Opinión
Agricultura sin agricultores, segunda parte
Para un Paco Martínez Soria como yo, de un pueblo pequeño, ir a una ciudad tan inmensa y cosmopolita como Madrid, te empequeñece, te jibariza y te sitúa en una realidad ajena a tu día a día, pero que, te guste o no, existe. Miles de personas, yendo de acá para allá, corriendo, deprisa, apelotonadas en el metro, etc. en fin, nada envidiable.
Xabier Iraola Agirrezabal