Los perros de pastor y la ganadería (I)

En el ámbito ganadero, el pastoreo es una actividad esencial y así lo ha sido desde hace miles de años; así, por ejemplo, hace más de 2.000 años detrás de las legiones romanas se desplazaban pastores romanos con sus ganados, principalmente ovejas, que constituían una fuente fundamental de abastecimiento.

Desde tiempo inmemorial, los pastores han tenido en el perro una herramienta insustituible en su trabajo y hoy sigue siendo igual.

Fundamentalmente la climatología, la orografía y la raza de oveja a cuidar, marcan las características del perro de pastor. Por esta razón, surgieron, con el paso del tiempo, las razas autóctonas perrunas adaptadas al medio en el que se realiza el pastoreo.

En España, son conocidas diversas razas como, por ejemplo, el gos d´atura, el perro de pastor vasco, el carea leonés, el ca de bestiar, los mastines español o leonés, del Pirineo, etc.

También la versatilidad y la gran capacidad de adaptación de algunas razas perrunas permiten que, sin ser autóctonas, realicen el pastoreo a la perfección. Como ejemplo de ello nos valdrían el pastor alemán, el pastor australiano o el border collie, que son empleados en países diversos.

Otro ejemplo de adaptación lo encontramos en los perros autóctonos de zonas de Teruel, Navarra y País Vasco, que fueron llevados a, mediados del siglo pasado, a EE.UU.  acompañando a algunas personas, contratadas como pastores, que se llevaron a sus perros.

En el ámbito del pastoreo hay que diferenciar dos trabajos; la conducción y la protección. Según el trabajo a realizar los perros tiene características muy distintas, pero que, en ambos casos, acaban siendo unas especiales herramientas de trabajo complementarias para el pastor.

Los perros de conducción son ágiles, rápidos, resistentes e inteligentes, capaces de aprender órdenes y ejecutarlas a la perfección

Por su parte, los perros de protección son vigilantes, valientes y poderosos y con una actitud de guarda tranquila pero incesante.

Ambos conviven sin conflictos como si supieran de cada uno de ellos el cometido al que están destinados.

Con la creciente presencia del lobo y el peligro real que supone para el ganado, el perro de protección ha vuelto a cobrar la importancia que tuvo en tiempos y que se había olvidado. El mastín español, como perro de protección, ha superado ampliamente al famoso perro del Pirineo que dejó, hace años, de ser quien fue; una verdadera pena.

En Asturias, en Zamora, en León y en alguna región más, es dónde se encuentran los mastines españoles, también llamados leoneses. Son, probablemente, los que tienen las mejores condiciones para ejercer la guarda.

La razón es que su la selección la han hecho los propios ganaderos y lo han hecho con el criterio único de su funcionalidad.  Su coraje y se fortaleza, legendarias, son valoradas en otros países. Por esta razón han empezado a importarlos y a criarlos como perros de protección con características sobresalientes.

Iniciaremos la segunda parte de nuestro artículo hablando de un aspecto absolutamente fundamental; del adiestramiento de perro de pastor.

 

 

 

 

 

 

José Ignacio Aguinaga
Cuidador y adiestrador canino

 

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