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España solicita a Europa que se activen medidas de apoyo para el vacuno de carne

 

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación,  don Luis Planas, ha informado a las comunidades autónomas (CC.AA.)  que solicitará a la Comisión Europea (CE) la activación de medidas para el sector del vacuno, recogidas en la Organización Común de Mercados Agrarios (OCM), y que se anticipe “a un deterioro aún mayor de la coyuntura de mercado” de este sector pecuario.

A propuesta de España, en el próximo Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la Unión Europea (U.E. – 27) de los próximos días 19 y 20 de octubre, se presentará una declaración conjunta con otros Estados miembros (EE.MM.) para poner de manifiesto las dificultades por las que atraviesa el mercado de la carne de vacuno, muy afectado por la crisis de la Covid-19.

Este sector, muy vinculado al canal de la restauración y la hostelería, está afectado por la caída del turismo en verano.  Así, en las últimas semanas, el precio del añojo se encuentra un 8,4 por 100 por debajo del promedio de los últimos cinco años en España. Esta situación, tiene además un impacto directo sobre las explotaciones de vacas nodrizas, suministradoras de los animales para el cebo, cuyas cotizaciones se han desplomado. Ello, afecta además a un conjunto de explotaciones con enorme importancia para la vertebración del medio rural y el mantenimiento de los ecosistemas.

Es cierto, que las medidas de almacenamiento privado de carne adoptadas por la Comisión Europea en el pasado mes de mayo estabilizaron relativamente los mercados, pero en la actualidad la situación del mercado sigue mostrando señales negativas. Por esta razón España solicitará la activación de nuevas medidas de apoyo a este sector ganadero.

En el caso de España, las grandes dificultades existentes en la comercialización de las canales en el mercado interior impiden la revalorización de las terneras. Los machos cruzados, debido a sus bajos precios, mantienen una buena competitividad en los destinos exteriores.

Las exportaciones se mantienen a los habituales destinos de Arabia Saudí y Líbano con animal cebado en vivo y solo hay que destacar las salidas hacia Turquía, vía barco, de animal a medio cebar, que alivia algo la situación del mercado. Las ventas en canal, siguen resintiéndose por la falta de licencias de exportación por parte de Argelia.

La resilencia del sector pecuario ante una situación VUCA

Entendamos bien aquí que el término resiliencia lo refiero  a la capacidad, en este caso del sector pecuario (del agrario, en general, para ser más exactos), para hacer frente a la compleja situación global actual, plagada de adversidades, y para transformar los muchos inconvenientes que la caracterizan y el dolor moral que la misma genera, en una fuerza motora que le lleve a superarse e incluso, a salir fortalecido.

En unos momentos donde, en España, el desprestigio del Ejecutivo y de los responsables de nuestra Sanidad aumenta día a día, ante sus reiteradas mentiras, su incapacidad real de frenar la expansión de la pandemia de la COVID – 19, de aportar cifras reales de la situación y de ser incapaces de reportar datos durante los fines de semana (caso prácticamente único en el Mundo) no le queda al sector y no nos queda a todos nosotros, personas normales y corrientes, más alternativa que procurar adaptarnos, lo mejor y más rápido posible, a pesar de todo, a una situación absolutamente nueva, dinámica y excepcional, que nunca habíamos esperado, ni, por supuesto, imaginado.

Es verdad que nuestra sociedad y en ella, nuestro sector, sigue funcionando, mejor o peor,  pero lo hace de una manera muy distinta a cómo lo hacía hace apenas 10 – 12 meses.  En efecto, al impacto directo e indirecto de la COVID – 19 se han sumado cambios y tendencias cuya influencia, especialmente a nivel de los mercados, cada día que pasa tienen una mayor trascendencia. 

Esta realidad nos lleva a un periodo que se puede definir como VOLATIL, INCIERTO, COMPLEJO y AMBIGUO (en inglés Volatility, Uncertainty, Complexity and Ambiguity = VUCA). Esta consideración temporal  de la suma de circunstancias especiales realmente se generalizó no hace tanto tiempo en el ámbito militar y más concretamente a raíz de la caída del Muro de Berlín y de la descomposición de los regímenes comunistas por él protegidos.

