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El ganado extensivo y las últimas grandes nevadas

La gran cantidad de nieve caída últimamente en numerosas zonas ganaderas de muchas regiones de la Península Ibérica dificultó, en los primeros días, el acceso a las fincas donde se ubica el ganado con el problema que ello ha supuesto para poder proporcionar el alimento (así, por ejemplo, en la Comunidad de Madrid se tuvo que llevarse a cabo una operación para alimentar, a través del helicóptero del Grupo Especial de Rescate en Altura (GERA), a 400 vacunos de una explotación ganadera de la localidad de Colmenar Viejo aislados por la nieve, precisamente tras el paso del temporal Filomena).

No obstante, gracias al trabajo en muchas de estas zonas de las administraciones y de la colaboración de decenas de agricultores y ganaderos en la limpieza de caminos y carreteras, muchos ganaderos pudieron llegar a las naves y alimentar a sus animales. Paralelamente, el temporal ha provocado también el derrumbe de naves ganaderas y agrícolas debido al peso de la nieve en los tejados complicando aún más la situación.

Una vez pasados esos primeros días, el problema se está agravando debido a la gran cantidad de nieve que cubre los pastos y a las bajas temperaturas que siguen reinando que impiden en amplias zonas el deshielo y, por lo tanto, el acceso del ganado a la alimentación natural. Además, los ganaderos han mostrado su preocupación ante los posibles efectos que las heladas van a tener sobre pastos y hierbas de invierno. En este sentido, la imposibilidad de acceder a los pastos por el temporal hace obligatoria la alimentación a base de pienso, con el consiguiente perjuicio económico para los ganaderos.

En este contexto, Asaja Castilla la Mancha está estudiando posibles medidas para paliar esta situación que agrava la crisis del sector ganadero muy afectado también por las consecuencias de la pandemia. Además, la organización agraria ha alertado sobre el riesgo de desaparición de la ganadería extensiva que cada vez encuentra más dificultades para su supervivencia.

La problemática de la fauna salvaje en Cataluña

Desde el sindicato JARC (Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya) se ha remitido una carta  al señor  Marc Costa, director de los Agentes Rurales y responsable de Fauna de la Generalitat de Cataluña, solicitando una reunión para tratar las plagas de fauna salvaje que destrozan los cultivos.

En la misma se solicita que esté presente el señor de Ferran de Noguera, director de los Servicios Territoriales de Lleida, dado que en estos momentos la situación es muy grave en el territorio comprendido entre Agramunt, Ossó de Sió, Artesa de Segre, Camarasa, Balaguer, Tàrrega, Guissona, Ponts, Tornabous y Pallargues, así como en Alcarràs, y otros municipios del Segrià y cercanías.

Según se ha publicado en AGROINFORMACIÓN, el  cultivo más afectado actualmente es el cereal, que se encuentra en un estadio productivo joven. En algunos casos las pérdidas afectan hasta el 90 por 100 de la producción. La proliferación de poblaciones de conejos en estos términos municipales leridanos es superior a los 50 conejos/km², motivo por el cual la organización considera que se tiene que considerar como emergencia cinegética.

El JARC hace extensiva su petición a todos los territorios catalanes que sufren las consecuencias de poblaciones descontroladas de fauna salvaje. La alta densidad de población de especies como las palomas torcaces en el Llobregat, o los jabalíes en diferentes puntos de Cataluña, producen grandes afectaciones en fincas de cultivo, huerta y frutales. Los jabalíes representan, además, una amenaza para la bioseguridad de las granjas porcinas, como transmisores de la Peste Porcina Africana (PPA).

Como es bien sabido la actual situación sanitaria impone una serie de restricciones que está afectando muy seriamente a la actividad cinegética. Por esta causa el JARC solicita que la caza sea considerada como actividad esencial, por el papel que juega en el mantenimiento de territorio y el equilibrio de los ecosistemas.

A causa de las actuales restricciones la caza menor solo se puede practicar en el mismo municipio o limítrofe, provocando que en muchas zonas donde no hay suficientes cazadores proliferen algunas especies de fauna salvaje de manera descontrolada. En otras ocasiones, los cazadores no puedan ir a los cotos donde son socios, o prefieren no actuar por no tener clara la normativa.

Por este motivo, el sindicato JARC propone que se permita, mediante justificante responsable, que los cazadores puedan moverse por los municipios que estén incluidos en un coto, acreditando su afiliación al coto en cuestión, aunque no sean limítrofes con su municipio de residencia para ayudar a intentar acabar con las actuales plagas de fauna salvaje.

