La vaca cachena: pequeña en estatura, gigante en patrimonio

 

Fuente: Luis Miguel Ferrer Mayayo*

Fuente: Luis Miguel Ferrer Mayayo*

Fuente: Luis Miguel Ferrer Mayayo*

*Acuarelas de un libro con las razas rumiantes en España

En el Parque Natural de Baixa Limia-Serra do Xurés, en la frontera entre Galicia y Portugal, habita una joya biológica que desafía las leyes de la ganadería industrial: la raza Cachena.

Considerada la raza bovina más pequeña del mundo, su figura menuda y sus desproporcionados cuernos en forma de lira alta no son un capricho estético, sino el resultado años de adaptación a uno de los entornos más hostiles de la Península Ibérica.

La principal virtud de la Cachena es su rusticidad extrema. La Cachena prospera donde otras flaquean. Es capaz de alimentarse de matorrales, pastos pobres y brotes que otros animales desprecian, convirtiéndola en una herramienta inigualable para la prevención de incendios forestales.

Al limpiar el monte de forma natural, estas vacas actúan como «bomberas» biológicas, manteniendo el equilibrio de los ecosistemas de montaña.

Desde el punto de vista productivo, aunque su crecimiento es lento, la calidad de su carne es excepcional. Estamos ante un producto con un sabor intenso, una textura tierna y un veteado de grasa saludable que la sitúa en la cúspide de la gastronomía gourmet.

Además, poseen un instinto maternal muy desarrollado y una facilidad de parto asombrosa, lo que reduce drásticamente la necesidad de intervención humana en su cría.

Su conservación y recuperación es vital. A mediados del siglo XX, la raza Cachena estuvo al borde de la extinción. La mecanización del campo y la búsqueda de animales de mayor volumen para el mercado cárnico industrial la relegaron al olvido. Sin embargo, hoy entendemos que perder a la Cachena sería un error histórico por tres razones fundamentales:

  1. Soberanía Genética: en un mundo marcado por el cambio climático, los genes de resistencia al frío, al calor y a la escasez de agua que posee esta raza son un seguro de vida para la seguridad alimentaria del futuro.
  2. Identidad Cultural: la Cachena es parte del ADN de Galicia y el norte de Portugal. Su recuperación es también la recuperación de un paisaje, de una arquitectura rural y de un modo de vida sostenible que fija población en áreas rurales en peligro de abandono.
  3. Sostenibilidad Real: en plena crisis climática, la ganadería extensiva de Cachena es el modelo a seguir. Su huella de carbono es mínima y su impacto en la biodiversidad es netamente positivo. “La conservación de la raza Cachena no es un acto de nostalgia, sino una inversión estratégica en biodiversidad y resiliencia.»

La recuperación de esta raza, gracias a la Federación de razas autóctonas de Galicia-Boaga y el Centro de Recursos Zooxenéticos de Galicia, es una historia de éxito a medias.

Aunque el número de ejemplares ha crecido gracias a programas de cría y recuperación y al esfuerzo de ganaderos comprometidos, sigue catalogada oficialmente como raza amenazada.

Fomentar el consumo responsable de su carne y apoyar las ferias locales son pasos cruciales para que la Cachena deje de ser una rareza y vuelva a ser la reina de nuestras montañas.

Conservar a la Cachena es, en última instancia, conservar nuestra capacidad de convivir con la naturaleza de forma inteligente, aprovechando lo que la tierra ofrece sin agotarla.

 

 

 

 

 

José Ramón Justo Feijóo
Veterinario.  Director xerente.
Federación de razas autóctonas de Galicia-BOAGA
Pazo de Fontefiz 32152.Fontefiz. Coles. Ourense

 

 

 

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