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Aprobación de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética

Como era previsible, el Congreso ha aprobado por mayoría el proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética. La futura ley ha sido apoyada por PSOE, Unidas Podemos, Ciudadanos, Bildu, Teruel Existe y Ezquerra Republicana; el Partido Popular y Más País se han abstenido y Vox ha sido el único partido que ha votado en contra.

La Comisión de Transición Ecológica del Congreso de los Diputados, que tiene  competencia legislativa plena, aprobó el jueves, día 8 de abril, la mencionada ley, con 22 votos a favor, 5 en contra y 10 abstenciones, al dictamen con las enmiendas incorporadas al texto.  Esta ley será la primera norma existente España cuyo objetivo es mitigar el calentamiento global.

 Entre sus objetivos, la futura norma, que cuenta con 36 artículos, parte con dos fechas clave para su desarrollo: la primera, en el año 2030, es cuando España deberá reducir un 23 por 100 las emisiones de efecto invernadero respecto al año 1990 (tres puntos más del texto que el Gobierno envió al Congreso hace ahora casi un año), y la segunda, en el año 2050, cuando España debe alcanzar la neutralidad climática. Paralelamente, también se incluye acabar con la venta de coches contaminantes en el año 2040.

También quedarán prohibidos los sondeos y las prospecciones de combustibles fósiles; se obligará a que todas las ciudades de más de 50.000 habitantes tengan una zona de bajas emisiones en el año 2023; se impulsará la rehabilitación energética de los edificios y el despliegue de las renovables, siempre siendo todo ello compatible con el cuidado del patrimonio natural.

 Queda ahora pendiente su último trámite en el Senado.

 

Las opiniones de ASAJA, COAG y UPA acerca del lobo

Según ha publicado AGRODIGITAL, el jueves pasado los principales responsables de ASAJA, COAG y UPA pidieron en rueda de prensa telemática a la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, una reflexión profunda, así como la intervención del propio presidente del Gobierno, don Pedro Sánchez y del Ministro de Agricultura, don Luis Planas, para que “tomen cartas en el asunto” en la decisión de prohibir la caza del lobo en las zonas de mayor expansión de este depredador, al norte del río Duero.

Como bien han expuesto don Lorenzo Ramos (UPA), don Pedro Barato (ASAJA) y don Miguel Blanco (COAG), el lobo no está en peligro de extinción, “lo estamos los ganaderos”. Y han aportado datos tan interesantes como que España ha pasado de 300 a 3.000 lobos de los años 60 a la actualidad. “Solo en Zamora hay más lobos que en Alemania, Suiza, Noruega o Suecia”, ha asegurado el secretario general de COAG.

El presidente de ASAJA ha afirmado que los ganaderos buscan el consenso, y la “paz social” con todos los sectores, pero la posición del Ministerio para la Transición Ecológica no va por ese camino, sino que está enfrentando a comunidades autónomas, a ganaderos y al mundo urbano con el mundo rural. Don Pedro Barato se ha referido a la propia Directiva Hábitats, que recoge que se debe “minimizar el conflicto” de las especies salvajes con actividades como la ganadería, algo que a su juicio no se está persiguiendo.

Por su parte, don Miguel Blanco, secretario general de COAG, ha puesto en valor el trabajo que realizan la ganadería extensiva y el pastoreo, realizando un aprovechamiento de pastos y de montes, contribuyendo a la biodiversidad. “Los ganaderos contribuimos a la gestión sostenible del territorio y al mantenimiento de la población allí donde más se necesita”. “¿Qué sentido tiene este atropello?”, se ha preguntado el señor Blanco, y ha añadido “nos parece cuestión de oportunismo, postureo, prepotencia y sectarismo”.

Desde ASAJA, COAG y UPA han apostado por la coexistencia de la actividad ganadera y de la fauna silvestre. “Defendemos la biodiversidad y la sostenibilidad. Pero, han asegurado que la coexistencia no viene llovida del cielo, exige control de las especies y regulación”.

El secretario general de UPA, don Lorenzo Ramos, ha explicado que sus afiliados se sienten “despreciados” con esta decisión. “No se nos ha tenido en cuenta para nada, y en lugar de aparecer como los damnificados, pretenden que aparezcamos como los depredadores del lobo”.