CESFAC presenta los avances de su Agenda de Sostenibilidad 2030  

Representantes de todos los eslabones de la cadena agroalimentaria han asistido a la presentación de la Agenda de Sostenibilidad 2030 de la Confederación Española de Fabricantes de Alimentos Compuestos Para Animales (CESFAC) en una jornada en formato virtual en la que, además, se han conocido los últimos avances en materia de sostenibilidad y deforestación en Argentina.

Durante la presentación de la Agenda de Sostenibilidad CESFAC 2030, su director general, Jorge de Saja, ha destacado que el objetivo de esta agenda es contribuir a que, en el paradigma de la producción, desde la primera praxis agrícola hasta la transformación final en la alimentación animal, todos los eslabones mejoren sus prácticas de manera sostenible. “Debemos poner en valor que un eslabón importante de la cadena, el sector de la alimentación animal, se plantee un compromiso serio y muy ambicioso en lo que se refiere al suministro sostenible y libre de deforestación de una materia prima estratégica e insustituible como es la soja”, ha destacado el director general de CESFAC.

La agenda se encuentra en estos momentos en fase de definición de prioridades y definición de objetivos respecto al porcentaje de utilización de soja para un abastecimiento sostenible y libre de deforestación en 2030. “No queremos ni imponer ni que nos impongan sistemas de certificación. La experiencia nos demuestra que es muy difícil soportarlo en un producto como la soja, que aporta un valor añadido desde el punto de vista nutricional pero que tiene un coste relativamente bajo. El consumidor tampoco estaría dispuesto a soportar ese sobrecoste. La clave es que todos cambiemos nuestro paradigma para hacer las cosas aún mejor de lo que se hacen hoy día”, ha completado Jorge de Saja.

En la presentación de la Agenda de Sostenibilidad CESFAC 2030 también ha participado Leonor Algarra, Subdirectora General de Medios de Producción Ganadera del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), quien ha recalcado que a los compromisos de sostenibilidad y no deforestación adquiridos a principios de 2020 se han ido aunando una serie de políticas europeas que caminan hacia un objetivo común, que es garantizar una producción alimentaria sostenible desde un punto de vista más amplio: “No sólamente hablamos de deforestación, sino también de impacto medioambiental global de la producción de alimentos. Así es como ha surgido el Green Deal o estrategias como Farm to Fork y las estrategias para luchar contra el cambio climático, todo ello para que en 2050 Europa se convierta en el primer continente climáticamente neutro en emisiones”, ha afirmado Leonor Algarra.

Camino se hace al andar

Mis lectores habituales son conocedores de mi paso por dos colegios, Puente la Reina en Navarra y Alba de Tormes en Salamanca, de una misma orden, los padres del sagrado corazón, popularmente conocidos como Padres Reparadores y en la jerga eclesiástica como los dehonianos, en honor al fundador.

De aquella larga estancia de 6 años en el internado no guardo más que buenos recuerdos aunque les tengo que reconocer que, al menos en los primeros cursos, se me hizo bastante duro aquello de no volver a casa más que en tres ocasiones al año, Navidades, Semana Santa y verano. Particularmente dolorosa me resultaba la Navidad, mejor dicho los previos a la Navidad, cuando lloraba como una Magdalena al escuchar la pegadiza melodía del anuncio turronero con la sensiblera letra de “vuelve, a casa vuelve, vuelve a tu hogar “.

Pues bien, no sé si es por el hondo recuerdo de aquellos anuncios o por el poso religioso adquirido en el colegio, la cuestión es que el espíritu navideño se apoderó de mí y desde hace un montón de años, llevo decorando el árbol del jardín con motivos navideños e iluminándolo, en versión rural del siempre loado Abel Caballero, para alegrar estos días al barrio en su conjunto.

El final de año en que nos encontramos es época de partos en gran parte de los rebaños pastoriles, rebaños que muchos de ellos han pasado el verano en la sierra y que afrontan la temporada de partos en las cuadras ubicadas en el fondo de los valles para una vez alcanzado el mes de mayo, nuevamente volver a subir a los pastos montanos y así, completar el ciclo natural de los rebaños y el ciclo de gestión donde los fondos de valle en invierno-primavera y los pastos montanos de la sierra conforman un todo, inseparable e interdependiente.

Pues bien, en esta época también suelen ser habituales los percances en la montaña y justo en uno de ellos, recientemente, han sido los equipos de emergencias los que tuvieron que acudir al rescate de dos montañeros que se quedaron atrapados por la nieve en la Sierra de Aralar y dada la compleja orografía del paraje, los equipos de rescate utilizaron para ello los accesos que se han habilitado hace poco. Los integrantes de los equipos de rescate hicieron lo correcto, utilizar el camino habilitado para todo tipo de usos, controlados eso sí. Ahora bien, resulta llamativo cuando menos, que demos por bueno, que lo es, la habilitación de caminos para estos usos especiales mientras nos echamos las manos a la cabeza si esos caminos son habilitados para el uso, especial y controlado, de los ganaderos que gestionan el monte. Cuanto más paradójico resulta que sean los montañeros, más allá de lo que hicieron personalmente los afectados por este rescate, quienes utilicen sin reparos esos caminos cuando un numeroso colectivo de grupos locales de montaña salió en tromba contra la construcción y/o habilitación de dichos caminos. Tienen todo el derecho, por supuesto, de utilizar dichos caminos pero convendría recomendarles más empatía con los que reclaman dichos caminos para su vida y trabajo ganadero.

Más aún, cuando en estos momentos hay 17 personas, electos municipales, forales y técnicos varios que están inmersos en un proceso judicial, simple y llanamente, por votar favorablemente a la ejecución de ese camino que tanto perjuicio iba a ocasionar a la madre naturaleza.

Las grandes áreas de pastos de montaña de nuestro territorio, algo extensible creo al resto de territorios de otras latitudes y especialmente en zonas muy queridas por los montañeros vascos como los Picos de Europa, más allá de los que abogan por el rewilding (asalvajamiento), requieren de la gestión humano-animal de los recursos naturales para que sea el ganado quien limpie ´a diente¨ los pastos, los abone al mismo tiempo con sus defecaciones y con ello, va transportando, naturalmente, las semillas de un lado a otro. Para ello, no obstante, el ganadero, siempre minusvalorado cuando no olvidado, requiere de ciertas infraestructuras para su quehacer ganadero y así requiere de chabolas con luz y agua, majadas, abrevaderos, quesería (en el caso de que elabore) pero una infraestructura que requiere, sí o sí, impepinablemente, por mucho que alguno se altere, es el acceso, una vía o una pista, que al parecer es la palabra maldita, para poder acceder en condiciones a su punto de vida y trabajo durante largas temporadas en verano-otoño.

Los accesos son algo inevitable en la sierra de Aralar y en Aizkorri – Aratz, tal y como los son en las montañas de la siempre mitificada Iparralde (País Vasco-francés para los más lejanos) porque resulta incomprensible que aquellos que aluden el modelo de Iparralde como icono de la ganadería extensiva y sostenible sean los mismos que olvidan, premeditadamente quizás, que en Iparralde todas las chabolas de pastores, independientemente de la altura que se encuentren, cuentan con un acceso digno.

Por cierto, hablando de pastores y ganaderos de montaña que practican la siempre alabada ganadería extensiva, no les pillará de sorpresa que esa misma gente, estos pastores y ganaderos de extensivo estén temblando, aparte de enfadadísimos, con la decisión del Gobierno Central, más concretamente del Ministerio de Transición Ecológica, de impulsar el borrador de la Estrategia para la Conservación y Gestión del Lobo en España que propone homogeneizar el estatus de protección de la especie a nivel nacional, incluyendo a todas las poblaciones españolas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, por lo que con ello, además de generalizar la protección de dicha especie, se aumentará y al parecer, se prohibiría la gestión de su población.

Una vez más, me llama clamorosamente la atención que en un alarde de in-coherencia entre el dicho y el hecho, sean aquellos colectivos y partidos que más alaban la ganadería extensiva y de montaña quienes, simultáneamente, se opongan más fervientemente a la ejecución de infraestructuras para el trabajo ganadero y además, sean en gran parte, quienes más apoyan la protección del lobo aunque ello, lamentablemente, sea a costa de los ganaderos extensivos.

Paradójicamente, mientras termino este articulillo, escucho a Rafael cantando ese famoso villancico que dice “El camino que lleva a Belén, baja hasta el valle que la nieve cubrió».

 

Xabier Iraola Agirrezabala

Editor en Kanpolibrean.
Blog sobre la granja y el mundo alimentario

 

ALIMENTOS PARA TODOS

A pesar  de las dificultades impuestas por la pandemia, que han minimizado la movilidad de la población, en los países desarrollados como España, el abastecimiento de alimentos se ha mantenido casi normal. Esto indica que la producción en el campo y las cadenas de distribución ha funcionado bien. No se puede decir lo mismo para algunos de los países en vías de desarrollo.

Momentos difíciles para la economía, después de una primavera favorable, las cosechas de verano superan las previsiones más optimistas, sin que sean suficientes para compensar las disponibilidades de granos-pienso, aunque nuestra ventaja diferencial sea la exportación de frutas y hortalizas.

Es curioso que desde las Administraciones Públicas se congratulen por el aumento de la superficie ‘ecológica’ hasta los 2.35 millones de hectáreas, lo que significa el 9.3% de nuestra superficie agraria útil. Se destaca que España se mantiene como primer productor de la Unión Europea en este ámbito.

Sin embargo, no todo es favorable. Cuando se analizan las producciones que se obtienen con la agricultura ‘ecológica’, se detecta su punto débil. Una bajada de las producciones con respecto a lo que se consigue con una agricultura sostenible respetuosa con el medio ambiente.

La producción media de trigo en secano en España es de 3 610 kg/ha, mientras que para el ‘ecológico’ la producción se reduce a 1 357 kg/ha. Para el maíz en regadío los 11 687 kg/ha de producción media, se reducen hasta solo 8 756 kg/ha. En consecuencia, el aumento de la superficie ‘ecológica’ de la agricultura significa incrementar la superficie cultivada para mantener la producción, con menos espacio para el ‘medio natural’, aunque esto lo tuvieran que hacer los países de fuera de la UE.

La alternativa es la agricultura con mayor nivel de tecnología, lo que no significa más electrónica. En una planta de tomate hay más tecnología que en un iPhone. Gracias a la mejora de la tecnología se ha pasado en cultivos como la remolacha azucarera de producir medio kilogramo de azúcar por metro cuadrado de campo cultivado a más de 2 kilogramos en la misma superficie.

La Naturaleza no da de comer más que a un número de habitantes cazadores-recolectores muy limitado. Agricultura y Ecología son conceptos antagónicos. En el momento que el hombre prehistórico hace un surco en el suelo para colocar una semilla, produce un ‘impacto ambiental’, muy limitado si son pocos los habitantes que ocupan el territorio, pero significativo para alimentar a los cerca de 7 000 millones de habitantes que ahora ocupan la Tierra.

Para algunos agricultores puede ser bueno que miles de personas compren productos ‘ecológicos’, pero es muy importante que los compradores conozcan lo que compran y el impacto ambiental que su cultivo ocasiona.

Si se compran por motivos de salud, es lo mismo que decir que los productos que consume la mayoría de la población son insanos, por lo que había que prohibirlos. Sin embargo, la esperanza de vida de los países desarrollados aumenta continuamente, lo que no sucedía con las técnicas ‘ecológicas’ utilizadas para cultivar hace 100 años.

Nunca tuvimos alimentos más saludables y en cantidades suficientes para cubrir las necesidades de una población en crecimiento exponencial. Lo importante para el futuro es desarrollar una tecnología agrícola que permita producir más utilizando recursos renovables.

Con un cordial saludo,

Luis Márquez Delgado

Dr. Ingeniero Agrónomo

Director Técnico de Agrotécnica

 

Las cuentas del gran capitán Planas y los líos de Teresa Ribera

En razón de su interés y actualidad, nos permitimos traer a esta Tribuna las interesantes opiniones de don Cesar Lumbreras vertidas en su boletín de Agropopular del pasado 31 de octubre.

Dicen así: Luis Planas y sus servicios de propaganda han hecho “las cuentas del Gran Capitán” y están empeñados en vendernos que el presupuesto del Ministerio de Agricultura subirá el año que viene más del 10 por ciento. Si finalmente fuese así, no será porque el Gobierno del que forma parte haya decidido poner más dinero, algo que no sucederá, sino que ese incremento vendrá de Bruselas, porque llegarán más fondos para pagar las ayudas directas y la política de desarrollo rural. Además, cuando han preparado las cuentas, han contabilizado también otros 406 millones de euros correspondientes al Fondo de Recuperación, que está por ver que lleguen definitivamente, porque hay que presentar los planes en Bruselas y nos lo tienen que aprobar, con lo que seguros, seguros, no están.

Si entramos en el dinero que se pone con cargo a lo que en los presupuestos anteriores se llamaba subsector Estado, es decir, lo que aportan aquí, sin encomendarnos a Bruselas, nos encontramos con que desde el Ministerio de Agricultura dicen que habrá 40 millones más para seguros agrarios. Sin embargo, si se lee el proyecto de presupuesto se comprueba que, según el Ministerio de Hacienda, no hay tal incremento, porque esa partida se queda en 256 millones de euros. ¿Quién miente o quién se ha equivocado, Planas o Montero, la ministra de Hacienda? A ver si se aclaran de una vez. Este Gobierno parece la casa de los líos.

