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Sostenibilidad y bienestar animal en ovino lechero (I)

Una pregunta de especial relevancia cara a un futuro inmediato: ¿los desarrollos en sostenibilidad y en bienestar animal, van a ser un lastre para la mejora de la producción en ovino lechero, o pueden ayudarnos a mejorarla?

Actualmente, cada vez existen más animales cuya producción anual está por encima de los 1.000 litros, y granjas con medias productivas por oveja superiores a los 700 litros (con valores de leche corregida a 11.5 de EQ), sin que en este camino de mejora, dentro de los aspectos que afectan a la rentabilidad, no siempre se haya tenido en cuenta la sostenibilidad o el bienestar animal.

Como expliqué en uno de mis anteriores artículos publicados también en este boletín, a través de indicadores matemáticos, y con independencia del tipo de granja, podemos conocer los aspectos que nos ayudan a mejorar nuestra rentabilidad, que son mejorables y que por tanto deben corregirse. Debemos recordar aquí lo que decía Kelvin: “Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre”.

¿Y podemos medir el bienestar o la sostenibilidad?, pues de esto se trata. Veremos someramente los aspectos de bienestar y sostenibilidad que pueden medirse y que de forma directa o indirecta tienen correlación con los aspectos productivos. 

Aspectos medibles de Bienestar – Producción

  • Dimensionamiento de la granja: m2, m3, metros de comedero y puntos y caudal de agua por oveja, donde esperamos que frente a un incremento en el coste de instalaciones, tengamos una mejora en producción.
  • Aspectos ambientales en granja: Con datos tanto medios como extremos de la temperatura, la humedad relativa, los niveles de CO2 y los de NH3, con un efecto causa-efecto parecido al anterior.
  • Aspectos de racionamiento, como el nivel de ingesta que dependiendo de ciertos factores anteriores, nos va a determinar la capacidad de los animales para poder expresar todo su potencial genético y la adecuación de lotes para evitar gran dispersión de la ración y la producción media.
  • Recuento de células somáticas, que es un valor que nos da una  idea del nivel de las mamitis clínicas y subclínicas que tenemos en la granja.

Por otro lado, también podemos medir de forma relativamente fácil, y con una relación menos obvia con la producción:

  • Aspectos calidad vital de rebaño: como son la Vida Productiva Media, el porcentaje de reposición, los partos por oveja presente y la permanencia media en lactación.
  • Circunstancias relacionadas con la eliminación: tales como el porcentaje de eliminación total de ovejas y dentro de esta, el porcentaje de eliminación de ovejas por muerte, el porcentaje de eliminación temprana de corderas y el porcentaje de eliminación temprana de ovejas, que es un excelente indicador relacionado con la calidad del preparto y con los problemas metabólicos en el postparto.
  • Salud del rebaño, con especial hincapié en el estado “inflamatorio” general y el control de los perfiles metabólicos
  • Planes vacunales y metafilácticos

Por último, nos quedarían otros un poco más complejos de controlar, pero también importantes:

  • Aspectos relacionados con el estrés, midiendo por un lado las estereotipias y mordeduras provocadas por el estrés y por otro sus repercusiones en la ingesta y su digestibilidad. Igualmente sus diferencias estacionales y las repercusiones del calor y la salida a celo en el bienestar y la producción.
  • Posibles alteraciones en el microbioma por estados de ansiedad, tanto en su desarrollo anatómico, microbiológico o fisiológico.
  • Estados carenciales o descompensados: errores de diseño o de manejo, nos pueden dar cambios súbitos de pH o niveles energéticos, minerales o de cualquier otro tipo de forma estructural.

En la segunda parte del presente artículo, entraremos en el tema de la sostenibilidad al que hacemos referencia en el título del mismo.

Francisco Martínez Sanmiguel

Veterinario – Gaherproga

El neonato con dolor cólico

Existen diferencias importantes que debemos conocer, entre el caballo adulto con dolor cólico y el potrillo. 

