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Científicos firman un manifiesto contra el etiquetado NutriScore

Lo que inicialmente parecía un proceso de etiqueta relativamente sencillo a realizar,  se ha convertido en un tema realmente complejo.

Ahora, más de seis decenas científicos españoles han firmado un manifiesto conjunto en el que rechazan la implantación, en su opinión, “precipitada» del sistema de etiquetado nutricional NutriScore. De acuerdo con un comunicado del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (Imibic) al que pertenecen varios de los firmantes, se trata de un conjunto de investigadores de diversas universidades, institutos de investigación, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de diversos centros hospitalarios se alude a “los graves problemas” nutricionales que aquejan a la sociedad moderna.

A su juicio, en esta oportunidad «se está obviando un debate sobre qué se le debe exigir a un etiquetado que informe y garantice la salud de los consumidores». Esta herramienta “no ha demostrado de forma fehaciente y con garantía científica que sea beneficiosa para la salud pública”, ya que “no hay evidencias de que reduzca el riesgo de sufrir las enfermedades que se trata de prevenir”.

Según los firmantes del manifiesto, la mencionada evidencia debe basarse en ensayos clínicos, en forma similar a lo hecho con las vacunas de la COVID-19 o con la dieta mediterránea en el estudio Predimed.”. Mientras eso no se haga, no pasará de ser una herramienta bien intencionada, con riesgo de ser considerada de mercadeo, ya que se apoya en evidencias indirectas, pero no en estudios científicamente solventes.

El etiquetado NutriScore, según estos expertos, se salta evidencias científicamente probadas y, como ejemplo, han señalado que alimentos con azúcares añadidos tengan una calificación B (saludable) cuando generan adicción y actúan en el sistema nervioso estimulando el consumo, el abuso y generando dependencia. Además, esta herramienta no tiene en cuenta la principal preocupación mundial sobre la alimentación: su influencia sobre el calentamiento global, actualmente responsable de más del 20 por 100 de la producción de gases de efecto invernadero.

Por otra parte, continua el manifiesto, «NutriScore, al ignorarlo, no nos enseña a elegir bien los alimentos”, tanto para que sean saludables al hombre como también al planeta. ”No es igual comer carne o verduras, producidas en proximidad y dentro de un sistema sostenible que hacerlo con productos en cuya producción, procesamiento, transporte y distribución se generen componentes lesivos para el ambiente».

 Además, en cuanto a la decisión del Gobierno de sacar de este etiquetado al aceite de oliva, los firmantes creen que “la polémica no se ha cerrado convenientemente porque seguirá siendo etiquetado fuera de España con una C, equiparándolo al aceite de colza o de nueces, lo que puede suponer un daño para la exportación». Los científicos han considerado que hay «argumentos suficientes para exigir enérgicamente que se reconozca al aceite de oliva virgen su liderazgo como la grasa alimentaria más saludable que existe».

Los científicos firmantes han solicitado además que se propicie un debate transparente antes de tomar decisiones precipitadas de difícil justificación científica y saludable.

Nutriscore o el semáforo de la polémica

En el primer cuatrimestre del presente año 2021, está previsto implementar en España el modelo de etiquetado NUTRISCORE, que ya es utilizado, por ejemplo, en Francia.

Se trata de un muy visible etiquetado frontal que pretende poner de manifiesto el perfil nutricional global de una serie de productos. Para ello hace uso de un gráfico (como se especifica, a modo de semáforo) recurriendo a cinco colores (del verde oscuro al rojo) y a cinco letras mayúsculas (A, B, C, D y E):

No obstante, este sistema no está exento de críticas, algunas de las cuales deseo poner de manifiesto en los párrafos que siguen, porque me parecen importantes para los consumidores.

La primera crítica al sistema NUTRISCORE se fundamenta en que, en principio, este sistema de etiquetado implica inicial y exclusivamente a los productos procesados y envasados.