Otro lío más y otra pregunta. ¿Recuerdan ustedes que existe un Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y que su titular, Teresa Ribera, tiene rango de vicepresidenta? Pues bien, de momento lo único que había hecho hace ya ocho meses largos había sido crear una Secretaría General para el Reto Demográfico y situar al frente de la misma a la anterior consejera de Agricultura de la Comunidad Valenciana, Elena Cebrián.

Desde entonces, nada más se ha sabido de eso del reto demográfico, hasta esta semana, cuando en la reunión del Consejo de Ministros se cambió a Cebrián y se nombró para ocupar este puesto a Francesc Boya, oriundo de la provincia de Lérida. Al parecer, Ribera y Cebrián no sintonizaban, vamos que no emitían en la misma onda. Total, que ocho meses después de su creación, lo único que sabemos del reto demográfico es que ha habido una grave crisis entre las personas que se tienen que ocupar de hacer frente a este grave problema. Ya va siendo hora de que desde el Gobierno se dejen de líos y se pongan a hacer algo porque la gravedad del problema no admite más demoras. ¡A ver si se dejan de luchas internas y aprietan de una vez!

 

La lideresa

Cada vez que se celebran elecciones, bien nivel vasco bien español, surgen voces del sector agrario que apuntan la necesidad de que el sector primario cuente con voz propia en el consejo y, consiguientemente, departamento propio que proporcione al sector primario la visibilidad que, actualmente, le falta.

El Gobierno Vasco ha contado con Departamento agrario propio en sus inicios con los míticos Félix Ormazábal y José Manuel Goikoetxea (en cuyo honor pronto se publicará un libro), posteriormente, estuvo bajo el manto de Industria, con Javier Retegi de consejero, para luego volver a contar con voz propia tanto con Iñaki Gerenabarrena como con Gonzalo Sáenz de Samaniego para, en estos últimos dos ejecutivos, estar bajo Desarrollo Económico con Arantza Tapia al frente.

Al parecer, actualmente, la lucha por la voz propia parece implanteable y, por ello, tan asumido está el tema que hasta en el propio sector el debate se circunscribe a si vamos integrados en el área económica o si vamos integrados en el área ambiental. Como diría aquel, si vamos con la pasta y con aquellos que generan actividad económica o si por el contrario, vamos con aquellos que velan por la ortodoxia verde.

Pues bien, en nuestro caso, en el Gobierno Vasco, el Lehendakari Iñigo Urkullu ha roto todos los esquemas e integrado en un mismo Departamento el área económica, con Agricultura en su seno, y el área ambiental con el objetivo de que la sostenibilidad trascienda al conjunto del Departamento y con ello al conjunto de la economía vasca en línea con lo que apunta el Pacto Verde Europeo recientemente aprobado.

La consejera, Arantza Tapia, según sus detractores y/o adversarios, la imagen más identificable con la visión desarrollista y con los planteamientos empresariales, vuelve a liderar, una vez más, un macro departamento con dos patas bien diferenciadas (desarrollo económico y medio ambiente), pero que no tienen más remedio que caminar de la mano y demostrar así, que la sostenibilidad de la sociedad vasca debe asentarse en una sostenibilidad medioambiental, económica y social, sin dejar huérfana ninguna de las tres patas sobre las que debe pivotar la sostenibilidad.

El sector primario vasco lanzó señales inequívocas, tanto en los previos como en la propia campaña electoral, que necesitaba de un alineamiento de las políticas agropecuarias y las políticas ambientales, que se concediese a los agricultores, ganaderos y forestalistas, verdaderos gestores del 90 por 100 del territorio, el tratamiento que requieren y más concretamente, en cuanto a la organización administrativa, se planteaba la oportunidad de aunar el área de Patrimonio Natural (espacios naturales protegidos, red natura 2000, normativa de medio natural, etc.) junto con el primer sector. Ya lo dice mi amigo Eduardo Moyano, Profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el área de Ciencias Sociales, al diferenciar el medio ambiente “verde” referido al Patrimonio Natural, del medio ambiente “azul” referido al medio marino y del medio ambiente “marrón” con el que se refiere a facetas más ligadas al ámbito urbano, cuando plantea que parece razonable la gestión de agricultura y medio ambiente verde desde un mismo departamento, en aras a facilitar la coordinación entre ellos.  

Al parecer, el mensaje caló entre los dirigentes y así, contamos con un departamento que aúna las dos almas, la económica y la medioambiental en su seno, cuestión que ha levantado ampollas en el movimiento naturalista que opina que Urkullu, en un planteamiento inaceptable para ellos, ha puesto a la loba a cuidar de sus ovejas. Personalmente, quisiera ser más prudente en el momento de valorar los logros del lobby primario y pensar que la integración de ambas políticas en un mismo departamento, al menos del medio ambiente “completo”, viene más dada por las consecuencias políticas de la mala gestión del consejero Iñaki Arriola en Zaldibar. Aun así, bienvenida sea.

