Cuando el bienestar animal deja paso, en aras de la tradición del credo musulmán, al Eid al – Adha

He escrito sobre el tema del sacrificio ritual musulmán de animales de renta (ovejas, vacas, camellos), en varias oportunidades; lo he explicado en mis clases muchas veces e, incluso, he dado, hace ya algunos años, varias conferencias al respecto.

Siempre me he mostrado, desde la perspectiva, técnica y racional, de la Producción Animal (que incluye, lógicamente, el respeto zootécnico al bienestar de las bases animales, a lo largo de todo el ciclo productivo, referido a los animales de renta y también en su sacrificio), absolutamente contrario a la práctica comercial de vender, en este caso, corderos vivos a países musulmanes con ocasión de la “Fiesta del Sacrificio” (también conocida como “Fiesta Grande” o Aid al- Kabir).

La gran matanza del Eid al – Adha es absolutamente opuesta, en razón de credo y tradición, a la “Ley de los Derechos de los Animales”, impulsada, por cierto, por el partido actualmente mayoritario en el Gobierno.

En este contexto, debe recordarse aquí que, en el año 2024, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos emitió una sentencia por la que quedaba prohibido el sacrificio de animales para el consumo humano sin un correcto aturdimiento previo (a la que hay que añadir lo dicho por la justicia belga y el Tribunal de Justicia de la Unión Europea).

Ello puso fin, siempre en el seno la Unión Europea, al maltrato animal por razones de credo y anuló la excepción religiosa en los sacrificios que suponga maltrato animal (ello ha afectado directamente, siempre en el ámbito la U.E. – 27, los rituales de sacrificio halal y kosher, en su forma original).

Partiendo de esta realidad, nunca entenderé que nuestras autoridades (en esta oportunidad el propio Gobierno Central), de acuerdo con las circunstancias coyunturales y económicas, siguen permitiendo una vez más, en este año 2025, desde el 21 de abril hasta la “Fiesta del Sacrificio”, la exportación sin control real de cientos de miles de corderos vivos (a lo largo del año 2024 España exportó más de 1,1 millones de corderos vivos).

Muchas veces el transporte de estos ovinos (con motivo de la mencionada festividad) se lleva a cabo masivamente y en condiciones técnicas muy poco aconsejables (en muchos casos, los buques que realizan el traslado, de acuerdo con la Animal Welfare Foundation, no son, ni mucho menos, adecuados).  Ello da lugar a que haya animales que mueran durante el trayecto, siendo, en muchas ocasiones, sus cadáveres arrojados al mar.

Los corderos que llegan al puerto de destino vivos (por ejemplo, al Magreb o al Golfo Pérsico) son llevados a zonas donde rigiendo la tradición musulmana serán el eje central de la Fiesta del Sacrificio.

Quiere ello decir que, en este caso los corderos, producidos en España, bajo el “modelo europeo de producción animal” (el más exigente del mundo), son sacrificados de acuerdo con el ritual musulmán, sin aturdimiento previo y, en general, con brutalidad (porque los sacrifican, en muchas oportunidades, gente no experta, por ejemplo, los cabezas de familia).

En el caso de estos cientos de miles de corderos, no se tiene en cuenta, en ningún momento, desde su embarque y transporte hasta su sacrificio, el bienestar animal en el sentido zootécnico más amplio del término.

Lo que acabo de exponer en los párrafos que anteceden puede considerarse como la hipócrita doble lectura que, en ocasiones, llevamos a cabo en la Unión Europea. Esta Unión Europea, que tanta publicidad hace de su modelo productivo y del respeto a las bases animales de renta.

En mi descargo puedo asegurar, que nunca he participado, ni directa ni indirectamente, por un principio de respeto a las bases animales, en estas prácticas comerciales (aunque he tenido varias oportunidades).

Cierto es que ello me ha costado algún disgusto, profesional y personal, importante; pero me puedo seguir mirando al espejo todas las mañanas y, esta realidad, al menos para mí, no tiene precio.

 

 

 

 

 

Carlos Buxadé Carbó.
Catedrático de Producción Animal.
Profesor Emérito

 

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