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El bienestar animal y su percepción social

Parece ser, aunque personalmente no estoy muy seguro de que, desde una perspectiva con una consideración monetaria, es decir económica, sea realmente una realidad, que nuestra sociedad demande, cada vez más,  exigiendo que, en nuestras granjas, se garantice, sí o sí, el bienestar de la base animal, tal y como ella, la sociedad lo percibe y/o entiende.

En este contexto me parece conveniente  mencionar el hecho de que, en nuestro país, sólo aproximadamente el 15 por 100 de nuestros consumidores, de acuerdo con los estudios publicados por la FECIC (La Federación Empresarial de Carnes e Industrias Cárnicas) y AECOC (la Asociación de Fabricantes y Distribuidores) afirman comprar, como norma y por ejemplo, carne que lleve el sello del Bienestar Animal y un 44 por 100 dice hacerlo alguna vez.

No obstante, desde mi punto de vista, sin poner, ni un por un instante, en duda los datos del mencionado estudio, lo que sigue rigiendo mayoritariamente y de forma preferente, a la hora de afrontar el consumidor medio la compra de alimentos, es EL PRECIO.

Y esta realidad histórica (con las pertinentes excepciones) se ha visto reforzada, en estos últimos meses, a causa de  los devastadores efectos económicos que está teniendo y seguirá teniendo en los próximos meses, la COVID – 19 en el poder adquisitivo real en un porcentaje muy elevado de nuestra sociedad.

En este contexto debe tenerse muy en cuenta que, de acuerdo con los últimos datos oficiales disponibles, la caída del PIB en el año 2020 fue del 10,8 por 100 con un crecimiento nulo en el cuarto trimestre; paralelamente tenemos del orden de 4 millones de parados y a los que deben sumarse unos 1,2 millones de personas en ERTE y de ellas unas 933.000 de fuerza mayor, es decir relacionadas con la pandemia. Esta es una realidad incontrovertible, que afecta directamente a muchos millones de familias e, indirectamente, por el “efecto dominó”, a todo el país.

Pero, al margen de lo expuesto hasta aquí, nos encontramos también, en toda esta temática del Bienestar Animal y más concretamente en lo que atañe al binomio “Sociedad – Bienestar Animal”, con varias “cuestiones delicadas” que ejercen un gran efecto distorsionador y de las que me voy a permitir destacar tres.

La primera es la “idealización social” del Bienestar Animal (que es una cuestión de base eminentemente técnica) por parte de una sociedad cada vez más alejada, física y emocionalmente, de la realidad rural (y por ello desconocedora de la misma). Ello la lleva a una interpretación y a una visión, tan sesgadas como erróneas de lo que realmente es el BA, Bienestar Animal (es la llamada “concepción Bambi del BA”). La consecuencia de subjetivar esta cuestión es que la desliga, a efectos prácticos, de la asunción y aceptación del coste  que la consecución en granja de este BA supone.

La segunda es una comunicación temática que, hasta el presente, está siendo muy poco exitosa a la hora de llevar lo que realmente es el Bienestar Animal (BA) y su coste a la sociedad. Por ello y a pesar de los grandes esfuerzos de comunicación que hacen muchas empresas y entidades del sector (las acciones en este campo que realizan permanentemente INTERPORC o PROVACUNO, pueden ser dos buenos ejemplos de ello), la misma no logra “calar” adecuadamente en la sociedad. Por ello y consecuentemente, no genera, hablando siempre en términos generales, cambios significativos en los ítems definidores de las decisiones de compra.

Y la tercera, la más complicada sin duda, es el propio comportamiento humano que lleva, en el caso que aquí nos ocupa, a una clara divergencia entre lo que pregona nuestra sociedad  a los cuatro vientos acerca de su interés por el BA y cómo le considera realmente en sus decisiones de compra, probablemente porque y, en primer lugar, le “toca el bolsillo” (como dice aquellos dos viejos adagios: “del dicho al hecho hay un gran trecho” y “la pela es la pela”).

Y sí, desde esta perspectiva, se podría hablar tal vez de  una “hipocresía social” fruto de unas grandes presiones mediáticas interesadas que acaban generando las mencionadas realidades conductuales.

Pero, probablemente sea también la actual “realidad económica en nuestra sociedad” la que está condicionando de manera significativa el mencionado comportamiento social y, mientras esta realidad no cambie (y esto, salvo milagro, tardara), será muy complicado trasladar de forma genérica, el coste real del Bienestar Animal al PVP (Precio de Venta al Público).

Ello no debe ser óbice para que desde todos los estamentos implicados (empezando por el propio sector primario) se siga luchando por ello. Pero hemos de ser muy conscientes, al menos en España, de que ésta es una labor ardua cuyos resultados, si llegan a verse, lo serán a medio – largo plazo.

Carlos Buxadé Carbó.

Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito.
Universidad Politécnica de Madrid

Anice destaca las actuales incertidumbres que afectan al sector cárnico

La Asociación Nacional de las Industrias de la Carme (ANICE) ha destacado las incertidumbres con las que se enfrenta el mercado por mor de la COVID – 19 y la expansión de la Peste Porcina Africana (PPA).

En la última reunión del Grupo de carnes de ANICE, don Juan Pedro Florido, presidente del Grupo y director de Operaciones de El Pozo Alimentación, repasó las consecuencias del nuevo brote de Peste Porcina Africana (PPA) en China. Situación a la que se suma el hecho de que varios países productores de la Unión Europea como Alemania, Polonia y Rumanía, actualmente afectados por la Peste Porcina Africana, tengan cerradas sus exportaciones al país asiático, lo que ha conducido a una elevada demanda de carne de cerdo en España, con destino de exportación a Asia, y especialmente a China.

Es importante recordar aquí que durante las últimas semanas la PPA ha continuado expandiéndose por el gigante asiático. Este hecho puede deberse a la producción, venta y uso ilegal de vacunas falsas contra esta enfermedad en China. Tal y como viene advirtiendo el Ministerio de Agricultura chino desde 2019, esta actividad ilegal acarrea riesgos importantes, al tiempo que ralentiza la recuperación de la producción porcina, perjudicando, por consiguiente, a toda la cadena mundial porcina.

El presidente del Grupo hizo un énfasis especial en el hecho de que, a pesar de los problemas del canal Horeca en España, las exportaciones han ayudado a mantener los precios, observándose una perspectiva favorable para la producción de carne de porcino. Esta coyuntura puede alargarse de 2 a 4 años, siempre y cuando no haya ninguna incidencia indeseable, como podría ser la irrupción de la PPA en España. Asimismo, recordó que el sector debe aprovechar este periodo para buscar nuevos mercados y afrontar el cambio de coyuntura que supondrá la recuperación de la producción porcina en China.

No obstante, se identificaron otros factores que pueden condicionar la evolución del mercado, como el posible incremento de las exportaciones desde los Estados Unidos, la recuperación de la producción en Alemania o la posible apertura de las exportaciones de porcino ruso a China.

En cuanto a los elaborados cárnicos, el señor Florido destacó las dificultades que atraviesan las industrias fabricantes como consecuencia de la subida de los precios de la materia prima y las turbulencias en las lonjas, nacionales y europeas, que han experimentado fuertes subidas en las últimas semanas.

Por su parte, don Jaime Yartu, presidente del Grupo de Vacuno de ANICE, expuso la situación del sector de la carne de vacuno, muy afectado por las dificultades que ha atravesado la hostelería. Recordó que la producción en la Unión Europea bajó un 1,5 por 100 el año pasado y se espera que este año descienda otro 0,5 por 100.

En el ámbito internacional, aunque recientemente se han abierto nuevos mercados como Vietnam, Japón, Tailandia y Filipinas, el señor Yartu expuso que las exportaciones a estos países no van a ser suficientes para paliar los efectos del cierre del mercado de Argelia en 2020, que acaparaba buena parte del comercio exterior de la carne de vacuno español.

Bienestar animal

El Grupo de Carnes de la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España también abordó la ubicación de cámaras en los mataderos y otros aspectos relacionados con el Bienestar Animal.

En este contexto, se informó sobre la futura revisión de la legislación vigente en bienestar animal en el marco del Green Deal y la Estrategia de la Granja a la Mesa, destacando que los principales ámbitos normativos pondrán el foco en el sacrificio y el transporte de animales.

Por su parte, don David Rodríguez Lázaro, vicepresidente del Comité Científico de AESAN y director del Área de Microbiología de la Universidad de Burgos, presentó los trabajos de actualidad del sector porcino español, realizando también un análisis de cuestiones técnicas y científicas referentes al sector cárnico.

Finalmente, se manifestó, en la mencionada reunión,  la honda preocupación existente por los constantes ataques a la carne, injustificados y sin fundamentos médicos o científicos que los avalen.

Los miembros del Grupo coincidieron en la necesidad de poner en valor la industria de producción de proteínas animales, trabajar al unísono ante estos ataques y reclamar de los políticos la atención y defensa que el sector merece.

Importancia de los prefabricados en las construcciones ganaderas (II)

 

Como ya mencionamos en la primera parte de nuestro artículo en lo que atañe a la construcción de las naves prefabricadas, existes dos opciones que podemos considerar básicas, cuando hablamos de la ESTRUCTURA DE LA NAVE y  de los CERRAMIENTOS:

  1. Construcción con pórticos metálicos y cerramientos tipo sándwich.
  2. Estructura con pórticos de hormigón y cerramientos con paredes       prefabricadas también de hormigón con diferentes opciones de aislamiento.

Las construcciones del tipo A son principalmente utilizadas, en la actualidad, para construcciones avícolas con diferentes modelos y tipos de construcción.

En todas ellas se debería exigir necesariamente, por parte del promotor, que se especificaran con todo detalle las características técnicas de este tipo de construcción en cuanto se refiere:

  1. A los parámetros constructivos
  2. Al cumplimiento de las normativas técnicas legales que le afecten según la zona de ubicación (acústicas, sísmicas, nieve, viento, etc.)

Es como si se editara un catálogo técnico de la nave, a imagen y semejanza del que se entrega cuando uno compra un vehículo.

En lo que atañe a la CUBIERTA se debe partir del tipo de ventilación que se diseñe:

  1. ventilación natural.
  2. ventilación forzada.

En el caso de la ventilación forzada es preferible diseñar techos lisos interiores para evitar choques de corriente de aire que deformen la ventilación.  Lo práctico y lo usual es poner interiormente aislante liso consistente en una base de placa de poliuretano  tipo PIR GR o PUR Al.

La cubierta exterior de la nave será preferiblemente con placa sándwich, similar a cerramientos pero con unas características específicas de protección frente a gases que se producen en la nave (cuyo origen está fundamentalmente en la respiración de animales y en sus deyecciones).

No hay que olvidar que por la cubierta se pierden y, a la vez, entran las mayores cantidades de calor (aproximadamente un 75 por 100 del total). En consecuencia la misma deberá estar muy bien aislada. En la práctica, se considera buen aislamiento de cubierta cuando  el coeficiente K de cubierta es ≤0,5.

En el caso de las naves con una ventilación natural (normalmente de trata de naves destinadas a en rumiantes) es también importante el aislamiento de cubierta aunque, en este caso,  la cubierta, interiormente, no  debe ser necesariamente lisa.

En este caso se suelen utilizar placas tipo Uraherm o similares o también cubierta de placa fibrocemento o chapa nervada con proyección de poliuretano posterior e interiormente. Análogo a la eficacia del aislamiento, el espesor de la aplicación de poliuretano proyectado deberá ser mínimo 35-40 mm o, incluso, de mayor de espesor según zonas.

En cualquier caso, como es lo habitual en la ganadería, va a ser el comportamiento y la eficacia productiva de la base animal, ubicaba en este tipo de construcciones, un buen indicativo (aunque, obviamente, no el único) de la bondad de los mismos. Técnicamente hoy, la potencial perfección técnica de los mismos, es realmente muy elevada.

Ramón Moreno Chueca
Ingeniero Agrónomo y Técnico Medio-Ambiental
 ramonchueca5@hotmail.com  

Importancia de los prefabricados en las construcciones ganaderas (1)

 

El futuro de las naves ganaderas está cada vez más ligado, en su diseño,  al alto grado de industrialización y de especialización de la ganadería.  Por esta razón, actualmente cualquier explotación ganadera requiere y en el futuro también lo va a requerir, de un alto nivel de mecanización y  de automatización e, incluso, de robotización.

España está inmersa en un mundo globalizado donde el coste de producción en la ganadería es fundamental para poder hacer frente a  países dónde el coste de la mano de obra es menos oneroso que en nuestro caso y, a pesar de ello, poder ser competitivos.

Sólo se podrá  competir a partir de la tecnificación de nuestras granjas ganaderas y con el personal necesario,  que  deberá estar altamente cualificado y, paralelamente, estar bien remunerado. Bajo estas premisas se obtendrá un mayor nivel de especialización del trabajo y, por lo tanto, se podrá conseguir un mayor rendimiento en nuestras explotaciones  pecuarias; es decir, de esta forma, en nuestras granjas, será posible producir más a menor coste partiendo, como se ha indicado, de unas adecuadas mecanización, automatización y especialización.

Formando parte de esta especialización, la tendencia en estos últimos años ha sido construir naves ganaderas prefabricadas. Las razones son la rapidez de ejecución de la obra así como la aparición y adaptación de empresas del sector, para poder afrontar la construcción de naves prefabricadas tipo “llave en mano”, es decir incluyendo en ellas todos los aspectos constructivos ,así  como de equipamiento interior.

Esta especialización se ha dado principalmente en dos tipos de ganadería industrial:

-En la producción avícola: aves de puesta y sus diferentes opciones de alojamiento;  aves reproductoras y producción de carne: pollo/pavo

-En la producción porcina: Cerdas madres para producción de lechones; cebo especializado,  transición especializada y ciclo cerrado completo

En el resto de las especies ganaderas también se realizan construcciones prefabricadas, aunque con una menor especialización en función del tipo de ganadería a la que se dediquen, teniendo en cuenta su menor importancia a nivel de su producción industrial ganadera.

Formando parte de la filosofía de las naves “llave en mano”, en el caso de las naves prefabricadas, el granjero-ganadero debe tener suficiente criterio o bien contar con un buen asesoramiento técnico neutral, para poder juzgar y valorar adecuadamente las ofertas disponibles, considerando y partiendo de las exigencias que va a tener su nueva nave.

También debe considerar objetivamente sus capacidades técnicas para poder llevar a cabo correctamente el control de los automatismos que le oferten, así como para poder asimilar la complejidad de su manejo.

Un aspecto absolutamente fundamental de las naves prefabricadas es el aislamiento de la envolvente total de la nave, considerando los cerramientos, cubierta, ventanas y puertas.

En este asentido las aves son quizás de los animales más delicados. Además tienen un ciclo de vida más corto por lo que se controla mucho más cada ciclo productivo. Las actuales granjas avícolas tienen muchas similitudes con las granjas porcinas. En efecto, suelen ser naves de baja altura y donde el aislamiento térmico es fundamental.

El bienestar animal y el gasto energético son dos variables que  van a incidir de forma significativa en los costes de producción y en la rentabilidad del negocio. Para  ello es fundamental partir de una buena construcción del edificio, bien aislado y sin puentes térmicos.

Respecto a la construcción de las naves prefabricadas, existen dos opciones básicas como veremos en la II parte de este trabajo.

Ramón Moreno Chueca
Ingeniero Agrónomo y Técnico Medio-Ambiental
 ramonchueca5@hotmail.com  

El dúo poni-niño

 

Si bien es cierto que nunca es tarde para iniciarse en la equitación, la edad mínima para comenzar esta actividad es la de 4 años. Es cuando se ha adquirido el desarrollo óseo y muscular suficiente como para afrontar este maravilloso deporte. Y es ahí cuando surge la pregunta ¿poni o caballo?

Erróneamente se cree que es mejor comenzar a montar a caballo en lugar de en poni, evidentemente si se trata de un adulto debería ser así, pero si hablamos de niños de 4 años que apenas llegan a calzar los estribos, es diferente. Se cae en el error de pensar que los ponis son ariscos, nerviosos y, en definitiva, menos seguros para un niño.

Pero si montamos a un niño de esta edad en un caballo, la percepción que va a experimentar es equiparable a la que tendría un adulto si montase un elefante. La sensación de capacidad de control que el niño va a tener sobre el poni resulta idónea para su tamaño a diferencia de la que tendría en un caballo.

Los ponis son fantásticos compañeros para los niños y como todo ser vivo de pequeño tamaño, pueden tener tendencia a reaccionar de forma más arisca al sentirse vulnerables frente a la realidad que le rodea.

Pero a la hora de la verdad, los ponis son la opción idónea si se quiere empezar a montar desde pequeño. Existen 4 categorías de ponis según la altura de los mismos, los ponis A, B C Y D, este último alcanza 1,55m a la cruz, a partir de la cual se clasifica como caballo, es decir el poni constituirá nuestro compañero durante toda la niñez y gran parte de nuestra juventud, hasta que nuestro tamaño corporal o nuestra edad en caso de competir nos lo permita.

Los jinetes que aprenden a montar en poni suelen ser más hábiles que los que han montado desde el inicio en un caballo, probablemente no sólo por lo que los ponis enseñan, si no por el hecho de que al ser más manejable para él, el trabajo haya sido más productivo.

La equitación supone para los niños un fantástico deporte, dado que además de un ejercicio físico muy completo, requiere una responsabilidad importante, pues no estamos hablando de una raqueta de tenis que dejas tirada en una esquina; estamos hablando de un animal, que el niño debe asear, limpiar y cuidar aparte de montarlo, después de lo cual deberá recoger y colocar el material, dejar al poni en su box, etc.

Esta interacción creará un binomio inseparable e inolvidable para ambos. Además, el pequeño jinete estará rodeado de otros jinetes, por lo que no sólo hará un estupendo amigo. Todo esto en un ambiente que propicia el contacto con la naturaleza, fomenta el ejercicio al aire libre y, sobre todo, la comunicación y el respeto por los animales y los demás jinetes.

Muchos niños se pasan horas en la hípica aparte de su hora de clase, viendo y cepillando ponis y caballos, ayudando al profesor en las clases, sacando al poni del box a comer hierba… toda una tarde de felicidad y diversión aseguradas.

En definitiva, el poni no solo es el mejor amigo de nuestros jóvenes jinetes, si no unos grandes profesores y maestros, de la equitación y de la vida.

