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Caperucita roja

 

Resultado de la “visita” del lobo en la granja de Villalonso

 

Desconozco el sentimiento que hubo en el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, cuando, casi al mismo tiempo en que se planteaba la inclusión del lobo en el listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, supieron de un ataque de lobos en el pueblo de Villalonso,  en la granja de ovino perteneciente a los hermanos Marcos

Me imagino que la señora Ministra se enteró de que los lobos produjeron la muerte de 59 ovejas, pero  ¿sabe que Villalonso es un pueblo que está a 66 km de Valladolid, y que no es un enclave perdido en la sierra, ni una zona lobera?

Permítaseme, en el ámbito que nos ocupa, formular una serie de preguntas a los responsables ministeriales del mencionado planteamiento:

¿Saben en el Ministerio para La Transición Ecológica y El Reto Demográfico que, cuando los lobos entran en una granja, las muertes no son más que una parte del problema y que son mucho más importantes las pérdidas por abortos que se producen en cascada y el estrés generado en estos animales atacados, que permanece durante largo tiempo, originando una muy significativa disminución de la producción láctea y de la tasa de fecundidad?

¿Saben que si la explotación no tiene un seguro específico contra ataques por los lobos no cobra por los destrozos originados y que, aun teniéndole, las pérdidas reales son más de cinco veces superior a lo que abona el seguro?

¿Saben lo que tardan los ganaderos en recibir el importe del seguro y que la póliza del seguro,  la subirán para el siguiente año por dar un parte?

¿Saben cómo se han sentido estos cuatro hermanos, dueños de la granja referida, cuando al llegar a la granja antes del amanecer, se encontraron con esta matanza y que, cuando ya bien de noche, se fueron a casa, seguían con el miedo en el cuerpo? ¿Cuánto vale este sufrimiento humano?

¿Saben que cada vez es más frecuente ver, en muchas zonas de Zamora, lobos a plena luz del día y que lo mismo sucede en otras provincias del noroeste peninsular?

¿Saben que la ganadería es la actividad económica que más población fija en el medio rural, y que  lo que pomposamente se recoge como Reto Demográfico, es imposible de darle solución, si no se mantienen las ganaderías en los pueblos?

¿Saben que le va a ser difícil la mejora ecológica con los pueblos despoblados y sin ganadería extensiva que pueda mantener el ecosistema?

¿Saben que los ganaderos son los principales interesados en la protección de sus animales y en su bienestar y que con decisiones legislativas como ésta, se sienten completamente desprotegidos y abandonados a su suerte por dirigentes “urbanitas” que no conocen ni lo más básico del trabajo diario en estas ganaderías?

¿Saben que para  mantener el ecosistema y la biodiversidad hoy es más necesario que nunca mantener el número de ganaderos, que cada vez son menos?

En las comarcas que ocupa y coloniza, el lobo, las razas autóctonas están en vías de desaparición.

Que se multipliquen las organizaciones ecologistas, no significa que el lobo esté en peligro de extinción, más bien al contrario, existen datos objetivos que sostienen que, en el noroeste peninsular, la población del lobo se ha multiplicado por ocho en los últimos años.

Responsables en el citado Ministerio ¿quién va a pagar todos los imprescindibles cerramientos adecuados, todos los mastines necesarios y cuando, aún así, se produzcan los ataques de los lobos, quién va a sufragar todo el daño causado? o ¿van ustedes a obligar a los ganaderos a tener que acudir a los Tribunales para que les reconozcan sus derechos y se les resarza de los daños producidos por las malas decisiones tomadas por la Administración?

¿De qué sirve todo el trabajo que se está haciendo en lo referido al Bienestar Animal en las explotaciones de ovejas, cuando se quiere permitir que el lobo lo destruya?

A Caperucita Roja la engañó el lobo. No se dejen engañar ustedes y no adopten decisiones que lo que único que van a conseguir es contribuir a la generación de una España más vacía y sin futuro para nuestros ganaderos.

Francisco Martínez Sanmiguel
Veterinario especialista en ovino y abogado

 

Importancia de los prefabricados en las construcciones ganaderas (1)

 

El futuro de las naves ganaderas está cada vez más ligado, en su diseño,  al alto grado de industrialización y de especialización de la ganadería.  Por esta razón, actualmente cualquier explotación ganadera requiere y en el futuro también lo va a requerir, de un alto nivel de mecanización y  de automatización e, incluso, de robotización.

