Los dos lobos (y IV)

 

Discusión y Conclusiones.

Los estudios científicos no sirven para decantar una opción sobre la otra y hay argumentos de peso en ambas posturas.

El compromiso de España con la conservación del lobo es claro y legítimo; la cuestión está en la forma de entender este compromiso. Una protección total de la población de lobos, en teoría, debería llevar a un incremento neto en su censo. Este aumento no se suele traducir en una mayor densidad, porque las manadas compiten entre ellas y defienden sus territorios sino que lleva a la expansión geográfica de la población, con lobos aislados o parejas explorando nuevos territorios y, eventualmente, instalándose en ellos y procreando.

Una consecuencia indeseada de este crecimiento censal es el incremento de conflictos “lobo-hombre”, la pérdida de aceptación del lobo en nuevas áreas y un incremento previsible de su caza furtiva, bien por disparos o, mucho peor, con métodos indiscriminados (venenos, trampas), que afectarían a otras especies. Ya se ha mencionado el grave impacto que causan los lobos en zonas “repobladas” lo que llevaría a aumentar el presupuesto destinado a paliar sus daños y a prevenirlos.

¿Está la Administración dispuesta?

Desde el Ministerio de Agricultura se ha propuesto destinar una parte de la PAC a este fin. El argumento: no puede dejarse solos a los ganaderos de estas regiones frente a los daños por lobos. ¿Se debe detraer del dinero de todos los ganaderos y agricultores el coste de mantener a los lobos? ¿No debería ser una labor de toda la sociedad? Es curioso que el mayor apoyo al lobo venga de los habitantes de las ciudades y de zonas sin lobos. ¿No deberían participar estos bienintencionados ciudadanos del coste del lobo?

El debate no es “lobo sí o lobo no”; el debate es “¿cómo podemos convivir con el lobo a largo plazo?”

Sin la aceptación por la población local se hace difícil pensar que el lobo pueda prosperar en un área y es difícil que el lobo sea aceptado en un entorno al que causa graves daños. Expertos que llevan años estudiando estas cuestiones, como Mech, son escépticos sobre la capacidad de convivencia a largo plazo sin recurrir a medidas de control de población (caza). Varios países y las CC.AA. confían este control a agentes oficiales, lo que supone un gasto añadido.

La  caza deportiva ofrece la posibilidad de realizar este control de una manera no solo no onerosa, sino lucrativa para el erario público.

La cuestión es ¿Se está regulando bien? Actualmente la temporada de caza del lobo permite matar animales con crías pequeñas, lo que puede llevar a la pérdida de estructura de las manadas, muerte de los cachorros e, incluso, aumento de los daños al ganado (más fácil de atacar por animales inexpertos). Una medida podría ser reducir la temporada de caza al invierno, cuando los nuevos ejemplares ya muestran un tamaño subadulto y tienen posibilidades de supervivencia.

¿Basta con la caza?

Sea cual sea la determinación de la Administración, está claro que el modelo actual de gestión debe mejorar. No solo por el lobo y los ganaderos, también por reducir las tensiones sociales entre colectivos opuestos y que han podido llegar a enfrentamientos, amenazas y daños.

Desde la prevención de los daños: Mejores ayudas a los ganaderos para que protejan su ganado, mayor facilidad para integrar los mastines en los rebaños más extensivos, cercados fácilmente transportables. Instalación de muladares donde se pueda realizar la entrega controlada de animales domésticos muertos (¡dichosos MER!), reduciendo la presión sobre el ganado (y favoreciendo a otras especies, como buitres y quebrantahuesos).

Al desarrollo económico: Potenciar el turismo asociado al lobo, como fuente de ingresos de la población. Campañas de formación e información sobre el lobo y su impacto global. Menos mitos y más datos. Una política de indemnización más justa, menos cicatera y con mayor amplitud de miras.

En conclusión. El debate del lobo no es sencillo, hace falta cordura por todas las partes, voluntad de hablar y entender a las demás partes en el conflicto, poner a un lado apriorismos y mitos y poner conocimientos y dinero sobre la mesa.

Francisco González
Biólogo y Veterinario
Asesor en Sanidad y Manejo Animal

Confianza-colaboración-compromiso

En nuestro artículo de hoy, continuando en la línea de lo expuesto en el boletín 54, nos referiremos principalmente a los conceptos referenciados en su título y a la función del encargado dentro de la explotación. Se trata de un “mantra” que identifica los valores de la empresa que me cree con el fin de dedicarme a la gestión y a la organización de granjas. Desglosémosles.

CONFIANZA: Según la definición del diccionario RAE confianza es la  “esperanza firme que una persona tiene en que algo suceda, sea o funcione de una forma determinada, o en que otra persona actúe como ella desea”.

Bien, perfecto; ahora veamos cómo trasladamos este significado a la vida laboral.

Cuando empecé a trabajar, a los pocos meses me otorgaron el PODER para ponerme al frente de la explotación. Evidentemente yo le pregunte a mi jefe que esperaba de mí. En pocas palabras pretendía que ejerciera de “perro policía” a lo cual me negué y le pedí más tiempo para poder ejercer mi función con la AUTORIDAD necesaria; es decir, para conseguir ganarme el RESPETO y la CONFIANZA de mis compañeros.

