El sector porcino contribuye con más de 2.100 millones de euros anuales a las arcas públicas

 

 

En España el sector porcino de capa blanca cuenta con una potente y diversificada estructura productiva, industrial y empresarial que le convierten en un sector estratégico en el contexto del sistema alimentario español y también en el económico global.

En total, son más de 86.360 granjas de porcino, de 2.630 industrias cárnicas, de 550 empresas y cooperativas, ubicadas principalmente en miles de municipios de nuestra España más rural. Todo este tejido convierte además a nuestro porcino de capa blanca, en un sector con una alta capacidad de generación y de mantenimiento de empleo estable, tanto directo como indirecto implicando a más de 427.000 trabajadores.

Su potente envergadura le otorga una relevancia clave dentro de la economía española por su contribución tanto directa al Valor Añadido Bruto, con más de 21.000 millones de euros, al empleo, ya señalado, y a las arcas públicas de España, como también indirecta, a través de su “efecto tractor” en el desarrollo económico de otros sectores.

El desarrollo de las principales actividades de la cadena de valor del porcino permite ingresar de forma directa a las arcas públicas más de 2.100 millones de euros anuales.

Con los datos consolidados del año 2019, últimos disponibles, la recaudación por cargas sociales fue de 756 millones de euros y el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) alcanzó 614 millones de euros. Estas partidas son las que tienen una mayor relevancia, copando el 65 por 100 del total de la recaudación directa del sector.

Le siguen los importes relativos al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), 313 millones de euros, y la recaudación por impuestos de Sociedades, 275 millones de euros. Además, en concepto de recaudaciones regionales o locales por tributos y otras tasas, suman 150 millones de euros.

A estas cantidades que habrían de sumarse las contribuciones de otras actividades anexas, como servicios de logística y transporte, lo que aumenta la recaudación fiscal efectiva de la cadena global de porcino, y ponen de manifiesto el carácter esencial del sector porcino y su efecto directo en la economía española, especialmente en las zonas rurales, donde se concentra la mayor parte de la actividad y del empleo de la misma.

La cadena de valor del porcino comprende numerosas actividades directas, que van desde la producción ganadera y la fabricación de piensos, (realizada por empresas de porcino) a la transformación (industria cárnica porcina) y comercialización mayorista y minorista de carne y productos del porcino.

Asimismo, son muy diversos los sectores suministradores del porcino que ejercen de soporte; pero también se benefician de la demanda que les repercute el sector porcino para la generación de rentas y empleo (efecto indirecto). Abarcan desde los más relacionados con el porcino, como es el caso de la agricultura, ganadería y caza; la industria agroalimentaria y el comercio; hasta otros tales como, por ejemplo, los servicios de seguridad, administrativos y empresariales; los servicios inmobiliarios; el sector energético; el transporte y servicios de almacenamiento; así como los servicios jurídicos y de consultoría; o los financieros.

Alberto Herranz

Ingeniero Agrónomo
Director de INTERPORC

 

Importancia de los prefabricados en las construcciones ganaderas (1)

 

El futuro de las naves ganaderas está cada vez más ligado, en su diseño,  al alto grado de industrialización y de especialización de la ganadería.  Por esta razón, actualmente cualquier explotación ganadera requiere y en el futuro también lo va a requerir, de un alto nivel de mecanización y  de automatización e, incluso, de robotización.

España está inmersa en un mundo globalizado donde el coste de producción en la ganadería es fundamental para poder hacer frente a  países dónde el coste de la mano de obra es menos oneroso que en nuestro caso y, a pesar de ello, poder ser competitivos.

Sólo se podrá  competir a partir de la tecnificación de nuestras granjas ganaderas y con el personal necesario,  que  deberá estar altamente cualificado y, paralelamente, estar bien remunerado. Bajo estas premisas se obtendrá un mayor nivel de especialización del trabajo y, por lo tanto, se podrá conseguir un mayor rendimiento en nuestras explotaciones  pecuarias; es decir, de esta forma, en nuestras granjas, será posible producir más a menor coste partiendo, como se ha indicado, de unas adecuadas mecanización, automatización y especialización.

Formando parte de esta especialización, la tendencia en estos últimos años ha sido construir naves ganaderas prefabricadas. Las razones son la rapidez de ejecución de la obra así como la aparición y adaptación de empresas del sector, para poder afrontar la construcción de naves prefabricadas tipo “llave en mano”, es decir incluyendo en ellas todos los aspectos constructivos ,así  como de equipamiento interior.

Esta especialización se ha dado principalmente en dos tipos de ganadería industrial:

-En la producción avícola: aves de puesta y sus diferentes opciones de alojamiento;  aves reproductoras y producción de carne: pollo/pavo

-En la producción porcina: Cerdas madres para producción de lechones; cebo especializado,  transición especializada y ciclo cerrado completo

En el resto de las especies ganaderas también se realizan construcciones prefabricadas, aunque con una menor especialización en función del tipo de ganadería a la que se dediquen, teniendo en cuenta su menor importancia a nivel de su producción industrial ganadera.

Formando parte de la filosofía de las naves “llave en mano”, en el caso de las naves prefabricadas, el granjero-ganadero debe tener suficiente criterio o bien contar con un buen asesoramiento técnico neutral, para poder juzgar y valorar adecuadamente las ofertas disponibles, considerando y partiendo de las exigencias que va a tener su nueva nave.

También debe considerar objetivamente sus capacidades técnicas para poder llevar a cabo correctamente el control de los automatismos que le oferten, así como para poder asimilar la complejidad de su manejo.

Un aspecto absolutamente fundamental de las naves prefabricadas es el aislamiento de la envolvente total de la nave, considerando los cerramientos, cubierta, ventanas y puertas.

En este asentido las aves son quizás de los animales más delicados. Además tienen un ciclo de vida más corto por lo que se controla mucho más cada ciclo productivo. Las actuales granjas avícolas tienen muchas similitudes con las granjas porcinas. En efecto, suelen ser naves de baja altura y donde el aislamiento térmico es fundamental.

El bienestar animal y el gasto energético son dos variables que  van a incidir de forma significativa en los costes de producción y en la rentabilidad del negocio. Para  ello es fundamental partir de una buena construcción del edificio, bien aislado y sin puentes térmicos.

Respecto a la construcción de las naves prefabricadas, existen dos opciones básicas como veremos en la II parte de este trabajo.

Ramón Moreno Chueca
Ingeniero Agrónomo y Técnico Medio-Ambiental
 ramonchueca5@hotmail.com  

Cómo ve Irlanda el futuro de la carne de vacuno

 

 

La actualidad nos está demostrando, más que nunca,  que es muy difícil predecir el futuro.  Sin duda nos hemos dado cuenta, por las malas, de que hay muchos factores fuera de nuestro control, que pueden afectarlo…

Basándonos en los datos que conocemos y partiendo de la base de que no se produzca en el futuro nada demasiado inesperado, creo que todas las tendencias apuntan a una menor demanda y a una baja en el consumo de carne de vacuno en los mercados del primer mundo (en ellos se comerá menos carne pero los consumidores querrán tener una experiencia satisfactoria cuando lo hagan,  amén de unas mayores exigencias y garantías). Paralelamente creemos que habrá un crecimiento del mencionado consumo en Asia, África y Oriente Medio.

Y no debe minusvalorarse aquí el hecho de que la COVID-19 impactará, está impactando ya, en esta demanda y en su evolución, que dependerá de los resultados de la vacuna, del acceso a ella en muchos países y de la recuperación de la economía.

Los consumidores consideran la carne de vacuno como cara.  Yo creo que es un error. En mi caso, en casa, el día que comemos pollo, gasto más que el día que comemos vacuno.   El precio por kg es menor, pero tengo que comprar el doble de cantidad. También gasto más el día que comemos pescado, aunque sea congelado.

En el momento actual, un gran porcentaje de consumidores no nos sentimos seguros en cuanto a nuestros ingresos, los cuales, en un gran número de casos, se han visto reducidos o, incluso, eliminados. Por ello, nos vemos obligados a ajustar el gasto a lo que consideramos más esencial y básico.

Con este contexto de partida, la Unión Europea (U.E. – 27) estima, a nivel mundial y para el periodo 2020 – 2030, un crecimiento medio anual del consumo de carne del 1,1 por 100.  Pero, en el caso concreto de la Unión Europea pronostica, para el periodo mencionado, una caída anual del consumo per cápita de un 1,6 por 100, debido en parte a la reducción del censo ganadero por motivos de sostenibilidad.

En concreto, la producción de  vacuno se prevé pueda caer, entre los años 2020 y 2030, un 8 por 100 (600,000 t) con una reducción del censo, para el año 2030, del orden de 2,2 millones de cabezas (-7 por 100). Esta reducción afectará especialmente a la cabaña de vacas nodrizas en razón de su falta de rentabilidad y competitividad vs grandes productores como, por ejemplo, Brasil, EE.UU. o Argentina.

