La trampa de la abstención
Dice el refrán que es imposible cocinar una tortilla sin romper huevos y, viendo lo que veo, creo que hay más de uno que se está convirtiendo en un verdadero profesional de la tortillería.
Ocurre, en la política, que algunos partidos políticos han decidido, premeditadamente, no romper ninguno, no enfadar a nadie y pasar de puntillas por la vida, no vaya a ser que alguien se cabree y deje de votarles.
Son profesionales del toreo que muestran el capote para, con una chicuelina magistral, evitar los cuernos de cualquier problema que se arrime en exceso.
Maestros en escaparse y por ello, muy frecuentemente, recurren a la abstención para refugiarse en terreno de nadie, no pisar charco alguno y, de enfadar, si se enfada, hacerlo muy levemente, para que ninguno de los afectados se rebote, se rebele y se niegue a votarles la próxima vez.
La abstención, según yo la interpreto, les vale para esconderse en el burladero con el fin de pasar desapercibidos y lo más dignos posible, sin pretender cabrear a nadie, pero en mi opinión, defraudando a casi todos, pero muy especialmente, a los seguidores tradicionales.
Estas últimas semanas, los cargos públicos de EH Bildu se han refugiado en la abstención en lo que respecta a la sokamuturra y a todos aquellos festejos taurinos, sin muerte del animal, que tanta tradición tienen en nuestros municipios y que, tras unos años de declive, van recuperando protagonismo en el cartel festivo de municipios y barrios, especialmente rurales, llamativamente de la mano de cientos de jóvenes atraídos por estos festejos taurinos.
En Éibar, tras vehicular una moción de asociaciones animalistas para que fuese debatida en un pleno extraordinario, quizá por vértigo electoral a un año vista de las elecciones municipales, y buscando no cabrear excesivamente a los numerosos jóvenes taurinos (muchos de ellos votantes habituales suyos), finalmente, haciendo un quiebro de último momento, se refugió en la abstención, dejando a Elkarrekin Podemos más solos que la una frente a la mayoría conformada por PSOE y EAJ-PNV, que tumbaron la moción.
En el Parlamento Vasco, por otra parte, este jueves, 25 de junio, se votó en sesión plenaria la proposición de ley de regulación de los festejos taurinos tradicionales de fomento en Euskadi, impulsada por EAJ-PNV y PSOE, donde, aunando criterios de seguridad para los participantes con el bienestar animal de las reses, se permitirá que menores de entre 8 y 16 años puedan disfrutar de festejos con becerrillos menores de 18 meses y, como podrán ir imaginando, la coalición EH Bildu, una vez más, se ha refugiado en la abstención, dejando que sean otros los que saquen adelante estos festejos que tanto arraigo tienen en los ayuntamientos donde, mayoritariamente, la corporación está liderada por EH Bildu.
En esta ocasión, nuevamente, al igual que ocurrió en Éibar, el espacio de la izquierda confederal encarnado por Sumar fue el único voto en contra.
Ahora bien, no se crean que la abstención se limita a cuestiones taurinas, puesto que anteriormente también hemos observado actitudes abstencionistas en EH Bildu con cuestiones como el lobo y/o energías renovables, temas donde confluyen intereses agroganaderos con intereses medioambientales y, cómo no, para no enfadar en demasía a nadie, no hay nada como la abstención, sobre todo tras comprobar que otros sacarán las castañas del fuego y, por lo tanto, sus votantes realmente afectados son solo la mitad de los previsiblemente cabreados.

Xabier Iraola Agirrezabal
Editor en Kanpolibrea



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