Pero ¿cómo se consigue esta confianza?, principalmente otorgándola; es decir, la confianza debe de circular en los dos sentidos, desde el trabajador hacia el encargado y del encargado hacia el trabajador.

¿Cómo se consigue esto? Principalmente con mucha paciencia y mirándonos al ombligo. Lo primero que debemos preguntarnos como encargados es ¿Las ordenes que emitimos son las correctas? ¿He transmitido bien mi mensaje? ¿Ha llegado bien el mismo? etc…

Normalmente, en el marco de la escala laboral las culpas siempre tienen tendencia a ir hacia abajo. En mi modesta opinión siempre y digo siempre, deben de ir hacia arriba; al fin y al cabo la responsabilidad de que se hagan las cosas de un determinado modo y de que se hagan bien, es del encargado de la explotación, ya que él es quien decide CÓMO y QUIEN las hace. No sirve de nada después llorar, quejándonos de que yo ya se lo dije, ya se lo explique etc…estas manifestaciones no dejan de ser excusas para evitar responsabilidades.

Un ejemplo con que me he encontrado en más de una ocasión, es al ir a vacunar con vacunas que deben de mezclarse. Al final de la misma, no cuadran los frascos; entonces tenemos dos opciones: o asumir el error, reiterar y recalcar todos los pasos a seguir y la importancia de los mismos, asegurándonos de que ha quedado todo bien claro o echar todos los demonios sobre el operario infractor. Puedo asegurar, sin lugar a dudas, que si optamos por la segunda opción, nunca se volverán a equivocar en la vacunación o al menos nosotros no lo sabremos, con lo que no podremos ni corregirlo ni remediarlo.

COLABORACIÓN. Es una cuestión bien simple: la colaboración se basa en el principio de que en la granja siempre hay un sitio u otro donde podemos ayudar a un compañero. Es evidente que podemos encontrarnos ante dos situaciones; una que haya una tarea muy engorrosa, la cual si la desarrollamos en equipo nos resultara mucho más llevadera, por ejemplo no es lo mismo que una sola persona se ocupe de limpiar las gestaciones a que lo hagan entre tres y el otro caso es que hayamos terminado nuestra tarea y vayamos a auxiliar a otro compañero que no haya podido terminar por el motivo que sea. En este segundo caso podría darse un problema (en el primero también por cierto), que haya un compañero que se columpie porque como al final vendrán a ayudarlo… Pero puedo asegurar, sin temor a equivocarme en aras a mi experiencia, que esto se corrige solo, cuando se trabaja en equipo. En este caso es el mismo equipo que se ocupa de echar  al individuo que no suma. Nadie quiere a su lado alguien que no trabaje a su ritmo o muy similar

COMPROMISO. Antes de usar la definición de COMPROMISO, me gustaba utilizar la expresión de MOTIVACIÓN, a cual es muy importante también, pero me di cuenta que no es tan completa. La MOTIVACIÓN funciona muy bien cuando todo va rodado y con el viento a favor, pero ¿qué sucede cuando las cosas no funcionan como esperábamos o no alcanzamos nuestro techo productivo? Entonces la motivación pierde fuerza, en cambio el COMPROMISO es la entrega total y absoluta hacia un objetivo, el cual, aunque no podamos conseguirlo por los motivos que sean, no resta ni un ápice de su fuerza, ya que estamos comprometidos con el proyecto.

Ya para terminar haré un pequeño inciso en la cuarta pata de esta mesa, que aunque no aparece en el título, también tiene una gran importancia para el buen funcionamiento de la empresa y no es otra que la COMUNICACIÓN.

No demos las cosas por hechas y aunque pequemos de pesados comuniquemos y expliquemos por qué motivo hacemos o dejamos de hacer ciertas tareas o por qué cambiamos el modo de hacerlo. No demos por sentado que como tenemos el PODER y la AUTORIDAD las cosas tengan que ser como nosotros decimos. En la práctica, 6-8-10 cabezas piensan más que una sola y seguro que nos aportarán puntos de vista muy interesantes con los que no contábamos. Al fin y al cabo la COMUNICACIÓN no se basa únicamente en HABLAR sino también y quizá más importante, se fundamenta en ESCUCHAR.

Miquel Forcadell

Técnico especialista agropecuario
Master en RRHH

 

La producción cárnico-ganadera garantía de sostenibilidad de los sistemas alimentarios

El sector cárnico ganadero en su conjunto, y el porcino en particular, lleva años trabajando en un modelo de producción cada vez más sostenible, consciente no solo de la demanda mundial sino de que el futuro de la actividad depende precisamente de ello. Para atender a esa demanda los organismos internacionales buscan fórmulas que ayuden a lograr unos sistemas alimentarios más sostenibles.

Con ese objetivo, la Organización de las Naciones Unidas prepara, de cara al próximo mes de septiembre en Nueva York, la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios. En estos meses de preparación recoge la opinión y visión de diferentes instituciones y de la sociedad civil en lo que denomina Diálogos independientes.

