La pesca de atunes y el proyecto Sharkface

Todo nació en la  Innovathon Bermeo donde se plantearon inicialmente buscar la respuesta cuatro retos o cuestiones: ¿Cómo se pueden mejorar los mecanismos de control, seguimiento y trazabilidad para acabar con las prácticas ilegales en la pesca del atún? ¿cómo se puede facilitar al consumidor información transparente, clara y fácilmente accesible sobre el origen del atún, aportando mayor valor y ayudando en la decisión de compra? ¿cómo se puede reducir la captura de especies no deseadas y mejorar su liberación sin daños? y ¿cómo se puede gestionar la contaminación generada por las artes de pesca, mejorando los materiales y/u optimizando y maximizando su uso?

El proyecto Sharkface, desarrollado por la Bermeo Tuna World Capital (que promueve a nivel global la gestión sostenible en torno al atún como recurso natural desde el conocimiento científico y el liderazgo de las buenas prácticas) dio respuesta a la tercera de las cuestiones planteadas, de acuerdo con su filosofía, y lo fundamentó con la implementación de un sistema de pesca de cerco más selectivo y sostenible.

El objetivo perseguido es el de realizar una pesca respetuosa reduciendo en la medida de lo posible la captura de especies accesorias. Debe tenerse en cuenta que el método de la pesca de cerco, aun siendo mucho más selectivo que otros artes de pesca como el palangre, captura ocasionalmente especies de baja productividad como los tiburones, afectando directamente al ecosistema marino, perjudicando la biodiversidad.

Se trata de que antes de lanzar  la red de cerco se procede a la instalación de unos dispositivos que disuadan hacia a la zona de pesca de especies accesorias, como tiburones y rayas. Por medio de un campo electromagnético los tiburones huyen ante semejante estímulo. Por medio de una boya que actúa con la radiación solar se emiten los pulsos para que no entren en la zona de pesca dichas especies.

 

Bienestar animal en tiempos del coronavirus

El Bienestar Animal es uno de los soportes básicos de la Producción Animal y no solo en las explotaciones ganaderas, sino también en los animales de compañía presentes en muchos hogares y que son un miembro más de la familia. Al fin y al cabo, el concepto de Producción Animal abarca a todos los animales útiles al hombre.

Los acontecimientos actuales a nivel mundial nos están haciendo comprender que la sanidad y la salud de nuestros animales y del medio ambiente, están íntimamente ligadas a la sanidad y la salud humanas siguiendo el conocido concepto de ONE HEALTH. La profesión veterinaria está acostumbrada a lidiar con las enfermedades que acechan a la cabaña ganadera y a las mascotas e incluso con aquellas otras que suponen además una zoonosis.

Su acción y gestión preventiva contra la aparición de epidemias logra sostener la sanidad animal, la humana y la medioambiental, además de vigilar la seguridad alimentaria y, por lo tanto, asegurar el Bienestar Social.

En concreto, desde el punto de vista de la salud de los animales son bien conocidas las enfermedades causadas por coronavirus en porcino y que originan trastornos digestivos como la Gastroenteritis transmisible (GET-1946) y la Diarrea epidémica porcina (DEP-1977) o los trastornos respiratorios como el Coronavirus respiratorio porcino (CRPv-1984). Los rumiantes tampoco están libres de contagiarse de enfermedades producidas por coronavirus. Es el caso del Coronavirus bovino (CoVB) que produce el síndrome diarreico neonatal del ternero y que podría afectar, sin una adecuada profilaxis materna, a casi la mitad de los recién nacidos.

Los veterinarios sabemos bien que la mayor parte de estas afecciones solo tienen tratamientos paliativos; sin embargo, su aparición es muy puntual ya que las medidas de bioseguridad de las granjas son la mejor forma para prevenirlas.

También los perros y los gatos tienen sus propias patologías generadas por este tipo de virus, pero su control resulta hasta cierto punto sencillo, siempre y cuando se sigan unas mínimas medidas higiénicas y de prevención. Estos comportamientos aseguran el bienestar de los animales y la salud de las personas y no pueden ser olvidados en ningún momento y menos aún en las circunstancias actuales.

La sociedad occidental está muy sensibilizada con el bienestar animal, afectándose desde el tipo de alimentación humana (vegetarianos, veganos…), hasta el grado de integración y consideración de estos en la vida social de las personas, ya que comparten con ellas entre otras cosas el medio ambiente (calles, parques, servicios públicos o lugares de ocio).

Ser un populista del bienestar animal es muy fácil y es tanto más sencillo, cuantos menos conocimientos sobre el tema se posean.

Por este motivo, en estos momentos de dificultades y alertas sanitarias debido a la presencia de una pandemia desconocida hasta ahora, como la de la COVID-19, deberíamos empezar a plantearnos si determinadas normas supuestamente a favor del bienestar de los animales y sus conceptos antropomorfistas pueden a medio y/o largo plazo representar un problema para la Salud Pública.

 

José Ramón Caballero de la Calle

C.E.U. Producción Animal
Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos

Universidad de Castilla-La Mancha

 

Ágora Top Gan organiza el 28 de mayo una mesa redonda virtual sobre Ganadería y COVID-19

Las consecuencias del COVID-19 en la seguridad alimentaria y sus implicaciones económicas serán debatidas el próximo 28 de mayo  en una mesa redonda virtual organizada por el Grupo Asís y Ágora Top Gan, la plataforma digital especializada en formación e información agro-pecuaria. La inscripción en el encuentro virtual es gratuita en este enlace.

La mesa redonda virtual, titulada “El actual triángulo clave del sector pecuario: SARS-CoV-2. Seguridad Alimentaria. Implicaciones económicas”, se iniciará a las 18 horas y en la misma participará el profesor Carlos Buxadé, catedrático de Producción Animal y profesor emérito de la Universidad Politécnica de Madrid y de la Universidad Alfonso X el Sabio, que será el moderador; así como el profesor  Lucas Domínguez, catedrático y director del Grupo de Investigación Vigilancia Sanitaria del Centro de Vigilancia Sanitaria Veterinaria (VISAVET) de la Universidad Complutense de Madrid; y el profesor Santiago Vega, catedrático en Sanidad Animal, diplomado en Salud Pública, y académico correspondiente de la Real Academia de Medicina de la Comunidad Valenciana y de la Academia de Veterinaria de la Región de Murcia. También intervendrá el empresario y ganadero Josep Solé, director del Área Avícola Grupo Vall Companys.

Jornadas técnicas y divulgativas

Ágora Top Gan organiza con carácter periódico jornadas técnico-divulgativas  dirigidas al sector agrario y ganadero que cuentan con una alta carga formativa, informativa y también de opinión. El último evento de estas características tuvo lugar el pasado 5 de marzo con la celebración de la I Jornada Técnica sobre Avicultura de Puesta en la que se analizaron temas de interés para el sector, como el consumo de huevos en España.

Las expectativas del sector pesquero

 

De acuerdo con la Confederación Española de Pesca (CEPESCA), las expectativas del sector pesquero a corto plazo se sustentan en la próxima apertura del canal HORECA, que traerá consigo el incremento de la venta de mariscos y pescados Premium, así como la flexibilización de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) más allá del Estado de Alarma (asunto que está abordando en este momento la mesa del diálogo social), para que el rescate de los trabajadores se pueda producir progresivamente en función de cómo se vayan recuperando los niveles de actividad tanto en el mar como en los mercados y tiendas minoristas.

Los responsables del Comité de Crisis del sector, integrado por CEPESCA, la Federación Nacional de Asociaciones Provinciales de Empresarios Detallistas de Pescados y Productos Congelados (FEDEPESCA) y la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP), consideran en estos momentos que solo garantizando la flexibilidad laboral se podrá proteger tanto el futuro de las empresas de la cadena como el de sus trabajadores.

El inicio del plan de desescalada decretado por el Gobierno ha coincidido con un brusco descenso del precio de la merluza, el gallo o el rape en primera venta, que en las grandes superficies no se está trasladando al precio de venta al público. 

Esta caída de precios es en gran medida una consecuencia directa de la entrada en España de pescado procedente de Irlanda y de Escocia, cuyo destino habitual es Francia, país que durante la pandemia está dando prioridad a su producto nacional.

 

Aumento del consumo de pescado

Ante la situación generada el Comité de Crisis anima a los consumidores españoles y a las empresas de distribución a apoyar a nuestras flotas comprando pescado capturado por buques españoles, que es un pescado legal, sostenible y saludable.  En este sentido, cabe reseñar el aumento del consumo de pescado en los hogares que, según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, ha crecido un 25,8 por 100 en lo referente al congelado y un 21,4 por 100 al producto frescoen comparación con la misma semana del pasado año 2019. Así, por segunda semana consecutiva, el pescado fresco obtiene incrementos de consumo superiores al 20 por 100 desde el inicio de la crisis.

Paralelamente, hay que señalar que el problema más acuciante del sector en los buques de pesca de altura que trabajan en aguas de terceros países y alta mar sigue siendo el relevo de las tripulaciones, debido a las dificultades a la hora de enviar y recoger tripulantes por avión a los aeropuertos de los terceros países que también han declarado el estado de alarma. En este sentido, el sector agradece a la Secretaría General de Pesca las gestiones que está realizando con el Ministerio de Asuntos Exteriores para facilitar los relevos.

A estos problemas, se suman las dificultades que sigue teniendo el sector para acceder a los test serológicos de detección del COVID-19Los armadores continúan esperando el permiso del Gobierno (que solicitaron con urgencia hace ya dos semanas) para comprarlos directamente ante los problemas del Ejecutivo para suministrárselos, pese a ser un sector esencial.

Además de proteger a los trabajadores del mar, la realización de pruebas previas al embarque a los tripulantes de los buques de larga distancia facilitaría el desembarco de sus capturas en puertos de terceros países, ya que la presentación de dichas pruebas sería acreditación suficiente para justificar la entrada a puerto sin riesgo para la población local.

Actualmente, los pescadores salen a faenar sin otras medidas de protección que las que proporcionan de manera particular armadores, tripulantes y los propios trabajadores, y lo hacen tanto por su compromiso de abastecimiento a la población, que continúa garantizado, como para seguir contando con ingresos para el pago de plantillas e impuestos.

En lo que se refiere a los minoristas, una de sus principales preocupaciones es la ausencia de ayudas oficiales a aquellas empresas (básicamente pymes y autónomos) cuyas pérdidas no alcancen el 75 por 100 de la facturación. Muchas de estas empresas registran caídas de ventas de entre el 30 por 100 y el mencionado 75 por 100 que es el límite, con lo que pierden su rentabilidad, y tienen que seguir pagando sus cuotas de autónomos.