La crianza de búfalos en Cuba: perspectivas y retos
Rebaño de búfalos en provincia de Mayabeque
El búfalo pertenece al Suborden Rumiantes de la familia de los Bóvidos, a la Subfamilia de los Bubalinae, subespecie Bubalus Bubalis.
Son rumiantes con un marcado instinto gregario, curiosos, de hábitos nocturnos, de temperamento delicado y tranquilo, de andar pausado. Muestra una excelente adaptabilidad a las más diversas condiciones de temperatura, humedad y altitud.
Desde el punto de vista de la crianza, la fisiología del búfalo es adecuada al hábitat de Centro y Sudamérica, debido a su alta resistencia a los climas tropicales y a las enfermedades infecciosas y parasitarias.
Su rusticidad hace a los búfalos animales de un alto valor, prosperando en pastos poco productivos, debido a que los utilizan más eficientemente que los bovinos.
Estudios preliminares indican que los búfalos presentan ventajas en su mayor capacidad para degradar recursos forrajeros con altos contenidos de fibra. Esta capacidad ha sido asociada a una mayor y más activa flora microbiana en el retículo – rumen.
La longevidad de los búfalos se refleja en una mayor resiliencia, permitiendo que sean más productivos que los bovinos; sin embargo, la estacionalidad de su reproducción, complican el manejo. Sin embargo, mantienen una elevada tasa de natalidad (más del 80%) y una producción láctea que se sitúa, en condiciones productivas adecuadas, entre los 700 y los 1 000 kg de leche por lactancia.
Los búfalos fueron introducidos en Cuba a principios de la década de los 80, con el objetivo de producir alimentos para el consumo humano. Los criterios considerados para proceder a su introducción en la isla fueron: su rusticidad y el aprovechamiento de alimentos de baja calidad nutritiva.
Como animal de doble propósito se caracteriza por la calidad de la leche con un alto contenido en grasa y en sólidos totales, muy apropiada para la producción de queso y otros productos lácteos, además de producir una carne con bajos tenores de grasa y colesterol.
Son animales que convierten y aprovechan los alimentos donde los bovinos son incapaces de hacerlo, y producen una leche de alta calidad y abundante carne; además sirven como animal de trabajo y se caracterizan por su plasticidad de adaptación a diferentes condiciones ambientales del trópico.
En Cuba, la producción de esta especie constituye una alternativa importante para la alimentación humana como fuente de proteína de origen animal, de alto valor biológico.
Las razas que se encuentran en la isla son: el Buffalypso (de aptitud preferente leche) y el de pantano o Carabao: usado principalmente para la producción de carne. Los sistemas de crianza empleados para su producción son: el semi – intensivo y el extensivo.
Los hatos de Búfalos en Cuba han cobrado relevancia como una alternativa ganadera estratégica. Sus rebaños se encuentran distribuidos en las 14 provincias incluyendo el municipio especial Isla de la Juventud. Según datos reportados (CENCOP, 2025), actualmente existen en la isla 44 531 cabezas, siendo Mayabeque la provincia mas poblada con 11 701 animal.
Dentro de los retos y proyecciones están: el mejorar la base alimentaria y la genética, para intensificar la producción lechera de esta especie y consolidar un programa nacional para incrementar la crianza en la isla.

Marlen Rodríguez Oliva
Dra. en Ciencias Veterinarias
Profesora de la Universidad de Matanzas
República de Cuba




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