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El Brexit y la pesca

Siempre he defendido la idea de que la pesca era, junto con los temas de Irlanda (que sigue en la Unión Europea), la gobernanza y la competencia justa, una de las “patatas más calientes” que generaba escollos en la negociación del llamado popularmente BREXIT; y, efectivamente, ha sido uno de los puntos más complicados a la hora de cerrar el Acuerdo de Comercio y Cooperación entre la Unión Europea resultante (U.E. – 27) y el Reino Unido (no  se olvide aquí que, desde siempre, Gran Bretaña ha querido ser la dueña y señora de sus aguas territoriales; precisamente ésta fue una de las razones por las que la salida británica salió victoriosa en el referéndum del año 2016).

Como se lo explicaba ayer a mis alumnos, las dos partes implicadas, como entiendo no podía ser de otra manera, han ejercido su derecho de “Estado Costero” con el objetivo fundamental, bajo su tutela, de conservar, explotar y administrar los recursos marinos de sus aguas.

El acuerdo se ha saldado finalmente con lo que, en mi opinión no deja de ser un “parche” en forma de un periodo transitorio relativamente corto, que va desde el 1 de enero del presente 2021 hasta el 30 de junio del 2026. 

Durante el mismo, tanto la Unión Europea como el Reino Unido, otorgarán a los pesqueros de la otra parte, en primer lugar, un acceso total para pescar en las aguas comprendidas entre las 12 y las 200 millas náuticas y, en segundo lugar, un acceso parcial en las aguas comprendidas entre las 6 y las 12 millas marinas y, en tercer lugar, quedarán oportunamente establecidas las condiciones para las aguas denominadas “dependientes o de las dependencias de la Corona del Reino Unido”.

Para que la pesca pueda realizarse sin problemas por ambas partes, desde este primer mes post – acuerdo, la U.E. y el Reino Unido están en contacto ininterrumpido para poder garantizar con rapidez las licencias iniciales, provisionales, a los pesqueros de las dos partes que las soliciten. 

Como es lógico, los pesqueros solicitantes recibirán las correspondientes licencias de acuerdo con las leyes que rigen en las dos partes implicadas. En el caso del Reino Unido, esto significa inicialmente una licencia temporal a la espera de la definitiva, que será válida para todo el año 2021 y que estará sujeta a los requisitos administrativos de licencia que en él rigen. Obviamente, hasta que no se tenga la licencia los pesqueros de una parte no podrán pescar en las aguas de la otra y, por supuesto, los pesqueros autorizados a faenar en las aguas de la otra parte deberán respetar sus normas (bien es verdad que el Reino Unido en su Ley de Pesca, que ha aprobado recientemente, ha incorporado muchos de los fundamentos de la Política Pesquera Común lo que hace todo relativamente más sencillo).

Para nuestros pesqueros es importante tener en cuenta que, de momento, la concesión de licencias (inicialmente, como ya he indicado, temporales) se va a limitar a la zona exclusiva perteneciente al Reino Unido (la denominada Zona Económica Exclusiva del Reino Unido) que comprende de las 12 a las 200 millas marinas.  

Para la zona de las 6 a las 12 millas el Reino Unido y la Unión Europea están estudiando las condiciones para emitir estas licencias, pero se han comprometido a establecerlas rápidamente y comunicarlo inmediatamente a los Estados Miembros de la Unión. 

De momento tampoco se van a emitir licencias para pescar en las aguas dependientes o de las dependencias de la Corona. La Unión Europea (los servicios correspondientes de la Comisión) ya ha presentado las listas con las referencias de los pesqueros que han formulado su solicitud de acceso a las mismas. Una vez examinadas estas listas se procederá a gestionar con rapidez las licencias que procedan.

Todo apunta hoy a que, durante el mencionado periodo transitorio (no se olvide, hasta junio 2026), no tiene por qué originarse grandes problemas. La cuestión está en el cómo la Unión Europea será capaz de negociar los futuros acuerdos de pesca con el Reino Unido; cuestión muy importante para nuestra flota pesquera pero, en mi opinión, no será un tema nada fácil. 

Espero, en el 2026, estar todavía por aquí, para poderlo comentar con ustedes.

Carlos Buxadé Carbó.
Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito.
Universidad Politécnica de Madrid
Universidad Alfonso X el Sabio