Las caídas en la oferta podrían conllevar una ligera subida de los precios lo que tampoco ayudaría a incrementar el consumo.  En la Unión Europea se espera una caída, en lo que se refiere al consumo de carne de vacuno, del orden de un 10 por 100, lo que equivale a un 1 kg por persona/año (lo que significaría un consumo de 9,7 kg/persona/año en el año 2030).

Otros factores que sabemos que están impactando en el sector y que podrían ir a más son, entre otros, los siguientes:

  • Acuerdos comerciales/ homogeneización de estándares.
  • Medidas proteccionistas….
  • Cambio climático – Escasez de agua – Huella de carbono en producción y transporte.
  • Lobbies animalistas.
  • Miedo al mal uso de antibióticos.
  • Dieta: reducción de grasas animales.
  • Nuevas fuentes de proteínas: insectos.
  • Nuevas formas de compra: comercio electrónico: la carne es un producto que gusta ver y elegir.
  • Sustitutos vegetales con aspectos de carne.
  • Carne generada en base laboratorial.

Para no mencionar aquí las alarmas alimentarias o las crisis en la salud animal, que puedan cambiar por completo el panorama internacional, como está siendo el caso de la Peste Porcina Africana en China y en Oriente.

Por otra parte, en lo que se refiere a las nombradas mayores exigencias, deben considerarse, como mínimo, las siguientes:

  • Sostenibilidad: Control emisiones, uso del agua, retirada de estiércol, biodiversidad.
  • Bienestar Animal.
  • Trazabilidad.
  • Control y garantías uso de antibióticos.

A partir de las consideraciones y reflexiones expuestas trataré, en un próximo artículo, lo que entiende Irlanda por las demandas en la calidad en los productos del ganado vacuno, por parte del nuevo consumidor, del consumidor nacido de las actuales circunstancias.

Cecilia Ruíz Lafuente

Directora para España, Portugal de LATAM Bord Bia

El código de buenas prácticas de Provacuno: el primer paso de su estrategia

 

El pasado mes de noviembre, PROVACUNO presentó su Código de Buenas Prácticas  Medioambientales del Vacuno de Carne. Se trata de un documento que pone a disposición del sector productor un conjunto de herramientas para avanzar hacia la sostenibilidad en las explotaciones ganaderas. Es el primer producto de nuestra “Estrategia Carbono Neutral 2050”. La Interprofesional viene trabajando, desde mediados de 2019, con este plan de actuación que tiene por objeto reducir las emisiones de gases de efecto invernadero e incrementar el secuestro de carbono a través de prácticas de manejo y de utilización de los pastos y recursos forrajeros.

Sostenibilidad y neutralidad climática

La Estrategia de PROVACUNO pretende facilitar una transición hacia modelos de producción más sostenibles que permitan contribuir a la mitigación del cambio climático, con compromisos de actuación a corto, medio y largo plazo. Estamos convencidos de que la incorporación de herramientas de circularidad y de eficiencia en el uso de los recursos en las explotaciones de vacuno de carne, tanto de vacas como de terneros, va a contribuir a su sostenibilidad económica y, como consecuencia, a su competitividad, como garantía de la sostenibilidad social del conjunto del sector.

Nos hemos puesto, como objetivo a largo plazo, alcanzar la neutralidad climática del sector vacuno de carne español en 2050. Es un objetivo ambicioso pero irrenunciable para los productores, industriales y comercializadores que los integran. Con la aplicación de las tecnologías disponibles podemos reducir las emisiones e incrementar sustancialmente el secuestro del carbono en los suelos del entorno de las explotaciones. De manera complementaria, el conocimiento y la tecnología que se está generando nos permitirán avanzar en paralelo a las metas que están planteando nuestras administraciones.

Innovación e Investigación

La cadena de valor de la carne de vacuno ha decidido asumir un papel proactivo en la reducción de las emisiones y en su sostenibilidad ambiental, promoviendo las actividades de investigación y desarrollo tecnológico aplicados a nuestras condiciones específicas de producción. Con este objetivo, hemos iniciado la caracterización socioeconómica y productiva de nuestro sector, que nos servirá́ para establecer las bases sobre las que poner en marcha proyectos específicos, dirigidos al objetivo perseguido. Además, necesitamos involucrar en ellos a los productores más innovadores para que sean un pilar esencial en la evaluación de los resultados y faciliten su incorporación inmediata en toda la cadena de valor.

Para desarrollar nuestros planes de trabajo hemos buscado la colaboración de investigadores españoles de la red REMEDIA, especializados en estrategias de mitigación del cambio climático en la producción agraria y forestal. El primer paso de esta colaboración ha sido la redacción del Código de buenas prácticas, en el que han participado científicos de diferentes Universidades y Centros de investigación. En la elaboración del código también han participado técnicos del sector del vacuno de carne.

Los códigos de buenas prácticas

Nuestro Código de Buenas Prácticas es una guía de fácil manejo y comprensión para los productores de vacuno. En se recogen, de manera muy didáctica, diferentes prácticas que pueden contribuir a la mitigación del cambio climático a lo largo de la cadena de valor de la producción ganadera. De forma indirecta también se hace referencia a otros objetivos ambientales como el amoniaco. Se ha organizado en torno a los siguientes ámbitos: secuestro de carbono en pastos y cultivos, mejora del manejo en los suelos y gestión de estiércoles, alimentación animal y uso de materias primas, así como aspectos relacionados con la genética, reproducción y manejo.

Dentro de cada bloque se han identificado las medidas de mitigación disponibles, describiendo brevemente el fundamento de éstas, los efectos sobre los diferentes GEI, tanto directos como indirectos, las posibles sinergias o antagonismos con otros contaminantes, así́ como la disponibilidad tecnológica y económica de cada medida. Con esta información, se pretende que cada productor pueda identificar las medidas que mejor se adaptan a su explotación en términos ambientales y de coste-beneficio.

Con el fin de facilitar la interpretación de la información, se han generado unas escalas semicuantitativas que permitan identificar de forma rápida el efecto de una medida concreta sobre las emisiones de GEI, su coste y su disponibilidad

En este contexto nuestra primera actividad va a ser la difusión de las buenas prácticas que se describen en el código, cuya aplicación se promoverá́ en el sector ganadero. Hemos iniciado un trabajo específico con el resto de la cadena de valor, que también tendrá su herramienta específica de trabajo. De forma paralela estamos identificando objetivos de investigación aplicada e innovación.

Dr Javier López López

Dr. Ingeniero Agrónomo
Director de Provacuno

El Código se puede descargar en el siguiente enlace:

http://www.provacuno.es/vacuno/sostenibilidad/codigo-de-buenas-practicas_349_1_ap.html

 

El dúo poni-niño

 

Si bien es cierto que nunca es tarde para iniciarse en la equitación, la edad mínima para comenzar esta actividad es la de 4 años. Es cuando se ha adquirido el desarrollo óseo y muscular suficiente como para afrontar este maravilloso deporte. Y es ahí cuando surge la pregunta ¿poni o caballo?

Erróneamente se cree que es mejor comenzar a montar a caballo en lugar de en poni, evidentemente si se trata de un adulto debería ser así, pero si hablamos de niños de 4 años que apenas llegan a calzar los estribos, es diferente. Se cae en el error de pensar que los ponis son ariscos, nerviosos y, en definitiva, menos seguros para un niño.

Pero si montamos a un niño de esta edad en un caballo, la percepción que va a experimentar es equiparable a la que tendría un adulto si montase un elefante. La sensación de capacidad de control que el niño va a tener sobre el poni resulta idónea para su tamaño a diferencia de la que tendría en un caballo.

Los ponis son fantásticos compañeros para los niños y como todo ser vivo de pequeño tamaño, pueden tener tendencia a reaccionar de forma más arisca al sentirse vulnerables frente a la realidad que le rodea.

Pero a la hora de la verdad, los ponis son la opción idónea si se quiere empezar a montar desde pequeño. Existen 4 categorías de ponis según la altura de los mismos, los ponis A, B C Y D, este último alcanza 1,55m a la cruz, a partir de la cual se clasifica como caballo, es decir el poni constituirá nuestro compañero durante toda la niñez y gran parte de nuestra juventud, hasta que nuestro tamaño corporal o nuestra edad en caso de competir nos lo permita.

Los jinetes que aprenden a montar en poni suelen ser más hábiles que los que han montado desde el inicio en un caballo, probablemente no sólo por lo que los ponis enseñan, si no por el hecho de que al ser más manejable para él, el trabajo haya sido más productivo.

La equitación supone para los niños un fantástico deporte, dado que además de un ejercicio físico muy completo, requiere una responsabilidad importante, pues no estamos hablando de una raqueta de tenis que dejas tirada en una esquina; estamos hablando de un animal, que el niño debe asear, limpiar y cuidar aparte de montarlo, después de lo cual deberá recoger y colocar el material, dejar al poni en su box, etc.

Esta interacción creará un binomio inseparable e inolvidable para ambos. Además, el pequeño jinete estará rodeado de otros jinetes, por lo que no sólo hará un estupendo amigo. Todo esto en un ambiente que propicia el contacto con la naturaleza, fomenta el ejercicio al aire libre y, sobre todo, la comunicación y el respeto por los animales y los demás jinetes.