España está inmersa en un mundo globalizado donde el coste de producción en la ganadería es fundamental para poder hacer frente a  países dónde el coste de la mano de obra es menos oneroso que en nuestro caso y, a pesar de ello, poder ser competitivos.

Sólo se podrá  competir a partir de la tecnificación de nuestras granjas ganaderas y con el personal necesario,  que  deberá estar altamente cualificado y, paralelamente, estar bien remunerado. Bajo estas premisas se obtendrá un mayor nivel de especialización del trabajo y, por lo tanto, se podrá conseguir un mayor rendimiento en nuestras explotaciones  pecuarias; es decir, de esta forma, en nuestras granjas, será posible producir más a menor coste partiendo, como se ha indicado, de unas adecuadas mecanización, automatización y especialización.

Formando parte de esta especialización, la tendencia en estos últimos años ha sido construir naves ganaderas prefabricadas. Las razones son la rapidez de ejecución de la obra así como la aparición y adaptación de empresas del sector, para poder afrontar la construcción de naves prefabricadas tipo “llave en mano”, es decir incluyendo en ellas todos los aspectos constructivos ,así  como de equipamiento interior.

Esta especialización se ha dado principalmente en dos tipos de ganadería industrial:

-En la producción avícola: aves de puesta y sus diferentes opciones de alojamiento;  aves reproductoras y producción de carne: pollo/pavo

-En la producción porcina: Cerdas madres para producción de lechones; cebo especializado,  transición especializada y ciclo cerrado completo

En el resto de las especies ganaderas también se realizan construcciones prefabricadas, aunque con una menor especialización en función del tipo de ganadería a la que se dediquen, teniendo en cuenta su menor importancia a nivel de su producción industrial ganadera.

Formando parte de la filosofía de las naves “llave en mano”, en el caso de las naves prefabricadas, el granjero-ganadero debe tener suficiente criterio o bien contar con un buen asesoramiento técnico neutral, para poder juzgar y valorar adecuadamente las ofertas disponibles, considerando y partiendo de las exigencias que va a tener su nueva nave.

También debe considerar objetivamente sus capacidades técnicas para poder llevar a cabo correctamente el control de los automatismos que le oferten, así como para poder asimilar la complejidad de su manejo.

Un aspecto absolutamente fundamental de las naves prefabricadas es el aislamiento de la envolvente total de la nave, considerando los cerramientos, cubierta, ventanas y puertas.

En este asentido las aves son quizás de los animales más delicados. Además tienen un ciclo de vida más corto por lo que se controla mucho más cada ciclo productivo. Las actuales granjas avícolas tienen muchas similitudes con las granjas porcinas. En efecto, suelen ser naves de baja altura y donde el aislamiento térmico es fundamental.

El bienestar animal y el gasto energético son dos variables que  van a incidir de forma significativa en los costes de producción y en la rentabilidad del negocio. Para  ello es fundamental partir de una buena construcción del edificio, bien aislado y sin puentes térmicos.

Respecto a la construcción de las naves prefabricadas, existen dos opciones básicas como veremos en la II parte de este trabajo.

Ramón Moreno Chueca
Ingeniero Agrónomo y Técnico Medio-Ambiental
 ramonchueca5@hotmail.com  

Cómo ve Irlanda el futuro de la carne de vacuno

 

 

La actualidad nos está demostrando, más que nunca,  que es muy difícil predecir el futuro.  Sin duda nos hemos dado cuenta, por las malas, de que hay muchos factores fuera de nuestro control, que pueden afectarlo…

Basándonos en los datos que conocemos y partiendo de la base de que no se produzca en el futuro nada demasiado inesperado, creo que todas las tendencias apuntan a una menor demanda y a una baja en el consumo de carne de vacuno en los mercados del primer mundo (en ellos se comerá menos carne pero los consumidores querrán tener una experiencia satisfactoria cuando lo hagan,  amén de unas mayores exigencias y garantías). Paralelamente creemos que habrá un crecimiento del mencionado consumo en Asia, África y Oriente Medio.