En general, en el caballo adulto, gravedad, dolor (y sus manifestaciones) y frecuencia cardíaca (FC) están íntimamente relacionados, por lo que, en casos graves, habrá bastante dolor y la FC estará aumentada considerablemente. Mientras que en cólicos leves, la manifestación de dolor es mínima y la FC está poco elevada. Los potros tienen menos tolerancia al dolor abdominal que el caballo adulto, por lo que las manifestaciones o muestras de dolor serán mucho más exageradas en el potrillo. Esto crea dificultad a la hora de distinguir la gravedad del cólico. 

A la hora del diagnóstico también existen diferencias. En el caballo adulto, se hace exploración rectal con el fin de apreciar cambios que pudieran haber a nivel abdominal, tales como distensión del intestino delgado, grueso o ciego o desplazamientos de la flexura pélvica, entre otros. Esto mismo es inviable en un potrillo. Sin embargo, un método que es más factible en el potrillo que en el caballo adulto, es la radiografía. Es posible radiografiar el abdomen de un potrillo y tener una buena imagen diagnóstica, cosa que resulta muy difícil, para el veterinario de campo, en el caballo adulto. En cualquier caso, el uso de la ecografía abdominal es mucho más habitual en los caballos con dolor cólico, tanto adultos como potros. 

Hay que tener en cuenta también que las frecuencias cardíacas son bien distintas entre el adulto y el neonato, siendo, en igualdad de condiciones, bastante más elevadas en el potrillo.

¿Cuáles son las principales manifestaciones de dolor cólico en el neonato? La primera de todas ellas es que deja de mamar, ésta ya es en sí misma una manifestación de dolor. Normalmente, irá acompañada de otras manifestaciones tales como, mirarse el flanco, apatía, esfuerzos por orinar o defecar, o revolcarse en el suelo, quedándose en ocasiones en una postura de decúbito dorsal, postura totalmente anómala en los caballos. En cualquiera de los casos, se habrá de llamar al veterinario de manera inmediata.

Ante un potrillo con dolor cólico, ¿cuál puede ser la patología que lo está causando? La causa más frecuente de dolor cólico en el neonato es la retención de meconio. El meconio son las primeras heces que se expulsan, formadas por secreciones glandulares y restos del líquido amniótico. Debe expulsarse en las primeras horas de vida, si esto no sucede así, actúa como una especie de tapón que impide la salida de heces al exterior y provoca la distensión del intestino, lo que causa dolor cólico. En la mayoría de los casos, el problema se soluciona mediante enemas de agua y jabón, y si fuera necesario, con un apoyo de fluidoterapia parenteral. Algún caso más complicado, requerirá cirugía, en el quirófano y bajo anestesia general.

Otra causa de dolor cólico es el uroperitoneo, es decir, cuando se produce una disrupción de las vías urinarias en cualquier parte de todo el trayecto urinario. La más frecuente es la rotura de la vejiga de la orina, concretamente, de la parte más dorsal. Inicialmente, la sintomatología que produce es la de dolor cólico. El potrillo aparentemente ha nacido normal, mama, defeca el meconio, está activo, pero conforme van pasando las horas, va dejando de mamar, se muestra más apático y manifiesta dolor cólico. En estos potrillos se puede palpar el abdomen y notar el líquido libre en cavidad abdominal. En los casos de uroperitoneo, ese líquido libre será orina. En la ecografía abdominal se verá perfectamente y tomando una muestra del líquido podremos identificar la orina. La solución en estos casos es quirúrgica.

Otras patologías que también producen de sintomatología de dolor cólico en el potrillo son: úlceras gástricas, vólvulo de intestino delgado, diarreas, enteritis, atresia del colon o síndrome blanco letal overo, entre otros, aunque, afortunadamente, son menos frecuentes que los descritos anteriormente. 

Dra. Rosana Domingo Ortiz

Profesora Universidad – Medicina y Cirugía Animal

Universidad CEU Cardenal Herrera

¿Qué deseamos obtener de una explotación pecuaria?

