El Pregón de don César Lumbreras: Tres peligros, tres, para la futura PAC
Este pregón fue publicado en el Boletín de Noticias a AGROPOPULAR y dice así: la presidenta de la Comisión Europea ha aclarado poco o muy poco sobre el Marco Financiero de la Unión Europea 2028-34 y sobre la PAC del futuro en la intervención que ha tenido esta semana ante el Parlamento Europeo.
La verdad es que el sector agrario europeo esperaba más de Von der Leyen. A fecha de hoy tres son los peligros que acechan a la PAC, que está en claro riesgo de desaparecer tras más de 60 años de vida.
El primero de ellos es que, tal y como señalaba la semana pasada, el dinero de la PAC pierda el carácter “sagrado” que tiene hasta ahora, al meterse en un saco común con otros fondos y con posibilidad de que haya transferencia entre ellos.
El segundo de los peligros es justamente que el dinero destinado a la PAC sufra un importante recorte, si se aprueban las propuestas de la Comisión Europea tal y como están redactadas actualmente.
Y el tercer peligro también es importante y se puede definir con dos palabras: renacionalización y subsidiariedad.
Lo explico. La propuesta de la Comisión Europea plantea que se renacionalice esta política, dejando una gran libertad a los Estados miembros para que aplique las normas que se establezcan en sus respeticos territorios.
Dicho de otra manera, ahora el dinero se reparte en función de normas que llegan de Bruselas y hay fondos para la ayuda a los grandes cultivos, para el ovino o para el vacuno, por poner tan solo unos ejemplos; los Estados miembros tienen que tragar con eso, con el reparto impuesto desde Bruselas.
Pues bien, con la propuesta de la Comisión Europea, existe la posibilidad de que un país decida quitar dinero de esas ayudas para destinarlo, por ejemplo, a financiar la lucha contra los incendios forestales o para construir un tanatorio en un determinado pueblo.
Son casos que ya se han dado en España con los fondos de desarrollo rural.
Aunque los diferentes países rechacen esa renacionalización de la PAC, lo hacen con la boca pequeña, porque, por otro lado, los respectivos Gobiernos están deseando tener ese margen de maniobra de su sobre nacional para gastar del dinero de la PAC como ellos quieran.
Y, en el caso de España, este principio de subsidiariedad se traslada también a las Comunidades Autónomas, ya que no hay consejero que no quiera mangonear la pasta que llegue a ella con el mayor grado de libertad posible.
Este es ese tercer peligro, y no menor, del que hablaba antes, el de la posibilidad de que el dinero de la PAC se destine a otros fines diferentes al agrario en cada Estado miembro y, en España, en cada Comunidad Autónoma.
Es como para tener temor y miedo.




Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir!