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Toca reinventarse

No sé usted, pero en mi caso, el confinamiento lo llevo, relativamente, bien. Es verdad que la actividad, teleactividad mejor dicho, funciona al ralentí y que salvo una reunión presencial que he mantenido y la salida diaria a por el periódico y a por cuatro compras, no he salido de casa en la última quincena. Incluso empiezo a pensar que me estoy habituando a esta rutina hogareña donde la secuencia de las tareas (compra, trabajo, cocina, lectura, trabajo, bicicleta, tele) va completando el día a día. Y así, día tras día.

Ahora bien, que el dichoso virus y sus consecuencias tanto sociosanitarias como económicas sea el monotema de toda nuestra vida, tanto en casa, en el círculo de amistades, trabajo, medios de comunicación, etc. acarrea un agotamiento mental que supera con creces la falta de actividad física y lo que es peor, la falta de relaciones sociales.
Por eso mismo, me repatalea tener que recurrir nuevamente al monotema, retorcer el tema hasta el infinito y abordarlo desde diferentes vertientes para así poder juntar las suficientes letras con las que llenar el hueco previsto para mi filípica semanal. Comprenderá por otra parte, querido lector, que una vez que el mundo parece totalmente paralizado y lo poco que se mueve, se mueve en torno al monotema, no me cabe más remedio que incidir en el mismo.

En primer lugar, me gustaría comentar los abundantes ejemplos de personas, colectivos, empresas que han optado por reinventarse ante semejante hecatombe originada por el virus de marras y por la falta innegable de clientes a los que vender o servir algo. Reinventarse, al menos en lo que a sector primario se refiere, cuestión nada baladí ni abordable en cuatro días y por ello, hablando con exactitud, quizás debiéramos hablar de readaptarnos a la nueva tesitura. En esas están los baserritarras y bodegas (txakoli, sidra) que han optado, además de continuar con los trabajos de campo, por impulsar la atención directa al consumo y prestar un servicio a domicilio para así compensar la falta de facturación, casi total en el caso de las bodegas, o su aminoración en el resto de los casos. En unos casos se trata de compensar la bajada de afluencia de clientes a los mercados, por cierre o por las medidas extraordinarias que dificultan la actividad comercial, en otros, tan sencillo, como hacer frente a una brutal bajada en la facturación dado que el principal cliente, la hostelería, ha sido obligado a cerrar sus puertas mientras que las fuertes inversiones en instalaciones y maquinaria en estas bodegas requiere de ingresos con los que hacer frente a los compromisos adquiridos con las entidades financieras.

Ahora bien, hablando de reinventarse, me llama poderosamente la atención, la capacidad de reinventarse demostrada por las comerciales cárnicas, hasta ahora centradas en hostelería, restauración y sidrerías, quienes en un arranque de hiperactividad han inundado nuestros teléfonos con envíos masivos de WhatsApp con unas tentadoras ofertas de maravillosos chuletones a precios, ciertamente, irrisorios. No me cabe la menor duda que tendrán éxito, pero en unos momentos como éstos, donde los baserritarras han demostrado su compromiso con la sociedad manteniendo cuando no reforzando la producción de alimentos y donde la gente ha dado numerosas muestras de agradecimiento para con ellos, me salen sarpullidos al comprobar que la gente opta por esos chuletones, foráneos en su totalidad, cuando las vacas y corderos autóctonos no encuentran salida en nuestro mercado. Ya lo decía el dicho “mucho ti-li-li-li y poco, ta-la-la-la”.

En segundo lugar, me quiero referir a los planteamientos que abogan por un cese total de la actividad economía, mejor dicho, al difícil equilibrio entre la actividad económica y la seguridad de los trabajadores. Por una parte, están los representantes de los trabajadores, los sindicatos al uso, quienes vienen defendiendo la paralización de la actividad económica mientras los responsables políticos y empresariales defienden el mantenimiento de la mayor actividad garantizando, eso sí, las condiciones de seguridad para los trabajadores. Seguramente, una vez más, ambas orillas tendrán parte de razón y lo óptimo, mejor dicho, lo únicamente posible, será buscar el equilibrio entra ambas posicione, teóricamente irreconciliables, pero le tengo que adelantar que, personalmente, aun siendo conocedor del borrador de Real decreto filtrado que promueve el cese de toda actividad económica, soy claramente favorable a mantener el máximo de actividad económica posible o cuando menos, mantener el umbral mínimo de actividad en el máximo de empresas y autónomos para evitar un cierre generalizado de empresas y negocios autónomos y consecuentemente, la perdida masiva de empleo. Bajar la persiana puede resultar bastante más fácil que levantarla dentro de unos meses. Desgraciadamente, más de uno pensará, que ello no va con ellos y que la tarea de levantarla es tarea que compete a los empresarios y autónomos. ¡Así nos va!

En nuestro caso, el mundo de la alimentación y por ende, el sector productor de alimentos, en todo caso y desde el punto de vista de todos ellos, quedaría a salvo de esta parálisis porque conviene no olvidar o mejor dicho, subrayar y destacar que la alimentación y la producción de alimentos son considerados como esenciales, pero maldita gracia que le hará a más de un productor, empleado de cooperativa, industria alimentaria, transportista, veterinario, técnico, y cómo no, a los empleados de las tiendas que atienden a cientos de clientes todos los días, saber que ellos tienen que trabajar por que alguien los ha considerado esenciales, que lo son, mientras sus clientes están en casa, a salvo, siempre y cuando el peligro para los que trabajen sea como el que auguran.

Ya lo saben, toca reinventarse.

 

Xabier Iraola Agirrezabala
Editor en Kanpolibrean.
Blog sobre la granja y el mundo alimentario.

El Congreso y las medidas por la crisis agraria

El pasado miércoles, con 208 votos a favor, 1 en contra y 141 abstenciones, el Pleno del Congreso aprobó este miércoles, la convalidación del Real Decreto – Ley 5/2020, por el que se adoptan determinadas medidas urgentes en materia de agricultura y alimentación para paliar los daños en el sector por la caída de precios de los productos agrarios.

Asimismo, el Congreso aprobó la tramitación de este Real Decreto – Ley como proyecto de ley por la vía de urgencia, con la emisión de 186 votos a favor, 157 votos en contra y 6 abstenciones. De esta forma, el texto se enviará a la comisión correspondiente, donde se debatirán las enmiendas que presenten los grupos parlamentarios para ser remitido posteriormente al Senado.

Este real decreto-ley, que ha sido defendido por el ministro de Agricultura, don Luis Planas, ante una reducida representación de los grupos parlamentarios, establece notables modificaciones en la ley de la cadena alimentaria.
Así, el texto introduce la obligatoriedad de una cláusula en los nuevos contratos que garantice que el precio pactado entre el productor primario agrario, ganadero, pesquero o forestal y el primer comprador, que actúe en cada caso, cubre realmente los costes de producción. Así mismo prohíbe aquellas actividades promocionales que puedan dar lugar a errores en relación al precio e imagen de los productos. Esto significa que se prohíbe la venta a pérdida o la destrucción de valor en la cadena.

De igual forma, en este Real Decreto-Ley se consideran infracciones graves no formalizar por escrito los contratos alimentarios, no incluir el precio o realizar modificaciones en el precio (anteriormente, estas anomalías eran consideradas faltas o infracciones de carácter leve).

La Peste Porcina Africana ya roza a Alemania

La intranquilidad cunde en Alemania; en efecto, los servicios veterinarios oficiales de Polonia han notificado hace unos 10 días un foco de Peste Porcina Africana (PPA) , el primero de este año 2020, en una granja detentora de porcino doméstico en la zona afectada al oeste del país, solo a unos 12 kilómetros de la frontera con Alemania.
En este caso la explotación afectada es una explotación industrial con un censo de 23.746 animales, según ha precisado nuestro Ministerio de Agricultura (MAPA).

Las autoridades del Estado polaco han puesto en marcha las conocidas medidas establecidas para estos casos (vaciado sanitario de la explotaciones, establecimiento de zonas de protección y vigilancia,…) y han llevado a cabo la correspondiente investigación epidemiológica, lo que ha conducido a poner bajo vigilancia a otras explotaciones a las que se habían trasladado animales desde la infectada y a decomisar y eliminar la carne de los que se habían llevado a matadero. En la zona donde se ha confirmado este foco se han notificado hasta el momento otros 497 en jabalíes silvestres.

El MAPA ha hecho hincapié en que una declaración de la enfermedad en Alemania llevaría consigo un enorme impacto económico en el sector porcino europeo debido a que “Alemania vería mermadas sus exportaciones, con lo que se produciría un exceso de oferta que tiraría de los precios del porcino en toda la Unión Europea a la baja”.

No obstante, el MAPA también ha subrayado que “desde que se notificasen los primeros focos de PPA en poblaciones de jabalíes en el oeste de Polonia, las autoridades alemanas han fortalecido las medidas de prevención frente a la enfermedad, por un lado, colaborando estrechamente con las autoridades polacas para la puesta en marcha de medidas en la zona afectada, y por otro, a través de la puesta en marcha de medidas en el lado alemán de la frontera sobre todo encaminadas a aumentar la vigilancia, mejorar la bioseguridad y reducir la densidad de jabalíes en la zona”.

Nuestro Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha vuelto a incidir, una vez más, la importancia de mantenerse alerta ante cualquier indicio de la enfermedad tanto en las explotaciones como en los jabalíes, aplicando siempre unas adecuadas medidas de bioseguridad en todas las explotaciones de porcino y también en el transporte animal.

La tercera revolución en el mundo agrario

El pasado jueves por la tarde, gracias al Coronavirus y, sobre todo, a la manifiesta ineptitud de nuestros dirigentes a nivel nacional pero también internacional, a la hora de afrontar el tratamiento de esta cuestión en tiempo y formas, me veo encerrado en casa, como imagino lo están también (y lo estarán en las próximas semanas) la inmensa mayoría de ustedes.

Por esta razón, en el marco de mi reconocida torpeza con las nuevas tecnologías y por ello con un gran estrés, me vi en la tesitura, de dictar una videoconferencia sobre la temática reflejada en el título que ostenta la presente nota.
Entrando en materia: desde mi punto de vista la primera revolución en el mundo agrario fue la denominada “Revolución Verde”. La misma tuvo lugar entre los años 60 y 80/90 del siglo pasado.

Con ella se logró un notable incremento en la producción de alimentos por unidad de superficie agrícola útil (S.A.U.) y, paralelamente, por unidad de base animal útil. Y se logró a partir de la aplicación, tanto en la base vegetal como en la animal, de la selección poblacional unida, tanto a nivel vegetal como animal, a una optimización de los insumos (alimentación y nutrición, control de plagas y de microorganismos patógenos, etc. etc.).

La segunda revolución en nuestro mundo agrario ha sido claramente de naturaleza biotecnológica. La misma tuvo lugar a finales del siglo pasado y vino de la mano de un mayor conocimiento funcional de la molécula de ADN. Ello permitió su manipulación técnica dando lugar a la obtención de organismos genéticamente modificados (O.G.M.); es decir, se logró la obtención de seres vivientes, vegetales y animales, cuya base genética o material genético, se veía modificado por la intervención humana directa.

En este ámbito de los O.G.M., debemos considerar dos casos; el de los normalmente llamados “organismos transgénicos” a los que se les ha aportado secciones, más o menos grandes, de ADN que no pertenecen a ningún individuo de su especie y los “organismos editados genéticamente” dónde lo que se hace, exponiéndolo de una forma muy sencilla, es bloquear o activar genes propios.

El resultado que se persigue en ambos procesos es el de la obtención de individuos que muestren, en su entorno productivo, ventajas competitivas en razón de ser más eficientes y eficaces, siempre en función de los objetivos que se persigan.

Resulta evidente pues que tanto la “Revolución Verde” como la “Revolución Biotecnológica” no modifican sustancialmente la esencia de “lo agrario” dado que lo que buscan o pretenden, es mejorar los resultados productivos, a través de la mejora de sus eficiencia y eficacia en los procesos de gestión de las bases vegetal y animal, en función siempre de los entornos y de las circunstancias.

En este marco lo que procuran llevar a cabo los empresarios agrarios (agrícolas y ganaderos) es controlar regularmente los procesos productivos a través de indicadores que se deben generar y tener disponibles, a lo largo de los mencionados procesos productivos.

Para que ello sea realmente posible de ser llevado a término los mencionados empresarios deben disponer de herramientas que les permitan tomar decisiones rápidas y adecuadas, cuando se producen cambios en los procesos productivos previamente establecidos mejorando el proceso real que está aconteciendo.

Para ello es necesario tener mucha información (técnica, biológica y financiera) en tiempo real, que permita al agricultor y al ganadero, saber lo que le está realmente ocurriendo en tiempo real y que implica al proceso productivo de a su base vegetal o animal.

Esta razón que por la que surge la tercera revolución en nuestro mundo agrario. La misma, denominada “Revolución Agromática”, se fundamenta en proveer a los empresarios agrarios de las herramientas necesarias para facilitar la toma de decisiones sobre la incorporación de prácticas no planificadas con la finalidad, insistimos, de que el proceso productivo real resulte lo más eficiente posible.

Se trata en definitiva de registrar y monitorear la información (Apps, sensores cuyas señales están incluso conectadas a la nube, etc.), de almacenar la mencionada información (herramientas de Plataformas de Panificación de Recursos Empresariales (ERP en sus siglas en inglés) y de analizar la misma (herramientas de Big Data, que permiten analizar millones de combinaciones de variables lo que puede permitir encontrar las causas de las desviaciones en los procesos productivos respecto de lo inicialmente planificado).

A ello debemos sumar, cada vez más, la inteligencia artificial (clave en un futuro a corto plazo). La misma permite consolidar la información generada, monitoreada y almacenada con las herramientas antes descritas y, posteriormente, explicar los resultados. A partir de aquí, sugerir posibles cambios (técnicos, biológicos y/o financieros) en los procesos a seguir para lograr unos resultados finales muy aproximados a los planificados inicialmente.

En definitiva, las tres revoluciones en el mundo agrario, pero especialmente la tercera, cambiarán, están cambiando ya, de forma profunda e irreversible las bases tradicionales de las producciones vegetales y animales.

A todo ello hay que sumar, sí o sí, las producciones de procedencia industrial que ya empiezan a estar aquí.

Comprendo perfectamente que, para muchos de nosotros, todo lo expuesto en esta breve nota no va a ser siempre fácil de asumir, en el sentido más amplio del término, pero remendando aquella conocida frase coloquial: “tampoco aquí es posible poner puertas al campo”.

 

Carlos Buxadé Carbó.
Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito.
Universidad Politécnica de Madrid
Universidad Alfonso X el Sabio

La Comisión presenta pautas que atañen a medidas fronterizas para proteger la salud y mantener los bienes y servicios esenciales disponibles

El día 16 de marzo, los servicios de la Comisión presentaron a los Estados miembros (EE.MM.) una serie de directrices acerca de medidas de gestión de fronteras relacionadas con la salud en el contexto de la emergencia COVID-19.

El objetivo perseguido es el de proteger la salud de los ciudadanos, garantizar el tratamiento adecuado de las personas que tienen que viajar y poder asegurar que los bienes y servicios esenciales permanezcan disponibles. Con esta finalidad Las directrices establecen principios para un enfoque integrado de una gestión eficaz de las fronteras para proteger la salud y preservar la integridad del mercado interior.

Así, los EE.MM., tal y como ha hecho España, pueden reintroducir los controles fronterizos internos por razones de política pública que, en situaciones extremadamente críticas, pueden incluir la salud pública. Dichos controles fronterizos deben organizarse para evitar la aparición de grandes retrasos, que corren el riesgo de aumentar la propagación del virus.

Los Estados miembros deben coordinarse para llevar a cabo controles de salud solo en un lado de la frontera. Todos los controles fronterizos deben aplicarse de manera proporcional y con la debida atención a la salud de las personas.
También los Estados miembros siempre deben admitir a sus propios ciudadanos y residentes, y deben facilitar el tránsito de otros ciudadanos y residentes de la Unión Europea (U.E.) que regresan a sus hogares. Sin embargo, pueden tomar medidas, como exigir un período de autoaislamiento, si imponen los mismos requisitos a sus propios residentes nacionales.

Así mismo, los Estados miembros deben facilitar el cruce de los trabajadores fronterizos, en particular, pero solo a los que trabajan en el sector de la salud y la alimentación, y otros servicios esenciales (por ejemplo, cuidado de niños, cuidado de ancianos, personal crítico para servicios públicos). Asegurar el flujo de bienes y servicios esenciales. La libre circulación de bienes es crucial para mantener la disponibilidad de bienes. Esto es particularmente crucial para los bienes esenciales, como los suministros de alimentos, incluido el ganado, los equipos y suministros médicos y de protección vitales.

En términos más generales, las medidas de control no deben causar una interrupción grave de las cadenas de suministro, los servicios esenciales de interés general y de las economías nacionales y la economía de la Unión Europea en su conjunto.

Los Estados miembros deben establecer carriles prioritarios para el transporte de mercancías (por ejemplo, a través de ‘carriles verdes). No se deben imponer certificaciones adicionales a las mercancías que circulan legalmente en el mercado único de la U.E.

Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, no hay evidencia de que los alimentos sean una fuente o una fuente de transmisión de COVID-19.

El Ministro destaca la colaboración de toda la cadena para asegurar el suministro alimentario

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, don Luis Planas, ha mantenido, por videoconferencia, un encuentro con los consejeros y consejeras autonómicas del ramo para analizar los efectos ocasionados por el coronavirus en el sector agrario y pesquero.

En la reunión se ha puesto de manifiesto la solidaridad y la necesidad de colaboración entre todas las administraciones. Los responsables autonómicos han puesto en valor la información trasmitida por el ministro sobre las medidas del Gobierno para afrontar esta situación de crisis sanitaria. “Excelente reunión con los consejeras y consejeros autonómicos”, en la que se ha puesto de manifiesto la “unidad y cooperación en la búsqueda de soluciones para nuestro sector”, ha apuntado el señor Ministro.

El ministro ha comentado también que “estamos ante una emergencia nacional, de salud pública, como lo es la lucha contra la epidemia del coronavirus”, y que “vamos a salir de esta situación remando todos en la misma dirección”. Ha reiterado que el suministro alimentario a la ciudadanía es una de las prioridades del Gobierno y que está garantizado, como señaló el presidente Pedro Sánchez.

En este sentido, el ministro ha valorado la respuesta del sector y ha elogiado el trabajo y sacrificio de productores, trabajadores y empresarios del sector agrario y pesquero, así como de la distribución, ante esta crisis sanitaria sin precedentes, que ha obligado al Gobierno a decretar el estado de alarma. Ha destacado el buen funcionamiento y la colaboración activa de todos los eslabones de la cadena para asegurar el abastecimiento. El ministro ha puesto en valor la presencia y actividad del sector en esta crisis, que “está siendo fundamental”.

En este sentido el Real Decreto 463/2020, así como su modificación publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación ocasionada por el Covid-19, establece que las autoridades competentes delegadas adoptarán las medidas necesarias para garantizar el abastecimiento alimentario.

Esto implica que debe mantenerse no solo la actividad de las empresas agroalimentarias en su conjunto, incluidas las explotaciones agrícolas, ganaderas, acuícolas y la actividad pesquera, sino también la de las empresas que, a su vez, les suministran los insumos necesarios para su funcionamiento.

En el caso de agricultores, ganaderos, acuicultores y pescadores deben poder seguir realizando las labores necesarias para garantizar el mantenimiento de actividad.

En todo caso, para prevenir y contener la expansión del virus, las labores cuya realización no sea imprescindible llevar a cabo durante la duración del período del estado de alarma, deben limitarse o suspenderse, como por ejemplo, labores accesorias de mantenimiento. En concreto, la actividad agrícola, ganadera, acuícola o pesquera precisa del empleo de insumos para su correcto desempeño, como son la utilización de fertilizantes, productos fitosanitarios, semillas y plantones, productos veterinarios, piensos, sal, hielo, pertrechos, etcétera.

Para ello, la actividad del comercio detallista que suministra este tipo de insumos tiene continuidad, ya que son actividades imprescindibles para asegurar la producción primaria y, con ello, el suministro alimentario a la ciudadanía. En ocasiones, este comercio detallista lo prestan las propias cooperativas agrarias, cofradías de pescadores, lonjas o puertos que deberá poder seguir prestando este servicio. También en ocasiones, estos productos se venden en establecimientos que comercializan otro tipo de productos. En este caso, la actividad se limitará a la necesaria para la venta de insumos a los agricultores, ganaderos, acuicultores y pescadores.