La pregunta es simple: QUÉ DESEAMOS lograr u obtener en una explotación pecuaria? En principio, una buena producción, unos buenos resultados técnicos y económicos o, dicho de otra forma, el máximo de resultados positivos posibles al mínimo coste, con el fin de obtener el beneficio máximo. Ésta podría ser una primera respuesta a la pregunta formulada; así de simple, o, tal vez, no tan simple. 

Ahora bien, lo expuesto ¿CÓMO lo podremos obtener? ¿Qué es lo que vamos a tener en consideración en primer lugar a la hora de tomar decisiones?

No debe olvidarse que en toda granja siempre deben tenerse en cuenta, inicialmente, 4 o 5 puntos esenciales, fundamentales o básicos que, a mi modo de ver,  pueden ser los siguientes:

  1. Las instalaciones (qué pretendemos y cuánto podemos invertir en ello).
  2. La genética de la base animal (según la línea que empleemos obtendremos diferentes resultados).
  3. La sanidad (por desgracia la pandemia del coronavirus nos ha enseñado su importancia real).
  4. La alimentación (un aspecto cuantitativo y cualitativo fundamental que nos ayudará en la consecución de un buen nivel en lo que atañe a la sanidad de la granja).
  5. Y, por último, el personal (la mano de obra directa), que es precisamente el único punto de todos los mencionados hasta aquí que tiene una incidencia directa sobre todos ellos a través del MANEJO de la base animal de la granja.

Y a partir de aquí es cuándo empezamos a poder establecer realmente “QUÉ QUEREMOS” para nuestra granja (dado que cada granja es un mundo “per se”). 

Lo primero que vamos a decidir es, cuantitativa y cualitativamente, el EQUIPO HUMANO (mano de obra directa, fundamentalmente) que queremos tener en  nuestra granja. Ello significa tomar decisiones respecto al establecimiento de zonas de trabajo, si queremos o no encargados de zona, cuáles serán los trabajos fijos y cuáles los rotativos, los turnos laborales, los horarios de trabajo, los objetivos de la contratación etc. etc.

¿Qué entendemos aquí inicialmente en nuestras granjas por un equipo humano?

  1. Un grupo de personas que se organiza para realizar una actividad o un trabajo.  
  2. Un grupo de seres humanos que se reúne y labora en conjunto con el fin de alcanzar una meta común.

Bien, éstas son dos definiciones tipo de lo que vendría a ser un equipo. 

En nuestro caso concreto, tenemos una explotación de tamaño “X” donde hay entre 2 y 4 zonas de trabajo claramente delimitadas (léase: Gestación – Lactación – Transición – Engorde o Cebo), donde trabaja un determinado grupo de personas, cada una en la zona que le ha sido asignada previamente y con unas tareas claramente establecidas; todas ellas tienen un objetivo común.

Pero, en mi opinión, todo lo expuesto hasta aquí debe ser complementado con la consideración de una serie de claves, que son las que nos llevarán a lograr obtener sino un equipo perfecto (la perfección, no existe), sí un equipo realmente eficiente y eficaz.

Estas claves son las que iremos desarrollando en el futuro a través de sucesivas colaboraciones y, cómo veremos en mi próximo artículo, la primera clave es la de cambiar el enfoque individual por el colectivo; cuestión no siempre sencilla.

Miquel Forcadell

Técnico especialista agropecuario 

Master en RRHH

Alemania, el bienestar animal y las cerdas reproductoras

El Gobierno Federal y los distintos Lands han llegado a un acuerdo para mejorar el bienestar de su cabaña porcina, acordando medidas más estrictas que las que ya se aplican a nivel de la Unión Europea (U.E. – 27).

En este contexto, el Gobierno alemán ha anunciado un presupuesto de 300 M€ para apoyar a los ganaderos en la aplicación de las modificaciones acordadas de sus explotaciones, con el fin de que no pierdan competitividad con respecto al resto de productores europeos e internacionales.

Como es sabido,  el 1 de enero de 2013 se introdujo en la Unión Europea una importante reducción en el número de días que las cerdas reproductoras pueden estar en las jaulas, pero es bastante más alto al ahora acordado en Alemania. La normativa comunitaria establece que las reproductoras se deben alojar en grupo y solo estarán en la jaula de gestación durante las 4 semanas siguientes a la inseminación y una semana antes del parto.

