El camino hacia la robotización del ordeño ovino

Ovejas de aptitud leche.
El sector ovino se enfrenta a un «vacío tecnológico«. Mientras el vacuno de leche ya ha normalizado el uso de robots, las ovejas siguen esperando una solución.
La automatización del ordeño ovino es una necesidad para la supervivencia del sector. La escasez de mano de obra en el medio rural por la despoblación, que afecta especialmente a las granjas de leche, tiene como consecuencia una gran dificultad en encontrar trabajadores y su permanencia en la granja.
El grado de rotación del personal asalariado es muy elevado, con frecuencia menor al año, ha pasado a ser el principal problema en las granjas de ovino actualmente y una preocupación permanente para el ganadero, quien, en muchos casos, toma la decisión de quitar ganado o no ampliar por esta razón.
El ordeño es una de las tareas más exigentes por su duración diaria, todos los días el año, y por tratarse de una actividad física repetitiva y por lo tanto tediosa. Por esta razón automatizar en la medida de lo posible, contribuiría en gran medida a mejorar las condiciones de trabajo en la granja.
¿Por qué no hay robots para ovejas?
A diferencia del vacuno, el ovino presenta unos desafíos específicos que han frenado su desarrollo: por un lado, la elevada variabilidad morfológica de la ubre ovina, en especial en determinadas razas, si bien en los programas de mejora genética la conformación de la ubre es un de los parámetros objeto de selección genética.
Por otro lado, el comportamiento gregario, el ganado ovino se maneja en lotes. Se requiere una solución que contemple un manejo del flujo de entrada y salida de animales.
Y, por supuesto, una solución que sea viable no sólo técnicamente sino económicamente. Comparado con la vaca, la rentabilidad individual no es la misma, y también hay que tener en cuenta la estacionalidad de la producción lechera.
Después de realizar un informe de vigilancia tecnológica, se ha confirmado que, aunque hay tecnologías patentadas para su uso en el ordeño, como visión artificial basada en cámaras 2D y 3D, IA y brazos robóticos, no existe actualmente una solución integral comercial validada para ovino lechero.
Se han observado como tendencias tecnológicas, trabajos relacionados con la optimización del ordeño. Por ejemplo, investigaciones en relación a las pulsaciones de vacío, para reducir el tiempo de extracción y evitar problemas de salud en la ubre, el uso de sensores de flujo, identificación RFID y plataformas de Big Data para la monitorización individualizada de la salud y producción de cada animal.
Un robot de ordeño en ovino debería enfocarse hacia:
- Reducción de personal: Lograr que máximo una sola persona gestione la sala de ordeño, dedicada sobre todo a tareas de supervisión e independientemente del tamaño de sala.
- Eficiencia productiva: Garantizar que el tiempo total de ordeño no aumente más de un 50% respecto al sistema actual.
- Bienestar animal y calidad: Mantener los estándares higiénico-sanitarios mediante sistemas de limpieza CIP (Cleaning-In-Place) y alertas automáticas acerca de la salud de la ubre.
Tras confirmar que se cumplen los requisitos necesarios, desde el ITACyL se lanzará un proceso de Compra Pública Innovadora (CPI), es decir, una colaboración público-privada para impulsar el desarrollo de una tecnología no existente en el mercado, a través del proyecto ARISTECH (Financiación: Junta de Castilla y León).
En el paso previo a la CPI, es decir, en la consulta preliminar al mercado, se han presentado dos propuestas por consorcios empresariales y un centro tecnológico.
Las soluciones que proponen tienen como objetivo alcanzar un prototipo funcional validado en una granja real. Durante este año 2026 está prevista la publicación por parte de ITACyL de la Compra Pública Innovadora Pre – Comercial, en la cual se licitará en abierto. Se trata de una fórmula donde la administración comparte el riesgo tecnológico con las empresas.
En conclusión, la robotización del ovino sigue siendo un tema pendiente, pero ya se están dando los primeros pasos del camino que llevará a que sea una realidad.

Sara Olmedo de la Cruz. Jefa de Área de Investigación Ganadera ITACYL
olmcrusaj@itacyl.es

Raúl Bodas Rodríguez Investigador. Línea Inv. de ovino y caprino. ITACYL
boddrora@itacyl.es

Cristina León Cofreces. Subdirectora de Investigación y Tecnología. ITACYL
leocofma@itacyl.es



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