Personalmente, soy sabedor de la capacidad de trabajo de la consejera Tapia, una persona trabajadora impenitente, eficaz y acostumbrada a decidir pero que también sabe escuchar, que cuenta con un equipo  primario capacitado liderado por el Viceconsejero Bittor Oroz (donde apuntan pocas novedades) y con un equipo ambiental liderado por la Viceconsejera Amaia Barredo (proveniente del área primaria de anteriores ejecutivos)  que, al parecer, ha conformado un equipo con la sensibilidad agraria necesaria para alinear la maquinaria ambiental en la buena senda. Veremos si las buenas impresiones iniciales se conforman y consolidan con el tiempo.

Ahora bien, ahora que no nos oye nadie y con la libertad que me proporciona no contar para cargo alguno, le confieso, estimado lector, que yo personalmente hubiese impulsado un planteamiento algo diferente con un departamento que integrase las política alimentaria (desde la faceta productiva, la industria agroalimentaria y  la política de consumo) y la política de Territorio Rural (desde las políticas de Desarrollo Rural, las políticas de Medio Natural hasta las políticas de ordenación territorial, tan necesarias para preservar la tierra agraria) con voz propia en el Consejo de Gobierno y con mayor visibilidad ante el conjunto de la sociedad vasca.

A lo dicho, un comienzo prometedor.

Xabier Iraola Agirrezabala

Editor en Kanpolibrean.
Blog sobre la granja y el mundo alimentario

 

La Apicultura, la gran desconocida, hoy en estado catatónico (metafórico)

Vuelvo a escribir sobre apicultura. En el marco de lo que se denomina habitualmente la “ganadería de renta” la apicultura, tanto a nivel mundial, como de la Unión Europea y de España, ocupa un lugar muy discreto desde el punto de vista económico, del Producto Bruto Final que genera.

Actualmente, en España, de acuerdo con los datos oficiales publicados por el MAPA muestro sector apícola viene a suponer del orden del 0,45 por 100 de la Producción Final Ganadera y del 0,17 – 0,18 por 100 de la Producción Final de la Rama Agraria, con un valor anual de su producción (miel, cera y polen) estimado, para el año 2019, en unos 62 – 64 millones de euros.

No obstante, no hay que olvidar la gran importancia cualitativa de la apicultura puesto que juega un papel muy relevante, se puede decir que fundamental, en la conservación del medio natural, en la polinización de los cultivos y en el mantenimiento de la biodiversidad.

La apicultura española, cuantitativamente la más importante de la Unión Europea (U.E. – 27), cuenta hoy con unas 34.000 explotaciones (60 por 100 estantes y 40 por 100 trashumantes) que comprenden más de 3 millones de colmenas (en la Unión Europea hay unos 19 millones con lo que España supone el 16,4 por 100 de esta cifra). De las mencionadas explotaciones sólo aproximadamente un 17 por 100 son “explotaciones profesionales”.

En la Unión Europea, hay actualmente unos 660.000 apicultores (29.000 en España, un 4,4 por 100 del total) de los cuales sólo unos 34.000 son profesionales (en España unos 6.500, un 19 por 100 del total).

La producción española en el año 2019 fue de unas 32.000 toneladas de miel y unas 1.900 toneladas de cera. España exportó en este año unas 22.500 toneladas de miel de alta calidad (de ellas 4.000 t a terceros países) e importó unas 27.000 t de miel (de ellas 14.000 t extracomunitarias; un 53 por 100 procedente de China y un 20 por 100 de Uruguay). Ello significa que actualmente nuestro nivel de autoabastecimiento es del 88 por 100, con un consumo estimado por persona y año claramente inferior al medio kilo.

Y en este marco hay que destacar (y de ahí la razón del título de esta nota) que la actual campaña apícola de la Unión Europea se ha visto muy negativamente afectada porque la climatología le ha sido claramente desfavorable, con lluvias y frío, que se han producido durante la época de floración en la Europa meridional y oriental.

También en España la producción se ha reducido este año de forma muy significativa principalmente, al igual que en el resto de la U.E. por las condiciones meteorológicas extremas (léase, por ejemplo, floraciones avanzadas y lluvias posteriores); así, en Cataluña se estiman reducciones en la producción del orden de un 50 por 100; en la Comunidad Valenciana las reducciones pueden alcanzar el 30 por 100; en la globalidad de España se estima que estas reducciones pueden estar alrededor del 40 por 100.

