El músculo exportador del porcino continúa y conquista nuevos mercados

 

 

En los primeros siete meses de este año, el sector porcino de capa blanca de España se ha vuelto a confirmar como uno de los pilares más sólidos de la ganadería y de la economía agroalimentaria del país gracias a su fortaleza y liderazgo en los mercados internacionales.

Pese a un entorno global marcado por la incertidumbre, con precios ajustados, tensiones logísticas y una competencia creciente de otros países productores, las exportaciones del porcino español mantienen un comportamiento positivo y estable, gracias a la estrategia de diversificación de destinos y al valor añadido de los productos enviados al exterior.

La nota general del periodo enero-julio muestra que el comercio exterior de porcino ha tenido una ligera reducción en volumen respecto al mismo periodo de 2024, pero con un mantenimiento notable del valor exportado. Esto refleja, sin duda, una evolución positiva en los mercados de mayor rentabilidad y una apuesta decidida por productos de más calidad.

En un sentido global, la Unión Europea se mantiene como el destino más importante de nuestras exportaciones, con Francia, Portugal e Italia como socios prioritarios. Pero a ese dato hay que sumar otro muy destacado: los avances en mercados extracomunitarios, especialmente en Asia y América Latina.

De hecho, China continúa encabezando la lista de principales clientes del porcino español, al recibir el 19,9% del volumen y del 13% en valor total exportado. Es más, en estos primeros meses de 2025 las ventas a ese país han crecido un 5,6% en volumen y un 8,6% en valor.

Otros países de esas zonas, como Japón, Filipinas o Corea del Sur mantienen una demanda constante de carne y elaborados porcinos españoles, impulsados por la confianza en los estándares de sanidad y bienestar animal que caracterizan al modelo europeo y, en particular, al español.

Dicho de otro modo, las empresas españolas han sabido adaptarse al escenario actual, reforzando su presencia en destinos consolidados y abriendo oportunidades de negocio en regiones con creciente demanda de proteína animal segura, trazable y sostenible.

Ese valor creciente de las exportaciones también se ha visto favorecido por el dinamismo de los productos transformados. Los elaborados curados y cocidos, junto con las grasas y despojos, han contribuido a equilibrar la balanza ante la moderación en las ventas de carne fresca.

Esta tendencia evidencia otra estrategia sectorial acertada: apostar por la diferenciación y el aprovechamiento integral del animal para maximizar el valor económico y reducir el desperdicio.

En el ámbito territorial, Cataluña y Aragón mantienen su tradicional liderazgo como principales comunidades exportadoras, al concentrar más del 60% del valor total.

No obstante, otras regiones como Castilla y León, Castilla-La Mancha o Murcia muestran una evolución positiva, lo que consolida un mapa exportador cada vez más diversificado y robusto.

Un dinamismo regional que refleja el peso del porcino como motor de desarrollo en todo el medio rural español, donde genera empleo estable y cualificado.

Todos estos datos permiten ser moderadamente optimistas y aportan confianza ante el reto de seguir conquistando mercados estratégicos; reforzar la presencia de productos con mayor valor añadido; y mantener el prestigio del modelo productivo español como referente mundial por su adecuada combinación de eficiencia productiva, innovación y sostenibilidad.

 

 

 

 

 

Alberto Herranz Herranz
Director General de INTERPORC

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *