Boletín número 300 de Ágora Top Gan

Permítanme, por favor, por una vez y sin que sirva de precedente, que utilice hoy, este espacio que tiene la amabilidad de cederme el boletín de Ágora Top Gan, para filosofar un poco y exponer brevemente, el camino que nos ha llevado hasta el número 300 de ÁGORA TOP GAN.

El tiempo pasa rápido; sin duda, demasiado rápido para los que ya estamos en la cuarta edad, que técnicamente se considera como la fase final del envejecimiento, y donde los recuerdos y las vivencias pasadas juegan un papel sumamente importante en el día a día.

Así, recuerdo que fue en la primera semana de octubre del año 2019 cuando, superada una etapa especialmente complicada de mi salud, “nacieron” el boletín digital ÁGORA TOP GAN y también las “Jornadas ÁGORA TOP GAN”.

Verán ustedes, afirma la psicología que lleva años estudiando las circunstancias históricas de cada generación, que, especialmente, los que nacimos, en España, entre los años 1945 y 1955, tuvimos una infancia que discurrió durante una época realmente difícil que nos marcó, emocionalmente, de forma indeleble (fue la etapa de la post Guerra Civil Española y de la post Segunda Guerra Mundial).

Una época claramente marcada en Europa, pero muy especialmente en nuestro país, por grandes incertidumbres sociales y económicas; por la escasez real en todos los ámbitos; por el abordaje de la reconstrucción, en el sentido amplio de la palabra; por las profundas transformaciones sociales, económicas e históricas y también por un futuro difícil de predecir.

No se olvide que España fue marginada internacionalmente, en razón de su alineamiento con las potencias del Eje, desde el año 1945 hasta los años 1953 (firma de los acuerdos militares y económicos con los EE.UUU.), y 1955, cuando fue finalmente aceptada por la ONU.

Desde una perspectiva psicológica, según afirman los expertos, las mencionadas circunstancias actuaron como un “entrenamiento duro, especial y constante”, que llevó a desarrollar, en muchos de nosotros, una gran capacidad de adaptación y una manifiesta ansia de superación; un saber convivir con la frustración frecuente; una marcada aptitud para resolver problemas, para superar obstáculos y también para saber distinguir lo importante de lo accesorio.

Y realmente creo, por esto lo he referenciado, que el mencionado entrenamiento, al que fui involuntariamente sometido, ha sido una de las razones clave por la que tienen ustedes el boletín nº 300 de Ágora Top Gan en sus ordenadores.

Ágora Top Gan tiene una larga “historia familiar” detrás. Es “nieto” de la revista mensual “Mundo Ganadero” (que dirigí, escribiendo la “carta del director”, desde su nacimiento en 1990, número 1, hasta diciembre 2015, número 267) e “hijo” del boletín digital “Foro Agroganadero”, nacido el 1 de enero del año 2016 (en el que también asumí su dirección, desde el nº1 hasta el nº 127 publicado en diciembre del año 2018).

En total, en estos 36 años (1990 – 2026), han visto la luz 694 cartas y/o notas, en las que he intentado siempre, con profesionalidad e independencia (que me ha pasado factura) y desde la visión de un ingeniero agrónomo, comunicar y reflejar importantes hechos y circunstancias de la realidad del mundo pecuario, fundamentalmente español (entendido, en este caso, como “mundo pecuario” el conjunto de actividades de naturaleza empresarial, en base económica, que desembocan en la producción de bienes de origen animal).

Por una parte, mucho, muchísimo, para bien, ha cambiado la ganadería española a lo largo de estos 36 años. Hoy, como tantas veces lo he explicado en este boletín, la ganadería tiene, en nuestro país, un importante papel estratégico con una facturación anual estimada cercana a los 30.000 millones de euros y estando caracterizada por una muy notable modernización tecnológica, donde la digitalización, la automatización y la sostenibilidad están cada vez más presentes.

Por otra, en los últimos 36 años del discurrir de nuestra ganadería, me ha cabido el honor de haber podido estar felizmente presente y activo en ella, desde las empresas, la universidad y el mundo editorial.

Y, como dice aquél; ¡que me quieten lo bailado!

Muchas gracias por haber leído este “ladrillo”.

 

 

 

 

 

 

Carlos Buxadé Carbó.
Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito ETSIAAB – UPM
Académico Numerario de la Real
Academia de Doctores de España

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *