos los mencionados hasta aquí que tiene una incidencia directa sobre todos ellos a través del MANEJO de la base animal de la granja.

Y a partir de aquí es cuándo empezamos a poder establecer realmente “QUÉ QUEREMOS” para nuestra granja (dado que cada granja es un mundo “per se”). 

Lo primero que vamos a decidir es, cuantitativa y cualitativamente, el EQUIPO HUMANO (mano de obra directa, fundamentalmente) que queremos tener en  nuestra granja. Ello significa tomar decisiones respecto al establecimiento de zonas de trabajo, si queremos o no encargados de zona, cuáles serán los trabajos fijos y cuáles los rotativos, los turnos laborales, los horarios de trabajo, los objetivos de la contratación etc. etc.

¿Qué entendemos aquí inicialmente en nuestras granjas por un equipo humano?

  1. Un grupo de personas que se organiza para realizar una actividad o un trabajo.  
  2. Un grupo de seres humanos que se reúne y labora en conjunto con el fin de alcanzar una meta común.

Bien, éstas son dos definiciones tipo de lo que vendría a ser un equipo. 

En nuestro caso concreto, tenemos una explotación de tamaño “X” donde hay entre 2 y 4 zonas de trabajo claramente delimitadas (léase: Gestación – Lactación – Transición – Engorde o Cebo), donde trabaja un determinado grupo de personas, cada una en la zona que le ha sido asignada previamente y con unas tareas claramente establecidas; todas ellas tienen un objetivo común.

Pero, en mi opinión, todo lo expuesto hasta aquí debe ser complementado con la consideración de una serie de claves, que son las que nos llevarán a lograr obtener sino un equipo perfecto (la perfección, no existe), sí un equipo realmente eficiente y eficaz.

Estas claves son las que iremos desarrollando en el futuro a través de sucesivas colaboraciones y, cómo veremos en mi próximo artículo, la primera clave es la de cambiar el enfoque individual por el colectivo; cuestión no siempre sencilla.

Miquel Forcadell

Técnico especialista agropecuario 

Master en RRHH

La evolución del mercado mundial de la carne (datos FAO)

Hace unas semanas, la FAO publicó un interesante estudio acerca de cómo evolucionó el mercado mundial de las carnes e el año 2019. Después de dos décadas de constante crecimiento, la producción mundial de carne cayó un 1 por 100 mientras que las exportaciones mundiales de carne crecieron un 6,8 por 100 que se corresponde con el aumento anual más rápido desde el año 2012.

Por su parte, los precios de la carne medidos por el Índice de precios de la carne de la FAO registraron una media de 175,7 en 2019,  lo que supone un aumento de 9,4 puntos (5,6 por 100) desde el año 2018, recuperando con largueza el descenso del 2,3 por 100 registrado en el mencionado año 2018. 

En el año 2019, el sector cárnico global se caracterizó por un endurecimiento de los mercados, la producción de carne de cerdo se desplomó debido a una importante disminución de la cabaña porcina causada por la peste porcina africana (PPA) en China y zonas del este de Asia. Aunque la producción de otros tipos de carne aumentó, especialmente la de aves de corral, no fue suficiente para llenar el vacío creado por la caída en la producción porcina. Esto, a su vez, creó un déficit de carne en el este de Asia que, a su vez, generó un aumento paralelo en la demanda de las importaciones. 

Ante esta situación, muchos países productores de carne respondieron aumentando la producción y las exportaciones de carne, pero las exportaciones globales combinadas estuvieron por debajo del nivel requerido para cubrir el déficit, lo que provocó el mencionado aumento de los precios internacionales de la carne.

Descenso de la carne de cerdo

La producción mundial de carne en 2019 cayó, cómo ya se ha referido, un 1 por 100 situándose en 338,8 millones de toneladas (equivalente peso canal). La caída se debió principalmente a un descenso del 9,2 por 100 en la producción mundial de carne de cerdo, ya que la PPA afectó a la cabaña porcina del este de Asia, especialmente en China, el mayor productor mundial de carne de cerdo. En respuesta, los principales productores mundiales de carne incrementaron la producción de otras carnes, especialmente de aves de corral, con un ciclo de producción más corto, compensando parcialmente el déficit de carne de cerdo.