Pero en el caso de España (al perro flaco, todo son pulgas) también han contribuido a la mencionada y muy importante caída de la producción, generándose, metafóricamente hablando, la situación catatónica que mencionábamos en el título de nuestro escrito, cuestiones tales como las negativas afecciones producidas por la varroa, por las presencias de la vespa velutina y del abejaruco, y ¿cómo no? un año más, por el “palo” que supone para nuestros apicultores los bajos precios de mercado y las importaciones de terceros países.

Desgraciadamente todas estas cuestiones pasan desapercibidas, ignoradas, por nuestra sociedad.

Y ello acontece porque la apicultura (tan importante cualitativamente), es en el marco de la cada vez, socialmente hablando, menos apreciada ganadería de renta, nos guste o no y muy lamentablemente, una gran desconocida por una sociedad crecientemente urbanita y, por ello, cada vez más alejada del medio rural.

Carlos Buxadé Carbó.
Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito.
Universidad Politécnica de Madrid
Universidad Alfonso X el Sabio

Sostenibilidad y bienestar animal en ovino lechero (II)

En el artículo de la semana pasada se pudo constatar la importancia que actualmente se le da a los aspectos ligados al bienestar animal que, en gran medida, repercuten en aspectos negativos de la producción. De igual manera tienen, o van a tener mucha importancia, en un futuro próximo, los aspectos relacionados con la sostenibilidad y el medio ambiente. 

Al igual como veíamos los valores que permitían cuantificar el bienestar, podemos tener, en el caso de la sostenibilidad, valores fácilmente medibles para su ponderación. Tal es el caso, por ejemplo de:

    • El índice de Conversión Láctea (ICL). El valor hace referencia al consumo global de materia seca en la explotación en un tiempo determinado, dividido entre la leche producida, corregida a un EQ de 11,5. Aunque no está muy extendido, creo que es más ajustado que el de Eficiencia Alimentaria (EA) que se utiliza en vacuno, porque en ovino si medimos por EA, tendremos valores menores de 1.
    • La eficiencia proteica (EP), referida al cociente entre la proteína ingerida y la proteína producida, y dentro de la misma sin ser un valor exacto podemos utilizar el valor de urea en leche. Teniendo en cuenta los datos recogidos en los últimos tres años, podemos colegir que niveles entre 350 y 450 de la misma, son suficientes para granjas de alta producción, y valores superiores, nos indica o bien una exceso proteico en la ración o bien una mala distribución de los lotes.

Lógicamente, cuanto menores sean estos valores (ICL y EP), sin tener en cuenta otros factores, mejor aprovechamiento tenemos de recursos y por tanto más sostenibles somos.  Algunos autores han reflejado, dentro del mismo rango, otros aspectos a incluir como mejora del medio ambiente, tales como la mayor producción anual por oveja y una menor edad al primer parto. 

En mi opinión, ambas deben ser incluidas dentro de la ICL y EP, ya que aunque la conversión generalmente mejora con la producción, no siempre es así cuando tenemos en cuenta  su valor del EQ; si la dispersión del rebaño es alta, y no se hacen bien los lotes, aumentan las raciones necesarias para dar la alimentación correcta al 75-80 por 100 del mismo.

Por otro lado, también existen valores que nos determinan la eficacia y sostenibilidad de la producción que son un poco más complejos de conseguir

  • Coeficiente de variación en el global de la granja, que he explicado en otros artículos y que refleja el exceso de raciones sobre la producción real.
  • Inversiones posibles, su valor de amortización y sus repercusiones en la mejora de algunos de los datos reseñados hasta ahora.

Y otros valores que claramente están dentro del concepto de sostenibilidad y que influyen de forma directa sobre el resto de los aspectos que hemos visto hasta ahora.

  • Consumo de productos de cercanía, principalmente forrajes, pero también cereales y oleaginosas.
  • Utilización de los coproductos de la industria alimentaria, dentro de la economía circular
  • Aprovechamiento de forrajes y control y uso de los mismos ya que sin un buen diseño nutricional, podemos hacer que lo cercano sea menos sostenible a nivel productivo y por tanto se tendría que abandonar.
  • Carga ganadera que garantice la autosuficiencia en la producción de forrajes y disponer de una superficie adecuada, para desprenderse de los residuos orgánicos. 

Por último, un breve apunte en cuanto a la producción de metano, que como sabemos depende de cada oveja (10-15 kg por oveja) y que está relacionado con la producción que tenga; por lo tanto, cuantas más cabezas se necesiten para producir una cantidad determinada de leche más metano se producirá o lo que es lo mismo, cuanto más productivo es un animal, menos metano se produce por litro de leche.

