César Lumbreras: la P – P del Presidente del Gobierno, el señor Sánchez
Según publicó don César en La Razón el pasado día 24 de septiembre, el señor presidente del Gobierno tiene en el momento actual dos «p p» a las que debería prestar atención. Eso mismo vale en el caso de las preocupaciones de los ciudadanos. Se trata de los precios y del presupuesto.
Comenzando por este último: queda una semana para que finalice el plazo de presentación en las Cortes del proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2027.
El último día para este trámite es, según la Constitución, el 30 de septiembre; en caso de no cumplir con este deber, estaríamos ante un nuevo incumplimiento de la Carta Magna y nos encontraríamos con toda una legislatura sin aprobarse las cuentas y prorrogando, un año tras otro, las anteriores.
Pero, si por una casualidad llega Arcadi, el ministro de Hacienda, con ese documento y lo entrega en el Congreso de los Diputados, existen muy pocas garantías, por no decir ninguna, de que salgan adelante en las dos cámaras que componen las Cortes.
El resultado final sería que, durante cuatro años seguidos, se habrían prorrogado los Presupuestos. Y eso es, además de una inconstitucionalidad flagrante, una absoluta barbaridad desde el punto de vista práctico. La situación económica de ahora tiene muy poco que ver con la existente en 2022 y en 2023.
Estamos hablando de la norma más importante que se debe presentar cada año y una de las más significativas de cada legislatura. Y aquí parece que no pasa nada. Y la otra «p» es la de los precios. Cuando aparezcan los datos correspondientes al IPC de septiembre veremos lo que ya estamos comprobando en nuestros bolsillos: que siguen las subidas de precios, especialmente en el caso de la energía, pero también se notarán en los alimentos.
Y, si no se reflejan en estos últimos, estaremos ante un grave problema, porque los costes de producción de agricultores y ganaderos se han disparado (el gasóleo agrícola un 50% desde febrero) y, si estos últimos no pueden repercutir en los precios finales de sus productos esas alzas, terminarán dejando parcial o totalmente la actividad.
Es lo que sucede ahora con la campaña de sementera de los cereales: muchos agricultores se plantean si siembran, o no, porque las cuentas de sus explotaciones no salen.
Y esto sucede desde hace varios años y no hay músculo financiero que lo resista.




Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!