Y no debe minusvalorarse aquí el hecho de que la COVID-19 impactará, está impactando ya, en esta demanda y en su evolución, que dependerá de los resultados de la vacuna, del acceso a ella en muchos países y de la recuperación de la economía.

Los consumidores consideran la carne de vacuno como cara.  Yo creo que es un error. En mi caso, en casa, el día que comemos pollo, gasto más que el día que comemos vacuno.   El precio por kg es menor, pero tengo que comprar el doble de cantidad. También gasto más el día que comemos pescado, aunque sea congelado.

En el momento actual, un gran porcentaje de consumidores no nos sentimos seguros en cuanto a nuestros ingresos, los cuales, en un gran número de casos, se han visto reducidos o, incluso, eliminados. Por ello, nos vemos obligados a ajustar el gasto a lo que consideramos más esencial y básico.

Con este contexto de partida, la Unión Europea (U.E. – 27) estima, a nivel mundial y para el periodo 2020 – 2030, un crecimiento medio anual del consumo de carne del 1,1 por 100.  Pero, en el caso concreto de la Unión Europea pronostica, para el periodo mencionado, una caída anual del consumo per cápita de un 1,6 por 100, debido en parte a la reducción del censo ganadero por motivos de sostenibilidad.

En concreto, la producción de  vacuno se prevé pueda caer, entre los años 2020 y 2030, un 8 por 100 (600,000 t) con una reducción del censo, para el año 2030, del orden de 2,2 millones de cabezas (-7 por 100). Esta reducción afectará especialmente a la cabaña de vacas nodrizas en razón de su falta de rentabilidad y competitividad vs grandes productores como, por ejemplo, Brasil, EE.UU. o Argentina.

Las caídas en la oferta podrían conllevar una ligera subida de los precios lo que tampoco ayudaría a incrementar el consumo.  En la Unión Europea se espera una caída, en lo que se refiere al consumo de carne de vacuno, del orden de un 10 por 100, lo que equivale a un 1 kg por persona/año (lo que significaría un consumo de 9,7 kg/persona/año en el año 2030).

Otros factores que sabemos que están impactando en el sector y que podrían ir a más son, entre otros, los siguientes:

  • Acuerdos comerciales/ homogeneización de estándares.
  • Medidas proteccionistas….
  • Cambio climático – Escasez de agua – Huella de carbono en producción y transporte.
  • Lobbies animalistas.
  • Miedo al mal uso de antibióticos.
  • Dieta: reducción de grasas animales.
  • Nuevas fuentes de proteínas: insectos.
  • Nuevas formas de compra: comercio electrónico: la carne es un producto que gusta ver y elegir.
  • Sustitutos vegetales con aspectos de carne.
  • Carne generada en base laboratorial.

Para no mencionar aquí las alarmas alimentarias o las crisis en la salud animal, que puedan cambiar por completo el panorama internacional, como está siendo el caso de la Peste Porcina Africana en China y en Oriente.

Por otra parte, en lo que se refiere a las nombradas mayores exigencias, deben considerarse, como mínimo, las siguientes:

  • Sostenibilidad: Control emisiones, uso del agua, retirada de estiércol, biodiversidad.
  • Bienestar Animal.
  • Trazabilidad.
  • Control y garantías uso de antibióticos.

A partir de las consideraciones y reflexiones expuestas trataré, en un próximo artículo, lo que entiende Irlanda por las demandas en la calidad en los productos del ganado vacuno, por parte del nuevo consumidor, del consumidor nacido de las actuales circunstancias.

Cecilia Ruíz Lafuente

Directora para España, Portugal de LATAM Bord Bia

La Renta Agraria en el año 2020 según nuestro Ministerio

La renta agraria en términos corrientes (es decir, estimada en euros corrientes) se sitúo en el año 2020 en España  en 29.123,6 millones de euros. Ello supone, según la segunda estimación del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA),  que ha sido un 4,4 por 100 superior a la del año 2019, De este modo, la renta agraria se eleva una décima en relación al primer cálculo, realizado en diciembre, que se fijaba en los 29.093,4 millones (+4,3 por 100).

En lo que se refiere a los consumos intermedios, su valor global subió un 0,1 por 100, hasta los 23.631 millones de euros. La razón de ello se debe a un incremento del 2 por 100 en el volumen consumido, que en parte fue compensado por una bajada del 1,9 por 100 de los precios. En el conjunto de los insumos utilizados por los agricultores, el informe destaca los descensos en el precio de la energía y de los lubricantes (un 18,8 por 100) y de los fertilizantes (un 6 por 100).