La nueva situación, especialmente en Alemania, dio lugar, como muy bien explicó en su día el señor Willy Brand, a que los comportamientos de los actores implicados podían cambiar con una muy notable rapidez, sin que se dispusiera de información suficiente para anticiparse a los mismos y con la presencia de influencias interaccionadas, muy difícilmente cuantificables y, además, en general, no evidentes a priori.

Pues bien, en esta situación VUCA (que creo sinceramente va a seguir durante muchos meses) el sector pecuario debe ser, capaz de irse adaptando. Debe ser capaz de conocer y asumir los entornos, de entender las razones de los cambios que se producen y se irán produciendo y de anticiparse, en la medida de lo posible, a los mismos. Ello supone que el sector pecuario deberá ir cambiando con un elevado dinamismo en función de las circunstancias y de las condiciones.

Es evidente que la COVID – 19 está alterando los patrones de consumo generando lo que estamos llamado “el nuevo consumidor” y también está modificando los lugares y los volúmenes de producción, los movimientos de materias primas y de productos semi- elaborados y elaborados, quebrando paralelamente los complejos equilibrios de las rutas y sistemas de transporte y modificando sus costes.  Los cambios de paradigmas (entendidos como  modelos de conocimiento aceptados por las comunidades científicas.) se hacen cada día más evidentes.

En este contexto, los consumidores son cada vez más compradores y menos clientes, cambiando su manera de comprar, tanto en lo que se refiere a los productos como a los canales de adquisición que utilizan, e incrementando también sus exigencias, especialmente las de índole emocional, lo que determina modificaciones en el modelo logístico de la cadena de suministro (y también en el de la propia cadena alimentaria).

En mi opinión y como conclusión a las presentes reflexiones, la realidad es que no es, ni va  a ser, nada sencillo prever bajo qué premisas se funcionará, en el campo que nos compete, en los próximos años. 

Ello exige desarrollar, sí o sí, tanto a nivel individual como sectorial, una resiliencia suficiente para poder medrar exitosamente en este entorno VUCA, sin olvidar que es y va a ser cuasi imposible predecir, con suficiente conocimiento y antelación, las coordenadas que lo enmarcarán.

¡Todo un reto mayúsculo para nuestro sector pecuario! Pero, nos guste o no, esto es lo que hay y es lo que se avecina.

Carlos Buxadé Carbó.
Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito.
Universidad Politécnica de Madrid
Universidad Alfonso X el Sabio

La carne de pavo, cada vez más presente en nuestras mesas

El pavo común, originario de México (guajalote, preciosa palabra) es un animal que se dio a conocer en Europa en el siglo XVI; y al parecer fueron los jesuitas los que se encargaron de introducirlo en el viejo continente. Su primera denominación era “Gallina de Indias”, pero poco a poco adquirió la denominación de su pariente el pavo real, conocido por su hermoso plumaje, pero con un valor culinario inferior al del oriundo de México.

Durante muchos años, fue una carne reservada a eventos familiares y festivos, ya que su tamaño propiciaba que pudiese ser degustada por gran número de comensales. A medida que su precio se fue haciendo más asequible, al ser una carne con un alto índice de rendimiento, se ha ido implantando en nuestra dieta, con niveles de consumo creciente año tras año, aunque todavía muy por debajo de la carne de pollo, la más utilizada en nuestra dieta. 

Nuestra cesta de la compra sigue dando una gran importancia a los cárnicos, pero empezamos a cambiar nuestros hábitos alimenticios: consumimos menos carnes rojas y nos decantamos por carnes más saludables. Y ahí, es donde la carne de pavo muestra sus fortalezas.

