El bienestar animal en el transporte internacional

El transporte de animales es sumamente delicado por ser una operación con un alto nivel de estrés para los animales si no es realizada de manera correcta por parte del transportista y del ganadero como bien se sabe.

El transporte de animales vivos varía según especie y tamaño de los animales, hay que tener en cuenta que la actual normativa define tiempos máximos de viaje sin paradas, descansos, superficies mínimas, límites de temperaturas, bioseguridad y trazabilidad para que esta preciada y delicada carga sea controlada por las distintas autoridades competentes de los diferentes países por los que pasa.

El transporte animal no es solo un vehículo circulando por la carretera, detrás de cada viaje hay un TRACES que es un sistema de trazabilidad de los movimientos Intracomunitarios y un cuaderno de abordo en donde se planifica y se describen todas las incidencias que hallan sucedido durante todo el viaje. Con todo esto se intenta no dejar nada al azar porque el sector del transporte animal y las autoridades están concienciadas de que su carga está viva.

Una vez hecha esta pequeña introducción podemos hablar de la mayor problemática del bienestar animal en el transporte, que no se encuentra dentro de la cadena ganadera sino fuera, en los distintos movimientos animalistas que defienden enardecidamente el bienestar de los animales. Estos movimientos animalistas son los primeros en reducir el bienestar de los animales en el transporte internacional, siguiendo a los camiones y aprovechando las paradas que realizan para acariciar y abrevar a los animales, rompiendo su tranquilidad y la bioseguridad, esencial para la sanidad animal.

Estos movimientos animalistas piden la documentación del viaje a los chóferes haciéndose pasar por veterinarios o inclusive buscan a la autoridad competente para reclamarles la realización de controles sobre determinados vehículos. Lo triste es que en muchos casos consiguen su objetivo y las autoridades hacen caso de sus reclamaciones realizando controles que provocan retrasos en el transporte de hasta dos horas hasta destino, algo injustificado ya que en la grandísima mayoría de los casos el transporte cumple con creces con toda la normativa exigida. Hay que tener en cuenta que es una situación que no se debería producir ya que las distintas autoridades competentes de los distintos países someten al transporte de animales vivos a rigurosos controles a pie de carretera tanto documentales como de bienestar controlando densidades de animales por metro cuadrado, control de temperaturas o separaciones.

Pero este retraso a destino no es lo más dañino que realizan estas organizaciones, lo peor es la persecución a la que se ven sometido los vehículos de transporte de animales vivos. Es una gran irresponsabilidad perseguir con un turismo a un vehículo de 40 toneladas durante centenares de kilómetros provocando un alto nivel de ansiedad y estrés al conductor, el cual ya lleva sobre sus hombros la gran responsabilidad del manejo de este tipo de vehículos. Es poco ético e inteligente acosar a una persona con tal grado de responsabilidad ya que estos actos comprometen la seguridad vial.

Desde el sector se está trabajando para mejor el transporte de animales vivos, es por esto por lo que ANTA (Asociación Nacional de Transportistas de Animales Vivos) y la certificadora ACERTA están trabajando en un sello de calidad global sobre bienestar animal en el transporte de animales vivos.

 

Pedro Martínez

Ingeniero Técnico Agrícola

Gerente de ANTA y de ANCOPORC

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