Por su parte, la renta agraria por unidad de trabajo anual (UTA) en el año 2020 (una vez detraído el efecto producido por la inflación) aumentó un 13 por 100, hasta alcanzar los 17.296,8 millones de euros.

Debe destacarse que la renta agraria del pasado año 2020 es la segunda más alta de la serie histórica (que se inicia en el año 1990) y solo es superada por la cifra registrada en el año 2017 (29.152,2 millones de euros).

En este contexto debe señalarse también que el valor de la producción vegetal aumentó un 3,1 por 100 durante el pasado año 2020 respecto del año 2019 mientras que la producción animal creció el pasado año un 1,6 por 100, respecto también del año 2019.

Por sectores, los mayores aumentos de la producción se constataron en los cereales (31,1 por 100), el vino y el mosto (21,5 por 100) y los huevos (15,7 por 100). Por el contrario, los descensos de producción más destacados  correspondieron a los sectores del aceite de oliva (un – 38,8 por 100), del del ovino y caprino (un – 6,7 por 100), y el de la patata (un – 5,1 por 100).

 

El dúo poni-niño

 

Si bien es cierto que nunca es tarde para iniciarse en la equitación, la edad mínima para comenzar esta actividad es la de 4 años. Es cuando se ha adquirido el desarrollo óseo y muscular suficiente como para afrontar este maravilloso deporte. Y es ahí cuando surge la pregunta ¿poni o caballo?

Erróneamente se cree que es mejor comenzar a montar a caballo en lugar de en poni, evidentemente si se trata de un adulto debería ser así, pero si hablamos de niños de 4 años que apenas llegan a calzar los estribos, es diferente. Se cae en el error de pensar que los ponis son ariscos, nerviosos y, en definitiva, menos seguros para un niño.

Pero si montamos a un niño de esta edad en un caballo, la percepción que va a experimentar es equiparable a la que tendría un adulto si montase un elefante. La sensación de capacidad de control que el niño va a tener sobre el poni resulta idónea para su tamaño a diferencia de la que tendría en un caballo.

Los ponis son fantásticos compañeros para los niños y como todo ser vivo de pequeño tamaño, pueden tener tendencia a reaccionar de forma más arisca al sentirse vulnerables frente a la realidad que le rodea.

Pero a la hora de la verdad, los ponis son la opción idónea si se quiere empezar a montar desde pequeño. Existen 4 categorías de ponis según la altura de los mismos, los ponis A, B C Y D, este último alcanza 1,55m a la cruz, a partir de la cual se clasifica como caballo, es decir el poni constituirá nuestro compañero durante toda la niñez y gran parte de nuestra juventud, hasta que nuestro tamaño corporal o nuestra edad en caso de competir nos lo permita.

Los jinetes que aprenden a montar en poni suelen ser más hábiles que los que han montado desde el inicio en un caballo, probablemente no sólo por lo que los ponis enseñan, si no por el hecho de que al ser más manejable para él, el trabajo haya sido más productivo.

La equitación supone para los niños un fantástico deporte, dado que además de un ejercicio físico muy completo, requiere una responsabilidad importante, pues no estamos hablando de una raqueta de tenis que dejas tirada en una esquina; estamos hablando de un animal, que el niño debe asear, limpiar y cuidar aparte de montarlo, después de lo cual deberá recoger y colocar el material, dejar al poni en su box, etc.

Esta interacción creará un binomio inseparable e inolvidable para ambos. Además, el pequeño jinete estará rodeado de otros jinetes, por lo que no sólo hará un estupendo amigo. Todo esto en un ambiente que propicia el contacto con la naturaleza, fomenta el ejercicio al aire libre y, sobre todo, la comunicación y el respeto por los animales y los demás jinetes.

Muchos niños se pasan horas en la hípica aparte de su hora de clase, viendo y cepillando ponis y caballos, ayudando al profesor en las clases, sacando al poni del box a comer hierba… toda una tarde de felicidad y diversión aseguradas.

En definitiva, el poni no solo es el mejor amigo de nuestros jóvenes jinetes, si no unos grandes profesores y maestros, de la equitación y de la vida.