Los que se encuentran en peligro de extinción no son los lobos, somos los ganaderos”, ha asegurado, al tiempo que ha animado a “ponerse en la piel” de esos ganaderos que acuden a su explotación “sin saber lo que se van a encontrar. Muchos ya han abandonado y otros se plantean dejarlo. En UPA abogamos por que el lobo esté donde pueda estar, y las ganaderías estén tranquilas donde están”.

Sobre las ayudas destinadas a mitigar las pérdidas, todos han coincidido en que son insuficientes y difíciles de gestionar. Sobre la posibilidad de dedicar ayudas de la PAC especiales a los ganaderos que “sufren” al lobo, todos se han mostrado en contra. “Las ayudas para compensar los ataques de lobo deben ser ayudas especiales que deben salir de presupuestos específicos.”

 

El código de buenas prácticas de Provacuno: el primer paso de su estrategia

 

El pasado mes de noviembre, PROVACUNO presentó su Código de Buenas Prácticas  Medioambientales del Vacuno de Carne. Se trata de un documento que pone a disposición del sector productor un conjunto de herramientas para avanzar hacia la sostenibilidad en las explotaciones ganaderas. Es el primer producto de nuestra “Estrategia Carbono Neutral 2050”. La Interprofesional viene trabajando, desde mediados de 2019, con este plan de actuación que tiene por objeto reducir las emisiones de gases de efecto invernadero e incrementar el secuestro de carbono a través de prácticas de manejo y de utilización de los pastos y recursos forrajeros.

Sostenibilidad y neutralidad climática

La Estrategia de PROVACUNO pretende facilitar una transición hacia modelos de producción más sostenibles que permitan contribuir a la mitigación del cambio climático, con compromisos de actuación a corto, medio y largo plazo. Estamos convencidos de que la incorporación de herramientas de circularidad y de eficiencia en el uso de los recursos en las explotaciones de vacuno de carne, tanto de vacas como de terneros, va a contribuir a su sostenibilidad económica y, como consecuencia, a su competitividad, como garantía de la sostenibilidad social del conjunto del sector.

Nos hemos puesto, como objetivo a largo plazo, alcanzar la neutralidad climática del sector vacuno de carne español en 2050. Es un objetivo ambicioso pero irrenunciable para los productores, industriales y comercializadores que los integran. Con la aplicación de las tecnologías disponibles podemos reducir las emisiones e incrementar sustancialmente el secuestro del carbono en los suelos del entorno de las explotaciones. De manera complementaria, el conocimiento y la tecnología que se está generando nos permitirán avanzar en paralelo a las metas que están planteando nuestras administraciones.

Innovación e Investigación

La cadena de valor de la carne de vacuno ha decidido asumir un papel proactivo en la reducción de las emisiones y en su sostenibilidad ambiental, promoviendo las actividades de investigación y desarrollo tecnológico aplicados a nuestras condiciones específicas de producción. Con este objetivo, hemos iniciado la caracterización socioeconómica y productiva de nuestro sector, que nos servirá́ para establecer las bases sobre las que poner en marcha proyectos específicos, dirigidos al objetivo perseguido. Además, necesitamos involucrar en ellos a los productores más innovadores para que sean un pilar esencial en la evaluación de los resultados y faciliten su incorporación inmediata en toda la cadena de valor.

Para desarrollar nuestros planes de trabajo hemos buscado la colaboración de investigadores españoles de la red REMEDIA, especializados en estrategias de mitigación del cambio climático en la producción agraria y forestal. El primer paso de esta colaboración ha sido la redacción del Código de buenas prácticas, en el que han participado científicos de diferentes Universidades y Centros de investigación. En la elaboración del código también han participado técnicos del sector del vacuno de carne.

Los códigos de buenas prácticas

Nuestro Código de Buenas Prácticas es una guía de fácil manejo y comprensión para los productores de vacuno. En se recogen, de manera muy didáctica, diferentes prácticas que pueden contribuir a la mitigación del cambio climático a lo largo de la cadena de valor de la producción ganadera. De forma indirecta también se hace referencia a otros objetivos ambientales como el amoniaco. Se ha organizado en torno a los siguientes ámbitos: secuestro de carbono en pastos y cultivos, mejora del manejo en los suelos y gestión de estiércoles, alimentación animal y uso de materias primas, así como aspectos relacionados con la genética, reproducción y manejo.