Mercolleida pone en activo sus Comités de Crisis

Tal y como ha publicado Agrodigital, Mercolleida ha puesto en marcha los Comités de Crisis para sus mercados porcino y bovino con el fin de dar respuesta a las recomendaciones sanitarias en relación a la propagación del coronavirus. De esta forma, se han sustituido las reuniones presenciales que todas las semanas tienen lugar en las instalaciones de Mercolleida y se han llevado a cabo las Juntas de Precios de forma telemática.

En la misma línea, Mercolleida está fomentando el teletrabajo, una medida que no está afectando al funcionamiento habitual de la lonja agropecuaria ni a la publicación de sus cotizaciones e informes de mercado.

Los Comités de Crisis, formados por Mercolleida junto con operadores representantes de distintas zonas geográficas del país así como de todas las partes implicadas (mataderos y productores en el caso del porcino y compradores y vendedores en el caso del vacuno) han realizado un seguimiento diario de los mercados y han sido los encargados de llevar a cabo las Juntas de Precios.

Por lo que al mercado vacuno se refiere, el Comité de Crisis se ha constituido de forma consensuada entre los diferentes integrantes del MonVac, una iniciativa liderada por Mercolleida con la colaboración de Mercamurcia y de operadores de Mercabarna y del Centro Peninsular.

El objetivo de la creación de estos Comités de Crisis, tanto en el mercado porcino como en el bovino, es el de continuar con la actividad habitual de la lonja de Mercolleida y mantener informados a todos sus usuarios especialmente en unos momentos de situación excepcional donde, de una manera u otra, todos los mercados agropecuarios se están viendo afectados.

Es por este motivo que, además, Mercolleida está en contacto permanente con operadores y mercados de referencia de todo el mundo con el fin de poder elaborar una información de calidad y con el rigor requerido a través de informes de mercado extras dedicados explícitamente a la afectación del coronavirus.

El resto de mercados en los que opera Mercolleida – Cereales, Forrajes, Fruta y Ovino- siguen funcionando con total normalidad mediante contactos telefónicos y videoconferencia, así como otros canales telemáticos

El consumo de leche creció en el año 2019

De acuerdo con los datos publicados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) en el año 2019 se consumieron 9.829.950 toneladas de productos lácteos. Ello supone un 2,9 por 100 más que el ejercicio anterior cuando se consumieron 9.551.767 toneladas.

Con estos datos el Ministerio de Agricultura ha confirmado el aumento en el consumo de productos lácteos en España durante el año 2019. Esto supone un incremento notable con respecto a los datos del año 2018 y confirma la tendencia registrada en España durante los últimos años con respecto a los hábitos de consumo de las familias.

La consecuencia de esta realidad ha sido que, para hacer frente este aumento de la demanda, ha sido necesario aumentar las importaciones de lácteos. Paralelamente la producción interior, la producción nacional, redujo su peso dentro de la balanza láctea del 85 al 83 por ciento.

Los datos publicados ponen de manifiesto que las entregas en España crecieron un 1,1 por 100 durante los doce meses del año pasado lo que supuso finalmente la cobertura del 83 por100 de la demanda.

Por su parte las importaciones crecieron un 6,7 por 100 y las exportaciones también aumentaron un 0,4 por 100.
El mismo informe también destaca la tendencia continuada en el aumento en los hogares españoles de productos lácteos como el queso o los yogures frente al estancamiento de leche líquida. Esta dinámica acerca a los consumidores españoles a la media generalizada en Europa donde el consumo de productos lácteos como el queso o la mantequilla es incluso superior a la de la leche líquida.

Durante el pasado año 2019 de la totalidad de la leche producida en origen se destinó un 40 por 100 a leche líquida; un 15 por 100 a yogures; un 19 por 100 a quesos; un 11 por 100 a nata de consumo directo y un 10 por 100 a mantequilla.

Se posponen las movilizaciones de agricultores y ganaderos

Tras la reunión de su Comité de Coordinación, las organizaciones profesionales agrarias, ASAJA, COAG y UPA, han decidido suspender temporalmente el proceso de movilizaciones agrarias ante la crisis sanitaria provocada por el coronavirus.