Ángeles Melgar Bautista

Ingeniero agrónomo
Técnico deportivo de equitación y amazona

Situación de las explotaciones de vacas nodrizas

 

Las explotaciones nacionales de vacas nodrizas producen, bajo condiciones casi ecológicas, terneros que son amamantados por las madres y destetados con 5-10 meses de edad y 200-300 kg de peso vivo que posteriormente son cebados en estabulación con forrajes, cereales y leguminosas hasta los 550 kg los machos 450 kg las hembras.

Tradicionalmente, tales explotaciones han utilizado como madres a vacas autóctonas de las razas Retinta, Avileña y Morucha en la Dehesa y Rubia Gallega, Asturiana y Pirenaica en la España húmeda, las de Dehesa en cruzamiento industrial con toros Limusin o Charoles y las de la España húmeda, más productivas que las de Dehesa, generalmente, en pureza.

Los cebaderos de terneros pasteros no incardinados en las explotaciones de nodrizas exigen a los ganaderos animales de calidad, competitivos para el cebo, con excelentes crecimiento diario, conversión del pienso, rendimiento canal, elevado porcentaje de piezas nobles y buena calidad organoléptica de la carne, aspectos a los que responden bien las razas de la España húmeda, pero no las de Dehesa, por lo que en este amplio ecosistema las madres autóctonas están en franca regresión, mientras que las vacas cruzadas (Charoles o Limusin x Autóctonas) y las Limusin, más conformadas, a cuya explotación han tenido que recurrir los ganaderos, han experimentado un auge inusitado.

La explotación de estas vacas, con mayor formato corporal, se está traduciendo en un incremento de los costes de amortización del ganado, alimentación suplementaria, mano de obra y sanidad y en un aumento de la mortinatalidad de terneros. Si al incremento de los costes se une la bajada del 15-20 por 100 del precio del ternero pastero, acontecido en el último año, fácilmente podrá comprenderse la situación económica límite de las explotaciones de nodrizas de la Dehesa con mano de obra asalariada, explotaciones que desaparecerían si no fuera por las subvenciones de la Unión Europea (UE – 27).

De otra parte, la retracción del consumo de carne de vacuno ligada, entre otros factores, al Coronavirus y sus consecuencias (caída del turismo y de la vida social) y a la propaganda abyecta relacionada con las nuevas ideologías culinarias y medioambientales (veganismo, activismo animalista, ecologismo mal entendido) se está convirtiendo en un grave problema para las explotaciones de vacas nodrizas y de cebo de terneros.

Así, el consumo interno de carne de vacuno puede que en 2020 se haya situado en 11 kg por habitante y año y, según datos oficiales, las exportaciones en el primer semestre de 2020 han supuesto 347 millones de euros, casi un 5 por 100 menos que en 2019. Esta reducción de la demanda nacional e internacional está bajando los precios del ternero cebado hasta valores que no rentabilizan el cebo (antes 4 €/kg canal, ahora 3,25-3,30 €/kg). Las cuentas del labrador son bien sencillas si ejemplarizamos el cebo del ternero macho: valor ternero destetado (720 €), alimentación (350-400 €), otros gastos (80 €), total entre 1.150 y 1.200 €. Ingresos del ternero con 320 kg canal alrededor de 1200 €. Resultado: situación límite; sólo los extraordinariamente competitivos sobrevivirán.

Ante esta situación la Administración debería controlar la “pseudo – noticias” de incidencia económica negativa sobre la España vaciada, y los medios de comunicación tendrían que aprender algo sobre agricultura y ganadería para no agredir, sin mala intención, al mundo rural, mientras que la producción de carne de vacuno generada actualmente bajo bienestar animal, trazabilidad y seguridad sanitaria y alimentaria debería involucrarse en aumentar el consumo luchando contra la “pseudo – propaganda” adversa y buscando nuevos mercados (Asia Oriental, países árabes, Canadá, etc.) ofreciendo siempre calidad.

Argimiro Daza

Dr. Ingeniero Agrónomo
Catedrático jubilado de la E.T.S.I.A.A.B.
Catedrático Emérito de Producciones Animales de la UPM

 

Dermatitis digital: un enfoque innovador para su control

 

 

La Dermatitis Digital (DD), también conocida como Enfermedad de Mortellaro, comúnmente asociada con la infección por Treponema spp., es ampliamente reconocida entre investigadores y defensores de la industria como la lesión infecciosa de las pezuñas de mayor prevalencia a nivel mundial.

Es una enfermedad podal altamente contagiosa, caracterizándose por la presencia de lesiones ulcerativas y necróticas que se asocian frecuentemente con cojeras. Las lesiones asociadas con DD se clasifican utilizando el sistema de puntuación de estados M, donde M0 indica un estado sano del talón y M4 indica lesiones crónicas.