Ángeles Melgar Bautista

Ingeniero agrónomo
Técnico deportivo de equitación y amazona

Navarra limitará el tamaño de sus explotaciones ganaderas

En esta Comunidad Foral, su Gobierno ha iniciado ya el proceso de modificación de la Ley Foral de Sanidad Animal con el fin de evitar la creación de explotaciones pecuarias de elevadas dimensiones (las mal llamadas “macro – granjas”). El objetivo es poner límites al tamaño máximo de las explotaciones ganaderas en razón, según se argumenta, de los potenciales riesgos epidemiológicos derivados de la alta concentración de animales.

El anuncio lo formuló la consejera de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, doña Itziar Gómez, en una comisión parlamentaria en la que intervino para valorar las últimas sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) que reconocen el derecho de la empresa Valle de Odieta a ampliar su granja de Caparroso.

Según manifestó la señora consejera, “es necesario blindar el territorio frente al modelo de explotación de las macro – granjas por el impacto social, económico, medioambiental y sanitario que generan”, consecuencias que pueden ser graves e irreparables no solo para el sector sino también para el medio ambiente y el desarrollo rural y territorial”.

Por ello, puso de manifiesto que el departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente ha incluido en el plan normativo del 2021 la modificación de la Ley Foral de Sanidad Animal de Navarra a través de la cual abordarán, entre otras cuestiones, la regulación del tamaño de las explotaciones cuando esté directamente vinculado a la reducción de riesgos epidemiológicos.

Situación de las explotaciones de vacas nodrizas

 

Las explotaciones nacionales de vacas nodrizas producen, bajo condiciones casi ecológicas, terneros que son amamantados por las madres y destetados con 5-10 meses de edad y 200-300 kg de peso vivo que posteriormente son cebados en estabulación con forrajes, cereales y leguminosas hasta los 550 kg los machos 450 kg las hembras.

Tradicionalmente, tales explotaciones han utilizado como madres a vacas autóctonas de las razas Retinta, Avileña y Morucha en la Dehesa y Rubia Gallega, Asturiana y Pirenaica en la España húmeda, las de Dehesa en cruzamiento industrial con toros Limusin o Charoles y las de la España húmeda, más productivas que las de Dehesa, generalmente, en pureza.

Los cebaderos de terneros pasteros no incardinados en las explotaciones de nodrizas exigen a los ganaderos animales de calidad, competitivos para el cebo, con excelentes crecimiento diario, conversión del pienso, rendimiento canal, elevado porcentaje de piezas nobles y buena calidad organoléptica de la carne, aspectos a los que responden bien las razas de la España húmeda, pero no las de Dehesa, por lo que en este amplio ecosistema las madres autóctonas están en franca regresión, mientras que las vacas cruzadas (Charoles o Limusin x Autóctonas) y las Limusin, más conformadas, a cuya explotación han tenido que recurrir los ganaderos, han experimentado un auge inusitado.

La explotación de estas vacas, con mayor formato corporal, se está traduciendo en un incremento de los costes de amortización del ganado, alimentación suplementaria, mano de obra y sanidad y en un aumento de la mortinatalidad de terneros. Si al incremento de los costes se une la bajada del 15-20 por 100 del precio del ternero pastero, acontecido en el último año, fácilmente podrá comprenderse la situación económica límite de las explotaciones de nodrizas de la Dehesa con mano de obra asalariada, explotaciones que desaparecerían si no fuera por las subvenciones de la Unión Europea (UE – 27).

De otra parte, la retracción del consumo de carne de vacuno ligada, entre otros factores, al Coronavirus y sus consecuencias (caída del turismo y de la vida social) y a la propaganda abyecta relacionada con las nuevas ideologías culinarias y medioambientales (veganismo, activismo animalista, ecologismo mal entendido) se está convirtiendo en un grave problema para las explotaciones de vacas nodrizas y de cebo de terneros.

