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Bioseguridad en las granjas de vacuno: ¿hay que tomarla en serio?

El sector vacuno es estratégico para nuestro país, no sólo desde el punto de vista económico, como segundo sector en importancia por su contribución a la producción ganadera en más de 6 000 millones de euros incluyendo a los subsectores cárnico y lácteo, sino también desde la perspectiva medioambiental y social, por su papel en el mantenimiento del territorio, en la fijación de población y en la generación de empleo en las zonas rurales. Si algo caracteriza a este sector, es su marcada diversidad tanto en lo que a producciones se refiere como variabilidad de sistemas productivos con características propias y necesidades y condicionantes diferentes.

No obstante, esta diversidad de modelos productivos comparte su permanente evolución y su capacidad de superar nuevos retos año tras año, derivados de múltiples circunstancias como puedan ser la necesidad de adaptación a nuevos requerimientos legislativos o al propio devenir de los mercados y la cambiante coyuntura nacional o internacional.

Precisamente, en estos momentos las granjas de vacuno afrontan los nuevos desafíos en materia de sanidad animal, en particular en lo que se refiere a bioseguridad, y de los compromisos adquiridos en cuestiones medioambientales y cambio climático, atendiendo además a las demandas de los consumidores tanto en estos ámbitos como en lo que se refiere al bienestar animal.

La mayoría de las enfermedades tienen un impacto negativo en la productividad, el uso de medicamentos y el bienestar de los animales y por lo tanto también en la economía del agricultor.

A nivel mundial, la forma en que la industria de producción animal hace frente a las enfermedades infecciosas está cambiando. El uso (excesivo) de antimicrobianos está en debate y se convierte en una práctica estándar implementar planes exhaustivos de bioseguridad en las granjas para evitar la entrada y propagación de microorganismos patógenos, ha aumentado la conciencia de las implicaciones beneficiosas de un buen plan de bioseguridad. La bioseguridad se ha convertido en uno de los pilares sobre los que se sustenta la rentabilidad de una explotación de vacuno. Disponer de un buen plan de prevención, que potencie la salud y el bienestar del ganado y que garantice la calidad y trazabilidad del producto final, es necesario para mejorar la productividad de las granjas de vacuno.

Concepto de Bioseguridad. Tipos de bioseguridad

La nueva Ley de Sanidad Animal Europea publicada a finales de 2015 (Reglamento (UE) 2016/429 del Parlamento europeo y del Consejo de 9 de marzo de 2016), se refiere a la bioprotección (bioseguridad) como:

«Una de las principales herramientas de prevención que tienen a su disposición los operadores y otros profesionales que trabajan con animales para prevenir la introducción, el desarrollo y la propagación de las enfermedades transmisibles de los animales hacía, desde y entre una población animal. Las medidas de bioprotección adoptadas deben ser suficientemente flexibles, adaptarse al tipo de producción y a las especies o categorías de animales en cuestión y tener en cuenta las circunstancias locales y los avances técnicos (…). Aunque la bioprotección puede requerir inversiones iniciales, el resultado de reducción de las enfermedades de los animales debería constituir un incentivo para los operadores.»

Podemos diferenciar dos tipos de bioseguridad (Esquema 1):

  • Bioseguridad interna: El establecimiento de medidas que impidan la difusión de enfermedades dentro de una explotación.
  • Bioseguridad externa: El establecimiento de medidas que impidan la entrada/salida de enfermedades en/de una explotación.

 

Esquema 1. Tipos de bioseguridad que se pueden dar en las explotaciones. http://www.revistaganaderia.com/v_portal/inc/clicklink.asp?t=1&cod=26577&c=1

SI QUIEREN SABER MÁS SOBRE ESTE TEMA, LES INVITAMOS A INSCRIBIRSE EN El SIGUIENTE MÓDULO DE FORMACIÓN, titulado “Bioseguridad en granjas de ganado vacuno

https://formacion.grupoasis.com/curso/1218-bioseguridad-granjas-vacuno/

Santiago Vega García

Catedrático en Sanidad Animal – Facultad de Veterinaria. Universidad CEU Cardenal Herrera. Valencia.

Diplomado en Salud Pública, y Académico correspondiente de la Real Academia de Medicina de la Comunidad Valenciana, de la Academia de Farmacia de la Comunitat Valenciana y de la Academia de Veterinaria de la Región de Murcia

 

 

La primera carnicería vegana

Fabló el ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha: “no son molinos, amigo Sancho, que son gigantes…”

Como tantas veces lo he puesto manifiesto, en estos últimos años,  en la Unión Europea (U.E. – 27) hay una cuestión que se ha vuelto recurrente en estos últimos años; me refiero a la falta de lógica y de coherencia, en alguna de las realidades que en ella tienen lugar y que afectan directamente al mundo de la proteína animal.

Parece como si estas cuestiones, especialmente en el Norte de la U.E.( con  el beneplácito de Bruselas), se están multiplicando con la misma facilidad que los peces de mis acuarios (lo que, por cierto, me genera un realmente notable problema de sobrepoblación, porque las tiendas dedicadas a la venta de mascotas y sus productos, ya no me los aceptan en aras a un doble tema de bioseguridad y de bienestar animal y todos mis amigos y conocidos “aptos para ser embaucados” ya les tengo saturados de peceras y de peces).

Pero entro en una cuestión, desde mi punto de vista, incoherente y carente de toda lógica, pero importante cara al futuro para la producción animal, que deseo comentar en la presente nota.

Creo que, por una parte, estaremos todos de acuerdo que por CARNICERÍA se entiende (o se ha entendido hasta ahora, desde tiempos inmemoriales) aquella tienda, establecimiento o puesto, en el que se vende carne, por ejemplo, porcina, bovina, ovina, caprina, cunícola o caballar, si bien en ella no se suelen vender despojos.

Por otra parte, creo que también todos coincidiremos en que el veganismo es la actitud perfectamente respetable de ciertas personas que se caracteriza por rechazar cualquier alimento o artículo de consumo que tenga un origen animal. Por lo tanto, una PERSONA VEGANA es aquella que no come ningún producto de origen animal; consecuentemente  evita la carne, el pescado, los huevos, las leches y los productos lácteos, la manteca, la gelatina y también la miel; paralelamente, no hace uso de ningún producto derivado de los animales como pueden ser, por ejemplo, la lana, la seda o el cuero.

Siendo esto así (y lo es) no me queda duda alguna los conceptos de carnicería y de vegano son antagónicos (el término antagónico proviene del griego y significa que uno se opone al otro; dicho de otra manera, que son contrarios u opuestos).

Llegados a este punto, nos encontramos con que en Londres ha abierto la primera CARNICERÍA VEGANA, para que luego dudemos del pragmatismo de los ingleses (entendiendo aquí por pragmatismo la subordinación de los ideales a la eficacia y, sobre todo, a la utilidad).

La misma se encuentra ubicada en el barrio de Islington de Londres y se rotula como Rudy’s Vegan Butcher constituyendo la primera tienda exclusivamente de productos veganos artesanales; se anuncia como una fuente de oferta alternativa a los productos cárnicos tradicionales en base a poner a disposición del público productos respetuosas con los animales.

Y aquí viene lo más destacado de esta iniciativa; en el “día mundial del veganismo” decenas de personas esperaron durante horas frente al establecimiento para  poder ser  de las primeras en probar los productos el día de la inauguración y, en sólo un día, se agotaron todas las existencias de la tienda física y de las ventas online (no hace falta indicar que Amazon ya se ha apuntado también a este carro).

Según la página WEB de esta autodenominada “carnicería vegana”, se quiere caracterizar por ofrecer productos de alta calidad y de manufactura artesanal basados en plantas y en materias primas no de origen animal saludables, sin aceites refinados, con el objetivo de ofrecer los mejores y más sanos alimentos, como una alternativa altamente cualificada a los alimentos basados en la proteína de origen animal.

No estoy seguro de que seamos conscientes de hacia donde está derivando realmente el “consumidor tipo” de la Unión Europea, pero a  mí, como zootecnista y carnívoro técnicamente convencido, es un tema que me preocupa y mucho.

Pero, como dice aquel viejo adagio: “de aquellos polvos, vienen estos lodos” y me siento, ante todas estas incongruencias y realidades carentes de lógica, igual que don Quijote cuando, a lomos de Rocinante, bramaba; “non fuyades, cobardes y viles criaturas, que un solo caballero es el que os acomete”, pero, no se olvide, no eran gigantes; eran molinos.

Carlos Buxadé Carbó.
Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito.
Universidad Politécnica de Madrid
Universidad Alfonso X el Sabio

 

El Ayuntamiento de Barcelona y la carne

Soy de la opinión y lo he manifestado en multitud de oportunidades, que sería muy de  desear, en todos los sentidos, que las personas que medran u optan por medrar, profesionalmente,  en el ámbito público, amén de detentar una formación adecuada para el cargo que ostentan o al que optan, obligatoriamente tuvieran que aprobar un seminario basado en el viejo refrán que dice “zapatero a tus zapatos”.

Viene a colación esta introducción a mi colaboración de hoy en el presente boletín en razón de que pretendo comentar una butade (entendida como una actuación supuestamente destacada e ingeniosa, con el objetivo de impresionar). Me refiero a la butade del Ayuntamiento de Barcelona que osa lograr redecir la actual presencia de proteína animal (especialmente de   carne) en los menús escolares de su zona de influencia.

Por si alguien no lo sabe o se le ha olvidado, pongo en negro sobre blanco que, a principios del presente, año, el mencionado ayuntamiento y la ASPB (Agència de Salut Pública de Barcelona) formularon la “primera Declaración de Emergencia Climática de Barcelona”.

En este marco y poco tiempo después, hablando en términos zootécnicos, parieron, sin duda tras una gestación que debió ser realmente larga y complicada, una nueva propuesta de menús escolares. En ella la “decisión estrella” era la de reducir, en los menús escolares, el consumo de proteína animal, de carne, y aumentar el de proteína vegetal (según el ayuntamiento, en Barcelona, más del 75 por 100 de los niños con edades comprendidas entre los 3 y 4 años consumen semanalmente demasiada carne).

Oficialmente se han fundamentado en que las recomendaciones de organismos especializados, como la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) y la Agencia Internacional del Cáncer (IARC), son las de limitar la presencia de proteína animal (huevos, carne y/o pescado)  a tres días a la semana. Obviamente, son recomendaciones generalistas.

 Es verdad, pero según los datos oficiales  publicados por el MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación), el consumo de carne y de elaborados cárnicos de la población española se sitúan actualmente en un 50 por 100 y un 30 por 100, respectivamente, por debajo de los establecidos como “consumos altos y desaconsejados” por la mencionada IARC.

Por otra parte y muy lamentablemente (de ahí mi recomendación de la asistencia obligatoria y aprovechada al mencionado seminario), los generadores de la mencionada butade no han tenido en cuenta al parecer el alto valor nutricional de la carne (fuente de proteínas de muy elevado valor biológico, además altamente biodisponibles y conteniendo aminoácidos esenciales, que no están presentes en las proteínas vegetales). Por esta razón, la ingesta de carne es absolutamente fundamental en las etapas infantil y adolescente; etapas caracterizadas, salvo muy contadas excepciones, por un gran desgaste físico e intelectual.

De lo que se debe tratar, también en los menús escolares, es de proporcionar diariamente a los niños y a los chicos una dieta saludable, variada y equilibrada, que responda a las recomendaciones formuladas por los expertos (subrayo, expertos). Estas dietas deben ser paralelamente, también adecuadas a la edad y al estilo de vida de los mismos; por lo que, hablando en términos generales, la proteína animal y especialmente la carne son, insisto, absolutamente fundamentales.

Y, aprovechando que “el Pisuerga pasa por Valladolid”, la ASPB aduce en su argumentación “razones medioambientales” (el cambio climático, claro) y se permite concluir, obviamente sin ninguna evidencia científica (como no podía ser de otra forma), que reducir la presencia de proteína animal al en los menús escolares a tres días a la semana supondría reducir en un 23 por 100 las emisiones de GEI (Gases Efecto Invernadero). Con esta afirmación y de una forma tan burda como falsa, la Agència aprovecha para otorgar un protagonismo negativo a la producción animal (sic).

Pero, en lo que tampoco ha incidido el Ayuntamiento de Barcelona en su butade (porque probablemente por ignorancia) es que, según varios organismos internacionales, entre ellos la FAO, el desperdicio alimentario global viene a suponer entre el 10 y el 12 por 100 de las emisiones de GEI en el Mundo (y en algunas zonas del I Mundo puede llegar suponer el 20 por 100). Evidentemente, en este tema si se debería haber incidido.

Como les exponía on – line el sábado pasado a mis alumnos de un MBA: “la ignorancia es muy atrevida y sí en nuestro país los pazguatos volaran tendríamos realmente muy serias dificultades para ver el sol”.

Tal cual.

Carlos Buxadé Carbó.
Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito.
Universidad Politécnica de Madrid
Universidad Alfonso X el Sabio

Pascual crea una nueva categoría láctea con el lanzamiento de ‘Leche Salud’

Pascual ha presentado ‘Leche Salud’, una nueva gama de leche de Bienestar Animal enriquecida con vitaminas A, D, B6, B9 y B12 y minerales como el zinc y el selenio, importantes para el cuidado del sistema inmunitario. Así, ‘Leche Salud’ nace con la ambición de convertirse en la cuarta categoría dentro del segmento de leches funcionales. De este modo, la compañía refuerza su apuesta por el cuidado y el bienestar de las personas y por revalorizar el mercado lácteo español.

El sistema inmunitario es cada vez más relevante para la población, concretamente el 74% de las personas mayores de 35 años están muy ​preocupadas por tener un ​sistema inmunitario fuerte. El sistema inmunitario es el encargado de defender a nuestro organismo de las infecciones o sustancias extrañas. Está formado por una red compleja de células, tejidos y órganos que trabajan en conjunto en los diferentes niveles de defensa. La nutrición en general y algunos nutrientes en particular, juegan un papel importante en el desarrollo y mantenimiento normal del sistema inmunitario.

Observando las carencias de vitaminas y minerales, unido al análisis pormenorizado de las Ingestas Recomendadas para la población española de cada uno de ellos, Pascual ha implementado un completo estudio nutricional para crear una gama de leche con un gran equilibrio de nutrientes que ayuden a mejorar la calidad de la dieta. Gracias al I+D+i alimentario se ha desarrollado específicamente una leche para ayudar a nuestro sistema inmunitario.

 

APLICADOS

Como el hámster en la rueda de su jaula ando yo con mis temáticas habituales. Vuelta va y vuelta viene, a toda mecha, pero sin avanzar. Al menos, no lo que yo quisiera. Así, tal y como les informaba hace un par de semanas, el Parlamento Europeo celebró recientemente una votación en pleno donde además de otras muchas cuestiones votó, más allá de su importancia, que la tiene, sobre la posibilidad de que determinados productos vegetales puedan ser etiquetados con términos cárnicos y lácteos.

Pues bien, el Parlamento Europeo decidió dar la espalda al sector ganadero y, al mismo tiempo, impulsar los intereses de grandes empresas, incluso cárnicas, que mirando más por su cotización que por el bien del consumidor, al permitir que productos vegetales puedan ser etiquetados como hamburguesas, salchichas, steak, … Los europarlamentarios que han votado esta opción, en el caso del Estado Español los de Podemos, EHbildu, IU y ERC, deben ser conscientes que con su voto, además de dar una patada al sector ganadero, han facilitado que empresas cuya estrategia consiste en emular la textura, apariencia, sabor y aroma de la carne real a través de altos niveles de procesamiento y con añadidos tan naturales y saludables como hasta una veintena de ingredientes, colorantes, extractos y conservantes vegetales, se salgan con la suya.

Es el mundo al revés y como bien resume mi amigo Ignacio López García-Asenjo, auténtico ministro de asuntos exteriores en Asaja, “si las llaman hamburguesas, si parecen hamburguesas, si saben a hamburguesas, si se venden donde las hamburguesas. ¿no será que lo que les apetece es comerse una hamburguesa?”. Lo fastidioso del tema es que los promotores de semejante engaño lo venden como algo natural y saludable que elaboran en bien del consumidor final pero lo realmente triste es que haya habido alguien en Bruselas que les ha comprado la mercancía engañosa.

Por otra parte y viniendo al escenario estatal, igualmente fastidioso y preocupante está resultando, al menos para el sector ganadero de la Cornisa Cantábrica, el proyecto de Real Decreto para la nutrición sostenible en los suelos agrarios impulsado por el ministerio agrario dirigido por el ministro, nuevamente valenciano, Luis Planas.

Dicho RD pretende, al menos teóricamente, dar respuesta una Directiva europea que fija los porcentajes de reducción de emisiones nacionales de ciertos contaminantes atmosféricos y en lo que respecta al amoniaco plantea una reducción del 30% para el año 2030 y asimismo, responde a la estrategia “De la granja a la mesa” que establece como meta reducir, al menos, a la mitad las pérdidas de nutrientes, sin deteriorar la fertilidad del suelo.

El dichoso proyecto de RD contempla todo un procedimiento que, a pesar de que la simplificación de la política agraria sigue siendo uno de los objetivos (inalcanzable al parecer) de toda reforma agraria que se precie,  incrementa notablemente la burocracia puesto que parte de un análisis previo de las tierras (con el coste económico que ello conlleva), plantea la necesidad de contar con un asesoramiento técnico profesionalizado y para más inri, en lo que se refiere a la aplicación de abonos orgánicos (estiércol y purin principalmente), introduce una serie de impedimentos que parece toda una invitación formal para que el ganadero, más que utilizar el estiércol y purin generado en su propia explotación, recurra a abonos inorgánicos con todo lo que ello supone.