Los tratamientos actuales que utilizan antimicrobianos o baños de pies químicos tienen sus inconvenientes, a menudo son ineficaces y raras veces curan completamente las lesiones por DD. Teniendo en cuenta la complejidad de la enfermedad, para alcanzar un control eficaz de DD es necesario un enfoque ligeramente más elaborado que el habitual, a través de la integración de acciones preventivas. De este modo, comprender las funciones de la respuesta inmune innata y de la modulación inflamatoria durante el proceso patogénico de la DD ayuda a identificar nuevas estrategias para su control en las ganaderías.

Una forma de proporcionar una respuesta inmune ágil y eficiente, evitando el progreso de las lesiones pódales, es la suplementación en la dieta con aditivos funcionales de origen fitogénico (De este modo, el uso de un complemento nutricional a base de extractos de plantas ha demostrado ser una estrategia prometedora para la gestión de la DD. Estas sustancias actúan estimulando las defensas naturales de los animales frente a las espiroquetas, reduciendo la inflamación y modelando la evolución cíclica de las lesiones, característica de la enfermedad. Con un programa intensivo de control que incorpore un buen manejo de herramientas nutricionales como esta, es posible obtener una disminución considerable de la prevalencia de DD en las explotaciones.

Esta alternativa se ha utilizado en muchos países de Europa y ha demostrado resultados muy positivos, como se pudo observar en un trabajo académico conducido por la Universidad de Liège, Bélgica, publicado en el Congreso Europeo de Buiatría de 2019.

En este estudio se llevó a cabo un seguimiento de las cojeras asociadas a DD en 3 granjas (N=180) durante 6 meses de uso del complemento nutricional. Los resultados demostraron una evolución favorable de los casos, sobre todo a partir de los 3 meses de prueba, con la regresión de las lesiones, seguida de la reducción de la prevalencia de DD.  Esto indica que este planteamiento ayuda a mejorar la respuesta inmunitaria e inflamatoria de los animales, contribuyendo, por consiguiente, a controlar la progresión de las lesiones.

En conclusión, un plan de control basado en el uso de aditivos naturales asociado con un programa integral de prevención, podría aplicarse en ganaderías convencionales u orgánicas para ayudar a gestionar el impacto de la DD en ganado lechero con una alta prevalencia de la enfermedad.

Además, es una alternativa viable y fácil de usar incorporándola directamente a la dieta y presenta otras ventajas atractivas para el sector, ya que, como pienso complementario, su uso no requiere prescripción veterinaria y no hay tiempo de espera, siendo una herramienta segura para los animales, los consumidores y el medio ambiente.

Rafael Pedroso Betarelli

Veterinario, Doctor en ciencias veterinarias;
Responsable técnico de nutrición y
salud animal en INFAVET S.L.

Sector porcino: superando con éxito los vaivenes del mercado

 

En los últimos años, el sector porcino de capa blanca español ha experimentado una profunda transformación que le ha permitido crecer, de forma sostenible, año a año. También ha sido así en el que acaba de terminar.

En 2020, y a pesar de la crisis mundial provocada por la COVID-19, el sector porcino experimentó importantes crecimientos en sus magnitudes básicas sectoriales: el censo porcino (+3,1%), la producción de carne (+6,7%), el consumo de carne fresca de porcino en hogares (+12,4%), y de elaborados cárnicos en hogares (+8%), y también las exportaciones (+17%) y el grado de autoabastecimiento sectorial (hasta alcanzar el 209%).

Experimentado este crecimiento en 2020, de cara a los próximos meses el comportamiento del sector porcino español volverá a estar condicionado por la evolución e incidencia de muchos de los factores que superó con notable éxito el pasado año.

Sin duda, uno de esos factores determinantes será la evolución de la pandemia, la posibilidad de otros confinamientos, su impacto socioeconómico y la disponibilidad o no de fondos de recuperación de sus consecuencias. En este sentido, el impacto de los planes de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno será primordial de cara a la economía en general y del sector porcino en particular.

Por otra parte, los profesionales del sector porcino tendrán que seguir muy atentos a la evolución de la Peste Porcina Africana (PPA) en Europa y por supuesto en China, a cuyo mercado llegan más de 1,4 millones de toneladas de carne y elaborados del porcino español por un valor superior a los 3.750 millones de euros, donde es importante.

Entre 2018 y 2020, la producción de porcino en China se redujo de manera drástica a causa de la declaración de PPA en 2018 y ello ha exigido un intenso incremento de las importaciones de porcino. Sin embargo, todo indica que a partir de 2021 China iniciará un proceso de rápida recuperación de su producción doméstica de porcino.