Así, el consumo interno de carne de vacuno puede que en 2020 se haya situado en 11 kg por habitante y año y, según datos oficiales, las exportaciones en el primer semestre de 2020 han supuesto 347 millones de euros, casi un 5 por 100 menos que en 2019. Esta reducción de la demanda nacional e internacional está bajando los precios del ternero cebado hasta valores que no rentabilizan el cebo (antes 4 €/kg canal, ahora 3,25-3,30 €/kg). Las cuentas del labrador son bien sencillas si ejemplarizamos el cebo del ternero macho: valor ternero destetado (720 €), alimentación (350-400 €), otros gastos (80 €), total entre 1.150 y 1.200 €. Ingresos del ternero con 320 kg canal alrededor de 1200 €. Resultado: situación límite; sólo los extraordinariamente competitivos sobrevivirán.

Ante esta situación la Administración debería controlar la “pseudo – noticias” de incidencia económica negativa sobre la España vaciada, y los medios de comunicación tendrían que aprender algo sobre agricultura y ganadería para no agredir, sin mala intención, al mundo rural, mientras que la producción de carne de vacuno generada actualmente bajo bienestar animal, trazabilidad y seguridad sanitaria y alimentaria debería involucrarse en aumentar el consumo luchando contra la “pseudo – propaganda” adversa y buscando nuevos mercados (Asia Oriental, países árabes, Canadá, etc.) ofreciendo siempre calidad.

Argimiro Daza

Dr. Ingeniero Agrónomo
Catedrático jubilado de la E.T.S.I.A.A.B.
Catedrático Emérito de Producciones Animales de la UPM

 

Dermatitis digital: un enfoque innovador para su control

 

 

La Dermatitis Digital (DD), también conocida como Enfermedad de Mortellaro, comúnmente asociada con la infección por Treponema spp., es ampliamente reconocida entre investigadores y defensores de la industria como la lesión infecciosa de las pezuñas de mayor prevalencia a nivel mundial.

Es una enfermedad podal altamente contagiosa, caracterizándose por la presencia de lesiones ulcerativas y necróticas que se asocian frecuentemente con cojeras. Las lesiones asociadas con DD se clasifican utilizando el sistema de puntuación de estados M, donde M0 indica un estado sano del talón y M4 indica lesiones crónicas.

Los tratamientos actuales que utilizan antimicrobianos o baños de pies químicos tienen sus inconvenientes, a menudo son ineficaces y raras veces curan completamente las lesiones por DD. Teniendo en cuenta la complejidad de la enfermedad, para alcanzar un control eficaz de DD es necesario un enfoque ligeramente más elaborado que el habitual, a través de la integración de acciones preventivas. De este modo, comprender las funciones de la respuesta inmune innata y de la modulación inflamatoria durante el proceso patogénico de la DD ayuda a identificar nuevas estrategias para su control en las ganaderías.

Una forma de proporcionar una respuesta inmune ágil y eficiente, evitando el progreso de las lesiones pódales, es la suplementación en la dieta con aditivos funcionales de origen fitogénico (De este modo, el uso de un complemento nutricional a base de extractos de plantas ha demostrado ser una estrategia prometedora para la gestión de la DD. Estas sustancias actúan estimulando las defensas naturales de los animales frente a las espiroquetas, reduciendo la inflamación y modelando la evolución cíclica de las lesiones, característica de la enfermedad. Con un programa intensivo de control que incorpore un buen manejo de herramientas nutricionales como esta, es posible obtener una disminución considerable de la prevalencia de DD en las explotaciones.

Esta alternativa se ha utilizado en muchos países de Europa y ha demostrado resultados muy positivos, como se pudo observar en un trabajo académico conducido por la Universidad de Liège, Bélgica, publicado en el Congreso Europeo de Buiatría de 2019.

En este estudio se llevó a cabo un seguimiento de las cojeras asociadas a DD en 3 granjas (N=180) durante 6 meses de uso del complemento nutricional. Los resultados demostraron una evolución favorable de los casos, sobre todo a partir de los 3 meses de prueba, con la regresión de las lesiones, seguida de la reducción de la prevalencia de DD.  Esto indica que este planteamiento ayuda a mejorar la respuesta inmunitaria e inflamatoria de los animales, contribuyendo, por consiguiente, a controlar la progresión de las lesiones.

En conclusión, un plan de control basado en el uso de aditivos naturales asociado con un programa integral de prevención, podría aplicarse en ganaderías convencionales u orgánicas para ayudar a gestionar el impacto de la DD en ganado lechero con una alta prevalencia de la enfermedad.

