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Científicos firman un manifiesto contra el etiquetado NutriScore

Lo que inicialmente parecía un proceso de etiqueta relativamente sencillo a realizar,  se ha convertido en un tema realmente complejo.

Ahora, más de seis decenas científicos españoles han firmado un manifiesto conjunto en el que rechazan la implantación, en su opinión, “precipitada» del sistema de etiquetado nutricional NutriScore. De acuerdo con un comunicado del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (Imibic) al que pertenecen varios de los firmantes, se trata de un conjunto de investigadores de diversas universidades, institutos de investigación, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de diversos centros hospitalarios se alude a “los graves problemas” nutricionales que aquejan a la sociedad moderna.

A su juicio, en esta oportunidad «se está obviando un debate sobre qué se le debe exigir a un etiquetado que informe y garantice la salud de los consumidores». Esta herramienta “no ha demostrado de forma fehaciente y con garantía científica que sea beneficiosa para la salud pública”, ya que “no hay evidencias de que reduzca el riesgo de sufrir las enfermedades que se trata de prevenir”.

Según los firmantes del manifiesto, la mencionada evidencia debe basarse en ensayos clínicos, en forma similar a lo hecho con las vacunas de la COVID-19 o con la dieta mediterránea en el estudio Predimed.”. Mientras eso no se haga, no pasará de ser una herramienta bien intencionada, con riesgo de ser considerada de mercadeo, ya que se apoya en evidencias indirectas, pero no en estudios científicamente solventes.

El etiquetado NutriScore, según estos expertos, se salta evidencias científicamente probadas y, como ejemplo, han señalado que alimentos con azúcares añadidos tengan una calificación B (saludable) cuando generan adicción y actúan en el sistema nervioso estimulando el consumo, el abuso y generando dependencia. Además, esta herramienta no tiene en cuenta la principal preocupación mundial sobre la alimentación: su influencia sobre el calentamiento global, actualmente responsable de más del 20 por 100 de la producción de gases de efecto invernadero.

Por otra parte, continua el manifiesto, «NutriScore, al ignorarlo, no nos enseña a elegir bien los alimentos”, tanto para que sean saludables al hombre como también al planeta. ”No es igual comer carne o verduras, producidas en proximidad y dentro de un sistema sostenible que hacerlo con productos en cuya producción, procesamiento, transporte y distribución se generen componentes lesivos para el ambiente».

 Además, en cuanto a la decisión del Gobierno de sacar de este etiquetado al aceite de oliva, los firmantes creen que “la polémica no se ha cerrado convenientemente porque seguirá siendo etiquetado fuera de España con una C, equiparándolo al aceite de colza o de nueces, lo que puede suponer un daño para la exportación». Los científicos han considerado que hay «argumentos suficientes para exigir enérgicamente que se reconozca al aceite de oliva virgen su liderazgo como la grasa alimentaria más saludable que existe».

Los científicos firmantes han solicitado además que se propicie un debate transparente antes de tomar decisiones precipitadas de difícil justificación científica y saludable.

Cómo ve Irlanda el futuro de la carne de vacuno

 

 

La actualidad nos está demostrando, más que nunca,  que es muy difícil predecir el futuro.  Sin duda nos hemos dado cuenta, por las malas, de que hay muchos factores fuera de nuestro control, que pueden afectarlo…

Basándonos en los datos que conocemos y partiendo de la base de que no se produzca en el futuro nada demasiado inesperado, creo que todas las tendencias apuntan a una menor demanda y a una baja en el consumo de carne de vacuno en los mercados del primer mundo (en ellos se comerá menos carne pero los consumidores querrán tener una experiencia satisfactoria cuando lo hagan,  amén de unas mayores exigencias y garantías). Paralelamente creemos que habrá un crecimiento del mencionado consumo en Asia, África y Oriente Medio.

Y no debe minusvalorarse aquí el hecho de que la COVID-19 impactará, está impactando ya, en esta demanda y en su evolución, que dependerá de los resultados de la vacuna, del acceso a ella en muchos países y de la recuperación de la economía.

Los consumidores consideran la carne de vacuno como cara.  Yo creo que es un error. En mi caso, en casa, el día que comemos pollo, gasto más que el día que comemos vacuno.   El precio por kg es menor, pero tengo que comprar el doble de cantidad. También gasto más el día que comemos pescado, aunque sea congelado.

En el momento actual, un gran porcentaje de consumidores no nos sentimos seguros en cuanto a nuestros ingresos, los cuales, en un gran número de casos, se han visto reducidos o, incluso, eliminados. Por ello, nos vemos obligados a ajustar el gasto a lo que consideramos más esencial y básico.