Se trata de una carne magra, baja en grasas, y además mayoritariamente insaturadas. Los ácidos grasos que contiene protegen nuestro corazón. Presenta bajos niveles de colesterol y presencia de minerales como el Zinc que cuida nuestra vista. Sus proteínas son de alta calidad y con un alto valor biológico, vitales para el buen desarrollo del organismo, defendiéndonos de infecciones, ayudando a la reparación de células dañadas y a la producción de nuevas. También posee triptófano, un aminoácido esencial regulador de la cantidad de serotonina que produce el cuerpo. Ayuda a mantener correctamente el ciclo diario del sueño. Su consumo aporta energía para todo el día: su contenido en vitaminas del grupo B, como la B3, hace que se transformen los carbohidratos en energía. Aproximadamente, la carne de pavo tiene un 75 por 100 de agua, con lo que contribuye a la hidratación. Contiene Selenio, un elemento químico que puede disminuir en hasta un cincuenta por ciento el índice de mortalidad de cuatro de los cánceres más comunes. 

Estas propiedades, por sí mismas, hacen que sea un tipo de carne recomendada para toda la población. Una población cada vez más preocupada por la salud y consciente de la importancia de la alimentación como un eje básico para evitar las enfermedades. 

Paralelamente no hay que olvidar que en el terreno de los elaborados cárnicos (fundamentalmente cocidos) la carne de pavo ha ido tomando cada vez más relevancia, teniendo un protagonismo en los lineales y mostradores de charcutería, y desplazando a más de una familia tradicional de este tipo de productos, elaborados a partir del cerdo.

Esta buena imagen que tiene el consumidor, hace que la producción de carne de pavo tenga muy buenas perspectivas de crecimiento sostenido en el tiempo. 

Por otra parte, la diferencia de consumo aparente por habitante y año en España respecto a otros grandes consumidores (EE.UU. de Norteamérica), hace que todavía tengamos un gran recorrido; tal y como lo demuestra el dato del número de explotaciones dedicadas a la producción de pavo, que en Enero de 2020 eran casi 1850, lo que supone un 100 por 100 de crecimiento en los diez últimos años (Datos del Mº de Agricultura, Pesca y Alimentación).

En razón de todo lo expuesto cabe suponer, como ya se ha comentado, que el futuro de la carne de pavo en España es, sin duda, altamente positivo.

Mayte González Ruiz

Estadística e Investigadora Operativa.

Experta en Charcutería, Carnes y Pescados. 

La industria del cerdo ibérico reclama ayudas directas por la Covid-19

La Junta Directiva de IBERAICE, agrupación que representa a la industria del cerdo ibérico dentro de la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (ANICE), ha celebrado un nuevo encuentro online con objeto de abordar los principales problemas que atraviesa este colectivo empresarial como consecuencia de la crisis sanitaria provocada por la COVID-19, la caída del turismo y las graves dificultades de la hostelería y restauración, lo cual afecta directamente al sector ibérico, tan vinculado al canal Horeca.

Los miembros de la Junta Directiva consideraron necesario habilitar ayudas directas a las industrias del cerdo ibérico, así como la realización de campañas de promoción para incentivar el consumo de cara a la campaña de Navidad.

En el encuentro participó la subdirectora general de Promoción de los Alimentos de España, Purificación González, a quien se le trasladó la problemática del sector y la necesidad de medidas e iniciativas en apoyo del sector del ibérico. La subdirectora anunció que el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) pondrá en marcha, de forma inminente, una serie de campañas de promoción en las que el sector ibérico tendrá un especial protagonismo.

Por un lado, informó sobre una primera campaña genérica sobre los productos españoles, con mención especial a los productos ibéricos, una segunda dirigida a la promoción de figuras de calidad diferenciadas (DOP, IGP, ETG) y otra específica para el jamón ibérico, que empezará a primeros de diciembre, enfocada en la campaña navideña.

Aunque la Junta Directiva de IBERAICE destacó la positiva evolución de las exportaciones, principalmente de las carnes del ibérico, dirigidas a la Unión Europea y al Sudeste Asiático, especialmente a China, trasladó la importancia de continuar impulsando el comercio exterior, especialmente de productos de alto valor añadido, como son los productos derivados del ibérico.

Se puso en valor que este sector se caracteriza por su importancia económica y social, además de su capacidad para generar riqueza, cohesión territorial y empleo rural. Por ello, de no paliar las dificultades de la industria, estas acabarán afectando al conjunto del sector, ganaderos y mataderos, lo que generará una grave crisis sectorial.