Además, es una alternativa viable y fácil de usar incorporándola directamente a la dieta y presenta otras ventajas atractivas para el sector, ya que, como pienso complementario, su uso no requiere prescripción veterinaria y no hay tiempo de espera, siendo una herramienta segura para los animales, los consumidores y el medio ambiente.

Rafael Pedroso Betarelli

Veterinario, Doctor en ciencias veterinarias;
Responsable técnico de nutrición y
salud animal en INFAVET S.L.

Un minuto

 

 

Hace un año me encontraba organizando una jornada sobre desarrollo rural para el mes de abril  cuando mi compañera de trabajo me preguntó si iba a seguir adelante con dichos preparativos viendo la dimensión que iba alcanzando la Covid en la lejana China. Yo, en un alarde de visión de futuro que debiera recogerse en todos los tratados de prospectiva, le respondí tajantemente: “No pienso dedicarle ni un sólo minuto al virus ese”. Lo que sigue, ya lo conocen, puesto que lo sufren y padecen al igual que el resto de los mortales.

Ahora, un año después, nos encontramos surfeando la tercera ola, ¡y las que te rondaré, morena!, con la salud traspuesta, el alma encogida y el bolsillo deshilachado y aunque, la afección tanto sanitaria como laboral o económica va por barrios, lo cierto es que todos, tenemos el ánimo tocado y no son pocos quienes muestran síntomas depresivos y los hay que incluso con grandes problemas para concitar el sueño. Algunos recurren a tomar medicamentos, los hay que se hartan contando ovejitas y acaban frente a la pantalla del móvil y/o del televisor, pero yo les aconsejaría, echando mano de la sabiduría de nuestras abuelas, que antes de acostarse se bebiesen un buen vaso de leche caliente (por cierto, he dicho leche y no bebida vegetal) y, ¡voila!, santo remedio.

Impulsar nuevos momentos de consumo de leche no es una cuestión menor puesto que el consumo de leche ha ido descendiendo notablemente las últimas décadas si bien conviene destacar que estos tres últimos años, se ha logrado frenar la cuesta abajo e incluso, si miramos a los datos hasta octubre de 2020, podríamos hablar de un incremento del 7,2% en el consumo de leche líquida, un 4,9% en leches fermentadas (yogur) y un 14,5% en el consumo de quesos.

Todos estos datos y otros muchos más quedan recogidos en el Informe ministerial de Coyuntura del sector vacuno de leche donde observamos como la producción láctea estatal crece progresivamente pero lentamente de 7.120.581 t. en 2018 a 7.221.934 t. en 2019 (un 1,4% más)  y si nos fijamos en los datos de noviembre de 2020, año aún por cerrar, la producción sube en un 2,4% con respecto al  año anterior. Ambos crecimientos, el de 2019-2018 y el de 2020-2019, son algo superiores a los crecimientos de producción que se han dado en el conjunto de la Unión Europea. Por otra parte, si bajamos la mirada a las comunidades autónomas, destaca Galicia con un 39% de leche producida, Castilla y León con un 13%, Cataluña con un 10%, Asturias 8%, Andalucía 8% y las más cercanas Euskadi con un 2% y Navarra con un 3%. La distribución de la producción se mantiene estable si bien Galicia gana un 1% mientras Cataluña, Euskadi y Navarra pierden un punto porcentual.

Por otra parte, aunque para la gente bregada en el sector no es nada nuevo, quisiera destacar la diferencia existente en cuanto a los productos lácteos a los que se destina la leche y así, mientras en el Estado español, los cinco primeros productos son la leche líquida de consumo directo (42%), el queso de vaca (17%), la nata de consumo directo (13%), las leches acidificadas o yogures (13%) y la mantequilla (9%) en el conjunto de la UE, los cinco primeros productos son el queso (40%), la mantequilla (22%), la leche líquida (13%), la nata (9%) y la leche desnatada en polvo (6%).

Los censos ganaderos se mantienen estables e incluso un poco a la baja, con 829.881 vacas en ordeño y 271.344 novillas pero lo que desciende, tan fuerte como constantemente, es el número de ganaderos y así tenemos un descenso del 6% con respecto al año anterior quedando apenas 12.000 ganaderos que comparándolos con los 17.796 ganaderos de 2015, podemos concluir que sólo en estos últimos 5 años han abandonado el sector productor un 31,8%.