Por todo ello, todas las organizaciones agropecuarias de la cornisa cantábrica se han posicionado claramente en contra de dicho proyecto y con el propósito de adecuarlo a la realidad orográfica (zona montañosa de fuertes pendientes), climatológica (altas precipitaciones y fuerte humedad), estructurales (minifundismo y diseminado), sociales, etc. y lograr que las instituciones, con el Ministerio al frente, asuma el valor fertilizante del estiércol, que es prioritario fomentar el uso del estiércol es como fertilizante orgánico de proximidad y evitar, en la medida de lo posible, el uso de fertilizantes inorgánicos. ¿Sabía usted que para la fabricación de los fertilizantes inorgánicos se emite un 3% de gases de efecto invernadero?

El sector ganadero tiene en su propia cuadra la solución al objetivo de mejorar la fertilidad del suelo fijado por la Unión Europea. Déjense pues de poner trabas y es más, al contrario, incentiven, incluso con ayudas y/o incentivos fiscales, el uso de estos fertilizantes orgánicos de proximidad.

No obstante, más allá del uso de los fertilizantes en sí, creo que es conveniente apuntar, en línea con las organizaciones cantábricas de ASAJA, que la prohibición general del uso del método de abanico, plato y cañón para aplicar el purín puede ser una estocada mortal para el sector ganadero de montaña, especialmente para su sector lácteo, conllevando todo ello la progresiva desaparición de explotaciones y con ello, impepinablemente, la deslocalización de la producción lechera desde la Cornisa a zonas llanas de la meseta a la que, desgraciadamente, le seguirán el traslado de cooperativas e industrias transformadoras.

A lo dicho, señores del Ministerio, ¡aplíquense!

Xabier Iraola Agirrezabala

Editor en Kanpolibrean.
Blog sobre la granja y el mundo alimentario

Provacuno continúa con la internacionalización

A pesar de toda la problemática que sigue generando en España la COVID – 19, PROVACUNO, la Interprofesional de la Carne de Vacuno de España, mantiene la actividad de promoción internacional en terceros países. La interprofesional, forzada por las circunstancias, ha reajustado su plan de internacionalización a través de las nuevas tecnologías digitales para continuar su actividad comercial entre empresas e importadores y proseguir con la estrategia de promoción en el exterior marcada por la interprofesional.

Además de seguir trabajando en la apertura de nuevos mercados, la estrategia de internacionalización tiene dos objetivos muy definidos; por una parte,  consolidar los mercados en los que nuestros productos ya están presentes y, por otra, aumentar las ventas en aquellos de reciente apertura o de menor penetración. La internacionalización de nuestros productos se ha convertido en un eje prioritario de la política del sector del vacuno español para poder diversificar la oferta, aumentar las producciones y mejorar la rentabilidad comercial de todo el sector.

De esta manera, y a pesar de las limitaciones derivadas de la crisis del COVID 19, se mantienen programadas actividades de promoción y contacto comercial en países como Japón, Filipinas y Emiratos Árabes Unidos, durante todo el mes de noviembre.

En particular, del 4 al 6 de noviembre se han programado encuentros B2B online con agentes comerciales de Japón, dando continuidad a las actividades coordinadas junto con ICEX para la presentación de nuestros productos en el país nipón, iniciadas con la celebración de un seminario informativo sobre la carne de vacuno en Tokio, el pasado 27 de octubre, al que asistieron cerca de 60 compradores del país asiático.

De igual manera, se confirma la celebración de una feria virtual que tendrá como protagonista a Emiratos Árabes Unidos, donde está prevista la participación de más de 50 compradores de los Emiratos, que podrán disponer de información sobre nuestros productos y sus características. Esta feria virtual está prevista del 9 al 11 de noviembre. Esta acción se encuentra integrada dentro de la estrategia del Plan What a Wonderful European Beef, proyecto que está cofinanciado por la Unión Europea para promocionar nuestra carne de vacuno.

Finalmente, se está organizando un encuentro B2B virtual con compradores filipinos, país de reciente apertura para la carne de vacuno de España, que pretende convertirse en una primera toma de contacto entre nuestras empresas exportadoras y los distribuidores filipinos. El país asiático se consolida como territorio de enorme interés para nuestras exportaciones por su demanda actual, tanto en calidad como en volumen, posicionándolo como un país de oportunidades.

 

Castilla La Mancha: los veterinarios y el Bienestar Animal (BA)

La nueva Ley 7/2020, de Bienestar, Protección y Defensa de los Animales de Castilla-La Mancha, que entrará en vigor en marzo de 2021, reconoce la figura del veterinario como el único profesional que cumple con los conocimientos y experiencia necesaria para establecer las condiciones adecuadas de bienestar animal.