Por su parte, la Junta Directiva valoró las acciones de promoción llevadas a cabo por la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico (ASICI), que ha colaborado con 2.400 establecimientos de hostelería y comercio minorista de carne, ofreciendo entre sus clientes un millón de tapas de jamón ibérico.

El Instituto de Estudios del Huevo entrega sus premios anuales

El Instituto de Estudios del Huevo ha entregado su premio anual a la investigación y el Galardón de Oro. Este año la conmemoración del Día Mundial del Huevo (el 9 de octubre), se hace en actos reducidos, ante las limitaciones de aforo para reuniones por la situación sanitaria derivada del COVID-19.

XXIV Premio a la Investigación

El presidente del Consejo Asesor del Instituto de Estudios del Huevo, Dr. Antonio Fuertes, ha entregado en el Paraninfo de la Universidad de Oviedo el Premio a la Investigación a los autores del trabajoRevalorización de la cáscara de huevo mediante su empleo como soporte en el desarrollo de catalizadores para el tratamiento de aguas residuales”. Son el equipo del Departamento de Ingeniería Química y Tecnología del Medio Ambiente de la Facultad de Química de la Universidad de Oviedo, formado por Paula Oulego, Amanda Laca, Sonia Calvo y Mario Díaz. 

El trabajo premiado avanza el camino de futuro del huevo para lograr una economía circular, gracias a la valorización de los residuos y subproductos derivados de la industria de transformación del huevo.

El Premio, dotado con 10.000 euros, llega este año a su XXIV edición, y confirma el compromiso del Instituto con la investigación sobre el huevo en España.

Los profesionales FACYRE, Galardón de Oro de 2020 

El Galardón de Oro reconoce la labor de las personas o entidades que difunden el conocimiento y buen uso del huevo en sus diferentes aspectos. Este año, ante la excepcional situación sanitaria que vivimos, el Instituto decidió entregar el Galardón a los profesionales de la cocina y la hostelería que apoyaron durante los meses de mayor incidencia de la pandemia por COVID-19 a colectivos vulnerables y trabajadores esenciales. Y ello a pesar de ser uno de los colectivos económicamente más afectados por esta situación. 

En su representación, y en reconocimiento a su generosidad, el presidente del Instituto de Estudios del Huevo, D. Pascual Alonso, ha entregado el Galardón de Oro a la presidenta de FACYRE (Federación de Cocineros y Reposteros de España), Pepa Muñoz.

El Instituto de Estudios del Huevo (IEH) 

El Instituto de Estudios del Huevo tiene entre sus objetivos apoyar la investigación, el desarrollo y la divulgación sobre el huevo en relación con la alimentación, la nutrición, la salud pública y los factores que condicionan su calidad en la producción y transformación. El Premio a la investigación del Instituto se concede desde 1997 para apoyar el trabajo de jóvenes investigadores y equipos españoles en diversas áreas relacionadas con el huevo. 

Los huevos han sido reconocidos como una fuente inagotable de proteínas durante muchos años, ya que contienen la proteína de mayor calidad disponible de forma natural. Sin embargo, los beneficios de comer huevos son mucho más amplios que los que aporta la proteína sola, ya que los huevos son una fuente saludable y sostenible de nutrientes esenciales necesarios para todas las etapas de la vida.

Los huevos, que contienen la mayoría de las vitaminas, minerales y antioxidantes que necesita el cuerpo humano, a menudo se denominan «píldoras de vitaminas» naturales, y por una buena razón. Los huevos contienen 14 nutrientes esenciales, incluidas las vitaminas A, B y E, así como ácido fólico, hierro y zinc.

 

 

Ágora Top Gan organiza el 21 de octubre una mesa redonda virtual sobre los mercados del pavo, huevo de consumo y productos vegetales alternativos

La situación actual, condicionada por la COVID – 19, de los mercados interior y exterior del pavo, del huevo para consumo y los productos de base vegetal será debatida el próximo 21 de octubre  en una mesa redonda virtual organizada por Ágora Top Gan en colaboración con el Grupo Asís Biomedia s.l.