Con este contexto de partida, la Unión Europea (U.E. – 27) estima, a nivel mundial y para el periodo 2020 – 2030, un crecimiento medio anual del consumo de carne del 1,1 por 100.  Pero, en el caso concreto de la Unión Europea pronostica, para el periodo mencionado, una caída anual del consumo per cápita de un 1,6 por 100, debido en parte a la reducción del censo ganadero por motivos de sostenibilidad.

En concreto, la producción de  vacuno se prevé pueda caer, entre los años 2020 y 2030, un 8 por 100 (600,000 t) con una reducción del censo, para el año 2030, del orden de 2,2 millones de cabezas (-7 por 100). Esta reducción afectará especialmente a la cabaña de vacas nodrizas en razón de su falta de rentabilidad y competitividad vs grandes productores como, por ejemplo, Brasil, EE.UU. o Argentina.

Las caídas en la oferta podrían conllevar una ligera subida de los precios lo que tampoco ayudaría a incrementar el consumo.  En la Unión Europea se espera una caída, en lo que se refiere al consumo de carne de vacuno, del orden de un 10 por 100, lo que equivale a un 1 kg por persona/año (lo que significaría un consumo de 9,7 kg/persona/año en el año 2030).

Otros factores que sabemos que están impactando en el sector y que podrían ir a más son, entre otros, los siguientes:

  • Acuerdos comerciales/ homogeneización de estándares.
  • Medidas proteccionistas….
  • Cambio climático – Escasez de agua – Huella de carbono en producción y transporte.
  • Lobbies animalistas.
  • Miedo al mal uso de antibióticos.
  • Dieta: reducción de grasas animales.
  • Nuevas fuentes de proteínas: insectos.
  • Nuevas formas de compra: comercio electrónico: la carne es un producto que gusta ver y elegir.
  • Sustitutos vegetales con aspectos de carne.
  • Carne generada en base laboratorial.

Para no mencionar aquí las alarmas alimentarias o las crisis en la salud animal, que puedan cambiar por completo el panorama internacional, como está siendo el caso de la Peste Porcina Africana en China y en Oriente.

Por otra parte, en lo que se refiere a las nombradas mayores exigencias, deben considerarse, como mínimo, las siguientes:

  • Sostenibilidad: Control emisiones, uso del agua, retirada de estiércol, biodiversidad.
  • Bienestar Animal.
  • Trazabilidad.
  • Control y garantías uso de antibióticos.

A partir de las consideraciones y reflexiones expuestas trataré, en un próximo artículo, lo que entiende Irlanda por las demandas en la calidad en los productos del ganado vacuno, por parte del nuevo consumidor, del consumidor nacido de las actuales circunstancias.

Cecilia Ruíz Lafuente

Directora para España, Portugal de LATAM Bord Bia

Dermatitis digital: un enfoque innovador para su control

 

 

La Dermatitis Digital (DD), también conocida como Enfermedad de Mortellaro, comúnmente asociada con la infección por Treponema spp., es ampliamente reconocida entre investigadores y defensores de la industria como la lesión infecciosa de las pezuñas de mayor prevalencia a nivel mundial.

Es una enfermedad podal altamente contagiosa, caracterizándose por la presencia de lesiones ulcerativas y necróticas que se asocian frecuentemente con cojeras. Las lesiones asociadas con DD se clasifican utilizando el sistema de puntuación de estados M, donde M0 indica un estado sano del talón y M4 indica lesiones crónicas.

Los tratamientos actuales que utilizan antimicrobianos o baños de pies químicos tienen sus inconvenientes, a menudo son ineficaces y raras veces curan completamente las lesiones por DD. Teniendo en cuenta la complejidad de la enfermedad, para alcanzar un control eficaz de DD es necesario un enfoque ligeramente más elaborado que el habitual, a través de la integración de acciones preventivas. De este modo, comprender las funciones de la respuesta inmune innata y de la modulación inflamatoria durante el proceso patogénico de la DD ayuda a identificar nuevas estrategias para su control en las ganaderías.

Una forma de proporcionar una respuesta inmune ágil y eficiente, evitando el progreso de las lesiones pódales, es la suplementación en la dieta con aditivos funcionales de origen fitogénico (De este modo, el uso de un complemento nutricional a base de extractos de plantas ha demostrado ser una estrategia prometedora para la gestión de la DD. Estas sustancias actúan estimulando las defensas naturales de los animales frente a las espiroquetas, reduciendo la inflamación y modelando la evolución cíclica de las lesiones, característica de la enfermedad. Con un programa intensivo de control que incorpore un buen manejo de herramientas nutricionales como esta, es posible obtener una disminución considerable de la prevalencia de DD en las explotaciones.

Esta alternativa se ha utilizado en muchos países de Europa y ha demostrado resultados muy positivos, como se pudo observar en un trabajo académico conducido por la Universidad de Liège, Bélgica, publicado en el Congreso Europeo de Buiatría de 2019.

En este estudio se llevó a cabo un seguimiento de las cojeras asociadas a DD en 3 granjas (N=180) durante 6 meses de uso del complemento nutricional. Los resultados demostraron una evolución favorable de los casos, sobre todo a partir de los 3 meses de prueba, con la regresión de las lesiones, seguida de la reducción de la prevalencia de DD.  Esto indica que este planteamiento ayuda a mejorar la respuesta inmunitaria e inflamatoria de los animales, contribuyendo, por consiguiente, a controlar la progresión de las lesiones.

En conclusión, un plan de control basado en el uso de aditivos naturales asociado con un programa integral de prevención, podría aplicarse en ganaderías convencionales u orgánicas para ayudar a gestionar el impacto de la DD en ganado lechero con una alta prevalencia de la enfermedad.

Además, es una alternativa viable y fácil de usar incorporándola directamente a la dieta y presenta otras ventajas atractivas para el sector, ya que, como pienso complementario, su uso no requiere prescripción veterinaria y no hay tiempo de espera, siendo una herramienta segura para los animales, los consumidores y el medio ambiente.

Rafael Pedroso Betarelli

Veterinario, Doctor en ciencias veterinarias;
Responsable técnico de nutrición y
salud animal en INFAVET S.L.

El Ministerio de Agricultura y la Influenza Aviar

Ante la situación existente, el Boletín Oficial del Estado (BOE) recogió el pasado  miércoles 20 de enero la Orden APA/19/2021, que modifica la Orden APA/2442/2006 por la que se establecen medidas específicas de protección en relación con la influenza aviar. Con esta acción, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) refuerza  la bioseguridad con el fin de lograr evitar la propagación del virus de influenza aviar en las zonas de especial riesgo y en los lugares de especial vigilancia de España.

La nueva norma incluye en tres anexos el listado de humedales españoles y las zonas de especial riesgo y de especial vigilancia por municipios para evitar la propagación de casos de gripe aviar en el país. Paralelamente, la Comisión Europea (CE), ha establecido nuevas zonas de protección y vigilancia frente a la gripe aviar en Alemania, Francia, Lituania, Polonia y el Reino Unido (Irlanda del Norte), tras la detección de nuevos focos. La ampliación se produce, ante los nuevos casos en áreas que no estaban dentro de las zonas de protección de dichos países para evitar la propagación de la enfermedad, según una decisión publicada este martes en el Diario Oficial de la Unión Europea (UE).

Fuentes del MAPA han explicado en un comunicado que tras varios años de estabilidad epidemiológica, desde julio de 2020 ha aumentado en Europa la circulación del virus de influenza aviar en aves de corral domésticas y aves silvestres, que comenzó en el sur de Rusia y Kazajistán

Tras la experiencia de las olas epidémicas anteriores en los periodos 2005/06 y 2016/17, esta situación conlleva, según las mismas fuentes, a un aumento del riesgo de difusión del virus hacia zonas de Europa septentrional y oriental, por el movimiento de aves migratorias hacia zonas más cálidas en invierno  (debe tenerse en cuenta que la situación geográfica de España respecto a las rutas de aves migratorias hibernantes del norte de Europa y la presencia de humedales con abundancia de aves silvestres migratorias, ha hecho necesaria, según las fuentes mencionadas, la actualización periódica de la Orden dada la circulación cíclica del virus de la gripe aviar en forma de olas epidémicas).

El MAPA  ha resaltado que esta nueva normativa posibilita aplicar medidas más restrictivas, a nivel regional, y actualiza los humedales y territorios incluidos en las zonas de especial riesgo y de especial vigilancia.

El sector lácteo en Suiza

Debo confesar que, en razón de haber cursado en la Escuela Suiza de Barcelona las fases educativas de Infantil y primaria, amén del bachillerato elemental (así, creo, se llamaba a mitad del siglo pasado el periodo de estudios que iba del ingreso al cuarto y reválida),  me generó un importante vínculo afectivo y de gratitud, con Suiza. Ello ha comportado que me interese lo que acontece en aquel país; especialmente, lo que concierne al sector agrario.

Por esta razón, no les extrañe que hoy escriba sobre el sector lácteo suizo que, en mi opinión, pone en evidencia que hay una manera distinta a la nuestra de hacer las cosas.

El Gobierno Federal de Suiza, que no olvidemos es Tercer País, tiene establecido un potente sistema de protección arancelaria a la importación de cereales; ello tiene como primera consecuencia directa que los agricultores suizos perciben unos precios altos por su maíz, su cebada y su trigo. Pero ello, lógica y paralelamente, encarece los costes de producción de la ganadería en general y de la producción de leche en particular.

La mencionada protección arancelaria impuesta por el Gobierno federal suizo garantiza un precio alto para los cereales producidos por los agricultores suizos (me refiero al maíz, la cebada y el trigo, fundamentalmente) pero, como acabo de mencionar, este alto precio también en un factor de incremento, vía alimentación, de los costes de producción de los ganaderos de leche, que están, al ser Suiza Tercer País, fuera de la PAC. Pero, si es cierto, que estos ganaderos perciben importantes ayudas de su Gobierno por conceptos agroambientales.

Importante destacar que en Suiza  existe una estricta ordenación del territorio; las áreas cultivables están perfectamente definidas y delimitadas, tanto las destinadas a la producción para consumo humano como las que se cultivan para el consumo animal. Por esta razón,  las personas y el ganado no compiten en la producción de los alimentos. Por otra parte, la superficie forestal, que viene a representar el 32 por 100 del territorio, se concentra exclusivamente en las zonas altas que no son aptas para el cultivo.

Paralelamente, todos los ganaderos están obligados, por ley, a efectuar analíticas periódicas del suelo, tanto de nitrógeno como de fósforo y a utilizar tréboles en las praderas que son capaces de fijar el nitrógeno del aire, lo que les permite emplear menos fertilizantes, tanto químicos como orgánicos.

En otro orden de cosas señalar que la legislación suiza referida al bienestar animal se encuentra, sin duda alguna, entre las más estrictas del mundo, lo que influye también y sin duda, en el nivel de los costes de producción.

El censo de vacas lecheras en Suiza es de medio millón de cabezas, que se ubican en unas 19.000 explotaciones, produciendo anualmente alrededor de 3,5 millones de toneladas de leche tipo y lo hacen en un sistema de explotación que se puede calificar casi de semi – intensivo (la producción media es de unos 7.000 kg/vaca presente).

Alrededor del 11 por 100 de la leche producida es consumida como leche líquida por la población, la mayor parte como leche pasteurizada. El 89 por 100 de la leche restante se transforma. La producción de quesos supone el 43 por 100 de la producción total de leche del país, otro 15 por 100 se destina a mantequilla, un 10 por 100 a leche en polvo, el 8 por 100 a nata, el 6 por 100 a yogurt y un 7 – 8 por 100 a otros productos.

La mencionada base animal viene a consumir anualmente alrededor de 8,5 millones de toneladas de forraje  (entre 75 y 80 kilos de hierba verde en primavera y en verano; entre 20 y 25 kilos de heno de buena calidad en invierno).

Por otra parte, el uso de concentrados en este sector pecuario es muy inferior al de otras regiones de la propia Europa. El consumo medio viene a ser de unos dos kilos diarios por vaca (hablamos de trigo y soja fundamentalmente), siendo aproximadamente un 47 – 48 por 100 de las materias primas que conforman los concentrados producidas en el propio país.

El mercado de la leche en Suiza se divide en tres segmentos (A, B y C). Esta segmentación se inició en el año 2011, y genera diversos precios. Se instauró después de la supresión, en el año 2009, del régimen de contingentes de producción.

El segmento A agrupa a los productos lácteos protegidos por derechos arancelarios para evitar la entrada y la competencia de productos del exterior, como la leche de consumo o la mantequilla; representa, aproximadamente, el 80 por 100 de la producción suiza. El segmento B, un 13 por 100 de la producción aproximadamente, es destinado a la exportación a la Unión Europea, en base a los acuerdos bilaterales con Bruselas, y el segmento C, un 7 por 100 de la producción total y con un precio más bajo, está conformado por los productos que se venden en el mercado mundial. Actualmente, 20 de cada 100 litros de leche producidos en Suiza son exportados, dos tercios a la Unión Europea y un tercio al resto del mundo.

Finalmente señalar que el coste de producción medio de un litro de leche en Suiza (en base a la contabilidad analítica) oscila entre los 53 y los 56 cts. /litro y el precio medio actual que percibe el ganadero es de unos 59 céntimos por litro. Bien es verdad que, en la última gran crisis de precios de la leche de la Unión Europea, los ganaderos suizos llegaron a percibir “únicamente” 50 cts. /litro por la leche de sus vacas; pero, en general, el tercer margen bruto real de estas explotaciones de vacuno de leche se sitúa alrededor del 10 – 12 por 100 anual.

Por su parte, en Suiza, el PVP medio de un litro de leche líquida oscila, según el tipo de establecimiento, entre los 1,45 y los 1,50 euros. Los suizos consumen de media unos 62 litros de leche líquida per cápita al año y unos 22 Kg. de queso (el PVP del mismo oscila entre los 20 – 21 euros/kg en el caso del queso fresco y entre los 25 – 40 euros/kg. en la mayoría de los casos de los distintos quesos semicurados y curados).

Igual que en España ¿verdad?

Carlos Buxadé Carbó.
Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito.
Universidad Politécnica de Madrid
Universidad Alfonso X el Sabio

Presencia de la cepa H5N8 de gripe aviar en España

En la última semana de noviembre, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) notificó el primer caso de ave positiva con la cepa H5N8 de este año en España. Se trata de un halcón peregrino encontrado con signos neurológicos graves en la Reserva Natural de las Marismas de Santoña y Noja (en Cantabria).

El equipo de investigación de virus aviares liderado por la Dra. Natàlia Majó, del Centro de Investigación y Sanidad Animal (CReSA), del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA), ha realizado varios estudios para evaluar la susceptibilidad de tres aves recurrentes a esta cepa de gripe aviar H5N8, considerada de alta patogenicidad, gracias a la Unidad de Alta Biocontención de nivel 3 de bioseguridad del CReSA.

Uno de los estudios, publicado en Avian Pathology, revela que los gansos son muy propensos a infectarse con el virus; en concreto más con la cepa H5N8 que con la cepa clásica H7N1, que data del año 1999. De acuerdo con don Albert Perlas, investigador pre – doctoral del IRTA-CReSA y coautor de los estudios, los gansos excretan el virus a través de sus excrementos o por vía oral, y tienen un papel importante en la vigilancia epidemiológica de esta enfermedad porque, a menudo, se encuentran en la interfase de contacto entre las aves salvajes y las aves domésticas.

En otra investigación publicada en la revista Veterinary Research, los investigadores han observado que las razas de pollo Castellana Negra, Euskal Oiloa y Ampurdanesa, se pueden infectar tanto con H5N8 como con H7N1 pero son más resistentes y no afecta a tantos individuos. En cambio, las razas catalanas como la Prat, Ametller o Penedesenca son bastante susceptibles a infectarse con la cepa H5N8. En cuanto a las explotaciones avícolas intensivas, los pollos para carne son bastante susceptibles a las dos cepas.

Los investigadores también han evaluado la susceptibilidad a infectarse con estas dos cepas de virus de las palomas urbanas y locales. En un estudio, publicado en Avian Pathology, se concluye que son poco susceptibles tanto a la H5N8 del virus como la H7N1. Tampoco son portadores asintomáticos ni dispersores, porque estas aves excretan el virus en bajas cantidades.

La mencionada cepa H5N8 ya causó un brote importante en los años 2016 y 2017; la misma afectó a varios países europeos. Por tanto, resulta absolutamente fundamental reforzar y mejorar las medidas de bioseguridad en las granjas, tanto en las grandes, como en las más pequeñas o las de autoconsumo.

Las recetas clave de los expertos para cambiar la reputación del sector agroalimentario

La reciente VI edición de Feeding The World  analizó la imagen del sector agroalimentario tras la pandemia con la participación de expertos que explicaron, desde su punto de vista, los aciertos y errores que se están realizando y cómo se puede poner en valor todo el trabajo que el sector hace por alimentar a la sociedad. Desarrollado anualmente desde 2015, celebrándose este año de forma online y en directo, el encuentro estuvo organizado por el Grupo de Innovación Sostenible (GIS) y patrocinado por Eurosemillas, John Deere, Foro Interalimentario y Banco Sabadell, socios preferentes del grupo.

La jornada comenzó con el debate entre dos grandes divulgadores del sector, Jorge Jordana, director del Máster en Gestión de Empresas Agroalimentarias (MGEA), y José Miguel Mulet, profesor titular en la Universidad Politécnica de Valencia, los cuales expusieron las causas que, según ellos, han provocado que el sector tenga una reputación tan distorsionada. “Todas las asociaciones de producción de alimentos tienen intereses, pero nunca han tenido una voz reconocida en los medios. El sector agroalimentario debe sentirse orgulloso y tiene que invertir más en todo lo necesario para comunicar lo que hace”, indicó Mulet. Para Jordana, “el sector agroalimentario está profundamente desorganizado y no transmite mensajes claros y positivos pensando en el futuro”. Aún así, Jordana quiso valorar la labor de las empresas del sector: “Tenemos la responsabilidad de contar la verdad, contamos con un sector agroalimentario excelente en el que tenemos empresarios de mucha valía que luchan por mantener la economía española, y eso hay que ponerlo en valor para que se respete”.

Posteriormente, Eduardo Martínez de Ubago, gerente de Ventas y Marketing de John Deere Ibérica, moderó la primera mesa redonda de la jornada, en la que se analizó cuál es la imagen real del sector hoy en día. Para ello, contó con la participación de Pedro Damián Diego, director general de Efeagro; Luján Soler, decana del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de la Comunidad de Madrid (Codinma); y Laura García del Valle, redactora de La Voz de Galicia. Los expertos llegaron a la conclusión de que, si falta la verdad, no hay noticia. La información no llegará a la sociedad de forma contrastada sin la verificación de esta por parte de los medios: “Los bulos circulan por todos lados y arrastran a los medios de comunicación a un ambiente donde reina la confusión», comentó la redactora de La Voz de Galicia.