Según ha manifestado doña Sonia Gutiérrez, jefa de Sección Socio – laboral del Colegio Oficial de Veterinarios de Toledo, evitará una parte del intrusismo “en muchas de las materias y facetas que desarrollamos los veterinarios y que, con relación al bienestar animal, se ha recrudecido en las últimas décadas con aquellos que aseguran conocer las mejores condiciones para los animales sin saber siquiera la etología de los animales ni la terminología de la ciencia en cuestión”.

Según doña Sonia, “solo asegurando la sanidad y el bienestar animal se puede garantizar el de las personas”, que subraya que “es la profesión veterinaria la que debe liderar, por su conocimiento en la materia, y siempre bajo el concepto One Health, una sola salud, las acciones dirigidas a mejorar el bienestar, así como concienciar sobre su importancia y sus fundamentos éticos y científicos”.

Paralelamente la nueva Ley establece el conocido como ‘sacrificio cero’ en los centros de acogida, de mantenimiento y de fomento de animales. Esta figura conlleva el hecho de que exclusivamente se permite en ellos el sacrificio de animales por razones sanitarias, de seguridad del personal y de los animales o por estar afectados de una  enfermedad zoonósica sin tratamiento ni aislamiento, posibles.

En cuanto al apartado referente a animales abandonados y perdidos, continúa siendo competencia de las administraciones locales la recogida y acogida de estos animales, pero se exige una mayor responsabilidad por parte de los ayuntamientos, que estarán obligados a realizar un estudio con habitantes, censo de animales de compañía y domésticos y número de animales recogidos en los últimos tres años. Además, el personal que trabaje en los ayuntamientos o en las concesiones realizadas para esta actividad deberá estar habilitado con el certificado correspondiente de competencia.

 

Deformidades angulares

Las deformidades angulares son una de las principales patologías ortopédicas en los potros, junto con las deformidades flexurales (las veremos en la próxima entrega).

El potro presenta una desviación de la extremidad en el plano frontal. Estas deformidades pueden verse tanto en extremidades anteriores como posteriores y pueden ser unilateral o bilateral. Cierto grado de desviación (menos de 5°) es normal en los potros al nacimiento, que se irá corrigiendo con la edad.

La desviación a la que estamos haciendo referencia puede ser hacia lateral, denominándose valgo (Fig.1); o hacia medial, tomando el nombre de varo. Esta deformidad puede presentarse a partir del carpo, menudillo o tarso, siendo las deformidades desde el carpo hacia distal, las más frecuentes. Esta patología puede ser congénita (las vemos desde el mismo momento del crecimiento) o adquirida (se desarrollan a lo largo del crecimiento). 

Entre las causas perinatales podemos citar: 

  • Inmadurez de las estructuras óseas en el momento del parto.
  • Osificación incompleta de los huesos del tarso o carpo.
  • Fallo intrínseco en el desarrollo de las fisis o cartílago de crecimiento.
  • laxitud de las estructuras periarticulares. 
  • Osificación intrauterina aberrante.
  • Placentitis, enfermedades metabólicas severas.
  • Infestaciones parasitarias, o cólicos de la yegua durante la gestación. 

Los factores que influyen en el crecimiento son: 

  • Desequilibrio en la dieta. 
  • Toxicidad por zinc o deficiencia de cobre. 
  • Ejercicio excesivo o traumas que provocan fracturas epifisarias. 

En cuanto al diagnóstico, es muy sencillo. Consiste en un examen físico del potrillo, en estación (observación, palpación y manipulación) y en movimiento, prestando especial atención a las extremidades. Una vez hecho el examen del potro, pasaremos a realizarle radiografías de la extremidad desviada. En las radiografías (Fig.2) podremos medir el ángulo de desviación, que, junto con la edad del potro, son fundamentales para decantarnos por un tratamiento conservador o por uno quirúrgico.

La edad mínima recomendada a la que empezar a tratar son los 15 días de edad. Un factor importante que influirá también en la decisión de un tratamiento u otro es la articulación afectada. La edad a la que cierran las fisis es diferente si se trata del menudillo (6 meses), el carpo (20-24 meses) o el tarso (17-24 meses). Lo que significa que tendremos que actuar con mayor rapidez si la desviación es a nivel del menudillo que si lo es a nivel del carpo. En cualquier caso, e idealmente, debemos intentar que el potro esté corregido o en vías de corrección a los 6 meses de edad.