Desde la Interprofesional del Porcino de Capa Blanca (INTERPORC), y como representantes del sector ganadero más importante de nuestro país, trabajamos de forma prioritaria en potenciar la imagen de nuestro sector como el mejor ejemplo de una producción ganadera moderna basada en la calidad, la seguridad alimentaria, la protección del medio ambiente y el bienestar animal.

Siguiendo ese objetivo, no podíamos dejar pasar la oportunidad que nos brindaba la ONU para llevar nuestra voz allí donde se gestan los acuerdos internacionales que marcarán el futuro de nuestras naciones. De ahí que, el pasado 19 de mayo, organizáramos uno de esos Diálogos independientes, en el que participaron 80 personas relevantes de distintos ámbitos relacionados con los sistemas alimentarios, y cuyas conclusiones ya hemos remitido a la ONU.

En aquel encuentro se destacó, entre otras cuestiones, el papel de la producción cárnico-ganadera como pilar fundamental e insustituible del conjunto global del sistema alimentario mundial, y su carácter indispensable para garantizar la sostenibilidad medioambiental, social y económica.

En el ámbito medioambiental, nuestras granjas llevan muchos años haciendo grandes esfuerzos, no solo porque están sometidas a unas exigentes condiciones, sino porque los ganaderos españoles son muy conscientes de lo que supone cuidar el territorio donde desarrollan su actividad, por lo que optan las mejores técnicas disponibles para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero y contribuir al ahorro de agua y energía en todos los procesos, tanto en la producción primaria como en la industrial.

En cuanto a la vertiente social, hay que reseñar que somos un sector de larga tradición, con una clara vocación de permanencia y un enorme afán de mejora, y ello no es posible sin tener un modelo sostenible en el tiempo y fuertemente vinculado a la sociedad de la que proviene. Somos un sector sostenible en lo social porque damos futuro a nuestras zonas rurales, ya que por nuestra propia naturaleza estamos ligados al territorio.

Y, por último, somos sostenibles en lo económico. El sector porcino ha sabido crecer de manera sostenida. Nuestras inversiones están enfocadas a mejoras que favorezcan un crecimiento sobre el que seguir reinvirtiendo. De esta manera, nuestra progresión- tanto en volumen de negocio como en exportaciones- ha sido paulatina y constante.

En definitiva, tal y como apuntaron los participantes, “el beneficio medioambiental, social y económico de la actividad cárnico-ganadera es vital para las zonas rurales al gestionar una amplia cantidad de territorio; vertebrar el territorio al fijar población en pequeños núcleos; y generar riqueza que permite sufragar infraestructuras básicas”. Por lo que, en su opinión “carecería de sentido o justificación permitir cualquier planteamiento de reducción o sustitución, total o parcial, de la producción cárnico-ganadera”.

Alberto Herranz

Ingeniero Agrónomo
Director de INTERPORC

Los dos lobos (III)

 

Los lobos también pueden predar sobre cabezas de ganado adultas. Cortesía de XEAGRO

 

Empiezo esta tercera entrega hablando del impacto del lobo. Un lugar común en la discusión sobre el lobo es la “escasa” incidencia que tiene sobre el PIB de la ganadería extensiva, un 1 por 100 o algo menos, pero hay que resaltar dos puntos importantes:

En la economía de la ganadería extensiva un 1 por 100 de la facturación total es un porcentaje elevado de los beneficios.

Este porcentaje (%) no se reparte equitativamente, una lobada en un aprisco puede acabar con más de 50 animales en una sola noche, de un solo propietario. Los lobos no tienen un freno etológico a la violencia interespecífica; mientras haya presas a mano van a seguir matando y también las posibles presas, agolpadas, provocan  muertes entre ellas por asfixia o aplastamiento.

Se dan casos de manadas que encuentran facilidad para atacar rebaños especialmente vulnerables, por la situación de los pastos, por ejemplo. El autor ha recibido testimonios directos de propietarios de vacas de carne que solo han conseguido vender 3 terneros de un rebaño de más de 130 vacas, en los montes de Orense y perder 27 novillas de primer parto. O de propietarios de Asturcones con pérdida de casi todos los potros y varias yeguas, así como de muchos de los mastines entregados para su defensa.

A veces no hay que ir a lugares muy despoblados para ver la acción del lobo, novillas muertas a tan solo 9 Km de Lugo capital, terneros muertos a la orilla de pueblos asturianos, avistamientos en las cercanías de poblaciones importantes, como Tapia de Casariegos,…

También habría que considerar la competencia que los cazadores consideran que el lobo supone para ellos.  En cotos y reservas de caza es indudable que los lobos predan sobre animales débiles o enfermos, ayudando a mantener la salud de la población, pero también sobre crías o inmaduros, lo que limita el crecimiento de estas poblaciones venatorias.

Pero no todo es mal. En el otro platillo de la balanza hay que indicar que el lobo no solo tiene un valor simbólico, cultural y ecológico indudable y que su desaparición nos dejaría a todos un poco huérfanos, también ofrece valores tangibles, que habría que resaltar en las zonas loberas, para ayudar a una mejor convivencia:

El Control de la población y de los daños de los ungulados salvajes.  En la Sierra de la Culebra en 2013 se reportaron 17 ataques a la ganadería por lobos; los reportes de daños a cultivos por ungulados salvajes fueron de 295. En la zona de la Reserva de Riaño y Mampodre las indemnizaciones por daños por lobos entre los años 2003 y 2007  ascendieron a 138.840 €, en el mismo periodo los daños por cérvidos y jabalíes ascendieron a 661.870 €.

Por otra parte, está el tema dela sanidad. La muerte de animales enfermos (tuberculosis, sarna, brucelosis, fiebre Q…) no solo ayuda a mantener sanas las poblaciones salvajes, también dificulta la transmisión de enfermedades al ganado. Los lobos también ejercen una policía ambiental, eliminando cadáveres en el campo.

Y queda por tratar el tema de la repercusión económica. Las actividades en torno al lobo también son una fuente de riqueza directa; en la Sierra de la Culebra se cazan unos 10 lobos al año, con un precio total de 30.000 a 35.000 €, a lo que hay que sumar 3 o 4 pernoctas por lobo y cazador. En la Reserva de Caza de Riaño y Mampodre se pagan 600 a 1.200 € por lobo abatido, según el cazador sea de la zona o no.

En la Sierra de la Culebra están (o estaban, con esta pandemia…) operando 4 empresas dedicadas al turismo del lobo, junto con otras empresas nacionales o europeas que también envían visitantes con este interés. En 2019 la estimación oficial fue de unos 3.500 viajeros y un gasto en la zona de unos 900.000 €.

En definitiva, el lobo puede representar una fuente de ingresos y otros beneficios para las zonas en las que habita.

¿Qué  alternativas hay actualmente planteadas?

 El Ministerio para la Transición Ecológica pretende incorporar a toda la población de lobos en el Listado de Especies de Especial Protección, eliminando su condición de especie cinegética al norte del Duero.

Las CC.AA. afectadas pretenden mantener el estatus actual del lobo, confiando en la caza, deportiva o por agentes, como una herramienta en la gestión de la población de lobos en sus territorios.

Francisco González
Biólogo y Veterinario
Asesor en Sanidad y Manejo Animal

Los dos lobos (II)

Se han realizado tres estudios sobre la población de lobos en España. Los resultados no son comparables por las diferencias en los métodos y criterios empleados en cada uno (Tabla), especialmente en lo que respecta al número de lobos que se considera por manada reproductora.

1987-88 2005 2012-14
Manadas 294 254 (seguras)-322 (probables) 297
Individuos/Manada 5 (Primavera)-7 (Otoño) 6,7-8,4
Individuos 1470-2058 2.000-2.500
Superficie 100.000 Km2 140.000 Km2

Una dificultad añadida es la existencia de un número importante de individuos periféricos a la manada y de otros dispersantes que pueden suponer hasta un 30 por 100 de la población y que son difícilmente detectables.

Atendiendo al criterio principal (número de manadas reproductoras) el censo parece estar estabilizado, aunque el número de individuos se considere mayor y la superficie de dispersión haya aumentado un 40 por 100.

El lobo tiene un estatus legal en España diferente según su localización geográfica:

Los ejemplares al Sur del Duero están al amparo del Anexo II del Tratado de Berna y por los anexos II y IV de la Directiva Habitats, de la UE y no pueden ser objeto de caza; los situados al Norte del río están ubicados, actualmente, en el anexo III del mismo tratado y el anexo V de la directiva europea y sus poblaciones pueden ser objeto de control cinegético, dependiendo de la legislación de cada Comunidad Autónoma:

En Galicia, Castilla y León y en Cantabria pueden determinarse cupos anuales para la caza del lobo y pueden organizarse batidas para su control, mientras que en Asturias no se permite su caza deportiva y el control se realiza por medio de agentes de la Administración, en el País Vasco y La Rioja los agentes persiguen los lobos para evitar su asentamiento en dichas CCAA.

El grueso de la población de lobos se encuentra al Norte del Duero, siendo Castilla y León la CA que cuenta con el mayor censo; 179 manadas, y otras 16 que medran a caballo con otras CCAA o Portugal.

La presión que ejercen los lobos sobre el ganado depende de varios factores, la densidad de lobos, la de otras especies sobre las que puedan predar, el tipo de ganadería y su cuantía y los medios de protección con los que cuenta.

Zonas con “tradición lobera” y ganadería intensiva o semi- intensiva resultan menos afectadas (vertientes sur de Picos de Europa o comarcas cerealistas de Castilla y León, con grandes rebaños de ovejas, por ej.), que otras que el lobo ha recolonizado recientemente (vertiente norte de Picos de Europa con caballos de monte, por ej.).

La defensa del ganadero

Hay partidas establecidas para resarcir los daños que el lobo ocasiona en el ganado, tanto en Agroseguro como en las CC.AA. (Tabla).