Las nuevas normas alemanas pues afectan fundamentalmente a las cerdas reproductoras. Se reduce considerablemente el número de días que la cerda puede estar en la jaula de gestación. Se ha acordado que la reproductora esté un máximo de 5 días en las jaulas antes de la fecha prevista de su parto. La eliminación de las jaulas post – inseminación tendrá un periodo de transición de 8 años

Nuevas condiciones

Además, Alemania ha establecido también nuevas condiciones para el alojamiento en grupo. Se ha fijado que cada cerda disponga de 5 m2, de los que 1,3 m2 deben estar acondicionados como superficie de descanso y tiene que haber un máximo del 15 por de  la superficie enrejillada. Estas medidas tienen un periodo de transición de 15 años.

Paralelamente también se han introducido otros cambios menores, que afectan a todas las explotaciones y que se aplican ya o en un plazo de 6 meses y que se refieren al material manipulable o los sistemas de alimentación.

Esta medidas solo van a afectar inicialmente a Alemania pero, como viene siendo habitual, cuando un Estado con un gran peso dentro de la Unión Europea establece unas medidas con carácter unilateral en su territorio, al final trata de que se impongan de manera obligatoria en el resto de los Estados de la U.E.. Además, no hay que olvidar que otros países del norte de la U.E. ya tienen normas similares. Este es el caso de Holanda y de Suecia que también tienen una normativa más restrictiva que la comunitaria. En Holanda, las jaulas solo se pueden usar 4 días (en lugar de 4 semanas) después de la inseminación y una semana antes del parto. En Suecia, solo se pueden usar una semana antes del parto. Por su parte en Austria, a partir del 1 de enero del año 2033, se prohibirán totalmente las jaulas.

El estrés por calor y la ganadería

Estamos ya inmersos en un verano que se vaticina largo y caluroso. Como cada año, los riesgos de estrés por calor en nuestras explotaciones ganaderas aumentan. 

Las consecuencias al final son fácilmente observables en los resultados productivos zootécnicos. Y son nefastas: caídas de producción de leche en vacas, caídas de los índices de puesta en gallinas, incremento de días improductivos entre partos en cerdas, ralentización del crecimiento en cebos, etc. 

Sin duda, el estrés por calor es uno de los grandes retos de la producción animal intensiva actual, especialmente en un clima como el nuestro. Y es un reto genético y científico de cara al futuro, ante un escenario donde el incremento de las temperaturas y la desertificación son actores que no podemos controlar aún. 

La capacidad de superponerse, o disipar, al exceso de calor varía entre especies, pero también entre razas. Como ejemplo, Ragsdale y col. en 1953 expusieron distintas razas de vacas a 34 ºC y vieron que mientras las vacas Holstein redujeron la producción láctea a un 63 %, y las Jersey a un 68% de la producción habitual, las pardo-suizas produjeron a un 84 %, siendo más resistentes. También habría que destacar que la condición fisiológica en la que se encuentren las vacas influirá en su capacidad de termorregulación, y esto lo mostró de forma sencilla Nardone y col. 2006, midiendo el calor producido por una vaca de 700 kg de peso vivo, este es de 44 Mcal/día cuando la vaca produce 60 litros de leche diarios, sin embargo la misma vaca al final de la lactación, con una producción de 20 litros de leche/día, produce una cantidad de calor de 25 Mcal/día. 

Existe una primera aproximación a la selección genética frente al estrés por calor que consiste en seleccionar caracteres anatómicos, como puedan ser la coloración de la capa, la cantidad de glándulas sudoríparas o las proporciones anatómicas. Además, encontramos gran variedad de genes relacionados con la termo-tolerancia, especialmente en determinadas especies o razas. El aprovechamiento de estos genes es una estrategia muy habitual de mejora del ganado vacuno en sistemas tropicales. Se cruzan las vacas (Bos Taurus) con cebús (Bos indicus) que les aportan fenotipos de termo-tolerancia. 