Dentro de cada bloque se han identificado las medidas de mitigación disponibles, describiendo brevemente el fundamento de éstas, los efectos sobre los diferentes GEI, tanto directos como indirectos, las posibles sinergias o antagonismos con otros contaminantes, así́ como la disponibilidad tecnológica y económica de cada medida. Con esta información, se pretende que cada productor pueda identificar las medidas que mejor se adaptan a su explotación en términos ambientales y de coste-beneficio.

Con el fin de facilitar la interpretación de la información, se han generado unas escalas semicuantitativas que permitan identificar de forma rápida el efecto de una medida concreta sobre las emisiones de GEI, su coste y su disponibilidad

En este contexto nuestra primera actividad va a ser la difusión de las buenas prácticas que se describen en el código, cuya aplicación se promoverá́ en el sector ganadero. Hemos iniciado un trabajo específico con el resto de la cadena de valor, que también tendrá su herramienta específica de trabajo. De forma paralela estamos identificando objetivos de investigación aplicada e innovación.

Dr Javier López López

Dr. Ingeniero Agrónomo
Director de Provacuno

El Código se puede descargar en el siguiente enlace:

http://www.provacuno.es/vacuno/sostenibilidad/codigo-de-buenas-practicas_349_1_ap.html

 

Navarra limitará el tamaño de sus explotaciones ganaderas

En esta Comunidad Foral, su Gobierno ha iniciado ya el proceso de modificación de la Ley Foral de Sanidad Animal con el fin de evitar la creación de explotaciones pecuarias de elevadas dimensiones (las mal llamadas “macro – granjas”). El objetivo es poner límites al tamaño máximo de las explotaciones ganaderas en razón, según se argumenta, de los potenciales riesgos epidemiológicos derivados de la alta concentración de animales.

El anuncio lo formuló la consejera de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, doña Itziar Gómez, en una comisión parlamentaria en la que intervino para valorar las últimas sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) que reconocen el derecho de la empresa Valle de Odieta a ampliar su granja de Caparroso.

Según manifestó la señora consejera, “es necesario blindar el territorio frente al modelo de explotación de las macro – granjas por el impacto social, económico, medioambiental y sanitario que generan”, consecuencias que pueden ser graves e irreparables no solo para el sector sino también para el medio ambiente y el desarrollo rural y territorial”.

Por ello, puso de manifiesto que el departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente ha incluido en el plan normativo del 2021 la modificación de la Ley Foral de Sanidad Animal de Navarra a través de la cual abordarán, entre otras cuestiones, la regulación del tamaño de las explotaciones cuando esté directamente vinculado a la reducción de riesgos epidemiológicos.

El sector porcino de capa blanca reduce sus emisiones de gases de efecto invernadero

El sector porcino de capa blanca español ha logrado reducir durante el año 2020 un 4,11 por 100 sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) por cada kilo de carne producido con respecto al año 2019, de acuerdo a las afirmaciones vertidas por INCOPORC. Estas cifras, tal y como puso de relieve la Interprofesional, coincidiendo con el Día Mundial de la Acción frente al Cambio Climático, confirman la tendencia a la reducción de emisiones de los últimos años provocada por la actividad del porcino.

De hecho, señala, INTERRPORC afirma que “si nos remontamos al año 2005, la reducción de emisiones GEI del sector porcino por cada kilo de carne producido se reduce en un 41 por 100 en los últimos 15 años. En aquel año, las granjas de porcino españolas emitían 1 kilotonelada de CO2 por cada 439 toneladas de carne producidos, mientras que en el año 2020 han sido menos 748 toneladas de carne por cada kilotonelada de CO2 emitidas”.

Pero los esfuerzos del sector porcino en materia medioambiental no se limitan a la reducción en la generación de emisiones GEI, sino que se extienden a otros muchos campos de la actividad, como la reducción del consumo de agua, de electricidad y combustibles o la menor generación de plásticos no reutilizables, residuos o desperdicios.

El sector porcino continúa mejorando comprometido con alcanzar un impacto climático neutro antes de 2050, en consonancia con lo establecido en el Pacto Verde Europeo. Todas estas medidas de control y mejora medioambiental que viene aplicando el sector en los últimos 30 años han contribuido a que el peso de la actividad porcina sobre el conjunto de las emisiones nacionales GEI sea de solo el 1,9 por 100.