Año Ataques Animales Valor (K€) Observaciones
2020 (Parcial) 592 252 Agroseguro
2019 (A 23/mayo) 1.614 313 Agroseguro
2018 4.634 986 Agroseguro
2017 4.000 Fuente UPA
2016 5.328 10.479

Los datos presentados por Agroseguro o las CCAA en los últimos años muestran numerosos ataques por lobos, pero subestiman el número de animales muertos por su acción y del daño real ocasionado.

Por comparar, en Francia con una población estimada de 530 ejemplares se registraron 3.674 ataques en 2018, afectando a unas 12.500 cabezas de ganado. En 2011 el coste de indemnización fue de 1.000.000 €, las ayudas para prevención ascendieron a 7.000.000 €.

Las CCAA también disponen de presupuesto para ayudas a prevenir sus acciones (subvención o entrega de mastines, ayudas para la instalación de cercados móviles y pastores eléctricos,…).

A pesar de las diferencias en reglamentación y presupuesto entre las distintas CCAA todas ellas mantienen rasgos comunes:

  • Todos los ganaderos y representantes entrevistados se quejan de una gran tardanza en cobrar las indemnizaciones (de más de un año hasta cuatro).
  • Escasa cuantía respecto al valor real de los animales muertos.
  • Dificultades para poder denunciar los daños (tiempo entre el ataque y la notificación, necesidad de mostrar pruebas concluyentes, por ejemplo).
  • No se consideran todos los daños colaterales ocasionados (una hembra preñada que aborta, un animal o varios que se despeñan en la huida o que mueren debido a la carrera, etc. etc.).

Francisco González
Biólogo y Veterinario
Asesor en Sanidad y Manejo Animal

El sector porcino, al servicio de las demandas nutricionales de los consumidores

En el año 2020, los españoles consumieron un total de 484.250 toneladas de carne fresca de porcino y 569.300 toneladas de elaborados de porcino, unas cifras que ponen de relieve la extraordinaria contribución del sector porcino, por un lado, a la alimentación y, por otro, a la salud de los españoles.

En cuanto a la alimentación, el sector porcino, es el primer proveedor de proteína animal (cerca del 19 por 100 de toda la proteína de origen animal) que ingieren los consumidores españoles, por delante de lácteos, otros cárnicos, huevos o miel.

La carne fresca y los elaborados de porcino, conjuntamente, representan más del 46 por 100 del consumo cárnico total, lo que se traduce en que el sector porcino contribuye con unos 26 kilos/habitante/año a la dieta alimentaria de los españoles.

A dicho aporte a la alimentación cabe destacar la intensa contribución del sector porcino a la salud de los españoles a los que provee de alimentos, carne y elaborados del cerdo de capa blanca, sanos y nutritivos. De hecho, la carne de cerdo es uno de los productos de nuestra Dieta Mediterránea con más bondades nutricionales.

Aporta proteínas de alto valor biológico. Es rica en zinc, fósforo o potasio como minerales más destacados, y se caracteriza por su contenido en vitaminas del grupo B como la B1, B3, B6 y B12 y su moderado aporte graso en el que priman los ácidos grasos insaturados (cortes como el solomillo o el lomo solo contienen 104 kcal por cada 100 gramos).

Son propiedades nutricionales cuya calidad no ha dejado de mejorar en los últimos años, con el objeto de responder a las demandas, cada vez más exigentes, de los consumidores, que apuestan por dietas más saludables. Hoy, un 60% de los consumidores reconocen que se esfuerzan a la hora de encontrar productos saludables. En este sentido, la investigación en la industria cárnica está respondiendo en consonancia, con productos que contienen menos sal, menos grasa o que incorporan otras sustancias activas beneficiosas para el organismo.

Esto ha llevado a que productos como el jamón serrano tengan hasta un 50% menos de sal o que se haya reducido hasta un 60 % el contenido final de colesterol, gracias a la sustitución de parte de la grasa de origen animal por ingredientes de origen vegetal.

Todo esto permite confirmar el extraordinario valor nutricional y saludable de la carne de porcino, lo cual se complementa con su gran valor gastronómico y su consideración como alimento esencial de la Dieta Mediterránea y con el hecho de que se trata de un producto que se puede consumir por todo tipo de consumidor y en cualquier etapa de su vida. En definitiva, se trata de un producto absolutamente imprescindible e insustituible en la dieta nutricional de los españoles.

Alberto Herranz

Ingeniero Agrónomo
Director de INTERPORC

 

Los dos lobos (I)

El encono en el debate sobre la inclusión del lobo entre las especies de especial protección en toda España muestra lo difícil que es abordar este tema desde la objetividad, porque coexisten dos lobos; el animal Canis lupus y el mito. Este último, el lobo-mito, es un símbolo cultural potente y dual, encarnación del mal (o ejemplo de cómo el campo tiene que pagar los lujos de los señoritos) para unos, el espíritu de la Naturaleza prístina y salvaje para otros.