El estrés por calor genera cambios en el perfil hormonal de los animales, pero hay otros marcadores bioquímicos que varían, y precisamente de uno de ellos pretendemos hablar hoy: las proteínas HSP70. Son proteínas de tipo “chaperonas”, también denominadas “termómetros celulares”, con un origen muy temprano en la evolución, y a la par muy bien conservadas, encontrándose en todas las especies, tanto eucariotas como procariotas. 

Sus funciones están relacionadas con el transporte intracelular de proteínas y la protección celular frente al estrés por calor u otras fuentes de estrés (Borchiellini y col. 1998). 

La baja expresión de estas proteínas HSP70 es uno de los marcadores más utilizados en la búsqueda de variedades vegetales resistentes al estrés térmico. En ganado vacuno también se ha demostrado que, ante el estrés por calor, aumenta el nivel plasmático de HSP70. Y tanto menos aumentarán cuanto mejor esté siendo la resistencia al calor o la habilidad en disipar calor. Encontramos algunos trabajos en esta línea de investigación en producción animal, pero siguen siendo escasos comparados con la cantidad de bibliografía desarrollada en plantas.

Algunos de estos trabajos muestran que una interesante línea a seguir es suplementar a los animales con productos aditivos que actúen como factores coadyuvantes a la ventilación, como son las levaduras Albioyeast. Se ha demostrado que la utilización de levaduras disminuye la concentración plasmática de HSP70 en vacas Holstein en lactación, contribuyendo a mitigar los efectos del estrés por calor. 

Juan Miguel Ruiz Rodríguez

Ingeniero Agrónomo en Grupo PH-Albio

Doctorando en ETSIAAB – U.P.M.

 

España regula la temperatura en el transporte en razón del bienestar animal

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), en colaboración con las Comunidades Autónomas (CC.AA.), ha puesto en marcha, durante este verano, un plan de actuaciones para controlar la temperatura en los transportes de animales vivos que realicen viajes con una duración superior a las 8 horas (viajes largos) y con destino a otros países, tanto Estados Miembro de la Unión Europea (E.MM.) como Países Terceros.

La normativa comunitaria que regula la protección de los animales durante el transporte y en las correspondientes operaciones conexas establece que en los traslados de animales vivos por carretera (équidos, bovinos, ovinos, caprinos y porcinos) en viajes largos se debe mantener, en el interior del vehículo, un intervalo de temperatura de 5º C a 30º C, con una tolerancia de +/- 5º centígrados en función de la temperatura exterior. Para ello, los vehículos deben estar equipados con un sistema de control de la temperatura, que debe estar también provisto de un dispositivo de registro de estos datos.

Registros de temperatura

Para asegurar y controlar el cumplimiento de los rangos establecidos en la mencionada normativa, el plan dispone que la autoridad de la Comunidad Autónoma que autorice el movimiento en el origen solicitará, una vez finalizado el viaje, los registros de temperatura, como mínimo, a aquellos transportes en los que las previsiones de temperatura a lo largo del recorrido superen en algún momento los 30º C.

En el caso de que el transportista no facilite la información en el plazo de un mes tras la finalización del viaje o se constata que se han superado los 35º C, la autoridad competente denegará la solicitud de un nuevo viaje, además de aplicar la sanción que pudiera corresponder, de acuerdo con la normativa comunitaria y nacional que se aplica al transporte de animales.

El control de la temperatura en el transporte de animales vivos en los meses con condiciones climáticas adversas, como ocurre en la actualidad en muchos países europeos, España entre ellos, cobra una importancia máxima, especialmente en los viajes transfronterizos en el verano.

Con este plan, España busca asegurar una adecuadas condiciones de bienestar de los animales que se transportan durante la época estival.

El Parlamento Europeo investiga el transporte de animales vivos

El Parlamento Europeo ha creado un Comité conformado por 30 europarlamentarios cuya función es la de investigar el incumplimiento de las normas de la Unión Europea (U.E. -. 27) sobre protección de animales transportados.

