El tercio de banderillas de los festejos taurinos (II)

Con la llegada a los ruedos de Antonio Carmona El Gordito (1838-1920), creador de las suertes al quiebro, el tercio de banderillas empezó a llamar la atención de los aficionados y espectadores.
Dentro de las principales suertes la más frecuente es la del cuarteo natural en la que el toro, de espalda a las tablas, y el banderillero en frente cita al animal, se arranca el toro y el banderillero se va hacia él en una carrera curva hacia el pitón contrario; en el encuentro, el torero, ya en frente de la cara del toro, alza los brazos, “se asoma al balcón” y clava el par de banderillas, debiendo quedar los dos palos, lo más juntos posible, en el morillo del animal.
Cuando, al revés, el toro está situado en el tercio o en el centro del ruedo y el torero cerca de las tablas, si se ejecuta la misma operación la suerte se denomina al cuarteo de dentro a fuera.
Si el cuarteo natural observa el encuentro entre toro y toreo, previa carrera de ambos a gran velocidad, en un punto medio de los puntos iniciales de arranque de toro y torero es un cuarteo de poder a poder, suerte muy meritoria debido a la peligrosidad del encuentro brusco y violento que se genera.
Así mismo, las suertes a la media vuelta, relance y a toro corrido, actualmente en desuso, aunque todavía pueden presenciarse ocasionalmente, se denominan cuarteos de recurso. Se trata de suertes que, en el pasado, se aplicaban a toros difíciles de banderillear. En el cuarteo a la media vuelta, con el toro distraído mirando a otra parte, el torero se acerca por detrás y, situado a dos o tres metros del toro lo llama; el animal se vuelve y el torero hábilmente le clava las banderillas en el morrillo.
El cuarteo al relance aprovecha la salida del toro de un par de banderillas anterior; otro banderillero, aprovechando tal salida, le sale al encuentro se cuadra ante él y le pone otro par. Si el banderillero que lidia corre el toro con el capote y en el recorrido otro banderillero, cerca del toro, lo llama, y le aplica las banderillas se consuma el cuarteo a toro corrido.
Cuando cuarteando o recortando al toro los palos se clavan en la región de la paletilla del animal se habla de la suerte al sobaquillo ejemplo de mal oficio y, por ende, de crítica enardecida del público.
En las suertes al cuarteo el torero no invade el terreno del toro y viceversa. Sin embargo, en la suerte antigua de “topacarnero” y en la valerosa y emocionante suerte al quiebro (poco frecuente por el riesgo que comporta) el torero invade el terreno del toro y el toro la del torero aconteciendo una permuta de terrenos.
La suerte al quiebro, para mí la más meritoria del tercio de banderillas, la describo apoyándome en la Tauromaquia de Guerrita, afamado espada del siglo XIX que gustaba banderillear para ganarse al público: colocado el lidiador frente al toro, y en su rectitud, teniendo unidos los talones llama la atención de la res; el toro arranca y el lidiador sin moverse lo deja llegar a su jurisdicción; entonces el torero inclina su tronco y brazos a un lado marcándole así al toro el espacio que ocupa el cuerpo del torero que tiene que cornear; pero cuando humilla el animal, para intentar cornear al torero, éste rápidamente vuelve a su posición primitiva, quebrando el viaje de la res; el toro cornea al vacío y el torero le clava el par de banderillas en el morrillo. El animal ha sido engañado. Esta suerte también era ejecutada por El Gordito sentado en una silla.
La suerte antigua de “topacarnero” es la precursora del quiebro. En ella, el torero, cuando el animal llega a su jurisdicción, simplemente esquiva el encuentro clavando los palos al animal. Cuando el banderillero se mueve hacia el toro y al llegar a su jurisdicción le hace un quiebro, humilla la res, y le clava las banderillas, la suerte se denomina al recorte.
Finalmente, en ocasiones, vemos en las plazas algún par puesto a toro parado o agotado en la zona de tablas que se conoce como al sesgo, la cual es una discreta suerte de recurso.

Argimiro Daza Andrada
Dr- Ingeniero Agrónomo
Catedrático de Producción Animal,
Profesor Emérito de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM)




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