Yo mismo no escapo a esta polisemia del lobo y ni a las dos caras del lobo-mito. Como niño crecido con las palabras del Dr. Félix Rodríguez de la Fuente y como biólogo y veterinario, atento a la dinámica de los ecosistemas y a las vicisitudes de los ganaderos. Conocer las propias limitaciones es el primer paso para superarlas y confío en poder superar mi propia subjetividad para ofrecer una visión lo más imparcial posible.

El lobo en Europa

Diversas iniciativas de la Unión Europea (UE) obligan a la preservación de los grandes carnívoros en todo su territorio. Estas normas sí permiten que cada país miembro interprete esta obligación según la situación de cada uno de estos carnívoros en sus dominios (Tabla).

Región Población Estimada Situación Legal Observaciones
Dinárica-Balcánica 4.000
Alpes 550 Caza/Veda Francia permite cazar un cupo aproximado al 19% de la población estimada (unos 100-105 ejemplares cada año), Suiza permite la caza de lobos en zonas de ataques persistentes al ganado. Italia no.
Península Italiana 2.000 Veda Según WWF mueren más de 300 cada año por acción del hombre.
Alemania-Polonia Occ. 1.000 Alemania

Veda

Polonia

Veda

Alemania permite abatir lobos que supongan una amenaza para el pastor o su ganado, la normativa se ha flexibilizado recientemente.
Península Ibérica 2.500 Portugal Veda

España

Veda/Caza

Portugal 300-500 censo estable o en descenso.

España Sur del Duero, Veda.

Norte del Duero, Caza.

Estados Bálticos-Polonia Oriental 1.700-2.200 Caza/Veda La caza está permitida en los países bálticos. En Polonia se prohibió en 1998
Karelia 200 Veda/Caza Se permite la caza en regiones de cría de renos.
Escandinavia 430 Caza

La tabla muestra que las distintas naciones comprometidas con la protección del lobo tienen estrategias muy distintas para su conservación y control (especie cinegética, batidas, veda total) y resultados poco concluyentes respecto a identificar una de ellas como superior a las otras (Por ej. En Italia el furtivismo y los accidentes causan una mortalidad elevada, en Portugal la población no crece e incluso está en recesión, a pesar de la veda; en Francia hay un ligero aumento de la población a pesar de un cupo relativamente elevado, en España aumenta la población tanto en las zonas de veda como en las que se permite su caza,…).

Los estudios de opinión realizados en distintos países llegan a conclusiones parecidas respecto a la aceptación del lobo:

En términos generales, la población urbana y de regiones alejadas de estos animales y las asociaciones “ecologistas” o “animalistas” son más partidarias del lobo y de la veda total.

Las poblaciones rurales y más cercanas a los territorios loberos tienen una visión más negativa y defienden una gestión de poblaciones que incluya la caza de ejemplares.

La percepción negativa se atenúa cuando los daños causados por los predadores se resarcen con prontitud y justiprecio, se establecen ayudas para minorar estos perjuicios y se explican los beneficios que la población del lobo puede proporcionar.

Su caza no aumenta la aceptación del lobo, ni parece disminuir el furtivismo. Algunas comunidades parecen percibir que la caza controlada da una señal de que el lobo es perjudicial o que no va a ser perseguida su caza furtiva, especialmente en lugares donde se ha ido cambiando el estatus de la especie (veda o caza permitida).

Francisco González
Asesor en sanidad y manejo animal. y Veterinario

¿Cómo lograr una adaptación digna al cebadero?

Por lo general, el ternero pastero es un animal con un peso vivo entre 200 y 300 Kg (y una edad comprendida entre los 5 y los 6 meses), que ha pasado la primera parte de su vida junto a su madre, en los pastos. Llegado el momento es destetado y trasladado a una explotación intensiva para su engorde.

Durante este periodo de transición, el ternero debe enfrentar varios cambios repentinos en su rutina y se encuentra en condiciones que no son las óptimas, que implican al transporte y a los primeros días de adaptación a un alojamiento totalmente nuevo, a una nueva dieta y al alejamiento definitivo de su madre.

Al igual como sucede con los niños cuando se incorporan a la guardería, la respuesta inmune de estos terneros va a verse afectada por una serie de alteraciones metabólicas y por unas infecciones primarias víricas, que desencadenan una serie de procesos inflamatorios, especialmente respiratorios. En términos productivos, tales condiciones adversas se traducen en una pérdida de rendimiento de los animales, un incremento de los gastos en medicamentos, un aumento del número de animales apartados por enfermedades y en un aumento del índice de mortalidad.

En todo este proceso es esencial que la ganadería aporte ciertos cuidados, optimizando el manejo para reducir el impacto en las entradas y lograr índices de rendimiento productivo favorables. Entre estos cuidados, está el de asegurar, en primer lugar, el suministro de recursos básicos para todos los individuos (alimentación, agua, confort térmico, higiene y espacio libre mínimo por animal), cumpliendo con las normativas del bienestar animal; también es necesario establecer un programa sanitario de inmunización del rebaño frente a los diversos agentes patógenos involucrados en el Síndrome Respiratorio Bovino.