Medios de comunicación

La decana del Codinma hizo referencia a la importancia del equilibrio en los medios de comunicación: “Tenemos que retomar esa armonía para dar información concisa, clara y sin alarmismos». Además, subrayó la importancia del papel del dietista-nutricionista en la industria, dejando claro que “los colegios profesionales están abiertos para que los medios y periodistas encuentren fuentes fiables en personas que están formadas”.

Para finalizar la mesa, el director general de Efeagro elogió la actuación del sector durante la pandemia: “Ha actuado con responsabilidad, rigor, profesionalidad e innovación en su respuesta a la crisis del coronavirus, preocupándose por mantener el equilibrio de la cadena alimentaria y extremando la coordinación”. Además, comentó que “todas las crisis son fuente inmensa de oportunidades y esta va a ser una oportunidad nunca vista, a pesar de que algunos subsectores, como el vino de alta gama y la hostelería, lo estén pasando mal”.

Feeding The World continuó con una segunda mesa redonda, donde Juan Moreno, presidente de la Confederación de Asociaciones de Usuarios y Consumidores Europeos (CAUCE); Óscar Dorda, director general de Arena Media España; y Raúl Martín, director de KM Zero Hub, analizaron el reto de cambiar la imagen del sector. Los expertos estuvieron de acuerdo en que las nuevas tecnologías y las herramientas que nos deja la pandemia hay que aprovecharlas para llegar a los consumidores directamente y no para romper con los bulos y falsos mitos, sino para generar una corriente positiva que nos permita mantener el sector en la cresta de la ola.

 

Empoderamiento individual hacia el enfoque colectivo

En un artículo anterior (boletín nº 39), hablábamos sobre la definición de equipo. En este segundo artículo, nos centraremos sobre la cuestión de los principios de la creación  del mismo.

En primer lugar, deberemos definir qué tipo de equipo queremos formar. Con ello quiero expresar el hecho de que un equipo siempre tiene un objetivo y normalmente un “enemigo a batir”. El  mismo, el objetivo, puede ser interno o externo.

En el caso de que el objetivo sea externo, usualmente suele ser un refuerzo positivo, pero ¿qué sucede si no sabemos gestionar bien los objetivos internos?, pues que éstos se convierten en una realidad negativa que limita la capacidad competitiva de la granja. En mis más de 30 años de experiencia en el sector, todas las granjas que he conocido han estado estructuradas por zonas, tal como comentábamos en el anterior artículo.

En este sentido podemos distinguir claramente 4 zonas: zona de gestación, zona de lactación, zona de transición y zona de engorde. Puedo asegurar sin temor a equivocarme, que en más del 80 por 100 de las explotaciones estructuradas de esta forma, con zonas delimitadas de la manera indicada, los laborales de una zona concreta desconocen y/o les importa más bien poco, lo que acontece en las otras zonas de la granja (al fin y al cabo este no es mi trabajo, suele ser la respuesta más generalizada, cuando se aborda este tema…y no les falta razón).

Pero este patrón de razonamiento funciona perfectamente mientras todo va bien, pero ¿ qué sucede cuando los resultados no son los deseados?  Entonces aparece, prácticamente siempre, nuestra amiga LA CULPA y ésta tiene tendencia a señalar al otro y aquí es donde se genera el desmoronamiento del equipo.

¿Cuál es mi concepto de equipo? La respuesta es  muy simple; se trata de un colectivo donde se debe de implicar a todo el personal en el funcionamiento global de la granja, no solo a nivel teórico y de información, sino también a nivel práctico, consiguiendo la creación de grupos dinámicos que interactúen en las diferentes tareas de la granja y en las diferentes zonas.

Veamos en ejemplo ilustrativo: hay una cierta tendencia generalizada a realizar en las granjas ciertas tareas muy repetitivas, que aportan poco al global de la granja y muy poco a la formación del trabajador, tanto a nivel laboral como al de su desarrollo personal. Entre las mismas podríamos mencionar la atención y el cuidado de los lechones. Esta suele ser una tarea que realizan en una explotación, como mucho, una o dos personas y la llevan a cabo durante toda o casi toda su jornada laboral. Si estas personas tienen que cubrir otros puestos durante el fin de semana la pregunta es obvia, ¿ qué nos aportarán las mismas en estos 2 días (sábado y domingo) de los 7 días que tiene la semana?

Por esta razón y en mi opinión, si en las granjas  somos capaces de evaluar y valorar las capacidades de nuestros trabajadores, quizá podríamos obtener una mayor rentabilidad en la utilización de sus cualidades, creando unos turnos rotativos, que les permitiera formarse más y mejor.