Dentro de 12 meses, deberán presentar un informe en el que recogerán las infracciones que encuentren en la aplicación de las normas de bienestar animal de la U.E.- 27 durante el transporte dentro y fuera de la Unión Europea.

El nuevo comité de investigación, establecido por 605 votos a favor, 53 en contra y 31 abstenciones, deberá investigar las presuntas violaciones en la aplicación de la legislación de la Unión Europea, dentro y fuera de la misma, por vía aérea, carretera, ferrocarril y mar. Se centrará en cómo los Estados Miembros están implementando las normas de la Unión Europea y si la Comisión de la U.E. – 27 las está controlando adecuadamente.

Normativa infringida

El mencionado comité examinará la supuesta falta de actuación de la Comisión de la Unión Europea cuando hay la evidencia de que las normas de la U.E. – 27 sobre el traslado de animales vivos a través de la propia Unión y a  Países Terceros están siendo infringidas de manera grave y sistemática. Investigará también la sospecha de falta de implementación y cumplimiento de las disposiciones de la Unión Europea sobre temas tales como: la asignación de espacio total y de espacio libre para los animales transportados, sobre la aportación de agua, sobre su alimentación, sobre el control de las camas, y ​​sobre el sistema de temperatura y de ventilación durante el transporte.

Los futuros miembros del comité podrían examinar cómo la Comisión y los Estados Miembros aseguran el cumplimiento de las normas de la Unión Europea en lo que se refiere al manejo de animales transportados, en viajes de larga distancia, para prevenir demoras y el transporte inadecuado de animales no aptos y animales que aún no han sido destetados. 

También podrán investigar el supuesto fracaso de las autoridades ejecutivas y nacionales de la Unión Europea para hacer cumplir las normas de la U.E. – 27 sobre el bienestar de los animales transportados también fuera de la Unión; es decir al trasladar animales vivos desde la Unión Europea a países no pertenecientes a la U.E.

Bienestar animal en tiempos del coronavirus

El Bienestar Animal es uno de los soportes básicos de la Producción Animal y no solo en las explotaciones ganaderas, sino también en los animales de compañía presentes en muchos hogares y que son un miembro más de la familia. Al fin y al cabo, el concepto de Producción Animal abarca a todos los animales útiles al hombre.

Los acontecimientos actuales a nivel mundial nos están haciendo comprender que la sanidad y la salud de nuestros animales y del medio ambiente, están íntimamente ligadas a la sanidad y la salud humanas siguiendo el conocido concepto de ONE HEALTH. La profesión veterinaria está acostumbrada a lidiar con las enfermedades que acechan a la cabaña ganadera y a las mascotas e incluso con aquellas otras que suponen además una zoonosis.

Su acción y gestión preventiva contra la aparición de epidemias logra sostener la sanidad animal, la humana y la medioambiental, además de vigilar la seguridad alimentaria y, por lo tanto, asegurar el Bienestar Social.

En concreto, desde el punto de vista de la salud de los animales son bien conocidas las enfermedades causadas por coronavirus en porcino y que originan trastornos digestivos como la Gastroenteritis transmisible (GET-1946) y la Diarrea epidémica porcina (DEP-1977) o los trastornos respiratorios como el Coronavirus respiratorio porcino (CRPv-1984). Los rumiantes tampoco están libres de contagiarse de enfermedades producidas por coronavirus. Es el caso del Coronavirus bovino (CoVB) que produce el síndrome diarreico neonatal del ternero y que podría afectar, sin una adecuada profilaxis materna, a casi la mitad de los recién nacidos.

Los veterinarios sabemos bien que la mayor parte de estas afecciones solo tienen tratamientos paliativos; sin embargo, su aparición es muy puntual ya que las medidas de bioseguridad de las granjas son la mejor forma para prevenirlas.

También los perros y los gatos tienen sus propias patologías generadas por este tipo de virus, pero su control resulta hasta cierto punto sencillo, siempre y cuando se sigan unas mínimas medidas higiénicas y de prevención. Estos comportamientos aseguran el bienestar de los animales y la salud de las personas y no pueden ser olvidados en ningún momento y menos aún en las circunstancias actuales.