Sin embargo, sabemos que estas recomendaciones no son totalmente suficientes, pues muchas veces los cuidados básicos de manejo no se cumplen adecuadamente. En cuanto al manejo vacunal en los primeros días, también debemos tener en cuenta que, aunque las vacunas sean imprescindibles para desarrollar la inmunidad específica frente a las principales enfermedades en esta fase, hay el inconveniente productivo generado por las reacciones vacunales, que conllevan a unos días de reducción del consumo y a una pérdida de vigor.

A partir del estrés celular provocado por los diversos factores aquí mencionados, la respuesta inflamatoria es continuamente estimulada, desencadenándose una serie de eventos que detienen el desarrollo de los animales, dado que la liberación de citocinas pro – inflamatorias tiene un coste metabólico muy alto. Además, los tejidos sufren daño oxidativo causado por radicales libres, enzimas y especies reactivas al nitrógeno y al oxígeno.

Para controlar el efecto de estas sustancias citotóxicas secretadas por los macrófagos, el hígado debe producir proteínas de fase aguda, que son muy costosas en proteínas y energía.

Por esta razón, la adopción de medidas complementarias que ayuden a controlar los procesos inflamatorios y el impacto productivo en las entradas es de suma importancia.

Nuevas alternativas, como, por ejemplo, el uso de aditivos fitogénicos con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, resultan eficaces en el sentido de minimizar el trastorno metabólico causado por la respuesta inflamatoria, favoreciendo el consumo óptimo, la disponibilidad de nutrientes de la dieta, la curva de crecimiento y, por ende, la rentabilidad en la producción de terneros.

Por ello, trabajando con estas herramientas, sumándolas al conjunto de la aplicación de buenas prácticas de manejo, se pueden lograr beneficios sanitarios y económicos muy interesantes, mejorando la tolerancia de los terneros a los factores generadores de estrés bióticos/abióticos, lo que contribuye a un buen arranque durante este periodo adaptativo, que representa un momento decisivo de su ciclo productivo.

Rafael Pedroso Betarelli

Veterinario, Doctor en ciencias veterinarias;
Responsable técnico de nutrición y salud animal en INFAVET S.L.

Sector porcino, orgullosos de dar vida a nuestra “España vaciada”

El sector porcino español, con más de 80.000 granjas y 2.600 industrias repartidas por el territorio nacional, es un ejemplo de vertebración del territorio y de generación de oportunidades en miles de municipios de nuestra España más rural. Esa que se conoce como la ‘España vaciada’ pero, que evidentemente no abandona el sector porcino, como demuestra el hecho de que más del 43% de nuestras granjas y el 45% de nuestras industrias se sitúen en municipios de menos de 5.000 habitantes.

Nuestras granjas, mataderos e industrias están de forma preferente en esa ‘España vaciada’ donde siempre hemos estado, y donde, a pesar de las dificultades, siempre seguiremos estando. Es en esa España menos habitada donde generamos riqueza y empleo.

3,5 de cada 10 puestos de trabajo directos del sector porcino están en esas pequeñas localidades de menos de 5.000 habitantes. A estos hay que sumar los indirectos, lo que supone que cientos de miles de hombres y mujeres, también jóvenes tengan perspectivas de futuro en sus pueblos de origen.

El sector porcino ofrece un futuro laboral de calidad y estable a miles de jóvenes en las zonas menos pobladas. Jóvenes que, a su vez, gracias a su preparación y entusiasmo siguen haciendo crecer a nuestro sector.

Por un lado, el empleo que genera porcino requiere de atenciones todo el año, lo que implica una mayor estabilidad, oportunidades de crecimiento laboral y buenas expectativas de futuro. Alicientes que permiten no solo retener a los jóvenes más preparados sino atraer a otros muchos que encuentran salidas profesionales de calidad gracias a la actividad porcina.

En cuanto a la calidad, la cadena de valor del porcino español requiere de profesionales especializados en cada área que sean capaces de adaptarse a su continua innovación. Se trata de un sector moderno, tecnificado y altamente profesionalizado que atrae talento humano en todas las áreas, desde las productivas -veterinarios, ganaderos cualificados, controladores de procesos, etc.- hasta las industriales -departamentos de calidad, marketing, ventas, internacional o administración-, pasando por el transporte y la distribución.

Por otra parte, cada año el sector realiza inversiones por un valor superior a los 1.200 millones de euros en esas localidades menos habitadas. Por tanto, la mayor parte del impacto económico y del empleo que genera el sector porcino español se da precisamente en la ‘España vaciada’ en la que se asienta contribuyendo de forma determinante a su desarrollo socioeconómico.

Damos vida a estas zonas, somos el motor que hace posible que se mantengan también escuelas abiertas en pequeños pueblos gracias a que hay niños cuyos padres y madres trabajan en una granja, en el departamento de calidad de una industria o en sectores auxiliares que proveen al sector.

El sector porcino es, sin duda, una punta de lanza contra la despoblación y estamos muy orgullosos de dotar de vida a esa ‘España vaciada’ por la que otros tanto empiezan a preocuparse ahora. Nosotros estamos y estaremos ahí, habitando esa otra España, cuidando del territorio y captando talento en zonas despobladas para seguir siendo un sector puntero y estratégico para nuestro país.