Con independencia de la PPA, sobre la mesa también están las posibles consecuencias de los objetivos, políticas y normativas derivados del Pacto Verde Europeo; el comportamiento de los precios de las materias primas para alimentación de ganado; o los efectos del Brexit o de otros posibles nuevos acuerdos y convenios internacionales. Estas últimas, cuestiones coyunturales que se puedan dar entre países pero cuyas consecuencias el sector porcino de capa blanca español palía trabajando en el largo plazo con el objeto de no tener que depender de un solo país.

El sector porcino español cuenta con una gran fortaleza económica y tecnológica y con un alto grado de competitividad y prestigio en los mercados internacionales; lo que sin duda facilita su capacidad de adaptación para defender y mantener atractivos objetivos de crecimiento y rentabilidad, así como  su posicionamiento en el mercado mundial del porcino.

Alberto Herranz
Ingeniero Agrónomo
Director de INTERPORC

El concepto de valor y la valoración del ganado (II)

Son varias las ocasiones y varios los casos en los que un técnico debe de realizar la valoración del ganado. Por ejemplo, es frecuente solicitarlo, entre otros casos, en una operación de compraventa de una finca que tiene ganado y el precio incluye ambos activos; para seguros en caso de daños; para la valoración del activo de la empresa en el cierre del ejercicio en el que se quiere llevar a cabo un estudio financiero o por un requerimiento de la Administración. A veces, también se utiliza como elemento de enlace para la valoración de ciertas clases de tierra.

El ganado es un activo de la empresa que, como bien sabemos, puede ser Activo Fijo (Activo No Corriente) o Activo Circulante (Activo Corriente), según los casos. En el caso del ganado del Activo Fijo, se corresponde con el ganado adulto que permanece varios años en la explotación (reproductor, lechero…), y el del Activo Circulante, son los animales de cría cuya finalidad es la venta en un ciclo de producción o, en todo caso, inferior a un año.

Los métodos a aplicar en la valoración del ganado, al igual que se emplean con el resto de activos, están relacionados con la finalidad de la valoración y con algunos aspectos específicos.

Los métodos más comúnmente utilizados son los siguientes:

– Método del valor de mercado.

– Método del coste de producción.

– Método del valor de transformación.

– Método del valor de capitalización.

El método del Valor de Mercado se utiliza para valorar aquellos animales cuyo factor fundamental es demandado por la carne. Entre ellos cabe citar, terneros, corderos, cabritos o cochinillos, por ejemplo. La determinación del valor es simple; se utiliza el precio según peso o según animal, datos estos obtenidos de información de mercado cuyos precios son de fácil información al haber un mercado bastante activo, transparente y con una alta frecuencia en las transacciones. Por ejemplo, si se utiliza como medida el peso, se pesan los animales y se multiplica por el precio; si el precio es por animal, bastaría con contar el número de animales y multiplicarle por el precio unitario medio para determinar el valor. También se emplea en animales adultos, aunque aquí existen diferenciaciones según el estado/situación del animal (animal de desvieje, deshecho por estéril o por accidente, animales de recreo, sementales, otros), lo que origina mayores dificultades; además, el mercado es menos frecuente y más opaco.

El método del Coste de Producción se suele emplear para ganado de engorde, en cebo y recría, como vacuno, ovino, porcino, avícola. También se emplea para activar el animal a valor de formación. En este caso, se parte de un valor previo del animal donde tiene su origen; el animal puede haber sido obtenido en la propia explotación o bien adquirido fuera de la misma, en cuyo caso el valor es obtenido de información de mercado. Se incorporan a partir de ahí, los costes que generan capitalizados hasta la venta del animal o hasta la entrada en producción. El problema está muy ligado a la toma de decisiones sobre las diferentes opciones de producción, recriar, cebar o no, según las disponibilidades de pienso y, por lo tanto, el valor de transformación.

El método de Valor de Transformación se aplica cuando el ganado tenga posibilidades de ser comercializado ya transformado, es decir, cuando se puede medir el valor por su capacidad de ser industrializado. Pensemos en derivados de la leche, quesería o mantequerías; o chacinerías, chorizos o jamones. Con ello, podemos decir que el valor del animal es el valor de sacrificio del animal.

El método del Valor de Capitalización se aplica cuando se trata de determinar el valor capital correspondiente a unas rentas periódicas (R) obtenidas mediante unos supuestos de producción (cobros y pagos), según una técnica determinada, hasta llegar al año de deshecho en que se produciría un cobro extraordinario por la venta de desvieje.

Evidentemente, con independencia del método de valoración que deba aplicarse en cada caso, es absolutamente imprescindible conocer perfectamente la realidad del ganado a valorar y ello exige siempre, además de “pisar el terreno” unos conocimientos profundos, en el ámbito d ela producción animal, acerca del ganado a valorar.