Veamos en una tabla las opciones de tratamiento en base a la desviación:

DESVIACIÓN (grados) TRATAMIENTO
0-3 Ninguno (esperar a ver la evolución)
4-6 Limado cascos / herraje ortopédico / ondas de choque
7-10 Cirugía (elevación del periostio)
≥ 11 Cirugía (elevación del periostio + puenteo transfisario)

El limado de cascos consiste en rebajar el lado que no se desgasta debido a la desviación. En el caso del valgo será el lateral y en el caso del varo, la parte medial.

El herraje ortopédico consiste en poner unas herraduras con una extensión en medial (si valgo) o en lateral (si varo). Fig.3

Se puede acompañar el tratamiento conservador con el uso de vendajes y férulas, con el fin de ayudar a la alineación de la extremidad. Fig.4

La elevación del periostio estimula el crecimiento epifisario. En el caso del valgo, se hará la cirugía en lateral y en el varo, en medial.

El puenteo transfisario retarda el crecimiento epifisario. Si es valgo, se hace en medial y si es varo, en lateral.

En base a la edad y los grados de desviación, elegiremos uno o varios de los tratamientos anteriores simultáneamente.

El pronóstico será mejor cuanto antes podamos intervenir y más lejos se esté del cierre de las fisis de la articulación afectada. 

 

Fig.1 Potro con carpo valgo

Fig.4: Potro en proceso de corrección (limado, herraje ortopédico y férulas)

                                                 

                                                                     

 Fig. 2: RX potro con desviación angular

 

 Fig 3. Herradura con extensiones

 

Rosana Domingo Ortiz
Profesora Universidad – Medicina y Cirugía Animal
Universidad CEU Cardenal Herrera
C/ Tirant lo Blanc, 7. 46115 Alfara del Patriarca – Valencia
Tel. 96 136 90 00 – 66121
www.uchceu.es

 

Una dolorosa derrota para ciertos productos cárnicos 

 

Fue Einstein quien dijo: dos cosas son infinitas: la estupidez humana y el universo; y no estoy seguro de lo segundo.

En este contexto, enmarcamos la decisión del Parlamento Europeo que hace un par de días votó en contra de limitar las denominaciones «hamburguesa», «salchicha», «filete», «escalope» y «Burger» a los productos cárnicos. 

De haberse aprobado, hubiera obligado a negociar con los Estados miembros modificar los nombres de los sucedáneos de origen vegetal. La enmienda 165 (en la postura del Parlamento Europeo sobre la reforma de la Política Agrícola Común) ha sido rechazada.

Esta decisión supone, incuestionablemente, una victoria para todos los ecologistas y una gran derrota para el sector de la carne«, dijo el eurodiputado, don Francisco Guerreiro, de la Izquierda Unitaria. El nombre de esos productos vegetales es, desde hace un tiempo, un tema candente. 

La posibilidad de limitar las denominaciones de la hamburguesa y de la salchicha a los alimentos fabricados con carne había generado un encendido debate en las últimas semanas entre el lobby del sector cárnico y las organizaciones ecologistas. 

Según una encuesta realizada por la organización de consumidores BEUC en 2019 a ciudadanos de once países de la UE, la mayoría de los europeos no están preocupados por los nombres que se utilicen para designar las hamburguesas o salchichas de origen vegetal.

El 42,4 por 100 de los entrevistados cree que las denominaciones tradicionales (carne, salchicha, etc.) deberían permitirse siempre que los productos estén claramente etiquetados como vegetarianos, el 26,2 por 100 no ve ningún problema en utilizar esas denominaciones y el 20,4 por 100 sostiene que estas denominaciones no deberían estar autorizadas. 

No obstante y afortunadamente, la Eurocámara sí aprobó otra enmienda para impedir, negar, el uso de referencias como «del tipo», «estilo» o «alternativa» para comparar productos no lácteos a los lácteos. Ello afectará directamente a productos como la leche de soja o de almendra.

En el mismo asunto, el Tribunal de Justicia de la UE ya concluyó hace unos años que no se puede hablar de leche, nata, mantequilla, queso y yogur para productos no derivados de la leche pero la enmienda va más allá y busca impedir este tipo de referencias comparativas para asemejarlos a los lácteos tradicionales.