Esa bajada, en mi opinión, no es casual y tiene una única e impepinable explicación como es la falta de rentabilidad de las explotaciones dados los bajos, miserables diría yo, precios que perciben esa gente que trabaja de sol a sol, hace fuertes y constantes inversiones para estar al día y que, desgraciadamente, ven como  además son tratados como delincuentes por la gestión de los purines, por las emisiones de gases de efecto invernadero producidos por sus vacas y por las condiciones de bienestar animal para como decía antes, acabar percibiendo un precio medio, no lo digo yo sino el Ministerio de 0,33 céntimos de euro / litro y observar finalmente que la mayor parte de la leche es vendida al consumidor como si fuese un alimento sin valor alguno a precios que rondan los 60-65 céntimos, eliminando así, el valor a repartir en el conjunto de la cadena.

No es cuestión de echarse los trastos a la cabeza entre los diferentes eslabones de la cadena alimentaria. Soy consciente quién se lleva la peor parte y los mayores sufrimientos entre esos eslabones pero creo, dado que hay industrias y cadenas de distribución que incluso pierden dinero con la leche líquida, que ha llegado el momento de que todos juntos se planten a las puertas del Ministerio y planteen la cuestión sin tapujos, tal y como es, una verdadera tragedia ganadera que puede llevar, en pocos años, a la desaparición del sector ganadero estatal.

Estos días, por cierto, en el transcurso de las comparecencias en el Congreso con motivo de la tramitación de la Ley de la Cadena Alimentaria, no un mindundi como este humilde juntaletras si no todo un director general de cooperativas agroalimentarias de España como Agustín Herrero ilustró a sus señorías sobre cómo y quién fija el precio final (PVP) de la leche y con ello, consecuentemente, el precio que perciben los ganaderos. Por cierto, para que vea usted a lo que me refiero cuando hablo sobre alimentación “low cost”, el señor Herrero desveló que, según un informe oficial, todavía por publicar, sobre los costes en la cadena láctea, se llega a fijar los 0,75 céntimos como el PVP mínimo para que todos y cada uno de los eslabones cubran sus costes de producción.

Le ruego que piense, al menos un minuto, esta pregunta: ¿cree que el precio que paga usted por la leche cubre los costes de producción?. Espero, ansiosamente, su respuesta (xiraola@gmail.com).

Xabier Iraola Agirrezabala

Editor en Kanpolibrean
Blog sobre la granja y el mundo alimentario

 

La exportación de ganado vivo irlandés

La semana Bord Bia lideró con éxito el Seminario sobre la Exportación de Ganado Vivo,  con el objetivo de informar  a todos los involucrados en este sector acerca de la situación del mercado, de los cambios en  los requisitos técnicos y de manejo, de la legislación, de la logística y de otros factores que, globalmente, afectan a este sector.

A pesar de las dificultades que ha presentado el año 2020, el valor total de las exportaciones de ganado vacuno irlandés  aumentó en un 20 por 100 a pesar de la caída en un 9 por 100 del número de cabezas exportadas, cifradas en 266.153 (casi 30.000 animales menos que en el año 2019).

En la siguiente tabla se dan los datos correspondientes a los años 2019 y 2020:

Fuente: Bord Bia, con datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Marina.

 

España, a pesar de haber importado un 11 por 100 menos,  sigue siendo el primer destino, con 81.280 cabezas.  Curiosamente, la mayor caída se produjo en los mamones menores de 80 kgs, con un cambio en la demanda hacia mamones de cruces cárnicos (sobre todo Angus) vs a los mamones frisones.  Por otro lado aumentaron algo -en 1,000 cabezas- las exportaciones de ganado mayor y cayeron ligeramente las de pasteros.

 

Es muy notable la caída de exportación hacia los Países Bajos (-42 por 100) y son resaltables el incremento  hacia Irlanda del Norte, causados en el primer caso, principalmente por el descenso en la demanda de ternera blanca debido a la Covid y por los preparativos para el cambio de escenario causado por el Brexit, en el segundo.

Bord Bia, Teagasc, la ICBF y el Ministerio de Agricultura irlandés siguen aunando esfuerzos para mejorar las aptitudes de los mamones irlandeses para su finalización en el mercado Español.