En conclusión, podríamos decir que el futuro en alta producción requerirá una instalación que no limite el bienestar, unos planes sanitarios adecuados, un control integral del estrés, una formulación y manejo de la misma que mantenga los perfiles metabólicos estables, y que  permita obtener una producción lo más sostenible posible, con productos de cercanía, ajustándose al máximo las necesidades de los lotes (sin colchones de seguridad), y con los mínimos necesarios de posibles sustancias contaminantes (P, Zn, Fe ..) para adaptarse a los desafíos medioambientales y a las nuevas demandas de la sociedad.

Francisco Martínez Sanmiguel

Veterinario – Gaherproga

 

 

 

Francisco Martínez Sanmiguel

Veterinario

Sostenibilidad y bienestar animal en ovino lechero (I)

Una pregunta de especial relevancia cara a un futuro inmediato: ¿los desarrollos en sostenibilidad y en bienestar animal, van a ser un lastre para la mejora de la producción en ovino lechero, o pueden ayudarnos a mejorarla?

Actualmente, cada vez existen más animales cuya producción anual está por encima de los 1.000 litros, y granjas con medias productivas por oveja superiores a los 700 litros (con valores de leche corregida a 11.5 de EQ), sin que en este camino de mejora, dentro de los aspectos que afectan a la rentabilidad, no siempre se haya tenido en cuenta la sostenibilidad o el bienestar animal.

Como expliqué en uno de mis anteriores artículos publicados también en este boletín, a través de indicadores matemáticos, y con independencia del tipo de granja, podemos conocer los aspectos que nos ayudan a mejorar nuestra rentabilidad, que son mejorables y que por tanto deben corregirse. Debemos recordar aquí lo que decía Kelvin: “Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre”.

¿Y podemos medir el bienestar o la sostenibilidad?, pues de esto se trata. Veremos someramente los aspectos de bienestar y sostenibilidad que pueden medirse y que de forma directa o indirecta tienen correlación con los aspectos productivos. 

Aspectos medibles de Bienestar – Producción

  • Dimensionamiento de la granja: m2, m3, metros de comedero y puntos y caudal de agua por oveja, donde esperamos que frente a un incremento en el coste de instalaciones, tengamos una mejora en producción.
  • Aspectos ambientales en granja: Con datos tanto medios como extremos de la temperatura, la humedad relativa, los niveles de CO2 y los de NH3, con un efecto causa-efecto parecido al anterior.
  • Aspectos de racionamiento, como el nivel de ingesta que dependiendo de ciertos factores anteriores, nos va a determinar la capacidad de los animales para poder expresar todo su potencial genético y la adecuación de lotes para evitar gran dispersión de la ración y la producción media.
  • Recuento de células somáticas, que es un valor que nos da una  idea del nivel de las mamitis clínicas y subclínicas que tenemos en la granja.

Por otro lado, también podemos medir de forma relativamente fácil, y con una relación menos obvia con la producción:

  • Aspectos calidad vital de rebaño: como son la Vida Productiva Media, el porcentaje de reposición, los partos por oveja presente y la permanencia media en lactación.
  • Circunstancias relacionadas con la eliminación: tales como el porcentaje de eliminación total de ovejas y dentro de esta, el porcentaje de eliminación de ovejas por muerte, el porcentaje de eliminación temprana de corderas y el porcentaje de eliminación temprana de ovejas, que es un excelente indicador relacionado con la calidad del preparto y con los problemas metabólicos en el postparto.
  • Salud del rebaño, con especial hincapié en el estado “inflamatorio” general y el control de los perfiles metabólicos
  • Planes vacunales y metafilácticos

Por último, nos quedarían otros un poco más complejos de controlar, pero también importantes:

  • Aspectos relacionados con el estrés, midiendo por un lado las estereotipias y mordeduras provocadas por el estrés y por otro sus repercusiones en la ingesta y su digestibilidad. Igualmente sus diferencias estacionales y las repercusiones del calor y la salida a celo en el bienestar y la producción.
  • Posibles alteraciones en el microbioma por estados de ansiedad, tanto en su desarrollo anatómico, microbiológico o fisiológico.
  • Estados carenciales o descompensados: errores de diseño o de manejo, nos pueden dar cambios súbitos de pH o niveles energéticos, minerales o de cualquier otro tipo de forma estructural.

En la segunda parte del presente artículo, entraremos en el tema de la sostenibilidad al que hacemos referencia en el título del mismo.

Francisco Martínez Sanmiguel

Veterinario – Gaherproga