Estas organizaciones consideran que, en la presente coyuntura, es un “acto de responsabilidad con la sociedad y con el propio sector paralizar las actuaciones y evitar todas las concentraciones masivas que puedan afectar a la salud de las personas”.

Consecuentemente las organizaciones agrarias ASAJA, COAG y UPA han pospuesto todos los actos, protestas y movilizaciones que se estaban celebrando por todo el país. Según han señalado: “ahora es momento de ser prudentes y responsables, por lo que hay que poner fin, de momento, a la revuelta de los agricultores al límite”.

En las actuales circunstancias, ASAJA, COAG y UPA han trasladado el compromiso del campo con la sociedad española a la hora de suministrar alimentos de calidad, sanos y seguros, al tiempo que reivindican, con toda la razón del mundo, el carácter estratégico de un sector agrario que es la fuerte para poder garantizar la seguridad alimentaria de la población ante crisis globales como la presente que pueden tener consecuencias de largo alcance.

Lo que no se detendrá son las negociaciones con el Gobierno para terminar de definir un plan de choque que ponga fin a la crisis que sufren los agricultores y los ganaderos. Después de la reunión de la Mesa de Seguros Agrarios, se espera, en las próximas semanas, la conformación de las mesas de fiscalidad, de costes energéticos y de empleo, de acuerdos de libre comercio y de la mesa que debe afrontar la transposición de la directiva sobre prácticas comerciales desleales.

Paralelamente las mencionadas asociaciones garantizan la continuidad en las producciones y su adecuado suministro a la sociedad.

Entre tanto, ayuntamientos de diversas localidades de toda Cataluña (por ejemplo, Lérida), como medida preventiva ante el coronavirus, han prohibido la celebración de mercados no sedentarios dado que en ellos se suele registrar una gran afluencia de compradores en un espacio reducido.

Por su parte la administración catalana anunció en Twitter que se garantizaba la continuidad de los mercados de abastecimiento de productos frescos y perecederos al aire libre, siempre que se cumplan las medidas de distancia social aprobadas a causa del Coronavirus.

Lidl Francia apuesta por revalorizar el precio de la leche de vaca y de cabra

Sin duda una buena noticia que puede abrir la puerta para que suceda lo mismo en España. En este sentido Lidl Francia ha firmado un acuerdo con Savencia Fromage & Dairy, segundo productor de queso de Francia y cuarto a nivel mundial.

En el mismo, en lo que se refiere a la leche de vaca, se establece el precio que la industria tiene que pagar a los 6.100 ganaderos que le entregan leche. El precio base será de entre 353 y 362 €/1.000 l, dependiendo de las regiones, lo que daría un precio medio de 380 €/1.000 l incluyendo las primas de precio.

Y, tal vez, lo más importante de este acuerdo es que cubre todos los volúmenes de productos de marca nacional, que se distribuyan en los 1.500 puntos de venta de Lidl en Francia, lo que supone unos 115 millones de litros. Este es el segundo año que Lidl hace este acuerdo con Savencia Fromage & Dairy de cara a revalorizar el precio pagado a los ganaderos de vacuno de leche que producen la leche destinada a los lácteos vendidos en sus lineales.

En lo que se refiere a la leche de cabra Lidl también ha llegado a un acuerdo similar para la leche de cabra. En este caso ha sido con la empresa Lactalis, con el fin de que los productores reciban hasta 749 euros / 1.000 litros. El acuerdo afecta a los 2,9 millones de litros utilizados para la producción del queso de cabra de la marca President que se que se venderá en 800 supermercados de Lidl en Francia.

Este también es el segundo acuerdo de Lidl para leche de cabra, realizado este año. A finales del mes de febrero, Lidl firmó un acuerdo con Soignon ( Eurial ), estableciendo un precio pagado al ganadero de 749 euros/1.000 litros por un volumen aproximado de 3 millones de litros de leche.

Este tipo de acuerdos ponen en evidencia que es posible pagar precios razonables a los ganaderos sin que el último eslabón de la cadena pierda por ello competitividad ni mercado (Lidl es, en estos momentos, una de las cadenas que más crece en Francia y también en España).