Con todo, el sector porcino continúa mejorando comprometido con alcanzar un impacto climático neutro antes de 2050, en consonancia con lo establecido en el Pacto Verde Europeo.

El ganado extensivo y las últimas grandes nevadas

La gran cantidad de nieve caída últimamente en numerosas zonas ganaderas de muchas regiones de la Península Ibérica dificultó, en los primeros días, el acceso a las fincas donde se ubica el ganado con el problema que ello ha supuesto para poder proporcionar el alimento (así, por ejemplo, en la Comunidad de Madrid se tuvo que llevarse a cabo una operación para alimentar, a través del helicóptero del Grupo Especial de Rescate en Altura (GERA), a 400 vacunos de una explotación ganadera de la localidad de Colmenar Viejo aislados por la nieve, precisamente tras el paso del temporal Filomena).

No obstante, gracias al trabajo en muchas de estas zonas de las administraciones y de la colaboración de decenas de agricultores y ganaderos en la limpieza de caminos y carreteras, muchos ganaderos pudieron llegar a las naves y alimentar a sus animales. Paralelamente, el temporal ha provocado también el derrumbe de naves ganaderas y agrícolas debido al peso de la nieve en los tejados complicando aún más la situación.

Una vez pasados esos primeros días, el problema se está agravando debido a la gran cantidad de nieve que cubre los pastos y a las bajas temperaturas que siguen reinando que impiden en amplias zonas el deshielo y, por lo tanto, el acceso del ganado a la alimentación natural. Además, los ganaderos han mostrado su preocupación ante los posibles efectos que las heladas van a tener sobre pastos y hierbas de invierno. En este sentido, la imposibilidad de acceder a los pastos por el temporal hace obligatoria la alimentación a base de pienso, con el consiguiente perjuicio económico para los ganaderos.

En este contexto, Asaja Castilla la Mancha está estudiando posibles medidas para paliar esta situación que agrava la crisis del sector ganadero muy afectado también por las consecuencias de la pandemia. Además, la organización agraria ha alertado sobre el riesgo de desaparición de la ganadería extensiva que cada vez encuentra más dificultades para su supervivencia.

La problemática de la fauna salvaje en Cataluña

Desde el sindicato JARC (Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya) se ha remitido una carta  al señor  Marc Costa, director de los Agentes Rurales y responsable de Fauna de la Generalitat de Cataluña, solicitando una reunión para tratar las plagas de fauna salvaje que destrozan los cultivos.

En la misma se solicita que esté presente el señor de Ferran de Noguera, director de los Servicios Territoriales de Lleida, dado que en estos momentos la situación es muy grave en el territorio comprendido entre Agramunt, Ossó de Sió, Artesa de Segre, Camarasa, Balaguer, Tàrrega, Guissona, Ponts, Tornabous y Pallargues, así como en Alcarràs, y otros municipios del Segrià y cercanías.

Según se ha publicado en AGROINFORMACIÓN, el  cultivo más afectado actualmente es el cereal, que se encuentra en un estadio productivo joven. En algunos casos las pérdidas afectan hasta el 90 por 100 de la producción. La proliferación de poblaciones de conejos en estos términos municipales leridanos es superior a los 50 conejos/km², motivo por el cual la organización considera que se tiene que considerar como emergencia cinegética.

El JARC hace extensiva su petición a todos los territorios catalanes que sufren las consecuencias de poblaciones descontroladas de fauna salvaje. La alta densidad de población de especies como las palomas torcaces en el Llobregat, o los jabalíes en diferentes puntos de Cataluña, producen grandes afectaciones en fincas de cultivo, huerta y frutales. Los jabalíes representan, además, una amenaza para la bioseguridad de las granjas porcinas, como transmisores de la Peste Porcina Africana (PPA).

Como es bien sabido la actual situación sanitaria impone una serie de restricciones que está afectando muy seriamente a la actividad cinegética. Por esta causa el JARC solicita que la caza sea considerada como actividad esencial, por el papel que juega en el mantenimiento de territorio y el equilibrio de los ecosistemas.