La sociedad occidental está muy sensibilizada con el bienestar animal, afectándose desde el tipo de alimentación humana (vegetarianos, veganos…), hasta el grado de integración y consideración de estos en la vida social de las personas, ya que comparten con ellas entre otras cosas el medio ambiente (calles, parques, servicios públicos o lugares de ocio).

Ser un populista del bienestar animal es muy fácil y es tanto más sencillo, cuantos menos conocimientos sobre el tema se posean.

Por este motivo, en estos momentos de dificultades y alertas sanitarias debido a la presencia de una pandemia desconocida hasta ahora, como la de la COVID-19, deberíamos empezar a plantearnos si determinadas normas supuestamente a favor del bienestar de los animales y sus conceptos antropomorfistas pueden a medio y/o largo plazo representar un problema para la Salud Pública.

 

José Ramón Caballero de la Calle

C.E.U. Producción Animal
Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos

Universidad de Castilla-La Mancha

 

Producción ecológica de carne de pollo (I)

En Europa, la producción ecológica de carne de ave ha aumentado en los últimos diez años en torno al ritmo de 15 por 100 anual. Son cuatro Estados de la Unión Europea los que producen el 75 por 100 del total de pollos “eco”: Francia, Italia, Reino Unido y Alemania. 

En la actualidad, se estima que son unos 25 millones de pollos los certificados como ecológicos, ofreciéndonos algo más de 60.000 t de carne. Francia, que hoy produce la mitad de los pollos “eco” de Europa, estima su mercado de carne de ave ecológica en unos 251 millones de euros en el año 2018, con un 22 por 100 de crecimiento respecto del año 2017. 

Sin embargo, los pollos ecológicos solamente suponen el 1.6 por 100 del total de los pollos para carne producidos en Francia. Austria, con algo más del 5 por 100, es el país que más porcentaje tiene en régimen ecológico sobre el parque total. Y todo apunta a que el sector “eco” de la carne de ave en el futuro va a seguir creciendo a buen ritmo. 

Se trata de una producción bien alineada con las demandas de los ciudadanos europeos. Parece que de la crisis Covid-19 podemos esperar un refuerzo de la tendencia que veníamos observando. En general, la Covid-19 se estima que acelerará las tendencias que ya se venían observando en cuanto a seguridad alimentaria, consumo local, consideración del impacto ambiental y del bienestar animal, características que se le presumen a los sistemas de producción ecológicos.

La realidad en España

En España, las cosas, también aquí, van a otro ritmo. Aun habiendo experimentado un fuerte crecimiento en los últimos años, según el Ministerio de Agricultura, en nuestro país se producen unos 390.000 pollos eco por año, siendo dos Comunidades las que reúnen la gran mayoría de la producción: Galicia, la primera productora con algo más de dos tercios del total y Cataluña, que cría algo más de 90.000 de estos pollos cada año. Yo diría que, en realidad, se producen bastantes más pollos eco en España, unas tres veces más. 

En mi opinión, son tres los principales motivos por los que aquí nos hemos desarrollado poco. En primer lugar, porque el sector español está orientado hacia el volumen sin apenas prestar atención a la diferenciación. Es un sector volcado en producir carne barata como primer objetivo, aunque algo está cambiando. También, porque en España no se ha facilitado la instalación de pequeños mataderos con una legislación que considere sus particularidades y, por lo tanto, no se dispone de instalaciones adecuadas donde sacrificar aves diferentes procedentes de pequeños productores. 

Otra importante razón es la inseguridad jurídica que provoca la disparidad de criterios en la interpretación de los reglamentos de “producción ecológica” (Reglamento 834/2007 y 889/2008). Tampoco hay disponibles “guías” de interpretación del reglamento (salvo en algunas CCAA), faltan todavía definiciones clave para configurar la producción, como por ejemplo, la definición de “crecimiento lento” y, como consecuencia, la edad mínima al sacrificio; criterios unificados para la autorización del 5 por 100 de materias primas vegetales de origen no ecológico para la alimentación, y otras más disparatadas como la que confunde la superficie donde esparcir el estiércol con la superficie mínima de parques haciendo casi imposible la actividad… 

Todas estas realidades frenan el desarrollo de una producción ecológica de carne de ave y, con ello, de la avicultura. Se abandonan demandas de los consumidores y se pierden oportunidades para generar empleo y riqueza en el medio rural.