Por países, China registró una disminución del 8,8 per 100 en la producción total de carne (equivalente a 7,8 millones de toneladas), con una caída del 21 por 100 de la producción de carne de cerdo, compensada por el aumento de la producción de otras carnes, principalmente de aves de corral. Vietnam también experimentó una caída del 15 por 100 en la producción de carne de cerdo. No obstante, se registraron importantes aumentos de producción de carne en EE.UU., Brasil, India, México, la Federación de Rusia, Canadá y Argentina. El motivo principal de estos aumentos fue el notable incremento de la demanda de los mercados internacionales.

Así, las exportaciones mundiales de carne aumentaron un 6,8 por 100 alcanzando, en el año 2019, los 36 millones de toneladas lo que supone el mayor crecimiento registrado para la carne de cerdo, seguida de las carnes de bovino y de aves de corral. Debido al gran déficit de carne mencionado, China importó un 37 por 100 más en el año 2019 que en el año 2018 (alrededor de 2 millones de toneladas), con grandes compras en todas las categorías de carne. 

Por el contrario, varios países, especialmente Angola, Vietnam, Iraq, la Federación de Rusia, Sudáfrica, Arabia Saudita y los Estados Unidos (EE.UU.), redujeron sus importaciones de carne, a causa del aumento en la producción nacional, preocupaciones por las enfermedades animales, cuestiones relacionadas con requisitos de certificado o una combinación de los mismos.

La mayoría de las exportaciones de carne  en el año 2019 se originaron en la Unión Europea, Brasil, Argentina, Australia, México, Ucrania y Tailandia. Un caso especial es el de los Estados Unidos de Norteamérica donde, a pesar del aumento en su producción de carne, las disputas comerciales frenaron la expansión de sus exportaciones siendo el segundo gran productor mundial de carne.

El estrés por calor y la ganadería

Estamos ya inmersos en un verano que se vaticina largo y caluroso. Como cada año, los riesgos de estrés por calor en nuestras explotaciones ganaderas aumentan. 

Las consecuencias al final son fácilmente observables en los resultados productivos zootécnicos. Y son nefastas: caídas de producción de leche en vacas, caídas de los índices de puesta en gallinas, incremento de días improductivos entre partos en cerdas, ralentización del crecimiento en cebos, etc. 

Sin duda, el estrés por calor es uno de los grandes retos de la producción animal intensiva actual, especialmente en un clima como el nuestro. Y es un reto genético y científico de cara al futuro, ante un escenario donde el incremento de las temperaturas y la desertificación son actores que no podemos controlar aún. 

La capacidad de superponerse, o disipar, al exceso de calor varía entre especies, pero también entre razas. Como ejemplo, Ragsdale y col. en 1953 expusieron distintas razas de vacas a 34 ºC y vieron que mientras las vacas Holstein redujeron la producción láctea a un 63 %, y las Jersey a un 68% de la producción habitual, las pardo-suizas produjeron a un 84 %, siendo más resistentes. También habría que destacar que la condición fisiológica en la que se encuentren las vacas influirá en su capacidad de termorregulación, y esto lo mostró de forma sencilla Nardone y col. 2006, midiendo el calor producido por una vaca de 700 kg de peso vivo, este es de 44 Mcal/día cuando la vaca produce 60 litros de leche diarios, sin embargo la misma vaca al final de la lactación, con una producción de 20 litros de leche/día, produce una cantidad de calor de 25 Mcal/día. 

Existe una primera aproximación a la selección genética frente al estrés por calor que consiste en seleccionar caracteres anatómicos, como puedan ser la coloración de la capa, la cantidad de glándulas sudoríparas o las proporciones anatómicas. Además, encontramos gran variedad de genes relacionados con la termo-tolerancia, especialmente en determinadas especies o razas. El aprovechamiento de estos genes es una estrategia muy habitual de mejora del ganado vacuno en sistemas tropicales. Se cruzan las vacas (Bos Taurus) con cebús (Bos indicus) que les aportan fenotipos de termo-tolerancia. 