Por esta razón, tal y como ya ha denunciado la OCU, quedarían fuera del mismo toda una serie de importantes productos, desde la perspectiva del consumo y del consumidor, tales como, por ejemplo, los productos frescos (carnes, pescados, frutas verduras, etc.), los productos con un solo ingrediente y que no estén procesados (miel o aceite de oliva virgen, no procesado, etc.), bebidas alcohólicas, alimentos que se venden en envases pequeños, menos de 25 cm2  (barritas de cereales, chocolatinas, etc.), los platos preparados, etc.

La segunda crítica al sistema NUTRISCORE nace del algoritmo de cálculo en que se fundamenta. El mismo se basa en el cálculo de la cantidad de energía de ciertos nutrientes por 100 gramos o por 100 mililitros, amén del porcentaje de presencia de ciertos alimentos; pero no se tiene en cuenta, como ya ha puesto también de manifiesto la Federación Española de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD), un binomio muy importante: la cantidad y la frecuencia con que un producto así etiquetado es consumido.

Una tercera crítica al sistema se fundamenta en que el mismo realmente no valora la cantidad de nutrientes en su conjunto (que es un aspecto absolutamente fundamental), sino sólo de ciertos ingredientes y por separado.

Una cuarta crítica nace del hecho de que NUTRISCORE no  mide las necesidades concretas de determinados grupos de población con carencias nutricionales.

Una quinta crítica está en la  ambigüedad de este etiquetado frontal unida, en ocasiones, a su imprecisión y/o inadecuación real. Así, por ejemplo, es el caso  de las patatas pre – fritas, peladas, cortadas y congeladas que vienen en bolsa listas para freír, que tienen una excelente clasificación A, pero no se ha tenido en cuenta aquí que deben ser fritas para poder ser consumidas, con lo cual perderían esa buena valoración. Por otra parte está el caso de  los yogures con sabor a fruta y azucarados, que están clasificados con la letra B, al igual que algunos cereales azucarados para los desayunos infantiles o los anacardos ponderados con la letra C igual que los frutos secos fritos.

Por otra parte, el sistema, cuya visibilidad por parte del consumidor, como ya se ha indicado, está fuera de toda duda, tampoco considera el grado ni la naturaleza del procesamiento de los alimentos, ni tampoco la procedencia y la calidad de la proteína de los mismos.

Paralelamente, y este es un tema clave para los alimentos de origen animal, aunque no exclusivamente, no hace diferenciación alguna en lo que se refiere a la calidad y a la cantidad de la grasa que lleva un alimento (hablamos de ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados) y tampoco tiene en cuenta el importante papel que juegan los compuestos bioactivos (con una gran trascendencia fisiológica)  ni valora ni cuantifica la presencia de vitaminas y de minerales.

En definitiva y aquí es a donde quería llegar y la razón de esta nota; este sistema de etiquetado “semáforo” puede llevar al “consumidor tipo” a cometer una serie de importantes errores si fundamenta únicamente en el sistema de clasificación NUTRISCORE la elección de los alimentos a consumir.

Lo que sí es cierto, al menos en mi opinión, es que este sistema de etiquetado puede ser una primera referencia útil, pero no definitiva ni mucho menos, a la hora de realizar el llenado de la bolsa de la compra.

Una vez más, “no hay que confundir la gimnasia con la magnesia”.

Carlos Buxadé Carbó.

Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito.
Universidad Politécnica de Madrid
Universidad Alfonso X el Sabio

Cómo ve Irlanda el futuro de la carne de vacuno

 

 

La actualidad nos está demostrando, más que nunca,  que es muy difícil predecir el futuro.  Sin duda nos hemos dado cuenta, por las malas, de que hay muchos factores fuera de nuestro control, que pueden afectarlo…

Basándonos en los datos que conocemos y partiendo de la base de que no se produzca en el futuro nada demasiado inesperado, creo que todas las tendencias apuntan a una menor demanda y a una baja en el consumo de carne de vacuno en los mercados del primer mundo (en ellos se comerá menos carne pero los consumidores querrán tener una experiencia satisfactoria cuando lo hagan,  amén de unas mayores exigencias y garantías). Paralelamente creemos que habrá un crecimiento del mencionado consumo en Asia, África y Oriente Medio.