A causa de las actuales restricciones la caza menor solo se puede practicar en el mismo municipio o limítrofe, provocando que en muchas zonas donde no hay suficientes cazadores proliferen algunas especies de fauna salvaje de manera descontrolada. En otras ocasiones, los cazadores no puedan ir a los cotos donde son socios, o prefieren no actuar por no tener clara la normativa.

Por este motivo, el sindicato JARC propone que se permita, mediante justificante responsable, que los cazadores puedan moverse por los municipios que estén incluidos en un coto, acreditando su afiliación al coto en cuestión, aunque no sean limítrofes con su municipio de residencia para ayudar a intentar acabar con las actuales plagas de fauna salvaje.

CESFAC presenta los avances de su Agenda de Sostenibilidad 2030  

Representantes de todos los eslabones de la cadena agroalimentaria han asistido a la presentación de la Agenda de Sostenibilidad 2030 de la Confederación Española de Fabricantes de Alimentos Compuestos Para Animales (CESFAC) en una jornada en formato virtual en la que, además, se han conocido los últimos avances en materia de sostenibilidad y deforestación en Argentina.

Durante la presentación de la Agenda de Sostenibilidad CESFAC 2030, su director general, Jorge de Saja, ha destacado que el objetivo de esta agenda es contribuir a que, en el paradigma de la producción, desde la primera praxis agrícola hasta la transformación final en la alimentación animal, todos los eslabones mejoren sus prácticas de manera sostenible. “Debemos poner en valor que un eslabón importante de la cadena, el sector de la alimentación animal, se plantee un compromiso serio y muy ambicioso en lo que se refiere al suministro sostenible y libre de deforestación de una materia prima estratégica e insustituible como es la soja”, ha destacado el director general de CESFAC.

La agenda se encuentra en estos momentos en fase de definición de prioridades y definición de objetivos respecto al porcentaje de utilización de soja para un abastecimiento sostenible y libre de deforestación en 2030. “No queremos ni imponer ni que nos impongan sistemas de certificación. La experiencia nos demuestra que es muy difícil soportarlo en un producto como la soja, que aporta un valor añadido desde el punto de vista nutricional pero que tiene un coste relativamente bajo. El consumidor tampoco estaría dispuesto a soportar ese sobrecoste. La clave es que todos cambiemos nuestro paradigma para hacer las cosas aún mejor de lo que se hacen hoy día”, ha completado Jorge de Saja.

En la presentación de la Agenda de Sostenibilidad CESFAC 2030 también ha participado Leonor Algarra, Subdirectora General de Medios de Producción Ganadera del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), quien ha recalcado que a los compromisos de sostenibilidad y no deforestación adquiridos a principios de 2020 se han ido aunando una serie de políticas europeas que caminan hacia un objetivo común, que es garantizar una producción alimentaria sostenible desde un punto de vista más amplio: “No sólamente hablamos de deforestación, sino también de impacto medioambiental global de la producción de alimentos. Así es como ha surgido el Green Deal o estrategias como Farm to Fork y las estrategias para luchar contra el cambio climático, todo ello para que en 2050 Europa se convierta en el primer continente climáticamente neutro en emisiones”, ha afirmado Leonor Algarra.

Camino se hace al andar

Mis lectores habituales son conocedores de mi paso por dos colegios, Puente la Reina en Navarra y Alba de Tormes en Salamanca, de una misma orden, los padres del sagrado corazón, popularmente conocidos como Padres Reparadores y en la jerga eclesiástica como los dehonianos, en honor al fundador.

De aquella larga estancia de 6 años en el internado no guardo más que buenos recuerdos aunque les tengo que reconocer que, al menos en los primeros cursos, se me hizo bastante duro aquello de no volver a casa más que en tres ocasiones al año, Navidades, Semana Santa y verano. Particularmente dolorosa me resultaba la Navidad, mejor dicho los previos a la Navidad, cuando lloraba como una Magdalena al escuchar la pegadiza melodía del anuncio turronero con la sensiblera letra de “vuelve, a casa vuelve, vuelve a tu hogar “.

Pues bien, no sé si es por el hondo recuerdo de aquellos anuncios o por el poso religioso adquirido en el colegio, la cuestión es que el espíritu navideño se apoderó de mí y desde hace un montón de años, llevo decorando el árbol del jardín con motivos navideños e iluminándolo, en versión rural del siempre loado Abel Caballero, para alegrar estos días al barrio en su conjunto.