La inscripción en el encuentro virtual es gratuita en el siguiente enlace: https://jornadas.agoratopgan.com/jornada-topgan-octubre-2020.html

La mesa redonda virtual, titulada “Los mercados interior y exterior del sector del pavo de carne, del sector huevo para consumo y del sector de los productos vegetales alternativos a productos de origen animal” se iniciará a las 18 horas.

En la misma participará el profesor Carlos Buxadé, catedrático de Producción Animal, Profesor Emérito de la Universidad Politécnica de Madrid y actualmente profesor de la Universidad Alfonso X el Sabio, que actuará de moderador y hablará sobre “la importancia de los distintos mercados”; también intervendrán doña Maite González Ruiz, experta en mercados pecuarios; don Enrique Díaz Yubero, Director General de INPROVO y don Jorge López Atienza, Director de operaciones en Zyrcular Foods.

Jornadas técnicas y divulgativas

Ágora Top Gan organiza con carácter periódico jornadas técnico-divulgativas  dirigidas al sector agrario y ganadero que cuentan con una alta carga formativa, informativa y también de opinión.

A lo largo de este año 2020, se han llevado a término tres mesas redondas virtuales y una jornada presencial.

 

El Coronavirus (covi) en el ganado bovino (II)

Inicio esta segunda parte de mi artículo poniendo en evidencia que no hay un tratamiento etiológico para el Covi, pero sí sistemas de control, empezando por el manejo, la bioseguridad y la higiene (separación temprana de las crías de la madre y otros adultos; continuando con tener una sala de partos aislada y limpia, con una cama abundante y renovada con frecuencia o boxes individuales para las crías, disponiendo de un alojamiento seco, abrigado y limpio y aplicando medidas de manejo de bajo estrés en el transporte y en el cebadero…).

En el caso de la diarrea neonatal, adquiere mucha importancia la administración temprana de suficiente calostro con inmunoglobulinas frente al virus. El Covi bovino puede desencadenar una respuesta inmune protectora en los animales infectados; la recuperación de la enfermedad se acompaña de títulos elevados de anticuerpos, Ig G1 y G2, Ig A, (e Ig M durante su vigencia), muchas bajas por Covi, sin embargo, solo muestran Ig M.

La respuesta inmune parece ser poco duradera, de ahí la posibilidad de animales persistentemente infectados y de reinfecciones repetidas, aunque la presencia de Covi en ambos casos suele limitarse a una multiplicación subclínica, de importancia para la transmisión del virus, pero sin implicaciones para la salud de los hospedadores.

Los terneros que entran en cebadero con una titulación elevada frente a Covi tienen menor riesgo de sufrir enfermedad respiratoria en las 5 semanas posteriores a su recepción y mayor ganancia de peso que sus compañeros.

Existen vacunas inactivadas y atenuadas frente a Covi, de empleo en la prevención de la diarrea neonatal. Algunas vacunas orales de virus atenuado se han empleado directamente en el ternero, pero con un éxito parcial, por la posible interferencia de los anticuerpos maternos, ingeridos en el calostro. 

La norma es la aplicación de vacunas parenterales a las madres, al final de la gestación, para estimular la producción de anticuerpos, que pasarían a la cría en el calostro. Existe una correlación positiva entre el título sérico de las madres, el título en calostro y en el suero del ternero en sus primeros días de vida.

La aplicación experimental intranasal de vacunas atenuadas orales (diseñadas frente a diarrea neonatal) antes de la entrada en cebadero ha tenido efectos beneficiosos en la sanidad y rendimiento de los animales. Se especula sobre el posible beneficio que podría obtenerse de la aplicación de vacunas parenterales, dada la relación encontrada entre anticuerpos séricos y protección.

La inmunidad frente a Covi parece proteger de las manifestaciones clínicas, pero no impide nuevas infecciones ni la transmisión de virus (reducida en tiempo e intensidad).

¿Se transmite el Covi bovino del ganado a los operarios o los consumidores? No. 

