El sector del porcino español sigue avanzando a pesar de la PPA
Según ha publicado “El economista”, el porcino español bate récord de producción y gana cuota como líder europeo pese a la peste africana.
La industria cárnica española afianza su posición como líder de la Unión Europea en la producción de porcino. De acuerdo con los datos de Eurostat, el sector alcanzó el año pasado una producción de 5,3 millones de toneladas, lo que supone un crecimiento del 6% respecto al año anterior a pesar del brote de Peste Porcina Africana (PPA) detectado en la provincia de Barcelona a finales de noviembre del año pasado.
Son cifras que han consolidado a España no solo como el mayor productor de toda la Unión Europea con una cuota sobre el total del 24,2% -dos puntos más que hace un año y casi cinco por encima respecto a 2023-, sino sobre todo como el tercero a nivel mundial, por detrás únicamente de China y de Estados Unidos.
El problema de fondo es que estas cifras récord, unidas al cierre de mercados debido a la aparición de la PPA y a la caída de las exportaciones realizadas a China, que ha batido también récord de producción con 59,4 millones de toneladas, están incrementando la presión sobre los precios.
Aunque no ha habido casos en las granjas, debido a la aparición del brote de la enfermedad en jabalíes, el precio del porcino español pasó de cotizar por encima de la media europea, llegando incluso a un máximo de 1,82 euros el kilo en agosto del año pasado, a situarse a la cola a nivel mundial, bajando en los pasados meses de enero y febrero a tan solo 1 euro.
De acuerdo con los datos recogidos de Mercolleida, en las últimas semanas se ha producido una pequeña recuperación y ha vuelto a subir a 1,27 euros, pero la incertidumbre ante lo que pueda pasar en los próximos meses es total y se mantiene el temor respecto a la evolución en los mercados internacionales. El año pasado las exportaciones españolas de porcino aumentaron un 2,6% respecto a las cifras de 2024 y alcanzaron 1,3 millones de toneladas, y en el sector hay ahora mismo dos grandes preocupaciones.
La primera es que sigue habiendo mercados estratégicos, como Filipinas, Japón y, en menor medida también México, que siguen completamente cerrados debido al brote de Peste Porcina Africana. Y la segunda es que, aunque China ha admitido la regionalización y evitado así un cierre total, una vez que se ha ido recuperando de su propio brote en 2019, que le obligó a sacrificar entre 150 y 200 millones de animales, ha ido reduciendo drásticamente sus compras del exterior.
El gigante asiático, que llegó a importar de España casi 1,4 millones de toneladas en 2020, convirtiéndose así en el principal cliente del porcino español, ha ido perdiendo poco a poco protagonismo y en el último ejercicio tan solo adquirió a España 517.000 toneladas, lo que supone una caída del 6,1% interanual. El volumen actual se queda así muy lejos de las cifras a las que se había llegado hace cinco años, cuando la demanda era muy intensa.
Pese a que el 85% de los mercados en el exterior está abierto, el sector cárnico encara este año en alerta máxima. Las primeras estimaciones, realizadas por la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos, calculaban ya a principios de año que las pérdidas en el mes de diciembre se elevaron a 150 millones de euros.
Según explica el responsable del sector porcino de la organización, Rossend Saltiveri, en una conversación con elEconomista.es, «si Japón, Filipinas y México siguen sin aceptar la regionalización y mantienen bloqueada la importación de todos los productos de origen español en lugar de acotar las restricciones solo al área afectada, nos enfrentamos a una caída de la facturación del 17% y las pérdidas se elevarán este año a 1.800 millones de euros«.
Habrá que esperar ahora un año desde que se descubra el último caso para que España pueda ser declarado otra vez un país libre de la enfermedad y el sector pueda volver a respirar tranquilo y pensar en crecer.




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