Muchos niños se pasan horas en la hípica aparte de su hora de clase, viendo y cepillando ponis y caballos, ayudando al profesor en las clases, sacando al poni del box a comer hierba… toda una tarde de felicidad y diversión aseguradas.

En definitiva, el poni no solo es el mejor amigo de nuestros jóvenes jinetes, si no unos grandes profesores y maestros, de la equitación y de la vida.

Ángeles Melgar Bautista

Ingeniero agrónomo
Técnico deportivo de equitación y amazona

Situación de las explotaciones de vacas nodrizas

 

Las explotaciones nacionales de vacas nodrizas producen, bajo condiciones casi ecológicas, terneros que son amamantados por las madres y destetados con 5-10 meses de edad y 200-300 kg de peso vivo que posteriormente son cebados en estabulación con forrajes, cereales y leguminosas hasta los 550 kg los machos 450 kg las hembras.

Tradicionalmente, tales explotaciones han utilizado como madres a vacas autóctonas de las razas Retinta, Avileña y Morucha en la Dehesa y Rubia Gallega, Asturiana y Pirenaica en la España húmeda, las de Dehesa en cruzamiento industrial con toros Limusin o Charoles y las de la España húmeda, más productivas que las de Dehesa, generalmente, en pureza.

Los cebaderos de terneros pasteros no incardinados en las explotaciones de nodrizas exigen a los ganaderos animales de calidad, competitivos para el cebo, con excelentes crecimiento diario, conversión del pienso, rendimiento canal, elevado porcentaje de piezas nobles y buena calidad organoléptica de la carne, aspectos a los que responden bien las razas de la España húmeda, pero no las de Dehesa, por lo que en este amplio ecosistema las madres autóctonas están en franca regresión, mientras que las vacas cruzadas (Charoles o Limusin x Autóctonas) y las Limusin, más conformadas, a cuya explotación han tenido que recurrir los ganaderos, han experimentado un auge inusitado.

La explotación de estas vacas, con mayor formato corporal, se está traduciendo en un incremento de los costes de amortización del ganado, alimentación suplementaria, mano de obra y sanidad y en un aumento de la mortinatalidad de terneros. Si al incremento de los costes se une la bajada del 15-20 por 100 del precio del ternero pastero, acontecido en el último año, fácilmente podrá comprenderse la situación económica límite de las explotaciones de nodrizas de la Dehesa con mano de obra asalariada, explotaciones que desaparecerían si no fuera por las subvenciones de la Unión Europea (UE – 27).

De otra parte, la retracción del consumo de carne de vacuno ligada, entre otros factores, al Coronavirus y sus consecuencias (caída del turismo y de la vida social) y a la propaganda abyecta relacionada con las nuevas ideologías culinarias y medioambientales (veganismo, activismo animalista, ecologismo mal entendido) se está convirtiendo en un grave problema para las explotaciones de vacas nodrizas y de cebo de terneros.

Así, el consumo interno de carne de vacuno puede que en 2020 se haya situado en 11 kg por habitante y año y, según datos oficiales, las exportaciones en el primer semestre de 2020 han supuesto 347 millones de euros, casi un 5 por 100 menos que en 2019. Esta reducción de la demanda nacional e internacional está bajando los precios del ternero cebado hasta valores que no rentabilizan el cebo (antes 4 €/kg canal, ahora 3,25-3,30 €/kg). Las cuentas del labrador son bien sencillas si ejemplarizamos el cebo del ternero macho: valor ternero destetado (720 €), alimentación (350-400 €), otros gastos (80 €), total entre 1.150 y 1.200 €. Ingresos del ternero con 320 kg canal alrededor de 1200 €. Resultado: situación límite; sólo los extraordinariamente competitivos sobrevivirán.

Ante esta situación la Administración debería controlar la “pseudo – noticias” de incidencia económica negativa sobre la España vaciada, y los medios de comunicación tendrían que aprender algo sobre agricultura y ganadería para no agredir, sin mala intención, al mundo rural, mientras que la producción de carne de vacuno generada actualmente bajo bienestar animal, trazabilidad y seguridad sanitaria y alimentaria debería involucrarse en aumentar el consumo luchando contra la “pseudo – propaganda” adversa y buscando nuevos mercados (Asia Oriental, países árabes, Canadá, etc.) ofreciendo siempre calidad.

Argimiro Daza

Dr. Ingeniero Agrónomo
Catedrático jubilado de la E.T.S.I.A.A.B.
Catedrático Emérito de Producciones Animales de la UPM

 

Dermatitis digital: un enfoque innovador para su control

 

 

La Dermatitis Digital (DD), también conocida como Enfermedad de Mortellaro, comúnmente asociada con la infección por Treponema spp., es ampliamente reconocida entre investigadores y defensores de la industria como la lesión infecciosa de las pezuñas de mayor prevalencia a nivel mundial.

Es una enfermedad podal altamente contagiosa, caracterizándose por la presencia de lesiones ulcerativas y necróticas que se asocian frecuentemente con cojeras. Las lesiones asociadas con DD se clasifican utilizando el sistema de puntuación de estados M, donde M0 indica un estado sano del talón y M4 indica lesiones crónicas.

Los tratamientos actuales que utilizan antimicrobianos o baños de pies químicos tienen sus inconvenientes, a menudo son ineficaces y raras veces curan completamente las lesiones por DD. Teniendo en cuenta la complejidad de la enfermedad, para alcanzar un control eficaz de DD es necesario un enfoque ligeramente más elaborado que el habitual, a través de la integración de acciones preventivas. De este modo, comprender las funciones de la respuesta inmune innata y de la modulación inflamatoria durante el proceso patogénico de la DD ayuda a identificar nuevas estrategias para su control en las ganaderías.

Una forma de proporcionar una respuesta inmune ágil y eficiente, evitando el progreso de las lesiones pódales, es la suplementación en la dieta con aditivos funcionales de origen fitogénico (De este modo, el uso de un complemento nutricional a base de extractos de plantas ha demostrado ser una estrategia prometedora para la gestión de la DD. Estas sustancias actúan estimulando las defensas naturales de los animales frente a las espiroquetas, reduciendo la inflamación y modelando la evolución cíclica de las lesiones, característica de la enfermedad. Con un programa intensivo de control que incorpore un buen manejo de herramientas nutricionales como esta, es posible obtener una disminución considerable de la prevalencia de DD en las explotaciones.

Esta alternativa se ha utilizado en muchos países de Europa y ha demostrado resultados muy positivos, como se pudo observar en un trabajo académico conducido por la Universidad de Liège, Bélgica, publicado en el Congreso Europeo de Buiatría de 2019.

En este estudio se llevó a cabo un seguimiento de las cojeras asociadas a DD en 3 granjas (N=180) durante 6 meses de uso del complemento nutricional. Los resultados demostraron una evolución favorable de los casos, sobre todo a partir de los 3 meses de prueba, con la regresión de las lesiones, seguida de la reducción de la prevalencia de DD.  Esto indica que este planteamiento ayuda a mejorar la respuesta inmunitaria e inflamatoria de los animales, contribuyendo, por consiguiente, a controlar la progresión de las lesiones.

En conclusión, un plan de control basado en el uso de aditivos naturales asociado con un programa integral de prevención, podría aplicarse en ganaderías convencionales u orgánicas para ayudar a gestionar el impacto de la DD en ganado lechero con una alta prevalencia de la enfermedad.

Además, es una alternativa viable y fácil de usar incorporándola directamente a la dieta y presenta otras ventajas atractivas para el sector, ya que, como pienso complementario, su uso no requiere prescripción veterinaria y no hay tiempo de espera, siendo una herramienta segura para los animales, los consumidores y el medio ambiente.

Rafael Pedroso Betarelli

Veterinario, Doctor en ciencias veterinarias;
Responsable técnico de nutrición y
salud animal en INFAVET S.L.

Sector porcino: superando con éxito los vaivenes del mercado

 

En los últimos años, el sector porcino de capa blanca español ha experimentado una profunda transformación que le ha permitido crecer, de forma sostenible, año a año. También ha sido así en el que acaba de terminar.

En 2020, y a pesar de la crisis mundial provocada por la COVID-19, el sector porcino experimentó importantes crecimientos en sus magnitudes básicas sectoriales: el censo porcino (+3,1%), la producción de carne (+6,7%), el consumo de carne fresca de porcino en hogares (+12,4%), y de elaborados cárnicos en hogares (+8%), y también las exportaciones (+17%) y el grado de autoabastecimiento sectorial (hasta alcanzar el 209%).

Experimentado este crecimiento en 2020, de cara a los próximos meses el comportamiento del sector porcino español volverá a estar condicionado por la evolución e incidencia de muchos de los factores que superó con notable éxito el pasado año.

Sin duda, uno de esos factores determinantes será la evolución de la pandemia, la posibilidad de otros confinamientos, su impacto socioeconómico y la disponibilidad o no de fondos de recuperación de sus consecuencias. En este sentido, el impacto de los planes de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno será primordial de cara a la economía en general y del sector porcino en particular.