El estrés por calor genera cambios en el perfil hormonal de los animales, pero hay otros marcadores bioquímicos que varían, y precisamente de uno de ellos pretendemos hablar hoy: las proteínas HSP70. Son proteínas de tipo “chaperonas”, también denominadas “termómetros celulares”, con un origen muy temprano en la evolución, y a la par muy bien conservadas, encontrándose en todas las especies, tanto eucariotas como procariotas. 

Sus funciones están relacionadas con el transporte intracelular de proteínas y la protección celular frente al estrés por calor u otras fuentes de estrés (Borchiellini y col. 1998). 

La baja expresión de estas proteínas HSP70 es uno de los marcadores más utilizados en la búsqueda de variedades vegetales resistentes al estrés térmico. En ganado vacuno también se ha demostrado que, ante el estrés por calor, aumenta el nivel plasmático de HSP70. Y tanto menos aumentarán cuanto mejor esté siendo la resistencia al calor o la habilidad en disipar calor. Encontramos algunos trabajos en esta línea de investigación en producción animal, pero siguen siendo escasos comparados con la cantidad de bibliografía desarrollada en plantas.

Algunos de estos trabajos muestran que una interesante línea a seguir es suplementar a los animales con productos aditivos que actúen como factores coadyuvantes a la ventilación, como son las levaduras Albioyeast. Se ha demostrado que la utilización de levaduras disminuye la concentración plasmática de HSP70 en vacas Holstein en lactación, contribuyendo a mitigar los efectos del estrés por calor. 

Juan Miguel Ruiz Rodríguez

Ingeniero Agrónomo en Grupo PH-Albio

Doctorando en ETSIAAB – U.P.M.

 

España regula la temperatura en el transporte en razón del bienestar animal

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), en colaboración con las Comunidades Autónomas (CC.AA.), ha puesto en marcha, durante este verano, un plan de actuaciones para controlar la temperatura en los transportes de animales vivos que realicen viajes con una duración superior a las 8 horas (viajes largos) y con destino a otros países, tanto Estados Miembro de la Unión Europea (E.MM.) como Países Terceros.

La normativa comunitaria que regula la protección de los animales durante el transporte y en las correspondientes operaciones conexas establece que en los traslados de animales vivos por carretera (équidos, bovinos, ovinos, caprinos y porcinos) en viajes largos se debe mantener, en el interior del vehículo, un intervalo de temperatura de 5º C a 30º C, con una tolerancia de +/- 5º centígrados en función de la temperatura exterior. Para ello, los vehículos deben estar equipados con un sistema de control de la temperatura, que debe estar también provisto de un dispositivo de registro de estos datos.

Registros de temperatura

Para asegurar y controlar el cumplimiento de los rangos establecidos en la mencionada normativa, el plan dispone que la autoridad de la Comunidad Autónoma que autorice el movimiento en el origen solicitará, una vez finalizado el viaje, los registros de temperatura, como mínimo, a aquellos transportes en los que las previsiones de temperatura a lo largo del recorrido superen en algún momento los 30º C.

En el caso de que el transportista no facilite la información en el plazo de un mes tras la finalización del viaje o se constata que se han superado los 35º C, la autoridad competente denegará la solicitud de un nuevo viaje, además de aplicar la sanción que pudiera corresponder, de acuerdo con la normativa comunitaria y nacional que se aplica al transporte de animales.

El control de la temperatura en el transporte de animales vivos en los meses con condiciones climáticas adversas, como ocurre en la actualidad en muchos países europeos, España entre ellos, cobra una importancia máxima, especialmente en los viajes transfronterizos en el verano.

Con este plan, España busca asegurar una adecuadas condiciones de bienestar de los animales que se transportan durante la época estival.

El Parlamento Europeo investiga el transporte de animales vivos

El Parlamento Europeo ha creado un Comité conformado por 30 europarlamentarios cuya función es la de investigar el incumplimiento de las normas de la Unión Europea (U.E. -. 27) sobre protección de animales transportados.