Aunque hay dos Covi humanos relacionados con el Covi bovino (HCoV-OC43 [catarro] y HECoV [enteritis]), no se han encontrado nunca evidencias de transmisión del virus bovino al hombre; es más, los estudios realizados sobre personal en contacto con terneros enfermos, han demostrado que el 100 por 100 de las muestras nasales obtenidas de los obreros ya a solo seis horas de su exposición era negativo al virus. Muestreos realizados entre la media hora y esas seis horas señalan una rápida caída de la presencia de Covi y, muy importante, en ningún momento se encontró capacidad de los viriones para infectar cultivos celulares apropiados.

¿Qué tendencias vamos a observar en el futuro? Dado que el virus está extendido por todo el mundo, con gran prevalencia en rebaños e individuos, que puede estar presente en numerosas otras especies, domésticas o silvestres y que no es una zoonosis; seguiremos conviviendo con él. 

Las prácticas tendentes a reducir el uso de antibióticos, (mejoras en manejo e instalaciones, bioseguridad e higiene y la mayor proclividad a vacunar al ganado), tendrán un impacto positivo en la frecuencia de aparición de brotes clínicos.

Una posibilidad, añadida, tras el enorme interés que ha despertado la pandemia por la Covid-19 en los coronavirus y su vacunación, es el desarrollo de nuevas vacunas capaces de ser aplicadas de modo efectivo y rentable frente a la forma respiratoria de Covi en los cebaderos, posiblemente en forma de combinaciones con otros patógenos respiratorios.

De momento, manejo, bioseguridad, higiene, vacunación (de madres) y encalostrado escrupuloso son las mejores armas, frente al Covi y todos los demás agentes infecciosos. ¿Nos ponemos?

 

Francisco González

Veterinario

Consultor en Sanidad, Manejo y Gestión  de explotaciones de ganado vacuno

 

Presencia de la PPA en Alemania fuera de la zona inicial infectada

 

El problema se agudiza en Alemania; en efecto, las autoridades veterinarias alemanas notificaron el 30 de septiembre pasado la presencia de un nuevo foco de Peste Porcina Africana (PPA) en jabalíes fuera de la zona infectada que se había delimitado inicialmente. La nueva zona se encuentra a unos 30 kilómetros al norte de los anteriores, a un kilómetro de la frontera de Polonia y dentro del estado de Brandenburgo, donde se han confirmado los otros 38 focos.

Ante este nuevo caso Alemania ampliará los límites de la zona infectada para abarcar el nuevo territorio y se extenderá la búsqueda intensiva de cadáveres para conocer el alcance de la enfermedad y prevenir su difusión. 

En los nuevos límites de la zona infectada, se aplicarán las medidas ya adoptadas en la zona primitiva, entre ellas: búsqueda intensiva de cadáveres de jabalíes; limitaciones de acceso de personas a zonas de riesgo; prohibición de labores agrícolas; análisis de muestras de todos los jabalíes hallados muertos (incluidos los muertos en accidentes de tráfico); prohibición de comercialización de carne de jabalí desde la zona infectada; inspección clínica y de las medidas de bioseguridad en todas las explotaciones porcinas en el interior de la zona infectada; prohibición de la tenencia de cerdos al aire libre; prohibición del uso de heno y paja para alimentación de los cerdos; análisis de muestras de todos los cerdos enfermos o muertos en las explotaciones y aplicación de un control más exigente en aquéllas explotaciones cuyos dueños practican además la caza.

Paralelamente nuestro Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha informado de que la mayoría de los casos corresponde a jabalíes hallados muertos en el medio, aunque  también hay algunos vivos que mostraban sintomatología compatible con la enfermedad y que fueron cazados. Hasta la fecha no se ha notificado ningún caso de PPA en explotaciones de cerdo doméstico.

En este contexto, el MAPA insiste en la importancia de aplicar en España unas adecuadas medidas de bioseguridad en las explotaciones de ganado porcino, en el transporte animal, así como en una conducta ad hoc por parte de aquellos cazadores que viajen a países afectados o de riesgo por la presencia de la enfermedad, dado que podrían contribuir, involuntariamente, a la expansión de la enfermedad al retornar a España.

 

Las rebajas que vienen

En un seminario que impartí el pasado 16 de septiembre expuse con detalle las razones de las luchas de precios que se avecinan a nivel de las grandes cadenas y sus consecuencias para nuestros ganaderos y para nuestros agricultores.