El final de año en que nos encontramos es época de partos en gran parte de los rebaños pastoriles, rebaños que muchos de ellos han pasado el verano en la sierra y que afrontan la temporada de partos en las cuadras ubicadas en el fondo de los valles para una vez alcanzado el mes de mayo, nuevamente volver a subir a los pastos montanos y así, completar el ciclo natural de los rebaños y el ciclo de gestión donde los fondos de valle en invierno-primavera y los pastos montanos de la sierra conforman un todo, inseparable e interdependiente.

Pues bien, en esta época también suelen ser habituales los percances en la montaña y justo en uno de ellos, recientemente, han sido los equipos de emergencias los que tuvieron que acudir al rescate de dos montañeros que se quedaron atrapados por la nieve en la Sierra de Aralar y dada la compleja orografía del paraje, los equipos de rescate utilizaron para ello los accesos que se han habilitado hace poco. Los integrantes de los equipos de rescate hicieron lo correcto, utilizar el camino habilitado para todo tipo de usos, controlados eso sí. Ahora bien, resulta llamativo cuando menos, que demos por bueno, que lo es, la habilitación de caminos para estos usos especiales mientras nos echamos las manos a la cabeza si esos caminos son habilitados para el uso, especial y controlado, de los ganaderos que gestionan el monte. Cuanto más paradójico resulta que sean los montañeros, más allá de lo que hicieron personalmente los afectados por este rescate, quienes utilicen sin reparos esos caminos cuando un numeroso colectivo de grupos locales de montaña salió en tromba contra la construcción y/o habilitación de dichos caminos. Tienen todo el derecho, por supuesto, de utilizar dichos caminos pero convendría recomendarles más empatía con los que reclaman dichos caminos para su vida y trabajo ganadero.

Más aún, cuando en estos momentos hay 17 personas, electos municipales, forales y técnicos varios que están inmersos en un proceso judicial, simple y llanamente, por votar favorablemente a la ejecución de ese camino que tanto perjuicio iba a ocasionar a la madre naturaleza.

Las grandes áreas de pastos de montaña de nuestro territorio, algo extensible creo al resto de territorios de otras latitudes y especialmente en zonas muy queridas por los montañeros vascos como los Picos de Europa, más allá de los que abogan por el rewilding (asalvajamiento), requieren de la gestión humano-animal de los recursos naturales para que sea el ganado quien limpie ´a diente¨ los pastos, los abone al mismo tiempo con sus defecaciones y con ello, va transportando, naturalmente, las semillas de un lado a otro. Para ello, no obstante, el ganadero, siempre minusvalorado cuando no olvidado, requiere de ciertas infraestructuras para su quehacer ganadero y así requiere de chabolas con luz y agua, majadas, abrevaderos, quesería (en el caso de que elabore) pero una infraestructura que requiere, sí o sí, impepinablemente, por mucho que alguno se altere, es el acceso, una vía o una pista, que al parecer es la palabra maldita, para poder acceder en condiciones a su punto de vida y trabajo durante largas temporadas en verano-otoño.

Los accesos son algo inevitable en la sierra de Aralar y en Aizkorri – Aratz, tal y como los son en las montañas de la siempre mitificada Iparralde (País Vasco-francés para los más lejanos) porque resulta incomprensible que aquellos que aluden el modelo de Iparralde como icono de la ganadería extensiva y sostenible sean los mismos que olvidan, premeditadamente quizás, que en Iparralde todas las chabolas de pastores, independientemente de la altura que se encuentren, cuentan con un acceso digno.

Por cierto, hablando de pastores y ganaderos de montaña que practican la siempre alabada ganadería extensiva, no les pillará de sorpresa que esa misma gente, estos pastores y ganaderos de extensivo estén temblando, aparte de enfadadísimos, con la decisión del Gobierno Central, más concretamente del Ministerio de Transición Ecológica, de impulsar el borrador de la Estrategia para la Conservación y Gestión del Lobo en España que propone homogeneizar el estatus de protección de la especie a nivel nacional, incluyendo a todas las poblaciones españolas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, por lo que con ello, además de generalizar la protección de dicha especie, se aumentará y al parecer, se prohibiría la gestión de su población.

