La sostenibilidad de la acuicultura
Cuando hablamos de acuicultura no solo hacemos referencia a la producción de peces, sino también a una gran diversidad de especies como los crustáceos, moluscos, ranas o plantas que necesitan del medio acuático para poder sobrevivir.
A nivel mundial en el año 2022 los productos procedentes de la acuicultura representaron cerca del 57 por 100 superando al consumo de productos procedentes de la pesca extractiva, mostrando la capacidad que tiene para satisfacer la demanda de alimentos acuáticos.
La previsión es que para 2032 la acuicultura suministre el 60 por 100, pero para poder satisfacer la demanda prevista es esencial que se desarrolle de forma sostenible. Desde la FAO, en línea con su marco estratégico 2022-2031 (mejor producción, mejor nutrición, mejor medio ambiente y una vida mejor) y la declaración COFI de 2021 para una acuicultura sostenible, y sustentada por los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU (ODS), se ha establecido una hoja de ruta estratégica ‘La Transformación Azul’ para asegurar de forma sostenible la contribución de los sistemas alimentarios acuáticos a la nutrición y la seguridad alimentaria (‘Blue Transformation’).
La estrategia española para una acuicultura más sostenible y competitiva se recoge en EsAcui 2021-2030 con el objetivo de mejorar la competitividad, garantizar el suministro de alimentos sanos y seguros, y ofrecer oportunidades de empleo y desarrollo económico haciendo un uso sostenible de los recursos.
Las líneas de actuación deben de estar en consonancia con las principales estrategias europeas, concretamente con ‘El Pacto Verde Europeo’, la Estrategia ‘De la Granja a la Mesa’, la ‘Política Pesquera Común’, el ‘Fondo Europeo Marítimo de la Pesca y la Acuicultura’ (FEMPA), y las Directrices estratégicas para una acuicultura de la UE más sostenible y competitiva para el período 2021-2030, así como contribuir al marco general de los ODS de la Agenda 2030.
En el marco de la Unión Europea (U.E.-27) la acuicultura representa el 21 por 100 de la producción acuática total a nivel mundial con la producción española en primera posición acumulando el 23 por 100 del volumen total y con un alto grado de diversidad.
Entre las especies cultivadas a nivel nacional predominan las especies marinas (76 por 100) con el mejillón a la cabeza, seguido por la lubina, la dorada y el atún rojo, y en menor medida también se cultivan especies como el rodaballo, la corvina y el lenguado. El 24 por 100 restante corresponde a las especies continentales predominando la trucha arco iris (Oncorhynchus mykiss), la tenca (Tinca tinca) y el esturión.
Aunque la mayoría de las producciones están muy ligadas al territorio también podemos encontrar producciones deslocalizadas como es el caso del langostino blanco que se produce en Medina del Campo (Valladolid) y con una gran capacidad de innovación.
La acuicultura en España es un sector dinámico e innovador que avanza para conseguir producciones eficientes y sostenibles, y que lleva años garantizando alimentos sanos y saludables.
Pero cuando hacemos referencia a la sostenibilidad ésta no solo incluye el impacto ambiental de las producciones, la sostenibilidad es un concepto más global que abarca también la sostenibilidad económica de las producciones, para lo que se requiere de marcos y políticas que faciliten el desarrollo y que atraigan inversiones.
El desarrollo de empresas acuícolas rentables permitirá generar sostenibilidad social, atrayendo empleo con sus consecuentes beneficios sociales y económicos al entorno donde se enclava, favoreciendo el asentamiento de la población, y estableciendo un desarrollo socioeconómico sostenible para las futuras generaciones.

Cristina Tomás Almenar.
Investigadora del Centro de Investigación en Acuicultura del ITACyL.
Presidenta de la Sociedad Española de Acuicultura (SEA).
cristina.tomas@itacyl.es

Ana Mª Larrán.
Jefe de Unidad Centro de investigación en Acuicultura.
largaran@itacyl.es


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