Importancia del ombligo en el lechón neonato (I)

En los primeros cinco días posteriores a la fecundación, se produce la primera replicación celular pasando de los estadios de mórula – blástula a gástrula, con la siguiente proliferación del mesodermo y alargamiento de la vesícula coriónica en los cuatro días posteriores.

En los días 15-17 del desarrollo prenatal se desarrollan las arterias y venas alantoideas, venas umbilicales, alcanzando la implantación completa del embrión en los cuernos uterinos en el día 18 y llegando al hígado las venas umbilicales el día 20, momento en el que podemos considerar que el cordón umbilical está funcional.

Debemos partir de que, en la cerda, a diferencia de otras especies, la placentación es epiteliocorial, pudiendo separarse las membranas extraembrionarias del útero sin lesionar el epitelio uterino, lo cual no sucede, por ejemplo, en humana, por lo que la sangre debe atravesar el epitelio coriónico para llegar al feto.

Así, la sangre maternal y fetal están separadas por seis tejidos diferentes, lo que hace que la transferencia de grandes moléculas orgánicas esté dificultada a través de la placenta, como es el caso del hierro (razón por la que se genera la anemia de los lechones) y de las células de inmunidad pasiva (inmunoglobulinas).

Considerando que en estos momentos la duración de la gestación en cerdas de alta prolificidad es de una media de 116 días, significa que durante 96 días tenemos una media de 15 cordones umbilicales funcionales dentro de los dos cuernos uterinos.

Bien sabemos que a medida que aumenta el tamaño de camada, teniendo genéticas con medias de hasta 20 lechones nacidos, el porcentaje de lechones con crecimiento intrauterino retardado (IUGR) va en incremento, pasando del 10 al 30% desde 12 – 16 – 20 lechones nacidos respectivamente según trabajos actuales.

En dichos lechones podemos observar cómo su cordón umbilical está mucho menos vascularizado – desarrollado, tiene menor longitud y elasticidad, además de menor consistencia.

Al igual que en otros mamíferos el cordón umbilical conecta al embrión hasta el día 35 y feto hasta el momento del parto con la placenta para recibir el aporte de oxígeno y nutrientes desde la madre.

Es en este contexto dónde se hace imprescindible hablar de los factores de riesgo.

En el momento del nacimiento, cuando se corta el cordón umbilical, las arterias y venas umbilicales ya no son funcionales, involucionando durante las primeras semanas de vida. Los extremos proximales de las arterias umbilicales siguen funcionando durante toda la vida como arterias iliacas internas.

Este aspecto, junto con la estenosis que se produce durante el momento del parto desde que el lechón comienza a descender desde los cuernos uterinos hasta que puede comenzar a respirar provocando ciertos grados de anoxia, y la higiene del extremo distal del cordón umbilical en contacto con la superficie de la paridera, son tres factores críticos para aumentar la supervivencia de los lechones al nacimiento y tener un mayor porcentaje de lechones nacidos vivos sobre los nacidos totales, cuyo objetivo nos marcamos en un 90 por 100.

En la segunda parte del presente trabajo se seguirá tratando los factores de riesgo, empezando por la hipoxia de los lechones.

 

 

 

 

 

Antonio Palomo Yagüe
Dr. en Veterinaria
Prof. Asociado Facultad de Veterinaria
Universidad Complutense de Madrid
ADM Animal Nutrition Spain

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