Una vez más, me llama clamorosamente la atención que en un alarde de in-coherencia entre el dicho y el hecho, sean aquellos colectivos y partidos que más alaban la ganadería extensiva y de montaña quienes, simultáneamente, se opongan más fervientemente a la ejecución de infraestructuras para el trabajo ganadero y además, sean en gran parte, quienes más apoyan la protección del lobo aunque ello, lamentablemente, sea a costa de los ganaderos extensivos.

Paradójicamente, mientras termino este articulillo, escucho a Rafael cantando ese famoso villancico que dice “El camino que lleva a Belén, baja hasta el valle que la nieve cubrió».

 

Xabier Iraola Agirrezabala

Editor en Kanpolibrean.
Blog sobre la granja y el mundo alimentario

 

ALIMENTOS PARA TODOS

A pesar  de las dificultades impuestas por la pandemia, que han minimizado la movilidad de la población, en los países desarrollados como España, el abastecimiento de alimentos se ha mantenido casi normal. Esto indica que la producción en el campo y las cadenas de distribución ha funcionado bien. No se puede decir lo mismo para algunos de los países en vías de desarrollo.

Momentos difíciles para la economía, después de una primavera favorable, las cosechas de verano superan las previsiones más optimistas, sin que sean suficientes para compensar las disponibilidades de granos-pienso, aunque nuestra ventaja diferencial sea la exportación de frutas y hortalizas.

Es curioso que desde las Administraciones Públicas se congratulen por el aumento de la superficie ‘ecológica’ hasta los 2.35 millones de hectáreas, lo que significa el 9.3% de nuestra superficie agraria útil. Se destaca que España se mantiene como primer productor de la Unión Europea en este ámbito.

Sin embargo, no todo es favorable. Cuando se analizan las producciones que se obtienen con la agricultura ‘ecológica’, se detecta su punto débil. Una bajada de las producciones con respecto a lo que se consigue con una agricultura sostenible respetuosa con el medio ambiente.

La producción media de trigo en secano en España es de 3 610 kg/ha, mientras que para el ‘ecológico’ la producción se reduce a 1 357 kg/ha. Para el maíz en regadío los 11 687 kg/ha de producción media, se reducen hasta solo 8 756 kg/ha. En consecuencia, el aumento de la superficie ‘ecológica’ de la agricultura significa incrementar la superficie cultivada para mantener la producción, con menos espacio para el ‘medio natural’, aunque esto lo tuvieran que hacer los países de fuera de la UE.

La alternativa es la agricultura con mayor nivel de tecnología, lo que no significa más electrónica. En una planta de tomate hay más tecnología que en un iPhone. Gracias a la mejora de la tecnología se ha pasado en cultivos como la remolacha azucarera de producir medio kilogramo de azúcar por metro cuadrado de campo cultivado a más de 2 kilogramos en la misma superficie.

La Naturaleza no da de comer más que a un número de habitantes cazadores-recolectores muy limitado. Agricultura y Ecología son conceptos antagónicos. En el momento que el hombre prehistórico hace un surco en el suelo para colocar una semilla, produce un ‘impacto ambiental’, muy limitado si son pocos los habitantes que ocupan el territorio, pero significativo para alimentar a los cerca de 7 000 millones de habitantes que ahora ocupan la Tierra.

Para algunos agricultores puede ser bueno que miles de personas compren productos ‘ecológicos’, pero es muy importante que los compradores conozcan lo que compran y el impacto ambiental que su cultivo ocasiona.

Si se compran por motivos de salud, es lo mismo que decir que los productos que consume la mayoría de la población son insanos, por lo que había que prohibirlos. Sin embargo, la esperanza de vida de los países desarrollados aumenta continuamente, lo que no sucedía con las técnicas ‘ecológicas’ utilizadas para cultivar hace 100 años.

Nunca tuvimos alimentos más saludables y en cantidades suficientes para cubrir las necesidades de una población en crecimiento exponencial. Lo importante para el futuro es desarrollar una tecnología agrícola que permita producir más utilizando recursos renovables.

Con un cordial saludo,

Luis Márquez Delgado

Dr. Ingeniero Agrónomo

Director Técnico de Agrotécnica