Pero entonces surge aquí de inmediato la siguiente pregunta: ¿pero es que el personal que tengo haciendo las mencionadas tareas repetitivas no sirve para mucho más? Bien, entonces quizá sea el momento de replantearnos qué tipo de personal contratamos o, mejor dicho, qué ofrecemos a las personas que vienen a trabajar con nosotros y por qué tenemos  determinado tipo de personal trabajando con nosotros.

También podemos afrontar otro camino: crear equipos basados en 2 – 3 personas, que sean las que lleven el peso de la granja y que el resto del personal laboral les complemente. Éste quizá sea el sistema más habitual en las granjas, pero tiene el riesgo de que si uno de los pilares laborales se marcha, por el motivo que sea, la explotación, casi con toda seguridad, se resentirá en exceso.

Por esta razón, soy más partidario de formar y estructurar equipos dinámicos, donde se vayan rotando las tareas de la granja, tanto las de mayor responsabilidad como las de menor enjundia.

En este caso, el periodo de formación del personal laboral será evidentemente más largo, pero también se produce una selección natural de las tareas. Así,  el individuo que cojea en la realización de una determinada tarea, termina apoyándose en sus compañeros y complementando el trabajo de otras áreas dónde se encuentra cómodo en razón de sus fortalezas y todo ello acontece, en general, de un modo armónico y natural.

 

Miquel Forcadell

Técnico especialista agropecuario

Master en RRHH

 

 

Bioseguridad en las granjas de vacuno: ¿hay que tomarla en serio?

El sector vacuno es estratégico para nuestro país, no sólo desde el punto de vista económico, como segundo sector en importancia por su contribución a la producción ganadera en más de 6 000 millones de euros incluyendo a los subsectores cárnico y lácteo, sino también desde la perspectiva medioambiental y social, por su papel en el mantenimiento del territorio, en la fijación de población y en la generación de empleo en las zonas rurales. Si algo caracteriza a este sector, es su marcada diversidad tanto en lo que a producciones se refiere como variabilidad de sistemas productivos con características propias y necesidades y condicionantes diferentes.

No obstante, esta diversidad de modelos productivos comparte su permanente evolución y su capacidad de superar nuevos retos año tras año, derivados de múltiples circunstancias como puedan ser la necesidad de adaptación a nuevos requerimientos legislativos o al propio devenir de los mercados y la cambiante coyuntura nacional o internacional.

Precisamente, en estos momentos las granjas de vacuno afrontan los nuevos desafíos en materia de sanidad animal, en particular en lo que se refiere a bioseguridad, y de los compromisos adquiridos en cuestiones medioambientales y cambio climático, atendiendo además a las demandas de los consumidores tanto en estos ámbitos como en lo que se refiere al bienestar animal.

La mayoría de las enfermedades tienen un impacto negativo en la productividad, el uso de medicamentos y el bienestar de los animales y por lo tanto también en la economía del agricultor.

A nivel mundial, la forma en que la industria de producción animal hace frente a las enfermedades infecciosas está cambiando. El uso (excesivo) de antimicrobianos está en debate y se convierte en una práctica estándar implementar planes exhaustivos de bioseguridad en las granjas para evitar la entrada y propagación de microorganismos patógenos, ha aumentado la conciencia de las implicaciones beneficiosas de un buen plan de bioseguridad. La bioseguridad se ha convertido en uno de los pilares sobre los que se sustenta la rentabilidad de una explotación de vacuno. Disponer de un buen plan de prevención, que potencie la salud y el bienestar del ganado y que garantice la calidad y trazabilidad del producto final, es necesario para mejorar la productividad de las granjas de vacuno.

Concepto de Bioseguridad. Tipos de bioseguridad

La nueva Ley de Sanidad Animal Europea publicada a finales de 2015 (Reglamento (UE) 2016/429 del Parlamento europeo y del Consejo de 9 de marzo de 2016), se refiere a la bioprotección (bioseguridad) como:

«Una de las principales herramientas de prevención que tienen a su disposición los operadores y otros profesionales que trabajan con animales para prevenir la introducción, el desarrollo y la propagación de las enfermedades transmisibles de los animales hacía, desde y entre una población animal. Las medidas de bioprotección adoptadas deben ser suficientemente flexibles, adaptarse al tipo de producción y a las especies o categorías de animales en cuestión y tener en cuenta las circunstancias locales y los avances técnicos (…). Aunque la bioprotección puede requerir inversiones iniciales, el resultado de reducción de las enfermedades de los animales debería constituir un incentivo para los operadores.»