Dentro de 12 meses, deberán presentar un informe en el que recogerán las infracciones que encuentren en la aplicación de las normas de bienestar animal de la U.E.- 27 durante el transporte dentro y fuera de la Unión Europea.

El nuevo comité de investigación, establecido por 605 votos a favor, 53 en contra y 31 abstenciones, deberá investigar las presuntas violaciones en la aplicación de la legislación de la Unión Europea, dentro y fuera de la misma, por vía aérea, carretera, ferrocarril y mar. Se centrará en cómo los Estados Miembros están implementando las normas de la Unión Europea y si la Comisión de la U.E. – 27 las está controlando adecuadamente.

Normativa infringida

El mencionado comité examinará la supuesta falta de actuación de la Comisión de la Unión Europea cuando hay la evidencia de que las normas de la U.E. – 27 sobre el traslado de animales vivos a través de la propia Unión y a  Países Terceros están siendo infringidas de manera grave y sistemática. Investigará también la sospecha de falta de implementación y cumplimiento de las disposiciones de la Unión Europea sobre temas tales como: la asignación de espacio total y de espacio libre para los animales transportados, sobre la aportación de agua, sobre su alimentación, sobre el control de las camas, y ​​sobre el sistema de temperatura y de ventilación durante el transporte.

Los futuros miembros del comité podrían examinar cómo la Comisión y los Estados Miembros aseguran el cumplimiento de las normas de la Unión Europea en lo que se refiere al manejo de animales transportados, en viajes de larga distancia, para prevenir demoras y el transporte inadecuado de animales no aptos y animales que aún no han sido destetados. 

También podrán investigar el supuesto fracaso de las autoridades ejecutivas y nacionales de la Unión Europea para hacer cumplir las normas de la U.E. – 27 sobre el bienestar de los animales transportados también fuera de la Unión; es decir al trasladar animales vivos desde la Unión Europea a países no pertenecientes a la U.E.

Nuevo protocolo frente a la COVID-19 para las industrias cárnicas

La FECIC (Federación Empresarial de Carnes e Industrias Cárnicas) ha firmado un convenio con la consultoría de riesgos Aon (Aon Corporation es una empresa británica proveedora de servicios de gestión de riesgo, seguros y gestión de reaseguros, recursos humanos y consultoría) y con Aenor (Asociación Española de Normalización y Certificación) para elaborar y lanzar un protocolo de actuaciones frente a la COVID-19 en la industria cárnica española, certificando que se cumplen con los estándares de seguridad.

Por una parte, la consultora Aon analizará y evaluará los riesgos de las empresas frente a la COVID-19 e implantará un estándar de seguridad, con medidas para evitar que estos afecten a la salud de los trabajadores de las mismas, el contagio, la continuidad de su negocio, su reputación y la del sector, el absentismo laboral, el riesgo de responsabilidad civil o a la atracción de nuevos trabajadores.

Por otra, Aenor revisará el protocolo para garantizar que cumple con los requisitos necesarios para respaldar buenas prácticas adaptadas a la naturaleza de esta actividad. Una vez acordado, certificará el protocolo para asegurar que se cumple en cada caso con todas las medidas establecidas.

Auditoría en las instalaciones

Las auditorías se fundamentarán principalmente en visitas a las instalaciones para comprobar la adecuada implantación y despliegue. Una vez superada la auditoría de certificación del protocolo COVID-19, Aenor hará entrega de un certificado y la licencia de uso de la marca y llevará a cabo auditorías de seguimiento periódicas.

Para la FECIC, este protocolo debe servir como estándar de seguridad para la industria cárnica y permitirá a las empresas «operar con la confianza y tranquilidad de que cumplen con los requisitos legales y mejores prácticas establecidas por autoridades sanitarias y organismos internacionales”. 

Además, acreditará y pondrá en valor el buen trabajo que lleva a cabo el sector cárnico, cumpliendo con la seguridad de sus trabajadores y de sus producciones, y dando confianza a sus clientes y sus consumidores«, de acuerdo con lo que ha asegurado la Federación en su comunicado.