Por otra parte, los profesionales del sector porcino tendrán que seguir muy atentos a la evolución de la Peste Porcina Africana (PPA) en Europa y por supuesto en China, a cuyo mercado llegan más de 1,4 millones de toneladas de carne y elaborados del porcino español por un valor superior a los 3.750 millones de euros, donde es importante.

Entre 2018 y 2020, la producción de porcino en China se redujo de manera drástica a causa de la declaración de PPA en 2018 y ello ha exigido un intenso incremento de las importaciones de porcino. Sin embargo, todo indica que a partir de 2021 China iniciará un proceso de rápida recuperación de su producción doméstica de porcino.

Con independencia de la PPA, sobre la mesa también están las posibles consecuencias de los objetivos, políticas y normativas derivados del Pacto Verde Europeo; el comportamiento de los precios de las materias primas para alimentación de ganado; o los efectos del Brexit o de otros posibles nuevos acuerdos y convenios internacionales. Estas últimas, cuestiones coyunturales que se puedan dar entre países pero cuyas consecuencias el sector porcino de capa blanca español palía trabajando en el largo plazo con el objeto de no tener que depender de un solo país.

El sector porcino español cuenta con una gran fortaleza económica y tecnológica y con un alto grado de competitividad y prestigio en los mercados internacionales; lo que sin duda facilita su capacidad de adaptación para defender y mantener atractivos objetivos de crecimiento y rentabilidad, así como  su posicionamiento en el mercado mundial del porcino.

Alberto Herranz
Ingeniero Agrónomo
Director de INTERPORC

El concepto de valor y la valoración del ganado (II)

Son varias las ocasiones y varios los casos en los que un técnico debe de realizar la valoración del ganado. Por ejemplo, es frecuente solicitarlo, entre otros casos, en una operación de compraventa de una finca que tiene ganado y el precio incluye ambos activos; para seguros en caso de daños; para la valoración del activo de la empresa en el cierre del ejercicio en el que se quiere llevar a cabo un estudio financiero o por un requerimiento de la Administración. A veces, también se utiliza como elemento de enlace para la valoración de ciertas clases de tierra.

El ganado es un activo de la empresa que, como bien sabemos, puede ser Activo Fijo (Activo No Corriente) o Activo Circulante (Activo Corriente), según los casos. En el caso del ganado del Activo Fijo, se corresponde con el ganado adulto que permanece varios años en la explotación (reproductor, lechero…), y el del Activo Circulante, son los animales de cría cuya finalidad es la venta en un ciclo de producción o, en todo caso, inferior a un año.

Los métodos a aplicar en la valoración del ganado, al igual que se emplean con el resto de activos, están relacionados con la finalidad de la valoración y con algunos aspectos específicos.

Los métodos más comúnmente utilizados son los siguientes:

– Método del valor de mercado.

– Método del coste de producción.

– Método del valor de transformación.

– Método del valor de capitalización.

El método del Valor de Mercado se utiliza para valorar aquellos animales cuyo factor fundamental es demandado por la carne. Entre ellos cabe citar, terneros, corderos, cabritos o cochinillos, por ejemplo. La determinación del valor es simple; se utiliza el precio según peso o según animal, datos estos obtenidos de información de mercado cuyos precios son de fácil información al haber un mercado bastante activo, transparente y con una alta frecuencia en las transacciones. Por ejemplo, si se utiliza como medida el peso, se pesan los animales y se multiplica por el precio; si el precio es por animal, bastaría con contar el número de animales y multiplicarle por el precio unitario medio para determinar el valor. También se emplea en animales adultos, aunque aquí existen diferenciaciones según el estado/situación del animal (animal de desvieje, deshecho por estéril o por accidente, animales de recreo, sementales, otros), lo que origina mayores dificultades; además, el mercado es menos frecuente y más opaco.

El método del Coste de Producción se suele emplear para ganado de engorde, en cebo y recría, como vacuno, ovino, porcino, avícola. También se emplea para activar el animal a valor de formación. En este caso, se parte de un valor previo del animal donde tiene su origen; el animal puede haber sido obtenido en la propia explotación o bien adquirido fuera de la misma, en cuyo caso el valor es obtenido de información de mercado. Se incorporan a partir de ahí, los costes que generan capitalizados hasta la venta del animal o hasta la entrada en producción. El problema está muy ligado a la toma de decisiones sobre las diferentes opciones de producción, recriar, cebar o no, según las disponibilidades de pienso y, por lo tanto, el valor de transformación.