Y no debe minusvalorarse aquí el hecho de que la COVID-19 impactará, está impactando ya, en esta demanda y en su evolución, que dependerá de los resultados de la vacuna, del acceso a ella en muchos países y de la recuperación de la economía.

Los consumidores consideran la carne de vacuno como cara.  Yo creo que es un error. En mi caso, en casa, el día que comemos pollo, gasto más que el día que comemos vacuno.   El precio por kg es menor, pero tengo que comprar el doble de cantidad. También gasto más el día que comemos pescado, aunque sea congelado.

En el momento actual, un gran porcentaje de consumidores no nos sentimos seguros en cuanto a nuestros ingresos, los cuales, en un gran número de casos, se han visto reducidos o, incluso, eliminados. Por ello, nos vemos obligados a ajustar el gasto a lo que consideramos más esencial y básico.

Con este contexto de partida, la Unión Europea (U.E. – 27) estima, a nivel mundial y para el periodo 2020 – 2030, un crecimiento medio anual del consumo de carne del 1,1 por 100.  Pero, en el caso concreto de la Unión Europea pronostica, para el periodo mencionado, una caída anual del consumo per cápita de un 1,6 por 100, debido en parte a la reducción del censo ganadero por motivos de sostenibilidad.

En concreto, la producción de  vacuno se prevé pueda caer, entre los años 2020 y 2030, un 8 por 100 (600,000 t) con una reducción del censo, para el año 2030, del orden de 2,2 millones de cabezas (-7 por 100). Esta reducción afectará especialmente a la cabaña de vacas nodrizas en razón de su falta de rentabilidad y competitividad vs grandes productores como, por ejemplo, Brasil, EE.UU. o Argentina.

Las caídas en la oferta podrían conllevar una ligera subida de los precios lo que tampoco ayudaría a incrementar el consumo.  En la Unión Europea se espera una caída, en lo que se refiere al consumo de carne de vacuno, del orden de un 10 por 100, lo que equivale a un 1 kg por persona/año (lo que significaría un consumo de 9,7 kg/persona/año en el año 2030).

Otros factores que sabemos que están impactando en el sector y que podrían ir a más son, entre otros, los siguientes:

  • Acuerdos comerciales/ homogeneización de estándares.
  • Medidas proteccionistas….
  • Cambio climático – Escasez de agua – Huella de carbono en producción y transporte.
  • Lobbies animalistas.
  • Miedo al mal uso de antibióticos.
  • Dieta: reducción de grasas animales.
  • Nuevas fuentes de proteínas: insectos.
  • Nuevas formas de compra: comercio electrónico: la carne es un producto que gusta ver y elegir.
  • Sustitutos vegetales con aspectos de carne.
  • Carne generada en base laboratorial.

Para no mencionar aquí las alarmas alimentarias o las crisis en la salud animal, que puedan cambiar por completo el panorama internacional, como está siendo el caso de la Peste Porcina Africana en China y en Oriente.

Por otra parte, en lo que se refiere a las nombradas mayores exigencias, deben considerarse, como mínimo, las siguientes:

  • Sostenibilidad: Control emisiones, uso del agua, retirada de estiércol, biodiversidad.
  • Bienestar Animal.
  • Trazabilidad.
  • Control y garantías uso de antibióticos.

A partir de las consideraciones y reflexiones expuestas trataré, en un próximo artículo, lo que entiende Irlanda por las demandas en la calidad en los productos del ganado vacuno, por parte del nuevo consumidor, del consumidor nacido de las actuales circunstancias.

Cecilia Ruíz Lafuente

Directora para España, Portugal de LATAM Bord Bia

El código QR y su importancia para el consumidor

Es cuanto menos curioso el porcentaje de consumidores que desconoce el Código QR y su importancia.

El código QR viene expuesto en la parte exterior del envase de los productos (tipo código de barras). Al leerse con la cámara de un móvil, redirige automáticamente al consumidor a una página web que contiene toda la información contrastada sobre el producto objeto de interés o compra. No se minusvalore el hecho de que la confianza de los consumidores hacia los productos que compra se ha visto mermada en razón de los escándalos surgidos y ya no le es suficiente la imagen o las afirmaciones publicitarias de las empresas.