Arturo Serrano
Dr. Ing. Agrónomo
E.T.S.I.A.A.B. – U.P.M.

Empoderamiento individual hacia el enfoque colectivo

En un artículo anterior (boletín nº 39), hablábamos sobre la definición de equipo. En este segundo artículo, nos centraremos sobre la cuestión de los principios de la creación  del mismo.

En primer lugar, deberemos definir qué tipo de equipo queremos formar. Con ello quiero expresar el hecho de que un equipo siempre tiene un objetivo y normalmente un “enemigo a batir”. El  mismo, el objetivo, puede ser interno o externo.

En el caso de que el objetivo sea externo, usualmente suele ser un refuerzo positivo, pero ¿qué sucede si no sabemos gestionar bien los objetivos internos?, pues que éstos se convierten en una realidad negativa que limita la capacidad competitiva de la granja. En mis más de 30 años de experiencia en el sector, todas las granjas que he conocido han estado estructuradas por zonas, tal como comentábamos en el anterior artículo.

En este sentido podemos distinguir claramente 4 zonas: zona de gestación, zona de lactación, zona de transición y zona de engorde. Puedo asegurar sin temor a equivocarme, que en más del 80 por 100 de las explotaciones estructuradas de esta forma, con zonas delimitadas de la manera indicada, los laborales de una zona concreta desconocen y/o les importa más bien poco, lo que acontece en las otras zonas de la granja (al fin y al cabo este no es mi trabajo, suele ser la respuesta más generalizada, cuando se aborda este tema…y no les falta razón).

Pero este patrón de razonamiento funciona perfectamente mientras todo va bien, pero ¿ qué sucede cuando los resultados no son los deseados?  Entonces aparece, prácticamente siempre, nuestra amiga LA CULPA y ésta tiene tendencia a señalar al otro y aquí es donde se genera el desmoronamiento del equipo.

¿Cuál es mi concepto de equipo? La respuesta es  muy simple; se trata de un colectivo donde se debe de implicar a todo el personal en el funcionamiento global de la granja, no solo a nivel teórico y de información, sino también a nivel práctico, consiguiendo la creación de grupos dinámicos que interactúen en las diferentes tareas de la granja y en las diferentes zonas.

Veamos en ejemplo ilustrativo: hay una cierta tendencia generalizada a realizar en las granjas ciertas tareas muy repetitivas, que aportan poco al global de la granja y muy poco a la formación del trabajador, tanto a nivel laboral como al de su desarrollo personal. Entre las mismas podríamos mencionar la atención y el cuidado de los lechones. Esta suele ser una tarea que realizan en una explotación, como mucho, una o dos personas y la llevan a cabo durante toda o casi toda su jornada laboral. Si estas personas tienen que cubrir otros puestos durante el fin de semana la pregunta es obvia, ¿ qué nos aportarán las mismas en estos 2 días (sábado y domingo) de los 7 días que tiene la semana?

Por esta razón y en mi opinión, si en las granjas  somos capaces de evaluar y valorar las capacidades de nuestros trabajadores, quizá podríamos obtener una mayor rentabilidad en la utilización de sus cualidades, creando unos turnos rotativos, que les permitiera formarse más y mejor.

Pero entonces surge aquí de inmediato la siguiente pregunta: ¿pero es que el personal que tengo haciendo las mencionadas tareas repetitivas no sirve para mucho más? Bien, entonces quizá sea el momento de replantearnos qué tipo de personal contratamos o, mejor dicho, qué ofrecemos a las personas que vienen a trabajar con nosotros y por qué tenemos  determinado tipo de personal trabajando con nosotros.

También podemos afrontar otro camino: crear equipos basados en 2 – 3 personas, que sean las que lleven el peso de la granja y que el resto del personal laboral les complemente. Éste quizá sea el sistema más habitual en las granjas, pero tiene el riesgo de que si uno de los pilares laborales se marcha, por el motivo que sea, la explotación, casi con toda seguridad, se resentirá en exceso.

Por esta razón, soy más partidario de formar y estructurar equipos dinámicos, donde se vayan rotando las tareas de la granja, tanto las de mayor responsabilidad como las de menor enjundia.

En este caso, el periodo de formación del personal laboral será evidentemente más largo, pero también se produce una selección natural de las tareas. Así,  el individuo que cojea en la realización de una determinada tarea, termina apoyándose en sus compañeros y complementando el trabajo de otras áreas dónde se encuentra cómodo en razón de sus fortalezas y todo ello acontece, en general, de un modo armónico y natural.

 

Miquel Forcadell

Técnico especialista agropecuario

Master en RRHH