En este marco coincido plenamente con una de las conclusiones a las que ha llegado la Empresa Kantar, en un estudio que ha publicado bajo el título “Estado de la distribución en España”. El consumidor que está surgiendo, en el marco de la actual pandemia, es significativamente menos fiel a su cadena habitual; compara más entre productos y precios (es verdad, dado que un elevado porcentaje de los que antaño fueron clientes se están convirtiendo, en razón de la nueva situación económica y de los cambios en los hábitos de consumo, en compradores).

En este marco, los datos disponibles indican que, en los primeros nueve mes del presente año (en razón del efecto “miedo” a causa de la primera ola de la COVID – 19 y del primer confinamiento), hemos adquirido en España del orden de un 12,5 por 100 más de productos y el gasto ha sido superior en casi un 15 por 100, respecto del mismo periodo del pasado año  2019. Pero, desde hace semanas, estas tendencias han cambiado de signo. 

En su momento, los grandes impulsores de los mencionados incrementos  fueron los productos frescos y la alimentación envasada y precocinada, amén de la droguería, que fue la sección que más creció en volumen. No obstante hay un hecho que conviene tener bien presente aquí: se sale menos a comprar y se compra más en cada visita a los puntos de venta pero, globalmente, se compra menos y más barato.

Datos al margen, no me cabe la menor duda, porque se está viendo ya, la denominada  «omnicanalidad» será otra de las características que condicionará, de forma irreversible, el comportamiento del nuevo consumidor que ha nacido con los nuevos tiempos. Los mencionados “nuevos consumidores” empiezan a adquirir los productos, por una parte, de forma presencial y paralela en distintas cadenas y, por otra, cierran el conjunto de su compra con otros pedidos obtenidos vía online.

Ello traerá  a corto plazo y en mi opinión, que las grandes cadenas se verán obligadas, sí o sí, a dar una significativa mayor prioridad a los precios y por ello generarán con frecuencia ofertas a la baja con el objetivo prioritario de atraer a estos “nuevos compradores” (por definirlos de alguna manera).

Pero, no hay que olvidar que, paralelamente, el capítulo de los costes se está viendo significativamente incrementado. 

Por ello, obligatoriamente, al definir las ofertas y las promociones, se deberán escandallar correctamente las necesarias inversiones en digitalización y en sus plataformas de correo electrónico (no se minusvalore el hecho de que el comercio electrónico en el gran consumo se disparó durante el encierro, en los momentos más duros de la crisis sanitaria, registrando una cuota del mercado del orden del 2,6 – 2,7 por 100 bruto). También deberán tenerse en cuenta la mayor inversión en limpieza, en desinfección y en protocolos de seguridad (que, en muchos casos, están implicando una reorganización de los puntos de venta y una pérdida de espacio útil real).

Y todo ello en mi opinión y aquí está el quid de la cuestión, implicará finalmente y en  general, ante la ausencia de reales cadenas de valor, una presión a la baja, directa e indirecta, en el nivel de los precios a percibir por los productores (lo que está sucediendo actualmente, por ejemplo, en el sector de la leche puede constituir un ejemplo de ello).

En definitiva, o se coge de verdad este “morlaco por los cuernos” o se avecinan tiempos ciertamente complicados para muchos de nuestros productores.

¡Ojalá esté totalmente equivocado!

Carlos Buxadé Carbó.
Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito.
Universidad Politécnica de Madrid
Universidad Alfonso X el Sabio

 

El coronavirus (covi) en el ganado bovino (I)

Inicio la primera parte de mi artículo afirmando que los coronavirus son viejos conocidos de los veterinarios. Concretamente, desde el año 1931 en que se identificó el primer coronavirus aviar, unos 30 años antes del primer virus Covi humano.

En el ganado bovino, se asoció el mismo a la diarrea neonatal en 1973; en 1990, a la disentería de invierno y en 1993, a enfermedad respiratoria aguda (si cambiamos “enfermedad” por “síndrome”… ARS, muy cerca de SARS…).