 

José Carlos Terraz Cuenca
Presidente de Avialter (Asociación Profesional de Avicultura Alternativa) y
Presidente de ERPA (Asociación Europea de Aves Rurales).

 

Las explotaciones ecológicas reclaman mataderos móviles

 

La Sociedad Española de Agricultura Ecológica/Agroecología (SEAE), ha solicitado por carta al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) una serie de medidas urgentes para el sector de la ganadería ecológica. Entre las mismas, destaca la solicitud de puesta en marcha de mataderos móviles para este tipo de producciones.

SEAE, en su comunicado, realizado junto a decenas de entidades más (como INTERECO, ECOVALIA y la Cátedra de Ganadería Ecológica ECOVALIA, Asociación Vida Sana, COVECOL, Asociación Trashumancia y Naturaleza…) denuncia que uno de los grandes problemas del sector de la ganadería ecológica, en especial el que atañe a las granjas familiares y/o de pequeño tamaño, es la falta de mataderos ecológicos certificados próximos a sus núcleos ganaderos. Todo ello unido, sobre todo, a las numerosas limitaciones para acceder a ellos (altos costes de sacrificio y certificación, transporte de animales largas distancias…).

Estos hechos se han visto significativamente agravados durante el estado de alarma, afectando gravemente a la rentabilidad de estas ganaderías y a la pérdida del valor diferenciador que este tipo de carne tiene, pues en muchas ocasiones los ganaderos se ven obligados a vender su carne ecológica como “convencional”, con todas las pérdidas que ello comporta.

Todo ello está dando lugar a que el impacto económico sea muy importante para las pequeñas producciones agrarias dado que las medidas siguen siendo confusas, dispersas e ineficientes, como así han demostrado las más de 700 entidades que exigen respuestas y soluciones a las autoridades para la pequeña producción agroecológica y de autoabastecimiento. 

En este marco, SEAE considera imprescindible apostar por la puesta en marcha de mataderos móviles y por la elaboración de una normativa que permita el sacrificio en la propia granja así como facilitar la venta de producciones cárnicas ecológicas y artesanales en las mismas granjas ecológicas de España. 

Esta iniciativa no es en absoluto novedosa ya que funciona con éxito en algunos Estados de la Unión Europea. Los mencionados mataderos están organizados en camiones tráiler, adaptados, con óptimo equipamiento e inspeccionados en todo momento por los servicios veterinarios oficiales. La experiencia acumulada ha demostrado que también aquí se logra el cumplimiento de las condiciones sanitarias estipuladas por la legislación vigente y garantizadas la seguridad alimentaria y se consiguen las mismas condiciones higiénicas y sanitarias que en los mataderos estáticos.

Las ventajas de la implantación de estos mataderos móviles serían múltiples para las mencionadas producciones ganaderas ecológicas y artesanales. Entre otras cuestiones, se rebajan considerablemente los niveles de estrés, al no tener que sacar a los animales de las granjas pecuarias donde han sido criados. 

Además, constituye un factor beneficioso para el bienestar animal y sus repercusiones en la calidad de la carne. Por otro parte y paralelamente, rebaja los costes que supone el transporte de los animales y la consecuente contaminación derivada de ello al tiempo que se dinamiza la venta y el consumo local, una razón de mucho peso en el contexto actual debido a las limitaciones de movilidad ante el estado de alarma sanitaria y el descenso del consumo en toda la hostelería española.

Analizando objetivamente la realidad parece bastante evidente que la implantación de mataderos móviles en España puede suponer un impulso de notable trascendencia para el sector ecológico ganadero, suavizando de forma significativa las muchas limitaciones a las que se enfrenta este sector durante el estado de alarma.