Este código QR da respuesta al hecho de que, por lo referido en el párrafo anterior, el consumidor final tiene cada vez una mayor necesidad o un mayor deseo, de acceder al conocimiento de manera fiable del hecho de que los productos que adquiere, además de cumplir con los estándares de seguridad alimentaria, cumplen con ciertas características de calidad y de bienestar animal.

Paralelamente, en este contexto, un etiquetado claro y riguroso, fácilmente interpretable, es absolutamente fundamental para el presente y el futuro del sector alimentario.

Por esta razón e insistiendo en lo expuesto, cada vez son más las empresas alimentarias que se suman a incluir en sus productos un código QREste etiquetado permite, como ya se ha avanzado, demostrar a través de hechos contrastados que el producto que se ofrece es tal y como lo exponen y promocionan. Es decir, el objetivo de recuperar  y/o aumentar la confianza de los consumidores y demostrar el impecable trabajo que se realiza día a día desde el sector productor y a lo largo de la cadena, aportando, paralelamente, toda la trasparencia posible.

Primer foco de gripe aviar detectado en CyL

El ave se ha localizado gracias al refuerzo de la vigilancia pasiva que forma parte del Programa Nacional de Vigilancia de la Influenza Aviar en España; consecuencia del aumento de riesgo en razón de la evolución que está teniendo lugar de la situación epidemiológica del virus en la zona de las Landas, en Francia, así como en gran parte del centro y norte de Europa, donde se han declarado desde el mes de julio 1.442 focos de influenza aviar de alta patogenicidad; de ellos 511 en aves de corral, 913 en aves silvestres y 18 en aves cautivas.

En este contexto, los municipios en los que se asienta la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila están catalogados como zona de especial riesgo establecida en la Orden APA/2442/2006, de 27 de julio, por la que se establecen medidas específicas de protección en relación con la influenza aviar.

Por esta razón desde el pasado mes de noviembre hasta la actualidad las autoridades veterinarias de Castilla y León llevan reforzando la vigilancia y control en la zona comprobando la correcta aplicación de las medidas de bioseguridad en las explotaciones, realizando inspecciones ‘in situ’ en todas las explotaciones de aves de los municipios de riesgo, actualizando todos los censos y tomando todas las medidas de precaución establecidas al modificarse el estado de riesgo de España, incluido el confinamiento de aves en libertad.

El hallazgo del virus en aves silvestres no implica modificaciones en el estatus sanitario con respecto a la Influenza aviar, manteniéndose el estatus de ‘libre’ en todo el territorio español y no supone restricciones al movimiento de aves domésticas ni de sus productos.

La detección de este caso no implica un riesgo para la salud pública, ya que los estudios genéticos basados en el análisis de las secuencias de virus completo muestran que se trata de un virus aviar sin afinidad específica por los seres humanos. Por otra parte, este virus no puede ser transmitido a las personas a través de carne de ave cocinada, huevos o productos procesados derivados de ellos.

 

Impugnación al uso legal de la leghemoglobina de soja

La mencionada demanda se ha interpuesto en los Estados Unidos por el uso  legal de la leghemoglobina de soja, en productos que imitan a la carne sin que existan pruebas convincentes de que no genera perjuicio a los consumidores. Concretamente la leghemoglobina de soja está presente en los productos que imitan a la carne  de la empresa Impossible Foods.

La leghemoglobina de soja es un colorante tipo hemo que se produce a partir de levadura transgénica (GE) y se basa en una proteína que se encuentra en las raíces de la soja. Debido a que el hemo GE es producto innovador en la dieta humana y se agrega en cantidades significativas a ciertos productos de la empresa Impossible Foods, era necesario haber hecho, antes de ser incorporado a los mencionados productos, las correspondientes pruebas exhaustivas que despejaran todas las posibles dudas.

