Gripe equina: un viejo enemigo en continua evolución (II)


Continuando con lo expuesto en la primera parte del presente trabajo (boletín ÁGORA TOP GAN nº 180) es preciso comentar la evolución del virus y la razón por la que “la gripe nunca se va”.

El virus H3N8 evoluciona principalmente por deriva antigénica, pequeñas mutaciones que modifican la hemaglutinina (HA) y la neuraminidasa (NA), los principales antígenos de superficie.

Aunque cambia menos rápido que el virus de la gripe humana, estas mutaciones son suficientes para:

  • reducir la eficacia vacunal,
  • permitir reinfecciones,
  • generar nuevos clados como los Florida 1 y 2,
  • provocar sustituciones completas de linajes en regiones (por ejemplo, reemplazo del FC2 por FC1 en el Reino Unido tras la epizootia 2018–2019).

Además, eventos inusuales como el aislamiento de virus «congelados en el tiempo» (estirpes antiguas que reaparecen sin cambios) muestran que puede haber reservorios ocultos o accidentes de laboratorio, que reintroduzcan virus antiguos.

El panorama epidemiológico a nivel mundial se caracteriza por el hecho de que la gripe equina es endémica en la mayor parte del mundo salvo Nueva Zelanda e Islandia. La vigilancia internacional ha permitido detectar:

  • Grandes brotes recientes:
  • Australia (2007),
  • Japón (2007),
  • Reino Unido (2018–2019),
  • Múltiples países de Sudamérica (2012, 2015, 2018).
  • Modelo fuente-sumidero (source–sink): Estudios genómicos recientes demuestran que EE. UU. actúa como la principal «fuente» de nuevos virus, que se exportan a Europa, Sudamérica, Asia y África. Las otras regiones se comportan como «sumideros», donde los virus circulan un tiempo y se extinguen.
  • Factor crítico: el movimiento de caballos. El transporte internacional de equinos de deporte y el poco riguroso cumplimiento de cuarentenas facilitan la expansión de nuevas variantes.

En cuanto al riesgo de transmisión a otros animales (t a humanos) hay que señalar que, aunque la gripe equina es considerada específica de equinos, se han documentado contagios hacia:

  • Perros (origen del virus de gripe canina H3N8 en EE. UU.).
  • Camellos, gatos y cerdos.
  • Ocasionalmente, infección subclínica en humanos en estudios experimentales antiguos, pero sin casos clínicos confirmados.

El riesgo zoonótico existe teóricamente, pero es muy bajo.

En el caso que aquí nos ocupa la vacunación es una herramienta clase, pero imperfecta las vacunas disponibles incluyen:

  • Virus inactivado (intramuscular).
  • Vacunas de subunidades o complejos inmunoestimulantes (ISCOMs).
  • Vacunas recombinantes (canarypox®).
  • Vacunas vivas modificadas (intranasales).
  • Vacunas de ADN o tecnologías emergentes (incluyendo mRNA).

Los puntos clave sobre la inmunidad son:

  • No generan inmunidad esterilizante: los animales vacunados pueden infectarse, aunque excretan menos virus y durante menos tiempo.
  • Existe un «gap inmunitario» en potros, cuando disminuyen los anticuerpos maternales y la vacunación aún no es plenamente eficaz.
  • Es imprescindible actualizar las cepas vacunales según recomendaciones anuales de la Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH, en sus siglas en ingles).
  • Muchos brotes en Sudamérica y Europa se han asociado a vacunas con cepas obsoletas.

Una cuestión importante es la de si, en el futuro, se podrá erradicar la gripe equina. Los datos recientes sugieren que algunos países (como el Reino Unido) no mantienen circulación endémica: el virus entra por importaciones, causa brotes y luego se extingue. Esto abre la puerta a una estrategia global de erradicación, si

  1. Mejoran los programas de cuarentena.
  2. Se armonizan los requisitos de vacunación internacional.
  3. Aumenta el uso de vacunas actualizadas.
  4. Se refuerza la vigilancia molecular global, potenciando las redes de vigilancia epidemiológica.
  5. Se desarrollan estrategias de bioseguridad en las cuadras, que reduzcan la entrada de agentes patógenos en las mismas.
  6. Se genera una cultura de comunicación y formación, dirigida a los jinetes, mozos de cuadra y veterinarios sobre las vías de transmisión del virus, el uso de vacunas y programas vacunales, tanto para los equinos, como para los trabajadores de las cuadras y los jinetes de los caballos, en estos últimos mediante la profilaxis a través de la vacuna estacional de la gripe humana.

Mientras tanto, el virus continúa su evolución silenciosa, aprovechando la intensa movilidad equina internacional.

Como conclusión a todo lo expuesto hasta aquí: la gripe equina es un ejemplo perfecto de cómo un virus respiratorio puede persistir, evolucionar y propagarse a escala global gracias al movimiento humano y animal.

Comprender su biología, epidemiología y capacidad de cambio es fundamental para proteger la salud equina y la industria asociada. Aunque el virus sigue presentando desafíos, los avances en secuenciación genómica, vigilancia internacional y nuevas plataformas vacunales acercan cada vez más la posibilidad de controlar —e incluso erradicar— esta enfermedad histórica, pero no debemos bajar el guardia querido lector.

Mientras yo escribía este articulo y usted lo leía, el virus seguía trabajando para saltar todas las barreras que podamos establecer para su control.

 

 

 

 

 

 

Dra. Rosana Domingo Ortiz, PhD,
Certificado Español en Clínica Equina
Dpto. Medicina y Cirugía Animal
Facultad de Veterinaria CEU Cardenal Herrera

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