Alberto Herranz

Ingeniero Agrónomo
Director de INTERPORC

¿Qué entiende Irlanda que son las demandas de Calidad del Vacuno del nuevo consumidor?

Objetivamente, calidad en la carne viene definida por su Terneza, su Jugosidad y sus Garantías de Trazabilidad y  de Producción Sostenible (buen uso de los recursos, bienestar animal…) y también por su Sanidad; cierto es, que también está el sabor, pero éste depende de gustos, de culturas, de costumbres, de hábitos…

Cuando en Irlanda se habla de Garantía de Calidad de su Vacuno este concepto implica:

  • Alimentación a base de pastos, en extensivo, en granjas pequeñas: selección y cambios del tipo de hierba, rotación…
  • Controles de buenas prácticas en TODOS los eslabones de la cadena.
  • Selección de razas de aptitud cárnica, para una lograr una mayor infiltración de la grasa y conformación.
  • Sacrificio en el momento óptimo – adaptación a la conformación y a la grasa a cada cliente/mercado.
  • Animales limpios, bien cuidados, tiempo mínimo de transporte al matadero, adecuadas recepción, manejo y control del estrés en todo momento…
  • Buenas prácticas en el sacrificio; estimulación eléctrica de la canal; colgado específico por la cadera para una mayor terneza; correcto enfriamiento de la canal; maduración dry-aged; espiece según especificación…
  • Total trazabilidad con buenas prácticas de etiquetado, envasado y logística.

El Departamento de Investigación de Mercados e “Insights” de Bord Bia, “The Thinking House”,  está llevando a cabo  encuestas mensuales entre consumidores del Reino Unido, Francia, Italia e Irlanda para establecer sus cambios en la intención de compra. Los resultados son bastante claros y homogéneos, respaldan todo lo mencionado pero resaltando que, aunque estemos bombardeados de noticias que destacan las amenazas a la carne, todavía somos un gran porcentaje los consumidores que creemos que la carne es básica en nuestra alimentación como importante fuente de nutrientes;  que su producción tiene muchos aspectos positivos para la sociedad  y para la preservación de la vida en el medio rural e incluso es positiva para los animales y para la biodiversidad en muchos sentidos;  además su consumo proporciona una gran satisfacción y placer y debe resaltarse que un factor que anima al consumidor en su compra es el de que los animales hayan sido alimentados en el pasto.

 

En mi opinión lo más destacable como amenaza, es que la carne no forma parte de la planificación de los menús ni de la lista habitual de compra de los consumidores, que además, en lugar de valorar el “value for money” o relación calidad/precio, buscan solo el precio.

Aprovecho para mencionar que nuestro sistema de producción, junto con el hecho de partir de la razas casi autóctonas, Angus y Hereford,  es el factor diferenciador más apreciado en España y por lo que el vacuno irlandés, de machos castrados y novillas, alimentado de pastos y llevado a casi 30 meses de crianza en extensivo, tiene cabida en el mercado español, complementando a la gran diversidad de productos que ofrece el vacuno de carne autóctono (ternera blanca, rosada, añojo, vaca, buey); productos  de gran calidad y respaldados por grandes marcas, Indicaciones Geográficas Protegidas y Denominaciones de Origen.

Un reciente estudio independiente publicado por el Centro Médico de la Universidad de Duke en EE.UU., demuestra que el  ganado alimentado en los pastos aporta fitonutrientes adicionales como terpenoides, fenoles, carotenoides y antioxidantes, con efectos antiinflamatorios, anticancerígenos y cardioprotectores (que se suman a su aporte  de ácidos grasos w-3 y de ácido linoleico conjugado). Es por ello por lo que Bord Bia ha añadido una verificación más a su ya pionero, exigente y estricto Programa de Garantía de Calidad Sostenible del Vacuno: la que dice “Alimentado en Pastos” (respecto a esta temática, el lector no se puede hacer una idea de la cantidad de estudios e investigación que existen sobre tipos de hierba y sus ventajas según la tierra, el tipo de ganado, la estación del año… https://www.agridirect.ie/blog/irish-grass-recommended-list-2013/)

 

Finalmente deseo resaltar dos aspectos obvios pero que a menudo no son tenidos adecuadamente en cuenta:

  1. Los primeros interesados en hacer un buen producto son todos los implicados en la cadena de producción. Las mejores prácticas, aplicadas a todos los niveles, no es solo una aspiración ética, sino que también este proceder se ve gratificado e incentivado económicamente en el mercado.
  2. La carne es, sin duda, un producto delicado y Por ello se puede ver afectado por muchísimas variables, (incluso puede suceder que el consumidor final no la trate o no la cocine bien, afectando así a sus características organolépticas y virtudes, aun habiendo adquirido un gran producto).

Ciertamente, la carne puede decepcionar alguna vez, pero su consumo da habitualmente muchas satisfacciones y aporta muchos nutrientes esenciales.

Cecilia Ruíz Lafuente

Directora para España, Portugal de LATAM Bord Bia