Por esta razón, el Centro de Seguridad Alimentaria (CFS) ha puesto una demanda impugnando la decisión de la FDA (United States Food and Drug Administration) por no haber exigido precisamente la realización de «pruebas convincentes». Pruebas que demostraran de forma fehaciente que su utilización en los alimentos no podía dañar a los humanos, como exige la ley, antes de permitir el uso de este aditivo de color que imita el sangrado de la carne real.

De  acuerdo con el señor Bill Freese, analista de políticas científicas del Center for Food Safety: «La leghemoglobina de soja fue aprobada por la FDA a pesar de que no realizó ninguno de los estudios en animales a largo plazo. Estos estudios son necesarios, imprescindibles,  para determinar si el producto perjudica o no la salud humana; los mismos deben incluir estudios de cáncer, deterioro reproductivo y otros efectos adversos solicitados por el Redbook de la FDA, que se considera la “Biblia” de las pruebas de los aditivos alimentarios y de color».

Por esta razón, el CFS considera que esta carencia de los estudios necesarios es aún más preocupante porque se detectaron varios efectos adversos potenciales en un ensayo a corto plazo con ratas.  Se pudo comprobar que se generaba una interrupción de los ciclos reproductivos y una reducción del peso uterino en las hembras, y la aparición  de biomarcadores de anemia, una capacidad de coagulación reducida y también problemas renales.

Debe tenerse muy presente aquí que la ley sobre aditivos de color es clara: debido a que su utilización realmente no ofrece unos beneficios sustanciales a los productos que lo reciben y solo aporta un atractivo estético, el Congreso y la FDA establecieron un listón extremadamente alto para su aprobación.

El estándar de «evidencia convincente» de la agencia significa que un aditivo de color no puede ser aprobado sin la evidencia más contundente posible de seguridad, una listón que es significativamente más alto  que el que existe actualmente para otros aditivos alimentarios.

La «Operación Pitanza»

Sigo recordando mucho a mi abuelo materno, Eleuterio Carbó, el “yayo”, a pesar de los muchos, muchos años transcurridos, porque murió siendo yo todavía un niño.  El “yayo” fue cocinero primero y posteriormente dueño del bar y restaurante Carbó (Can Carbó), sito en la calle Aribau de Barcelona, al lado de la Plaza de la Universidad.

Por él sentía verdadera adoración….era “mi héroe” y continua siendo hoy mi referencia en lo que se refiere a la honradez, al trabajo y a la perseverancia. Procediendo de un medio rural muy pobre, fue capaz de crear en la ciudad condal, a base de tesón y de un gran esfuerzo, prácticamente de “la nada”,  un referente gastronómico en los años 50/60.

Del “yayo”, proceden estas dos afirmaciones que me marcaron desde muy niño, formuladas reiteradamente con su catalán de payés y su vozarrón: “nanu, con las cosas de comer no se juega” y “mucho ojo nanu, que en este mundo de la manduca hay mucho vago y mucho sinvergüenza enredando” ¡Cuánta razón tenía y sigue teniendo!

He tratado varias veces, también en nuestro boletín, la temática que va ligada a estas dos frases y vuelvo a hacerlo hoy, para escribir acerca de la “operación PITANZA”, desarrollada por agentes pertenecientes al SEPRONA de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid.

En la misma, la Benemérita, en colaboración con las autoridades de salud pública, ha incautado unos 125.000 kilos de productos cárnicos mal etiquetados y con una trazabilidad alterada. Se trataba, fundamentalmente, de productos congelados de cerdo, conejo, pollo y ternera El objetivo era el de lograr un beneficio ilegal comercializando irregularmente partidas caducadas y/o no aptas para el consumo.

Parte de esta carne, puesta a buen recaudo por la Guardia Civil, en el marco de la mencionada Operación Pitanza, estaba destinada, nada más y nada menos, que a centros sanitarios y educativos de la ciudad de Málaga, si bien, afortunadamente, estas partidas pudieron ser interceptadas antes de ser distribuidas. Paralelamente, de acuerdo con las informaciones facilitadas por la propia Guardia Civil, también se retiraron partidas que ya estaban a la venta.

Durante la investigación, inherente al desarrollo del operativo,  se descubrió que había un grupo de empresas dedicadas a la distribución de productos cárnicos a nivel nacional que colaboraban directamente a través de sus plataformas o centros logísticos, remitiendo los productos manipulados a diversos clientes con lo que “blanqueaban comercialmente” las partidas cárnicas mencionadas.

Durante la «Operación Pitanza», se inspeccionaron 10 empresas y se precintó una nave en la que se realizaban las prácticas de manipulación del etiquetado, la modificación de fechas de envasado y la alteración de la fecha de congelación. Desde la misma se derivaban los productos, una vez manipulados, a los mencionados centros logísticos de distribución para su posterior reparto a los clientes.

La inspección y clausura de la nave, centro de manipulación, fue posible al constatar que se estaba procediendo al cambio de etiquetado de una partida de productos con etiquetas falsas procedentes de una empresa investigada en Málaga.

De acuerdo con las informaciones disponibles ya han sido detenidas catorce personas y otras dos están siendo investigadas en Madrid, Getafe, Toledo y Málaga. Se les imputan delitos relacionados con la seguridad y calidad alimentaria, pertenencia a grupo criminal, delitos de estafa, falsificación y contra la propiedad industrial.

Vamos a ver cómo termina la «Operación Pitanza», pero sería muy de desear que, a todas las personas implicadas, les cayera la ley con todo su peso por dos razones; la primera, para dejar claro que “con las cosas de comer no se juega” y, la segunda, para que la ejemplaridad del castigo sirviera para que otros potenciales delincuentes sinvergüenzas se lo pensaran dos veces antes de actuar con las cosas de la manduca.

Y no quiero hablar aquí de los nefastos efectos que hechos de esta naturaleza pueden llegar a tener en una sociedad como la nuestra, tan sensibilizada con los escándalos ligados a la proteína animal.

Carlos Buxadé Carbó.

Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito.
Universidad Politécnica de Madrid
Universidad Alfonso X el Sabio

 

El Ministerio de Agricultura y la Influenza Aviar

Ante la situación existente, el Boletín Oficial del Estado (BOE) recogió el pasado  miércoles 20 de enero la Orden APA/19/2021, que modifica la Orden APA/2442/2006 por la que se establecen medidas específicas de protección en relación con la influenza aviar. Con esta acción, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) refuerza  la bioseguridad con el fin de lograr evitar la propagación del virus de influenza aviar en las zonas de especial riesgo y en los lugares de especial vigilancia de España.

La nueva norma incluye en tres anexos el listado de humedales españoles y las zonas de especial riesgo y de especial vigilancia por municipios para evitar la propagación de casos de gripe aviar en el país. Paralelamente, la Comisión Europea (CE), ha establecido nuevas zonas de protección y vigilancia frente a la gripe aviar en Alemania, Francia, Lituania, Polonia y el Reino Unido (Irlanda del Norte), tras la detección de nuevos focos. La ampliación se produce, ante los nuevos casos en áreas que no estaban dentro de las zonas de protección de dichos países para evitar la propagación de la enfermedad, según una decisión publicada este martes en el Diario Oficial de la Unión Europea (UE).

Fuentes del MAPA han explicado en un comunicado que tras varios años de estabilidad epidemiológica, desde julio de 2020 ha aumentado en Europa la circulación del virus de influenza aviar en aves de corral domésticas y aves silvestres, que comenzó en el sur de Rusia y Kazajistán

Tras la experiencia de las olas epidémicas anteriores en los periodos 2005/06 y 2016/17, esta situación conlleva, según las mismas fuentes, a un aumento del riesgo de difusión del virus hacia zonas de Europa septentrional y oriental, por el movimiento de aves migratorias hacia zonas más cálidas en invierno  (debe tenerse en cuenta que la situación geográfica de España respecto a las rutas de aves migratorias hibernantes del norte de Europa y la presencia de humedales con abundancia de aves silvestres migratorias, ha hecho necesaria, según las fuentes mencionadas, la actualización periódica de la Orden dada la circulación cíclica del virus de la gripe aviar en forma de olas epidémicas).

El MAPA  ha resaltado que esta nueva normativa posibilita aplicar medidas más restrictivas, a nivel regional, y actualiza los humedales y territorios incluidos en las zonas de especial riesgo y de especial vigilancia.