Haciendo equilibrios

El domingo 12 de Julio, los vascos, además de los gallegos, acudiremos a las urnas a depositar nuestras papeletas de esperanza para con el presente y futuro de nuestro pueblo y elegiremos, ¡faltaba más!, el partido que más nos guste y el candidat@ a Lehendakari que queremos que lleve el timón del barco vasco en un momento de tormentas tan peligrosas donde, además de la cuestión sanitaria, nos jugamos muchísimo en el apartado económico y laboral del que, sí o sí, pende directamente nuestro proyecto personal y familiar. No son tiempos para experimentos con gaseosa por lo que creo, con alta probabilidad de equivocarme, que ganará aquel candidat@ que sea capaz de transmitir seguridad y confianza en que de saldremos, vivitos y coleando, de esta pesadilla. No tengo duda, ¡saldremos!.

No he tenido tiempo, le pido perdón anticipadamente, de leer los programas electorales de todos los partidos políticos en liza y por ello, quizás sería lo más prudente, debiera abstenerme de hacer cualquier valoración pero, llegados al punto en que estamos, como bien sabe, la corrección política y la prudencia no son mis fuertes por lo que le quisiera hacer llegar una serie de reflexiones al respecto. Obviamente, no por su escaso peso político, si no por su extremismo y falta de racionalidad, voy a privarle, imagino que lo entenderá, de mi opinión sobre el partido animalista PACMA.

En el momento de abordar la cuestión primaria, es decir, la producción de alimentos, los partidos tienen diferentes miradas a la temática y así mientras unos miran al baserritarra como productor de alimentos y generador de economía, otros miran al baserritarra como pieza clave no tanto por su producción de alimentos si no por su contribución al mantenimiento del medio ambiente, su aportación a la lucha contra el cambio climático y además, sin olvidarse de la cuestión de la ordenación territorial.

Los primeros achacan a los segundos que al subordinar la sostenibilidad económica a la sostenibilidad ambiental ponen en grave riesgo el futuro de la actividad propiamente dicha y junto con ello, la sostenibilidad social de nuestro mundo rural. Los segundos, por su parte, achacan a los primeros de primar la cuestión monetaria retrasando en exceso todas aquellas medidas de medio y largo plazo encaminadas a la cuestión ambiental.

Los primeros defienden la diversidad de modelos de producción agropecuaria existentes  y achacan asimismo a los segundos de limitarse a fomentar, única y exclusivamente, el modelo agroecológico en nuestra tierra, actualmente con una presencia ciertamente residual, mientras los segundos, atribuyen en exclusiva al modelo agroecológico la posibilidad de ser una solución a los graves problemas ambientales que acechan a la sociedad moderna actual.

Obviamente, ni los primeros ni los segundos, fácilmente identificables a poco que observemos sus planteamientos sectoriales y su trayectoria en los últimos años, son bloques impermeables y así tengo que reconocer que mientras en los primeros comienzan a calar los planteamientos ambientales, compatibles con la faceta económica de la actividad primaria, por la otra parte, en el bloque segundo, no observo tanta permeabilidad en el momento de buscar una compatibilización de los fines ambientales con los fines económicos, por otra parte, inherentes a toda actividad que se precie.

Como siempre, la razón, o razones diría yo, están en el centro, en el equilibrio, en esa zona de confluencia de la actividad económica respetuosa con el medio natural, con la tierra y con sus elementos más primarios, por todo ello, creo que debemos erradicar cualquier planteamiento extremo que nos lleve a anular toda actividad económica en el medio como erradicar cualquier planteamiento económico, por muy golosa que sea su presentación, que supere los límites del medio natural y rural donde desarrollarse y que supere los límites de una agricultura familiar, socialmente responsable, como la que prima en nuestra tierra vasca.