Tocar hueso

En nuestra casa, la verdad sea dicha, no somos muy imaginativos e innovadores en lo que a cocina se refiere. Yo, lo reconozco aquí en privado aunque lo niegue en público, soy un inútil total de la cocina y por ello, esa responsabilidad, y van unas cuantas, recae sobre las espaldas de mi mujer que, esto sí lo reconozco públicamente, tiene una muy buena mano en las tareas culinarias aunque si tengo que ser sincero, tampoco lo tenía muy complicado, al no tener más que seguir la senda de su madre, mi querida suegra, que dejó a la altura del barro a la mismísima Marquesa de Parabere.

El miércoles de la semana pasada, por cierto, innovamos durante la cena metiéndonos unas salchichas entre pecho y espalda. Ya sé que no es nada como para tirar cohetes pero la cuestión es que en nuestra familia era algo nuevo y, además, les informo que dichas salchichas, 100% de carne de vacuno, además de exquisitas son el resultado conjunto de unos 300 ganaderos vascos reunidos en la cooperativa Harakai – Urkaiko que comercializan su producción bajo la marca Baserria KM 0. 

Saco la salchicha a colación porque esta semana próxima el plenario del Parlamento Europeo votará  los tres reglamentos de la reforma de la PAC y en uno de ellos, el relativo al etiquetado de los alimentos, se someterá a votación el informe elaborado por el eurodiputado francés Eric Andrieu, perteneciente al grupo socialista.

El informe largo y farragoso aborda un porrón de enmiendas pero son dos las que están provocando un mayor movimiento en el seno del Europarlamento porque, al parecer, dichas enmiendas, utilizando la expresión que le viene como anillo al dedo, “tocan hueso” en la economía, mejor dicho, en la avaricia de algunas empresas.

La enmienda 165, relativa al indebido uso de algunos términos cárnicos, y la enmienda 171, algo similar con respecto a los términos cárnicos, han provocado extrañas alianzas donde empresas cárnicas se nos presentan como compañeros de cama junto a empresas de base vegetal que trabajan tanto bebidas como comidas que, obviamente, pretenden presentar como lácteo o cárnico aquello que no es más, por muy sabroso que sea, que una bebida o preparado vegetal.

Como decía, las grandes empresas europeas, con su potente y eficaz lobby comunitario, ejercen presión sobre los europarlamentarios para que permitan utilizar expresiones como “hamburguesa, salchicha, steak” por una parte y “yogur style, alternativa al queso, sustituto de la mantequilla” y como imaginará, frente a lo que no es más que una calculada y sigilosa estrategia de apoderarse del buen nombre de las bebidas y productos lácteos y de los productos cárnicos ganado por su buen trabajo a lo largo de la historia, el lobby empresarial citado es capaz de convencerles que, además, lo hacen para aumentar la transparencia del etiquetado alimentario y, en definitiva, en bien del consumidor.

Poderoso don dinero pasillea por la sede del Parlamento Europeo como Pedro por su casa, con el maletín lleno de promesas y aunque las primeras reacciones de los eurodiputados más cercanos a la temática agroalimentaria no hacen temer que el lobby se salga con la suya, mucho me temo que siempre habrá algún eurodiputado que le tiemble las piernas o, lo que es peor, que lo hará conscientemente, creyendo que así apoya a los agricultores, pero sin caer en la cuenta que con su posicionamiento, lo que es bien patente es que dará la espalda al sector ganadero.

El sector ganadero lo tiene meridianamente claro y muestra de ello es la campaña impulsada por numerosas organizaciones europeas, destacando sobremanera la organización agraria COPA-COGECA que integra en su seno a la casi totalidad de organizaciones agrarias europeas y al conjunto del movimiento cooperativo agrario europeo.

La campaña de comunicación «ceci n’est pas un steak» (esto no es un filete) plantea cuestiones fundamentales sobre la información al consumidor, nuestro patrimonio cultural y el poder del marketing moderno, que mezcla alegremente los intereses y valores de las grandes empresas. En dicho manifiesto, los agricultores europeos dejan bien a las claras que les interesa tanto producir proteínas vegetales como animales y que no se oponen a la producción de proteínas vegetales para productos veganos. No obstante, siguiendo con los argumentos del COPA-COGECA, “las imitaciones vegetales que tienden a copiar las denominaciones y las características de los productos cárnicos y lácteos deberían elaborar su propia estrategia, intensificar su esfuerzo creativo y en lugar de invertir en actividades de lobby, estas empresas deberían desarrollar nuevos conceptos de marketing, con miras a obtener el reconocimiento de los consumidores y a resolver la paradoja fundamental de la industria de las imitaciones vegetales”. 

O sea, concluyendo. Esto no es un filete. Esto es tocar hueso.

Xabier Iraola Agirrezabala

Editor en Kanpolibrean.
Blog sobre la granja y el mundo alimentario