Se agrava el problema de la Gripe Aviar (H5N8) en Francia

El  Ministerio de Agricultura francés publicó el pasado 12 de enero un decreto ministerial en el que se enumeran cinco regiones próximas a España en las que se podría ordenar un sacrificio preventivo de aves. Entre estas se encuentran todos los municipios de las regiones de Gers, Landes, Pirineos Atlánticos y Altos Pirineos, y once municipios de la región de Lot y Garona.

La razón de ello hay que buscarla en el hecho de que Francia había contabilizado ya 197 brotes de influenza aviar H5N8, de los cuales 170 brotes se focalizan en regiones cercanas a las frontera con España (la Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP) H5N8 se introdujo en Francia a mediados de noviembre)..

El  ministro de Agricultura y Alimentación francés, el ingeniero señor Julien Denormandie, ha recordado que se debe hacer todo lo posible para detener la propagación de la gripe aviar y proteger las áreas que aún están libres. El señor Denormandie ha calificado el virus como “extremadamente contagioso entre aves” y ha insistido en la bioseguridad de las granjas avícolas.

Hasta la fecha, cerca de 700.000 aves de corral, principalmente patos, han sido sacrificadas por orden de la administración francesa tras la detección de brotes o de forma preventiva.

Pese al auge de brotes en el suroeste del país vecino, la situación parece estar estabilizada en el resto de las regiones afectadas por el virus ya que no se ha registrado ningún caso nuevo, ni doméstico ni salvaje, desde hace 15 días.

Segovia acogerá el XI Congreso Mundial del Jamón en 2022

Debido a la situación sanitaria generada por la covid-19, el Comité Organizador del XI Congreso Mundial del Jamón (CMJ) ha acordado posponer la celebración del evento a los días 8 al 10 de 2022 en Segovia.

Para Julio Tapiador, presidente del Comité Organizador, “aplazar esta edición ha sido una decisión muy meditada pero que consideramos responsable con el sector y con todos los congresistas que acuden cada año. Nuestra prioridad es poder organizar la XI edición del Congreso Mundial del Jamón de forma segura para ponentes y público, y garantizando el alto nivel que viene teniendo este congreso desde sus inicios” en una ciudad emblemática donde el jamón tiene una importancia económica capital.

Este acontecimiento reúne cada dos años a todo el sector jamonero en torno a los diferentes temas de interés para los operadores, como son la investigación, las nuevas tendencias de producción y comercialización, nutrición, marketing y comunicación, tan importantes en momentos de cambio como el actual.

Sin embargo, aunque el evento se celebrará en 2022, no será necesario esperar hasta entonces para disfrutar de todo lo que rodea al Congreso Mundial del Jamón. El Comité organizador prepara ya para 2021 un programa continuado de eventos y presentaciones a lo largo de los próximos 12 meses, en los que congregará a todos los operadores en torno a este producto tan emblemático para la gastronomía de nuestro país y tan importante para la economía, principalmente en zonas rurales.

Desde el Comité Organizador del XI Congreso Mundial del Jamón se quiere aprovechar estas fechas para recordar que este producto no puede faltar estos días en las mesas de los hogares españoles, pero tampoco en las cestas de las empresas durante estas Navidades atípicas.

“El consumo de jamón durante la campaña de Navidad representa entre el 20 y el 30 por ciento de las venta totales anuales y, por tanto, si en esta navidad los consumidores españoles optan por comprar un jamón estarán ayudando a un sector muy perjudicado por el cierre de la hostelería y la caída del turismo durante toda la pandemia”, asegura Tapiador.

Aunque estas fiestas se presentan muy distintas a lo que estamos acostumbrados, sin duda la Navidad es época de tradiciones y pocas cosas hay más tradicionales en nuestro país que disfrutar de un buen jamón con las personas más cercanas, ya sea en los entrantes o como parte de las comidas en familia. El jamón, ya sea de cerdo blanco o de ibérico, es un protagonista indiscutible de las fechas navideñas en nuestras casas.