Estas son las tres formas clínicas en que se manifiesta la infección por covi en el ganado vacuno:

  • Diarrea neonatal por covi, una disentería grave que afecta, normalmente, a terneros de menos de tres semanas de vida (en algunas condiciones hasta los tres meses), que implica tanto al intestino delgado como al grueso, devastando las vellosidades y criptas intestinales y reduciendo la digestión y absorción de nutrientes. Ocasiona un retardo notorio en el desarrollo y una mortalidad elevada. Se contagia a través de las heces de las madres u otros adultos presentes o de partículas respiratorias. Suele ser más frecuente en invierno y aparecer en brotes.

 

  • Disentería de invierno, propia de animales adultos, cursa con diarrea, a veces sanguinolenta, fiebre, depresión y pérdida de producción lechera, usualmente durante unas tres semanas aunque puede llegar a cuatro meses. Endémica en el rebaño, se manifiesta en brotes y se propaga con rapidez en el colectivo, notablemente en los meses invernales. Factores de riesgo son la seropositividad de establos vecinos, el tamaño de explotación, la cercanía a otras granjas y la compra de animales.

 

  • Enfermedad respiratoria aguda por covi, aparece típicamente entre los dos y los 12 meses de vida, aunque se dan casos en todas las edades. De curso moderado, con fiebre, disnea y depresión; muchas veces, el virus se circunscribe a las vías respiratorias altas, aunque en un 15 a 20 % de los casos invade los pulmones. Su importancia económica reside en su rapidez de difusión y la pérdida de velocidad de engorde, más que en su mortalidad (1 a 2 % de los afectados). Puede asociarse a otras infecciones (Pasteurella, Histophilus, etc.) y es más frecuente su aparición en invierno o después de fenómenos estresantes (como el transporte a mercados o cebaderos, por ej.).

Todos los coronavirus bovinos pertenecen a un mismo serotipo, pero sí se distinguen cepas con modificaciones antigénicas menores. Esta misma consideración se aplica a los covi que infectan otros rumiantes domésticos o silvestres, como las ovejas, cabras, búfalos, yaks, camellos, llamas, alpacas, vicuñas, antílopes, jirafas, ñúes, etc.

La transmisión de covi sigue la ruta fecal-oral y aerógena, se postula que el paso al intestino puede ser mediante la ingestión de viriones, en partículas de heces presentes en la ubre de la madre o en el suelo (cama de paja, por ej.), o por la deglución de moco que engloba y protege a los viriones que se han multiplicado en las fosas nasales y faringe, tras su entrada vehiculados por la saliva o gotas exhaladas en la tos de otros animales.

El covi suele manifestarse en meses fríos y en momentos de estrés, pero es endémico en muchos colectivos. Se halla extendido por todo el mundo, con gran prevalencia en individuos y rebaños. Muchos adultos son portadores persistentes (y asintomáticos) del virus y lo excretan intermitentemente (especialmente, en situaciones de estrés, como el parto, inclemencias meteorológicas, transporte y mezcla de efectivos de distinto origen,…), y otros sufren ciclos recurrentes de infección-curación en los cuales pueden liberar viriones, aun siendo asintomáticos.

Tenemos, por tanto tres fuentes directas de contagio:

  • Animales enfermos.
  • Portadores persistentes sanos.
  • Animales reinfectados asintomáticos.

Fuentes indirectas del covi pueden ser otros animales, especialmente rumiantes, pero no en exclusiva y elementos inanimados en contacto con los animales (por ej. botas y ropa de los operarios pueden albergar partículas, capaces de infectar cultivos celulares durante más de 24 horas). El diagnóstico laboratorial de covi puede realizarse mediante, entre otras, aislamiento viral, inmunocromatografía, inmunofluorescencia, ELISA y PCR. Los epitelios respiratorios y digestivos son las muestras de elección, es raro identificar covi en sangre. Para la diarrea neonatal existen kits de diagnóstico rápido que permiten identificar covi y otros patógenos entéricos como rotavirus, E. coli K99, Cryptosporidium o Giardia.

Francisco González

Veterinario

Consultor en Sanidad, Manejo y Gestión de explotaciones de ganado vacuno