Cómo diferenciar un cólico médico de un cólico quirúrgico (I)

Como ya se ha hablado en otras ocasiones, el síndrome de abdomen agudo equino es la principal patología digestiva en el caballo, no solo por su frecuencia sino también porque supone la principal causa de muerte en los équidos.

Normalmente, el primer diagnóstico se realiza en el campo. El caballo manifiesta signos clínicos compatibles con dolor cólico y el propietario avisa al veterinario, el cual acude lo más inmediato posible.

Los signos clínicos son muy variables, dependiendo sobre todo del tipo de cólico que presente (obstrucción simple, parcial, total, estrangulante, funcional…) Puede presentar alteraciones leves de las constantes o por el contrario muy severas. Puede manifestarse simplemente mirándose el abdomen, escarbando el suelo con la extremidad delantera, o revolcándose contra el suelo.

Sea cual sea la manifestación, el veterinario sabe que se trata de una urgencia veterinaria y por tanto ante la llamada de un propietario avisándolo de un caballo con dolor cólico, éste acudirá rápidamente.

Existe una gran variedad de tipos de cólico, unos muy simples, que apenas producen alteraciones en el caballo y otros muy complejos y graves que pueden ocasionar la muerte de éste.

Unos de ellos son “cólicos médicos”, es decir, se resuelven médicamente, y otros son “cólicos quirúrgicos”, aquellos en los que el problema se resuelve mediante cirugía (laparotomía exploratoria).

El veterinario de campo, que va a ser quien realice la primera exploración en el caballo de cólico, debe focalizarse en determinar si está ante un cólico médico o ante uno quirúrgico.

El deterioro del caballo con cólico quirúrgico es mucho más rápido que el del que tiene uno médico, por ello es prioritario llegar a este primer diagnóstico. Hay distintos tipos de cólicos quirúrgicos, pero como se ha dicho anteriormente, el tratamiento es la cirugía y dado que el deterioro es rápido, especialmente en los estrangulantes, cuanto antes se diagnostique y se remita a un hospital para la cirugía, más probabilidades de sobrevivir tendrá el caballo.

Normalmente, se establece una clasificación del estado de dolor del caballo en función de los signos clínicos que manifieste. Estos estados de dolor son:

– Dolor leve. Pueden presentarse estos signos clínicos: no come, escarba el suelo, golpea la puerta del box, se mira el flanco, pasa más tiempo de lo normal acostado, pero está tranquilo, no se revuelca.
– Dolor moderado: está más inquieto, escarba el suelo o golpea la puerta con más intensidad, se acuesta y se levanta, da vueltas en el box.
– Dolor intenso: sudoración, se revuelca con violencia.

Dependiendo del tipo de cólico que presente el caballo, manifestará una sintomatología u otra y podremos clasificarlos en uno de los 3 estados de dolor.

Algunos caballos con dolor intenso pueden pasar, de repente, a un estado de “depresión”, esto es debido a que se ha producido una perforación de una de las vísceras distendidas (estómago o ciego, las más frecuentes), o por necrosis o muerte intestinal (por ejemplo, asa de intestino delgado estrangulada).

En general, los caballos con dolor leve tendrán un cólico médico que podrá resolverse en campo sin demasiadas complicaciones. Mientras que los caballos con dolor intenso, es muy probable que tengan un cólico quirúrgico y deban ser remitidos a un hospital veterinario para cirugía.

Pero, como veremos en la segunda parte del presente artículo, no todo es blanco o negro.

 

 

 

 

Dra. Rosana Domingo Ortiz, PhD,
Certificado Español en Clínica Equina
Dpto. Medicina y Cirugía Animal
Facultad de Veterinaria CEU Cardenal Herrera

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