El método de Valor de Transformación se aplica cuando el ganado tenga posibilidades de ser comercializado ya transformado, es decir, cuando se puede medir el valor por su capacidad de ser industrializado. Pensemos en derivados de la leche, quesería o mantequerías; o chacinerías, chorizos o jamones. Con ello, podemos decir que el valor del animal es el valor de sacrificio del animal.

El método del Valor de Capitalización se aplica cuando se trata de determinar el valor capital correspondiente a unas rentas periódicas (R) obtenidas mediante unos supuestos de producción (cobros y pagos), según una técnica determinada, hasta llegar al año de deshecho en que se produciría un cobro extraordinario por la venta de desvieje.

Evidentemente, con independencia del método de valoración que deba aplicarse en cada caso, es absolutamente imprescindible conocer perfectamente la realidad del ganado a valorar y ello exige siempre, además de “pisar el terreno” unos conocimientos profundos, en el ámbito d ela producción animal, acerca del ganado a valorar.

Arturo Serrano
Dr. Ing. Agrónomo
E.T.S.I.A.A.B. – U.P.M.

Distribución de alimentos para el ganado; los carros mezcladores (III)

 

 

Las tecnologías de gestión. Más del 50% de los costes directos de una explotación ganadera para la producción de leche corresponde a la alimentación, Por esta razón es  por lo que diferentes empresas han desarrollado sistemas de gestión para minimizarlos. Uno de los sistemas disponibles es el denominado V-DAIRY Feeder de la empresa Bv.

Junto con el carro mezclador – picador se utiliza un transmisor que conecta el carro a una PDA mediante bluetooth, y ésta, con enlace 3G GPRS, a una web (accesible mediante una contraseña) que se utiliza para controlar todo el proceso de alimentación. El sistema es compatible con las diferentes marcas de mezcladores.

En la web se establece una plataforma de gestión para cada ganadero, en la que se puede separar diferentes grupos de animales, y componentes y raciones para los mismos.

La elección de un carro picador mezclador. No es fácil la mencionada elección ya que depende de las características de las instalaciones en las que tendrá que trabajar. El tamaño de la explotación y del número de animales es un condicionante, pero también sus necesidades nutritivas. A partir de estos datos habrá de fijarse la capacidad de carga.

Otro aspecto importante es la movilidad. Es frecuente el suministro a los ganaderos de las raciones desde la cooperativa en la que se preparan. Aquí el equipo autopropulsado marca la diferencia. Hay que advertir que los carros arrastrados por tractor no pueden circular por encima de los 25 km/h, aunque el tractor pueda llegar a circular a 40 o 50 km/h.

También dependerá del tipo de alimentación que se dé a los animales ya que la rotura y la mezcla de estos dependerá del sistema que se use (horizontal o vertical). El tamaño del establo y los pasillos disponibles condicionan las dimensiones máximas del carro.

Las necesidades de mano de obra son un criterio importante. No es lo mismo si se utiliza mano de obra familiar que si hay que contratar empleados. Una automatización excesiva puede desplazar a los familiares, que tendrían que buscar trabajo fuera de la explotación

El carro picador-mezclador, o solo mezclador, se encarga de llevar la ración diaria compuesta de forrajes y concentrados al pesebre, y que las vacas, aunque quieran, no puedan elegir lo que más les guste. El tamaño del ‘bocado’ debe ser el que recomiendan los nutricionistas.

Una ración con forrajes picados demasiado largos no mejora la rumia y aumenta el riesgo de que el animal elija lo que más le gusta. La trituración excesiva de los forrajes, especialmente ensilados, los transforma en concentrados en los ‘ojos’ de las vacas, comprometiendo tanto la salud del rumen, como la eficiencia nutricional de la dieta. Es importante que el carro disponga de un sistema que permita memorizar los tipos de productos que se cargan y de las raciones que se han descargado.

El carro mezclador debe ser siempre muy flexible para poder garantizar una mezcla uniforme y ‘rumiable’ en casi cualquier condición, desde los extremos en los que se mezclan alimentos secos hasta las condiciones en las que solo se utilizan forraje ensilado. Hay que estar preparados ante la variación de las materias primas y es conveniente que el equipo dure el suficiente tiempo para poderle amortizar adecuadamente.

Por último, es aconsejable, antes de decidir la compra de un modelo de carro, probarlo en la propia finca durante unos días, o visitar a un ganadero que lo esté utilizando desde hace algún tiempo con similares raciones y en una finca parecida a la del potencial comprador.

Con esta última reflexión damos por concluida, en esta oportunidad, nuestra participación en el Boletín digital de ÁGORA TOP GAN.

Luis Márquez Delgado
Dr. Ingeniero Agrónomo
Director Técnico de Agrotécnica