La Agricultura Familiar, término olvidado en todos los programas políticos, es la amplia zona de confluencia de los intereses económicos, ambientales y sociales y por ello creo que debiera ser la guía sobre la que impulsar un sector primario que al mismo tiempo que produce alimentos y madera, contribuye decisivamente al mantenimiento del medio natural y al fortalecimiento del tejido rural. No tenemos que inventar cosas nuevas ni dar grandes bandazos. Sería suficiente, al menos en mi humilde opinión, con introducir ajustes en algunos subsectores productivos, en los modos de comercialización, en la política alimentaria, en la cuestión forestal, etc. porque nuestra actividad agropecuaria lleva de modo inherente en su ADN  el cuidado del medio natural y el equilibrio territorial puesto que está sustentado en explotaciones familiares diseminadas a lo largo y ancho del territorio.

En esta línea, y aún siendo consciente del peligro que tiene entresacar un párrafo de un documento amplio y sesudo como el elaborado por más de 200 investigadores europeos, dos de ellas de la UPV,   que han dirigido al vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, quisiera rescatar un párrafo donde se dice textualmente: “este sector (pastoreo y ganadería extensiva) ha sido dañado no solo por políticas agrarias orientadas a estándares industriales, sino también por políticas ambientales que ignoraron el papel del pastoreo en las áreas protegidas de la naturaleza”. 

Por todo ello, aprovechando que nos encontramos en puertas de una campaña electoral y que no me lee casi nadie, quisiera plantear a los diferentes partidos políticos y a los futuros gobernantes que un primer paso en esa política de confluencia entre la faceta económica y la faceta ambiental de la actividad primaria sería un replanteamiento de las estructuras gubernamentales del próximo ejecutivo impulsando la conjunción de las políticas agrarias y las políticas de ordenación del medio natural para que ambas políticas vayan de la mano y dejen de darse la espalda como, lamentablemente, ha ocurrido en demasiadas ocasiones.

Xabier Iraola Agirrezabala

Editor en Kanpolibrean.
Blog sobre la granja y el mundo alimentario

La industria cárnica reclama el control de los rebrotes de la COVID – 19

Ante los últimos rebrotes aparecidos en algunas industrias cárnicas (recuérdese, pro ejemplo, el caso alemán ya comentado en nuestro boletín), UGT FICA (UGT FICA Federación de Industria, Construcción y Agro) ha pedido que se aborde con urgencia la evolución de los rebrotes de la COVID-19 en algunas empresas cárnicas con el objetivo de crear un protocolo de actuaciones específico que permita controlar los nuevos contagios e impida su difusión

Además, esta federación sectorial lamenta que haya sido precisa una pandemia tan dramática con la actual para que el conjunto de la sociedad y de los agentes políticos y económicos de nuestro país cayeran en la cuenta de que la industria agroalimentaria no es el patito feo de la economíasino un sector básico que registra la mayor oferta de empleo dentro de la industria (21 por 100 en el año 2019) contando, además, con una de las tasas de desempleo más bajas de la economía en general.

El sindicado también pide recordar que, dentro del sector agroalimentario, la industria cárnica es una de las más importantes de nuestro país, ya que cuenta en España con más de 3.000 empresas que dan empleo a aproximadamente a unos 111.000 trabajadores y trabajadoras, y juega un papel socio-económico relevante en varias zonas de España como, por ejemplo, Cataluña, Castilla y León o, Castilla la Mancha y Andalucía.

Frenar el alarmismo social

Según UGT FICA, se requiere en estos momentos un conjunto de medidas dirigidas, por un lado, a frenar el alarmismo social creado por los rebrotes y, por otro, a regular aún más exhaustivamente las condiciones de seguridad de los trabajadores con actuaciones sectoriales que eviten que se repitan en el futuro. También considera imprescindible conocer qué es lo que ha fallado exactamente en los protocolos de seguridad que están aplicando las empresas y las causas que han dado lugar a estos rebrotes. El objetivo debe ser poder corregir las actuaciones en vigor y asegurar tanto la salud de las personas que laboran en la industria cárnica como en el conjunto del sector agroalimentario.

Tampoco debe minusvalorarse aquí el hecho de que la mencionada industria cárnica ha adquirido un enorme protagonismo en los últimos meses y cuenta con una muy buena imagen tanto dentro como fuera de España. Obviamente de la seguridad y de la calidad de sus producciones depende la continuidad de las empresas y de sus empleos.