Podemos diferenciar dos tipos de bioseguridad (Esquema 1):

  • Bioseguridad interna: El establecimiento de medidas que impidan la difusión de enfermedades dentro de una explotación.
  • Bioseguridad externa: El establecimiento de medidas que impidan la entrada/salida de enfermedades en/de una explotación.

 

Esquema 1. Tipos de bioseguridad que se pueden dar en las explotaciones. http://www.revistaganaderia.com/v_portal/inc/clicklink.asp?t=1&cod=26577&c=1

SI QUIEREN SABER MÁS SOBRE ESTE TEMA, LES INVITAMOS A INSCRIBIRSE EN El SIGUIENTE MÓDULO DE FORMACIÓN, titulado “Bioseguridad en granjas de ganado vacuno

https://formacion.grupoasis.com/curso/1218-bioseguridad-granjas-vacuno/

Santiago Vega García

Catedrático en Sanidad Animal – Facultad de Veterinaria. Universidad CEU Cardenal Herrera. Valencia.

Diplomado en Salud Pública, y Académico correspondiente de la Real Academia de Medicina de la Comunidad Valenciana, de la Academia de Farmacia de la Comunitat Valenciana y de la Academia de Veterinaria de la Región de Murcia

 

 

Sigue avanzando el brote de Influenza Aviar, IAAP, H5N8

Tal y como ya se comentó en ÁGORA TRIBUNA de la semana pasada, el brote de Influenza Aviar altamente patógena, H5N8, sigue avanzando por diversas zonas del Mundo. Se sospecha que las aves silvestres son las que están propagando la enfermedad.

Así el virus de la influenza aviar H5N8 también avanza en Asia, con un nuevo brote en la prefectura japonesa de Kagawa. El mismo llevará al sacrificio de 850.000 pollos en dos granjas avícolas en la ciudad de Mitoyo. Se trataría, según la información facilitada por la agencia Reuters del sexto y séptimo casos de gripe aviar en la prefectura occidental de Kagawa, teniendo como consecuencia el mayor sacrificio que se ha realizado al mismo tiempo desde que se encontró el primer brote de gripe aviar del país hace más de dos años.

Paralelamente en Europa la mencionada Influenza Aviar también sigue avanzando. Por esta razón miles de animales se han sacrificado durante la última semana por toda Europa.

Como ya se comentó oportunamente en esta Tribuna, Dinamarca detectó a principios de noviembre gripe aviar en varias aves silvestres muertas en diferentes localidades desde la frontera con Alemania hasta el norte de la península de Jutlandia. Tras ello, esta semana el país ha anunciado un brote en una granja cercana a Randers que llevará al sacrificio de 25.000 gallinas, según han anunciado las autoridades danesas.

Por su parte, Alemania ha notificado la detección de nuevos brotes en varias granjas del distrito de Rostock, en el estado oriental de Mecklemburgo – Ante – Pomerania, durante esta semana, lo que ha llevado al ministro de Agricultura de Mecklenburgo-Pomerania Occidental, el señor  Till Backhaus, a hacer un llamamiento a los avicultores del país para que tomen medidas preventivas: “Desafortunadamente, ha ocurrido lo que hemos temido durante semanas: estamos lidiando con una epidemia activa en todo el país. Cuatro de los seis condados están ahora afectados por la influenza aviar”. Ante ello, el país podría verse obligado a sacrificar hasta 70.000 aves de corral.

Finalmente, Francia ha sido el penúltimo Estado de la Unión Europea (U.E. – 27) en anunciar la presencia de este virus en su región (el último ha sido Suecia, que ha detectado un foco). Después de un primer brote de influenza aviar altamente patógena detectado en Córcega, el pasado 16 de noviembre, la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (ANSES) ha confirmado un nuevo brote en una tienda de mascotas en Yvelines, en el área metropolitana de París. Después de haberse sacrificado todos los animales implicados se ha establecido, en las dos ubicaciones citadas, las correspondientes zonas de protección y vigilancia alrededor de las mismas.

Importante mencionar que hasta el momento, el subtipo de virus de IAAP mayoritariamente detectado ha sido el mencionado H5N8 que ha producido 252 focos hasta la fecha. Ell número de focos de IAAP detectados, debidos a otros subtipos identificados, ha sido muchísimo menor: de 4 focos por H5N1 en Países Bajos, 4 focos por H5N5 en Alemania y 1 foco por H5N5 en Dinamarca.

Ante esta situación, crecientemente alarmante, nuestro Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha insistido de nuevo en la ineludible necesidad de reforzar las medidas de bioseguridad en las explotaciones avícolas, especialmente aquellas medidas destinadas a evitar el contacto directo e indirecto con aves silvestres, así como reforzar la vigilancia pasiva tanto en las explotaciones avícolas como en las aves silvestres, notificando a los servicios veterinarios oficiales cualquier sospecha de enfermedad de forma inmediata.